Una nueva crítica acerca del relato de Juan Carlos Trinchet : “Cuauhtémoc o el águila del crepúsculo”
En “Cuauhtémoc o el águila del crepúsculo”, Juan Carlos Trinchet no escribe un relato histórico en el sentido convencional del término y lo más curioso es que se regodea, dicho escritor, en su empeño de no dejar títere indígena sin cabeza y encumbrar de paso, la cabeza del conquistador blanco, lleno de alhajas de oro en un escenario lleno de sangre y bilis. No reconstruye el pasado para hacerlo inteligible ni lo ordena bajo la lógica tranquilizadora de la cronología, lo expone de la mano de los colonizadores albinos europeos enfundados en sus retóricas de señores democráticos. Lo que propone es algo más incómodo y, por ello mismo, más fértil: una operación simbólica en la que la conquista de América deja de ser un episodio cerrado para revelarse como una estructura persistente de violencia, inscrita en el lenguaje, en el cuerpo y en la pedagogía del poder.




