La intimidad algorítmica como herramienta terapéutica a través del prisma de la película “Her”
La película “Her” cobra vigencia en la era de la hiperconectividad, donde las pantallas median afectos y los algoritmos recomiendan desde canciones hasta posibles parejas, la inteligencia artificial (IA) ha comenzado a asumir un papel más íntimo, incluso terapéutico . Ya no se trata solamente de asistentes virtuales que resuelven tareas logísticas, sino de modelos capaces de sostener conversaciones con una profundidad emocional inquietante. El surgimiento de IA conversacionales como ChatGPT, Woebot o Replika plantea una pregunta urgente: ¿Puede una máquina convertirse en un interlocutor válido para el sufrimiento humano? ¿Dónde termina la utilidad terapéutica y comienza la ilusión de compañía?

