Tolia Astakhishvili, bajo la piel del mumok y en los pliegues de una arquitectura inestable
Una casa puede proteger y, al mismo tiempo, contener aquello que inquieta. Una pared delimita un espacio, pero también oculta; una ventana permite mirar y establece una distancia; una tubería conserva la memoria de una función incluso cuando ha dejado de conducir a ninguna parte. Tolia Astakhishvili trabaja precisamente en esa zona de ambigüedad donde la arquitectura deja de ser una estructura estable y comienza a revelar las tensiones que permanecen adheridas a ella. Esa investigación articula ‘Figure of the Child’, la primera exposición individual en un museo de la artista georgiana, presentada en el mumok – Museum moderner Kunst Stiftung Ludwig Wien de Viena y abierta hasta el 1 de noviembre de 2026.


