Una relación clandestina, una decisión equivocada y el miedo a asumir sus consecuencias ponen en marcha Aarón, el primer largometraje de ficción de Miguel Ángel Olivares, cuyo estreno está previsto para 2027. El cineasta lucentino lleva al drama juvenil su interés por los conflictos sociales y sitúa las adicciones, la culpa y el apoyo familiar en una historia donde la percepción del protagonista empieza a desmoronarse. Fran Berenguer interpreta a ese joven que se enamora de Saray, encarnada por Bárbara Cuesta, la hermana de su mejor amigo, Vidal, al que da vida Viktor Beltrán, también autor del guion. Rodada durante ocho semanas entre Madrid, Málaga y Gran Canaria, la película reúne además a Eva Isanta, Nacho Guerreros y Antonio Velázquez, con las colaboraciones especiales de Daniela Santiago y Charo Reina. Eterno Island Pictures encabeza la producción, coproducida por Gadol Producciones y con participación de Canal Sur Televisión.
Tras cortometrajes como Cementerio de coches y Piedra, papel o tijera, y su experiencia documental con Marea morada, Olivares afronta un cambio de escala que describe como una montaña rusa. La duración del rodaje amplió el trabajo con los intérpretes y permitió ajustar diálogos y secuencias durante la filmación, buscando una naturalidad que considera esencial para sostener el relato.
En esta entrevista con Urban Beat, el director habla de esa construcción compartida, del esfuerzo necesario para financiar sus proyectos y de su insatisfacción con el acceso a las ayudas públicas. También explica qué espera dejar en el espectador: una reflexión sobre nuestras debilidades y la posibilidad de encontrar apoyo cuando todo parece derrumbarse.