Urban Beat Contenidos

‘Pedagogías de guerra’: nuevas formas de mirar el conflicto en Ucrania desde el arte contemporáneo

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, junto a la Fundación TBA21, presenta “Pedagogías de guerra”, la primera exposición individual en España de los artistas ucranianos Roman Khimei y Yarema Malashchuk, dos de las voces más incisivas de la nueva generación del arte visual europeo del Este. Comisariada por Chus Martínez, la muestra reúne cuatro instalaciones audiovisuales producidas a lo largo de los últimos cuatro años, coincidiendo con el inicio y la prolongación de la invasión rusa a gran escala de Ucrania. No se trata de una exposición sobre la guerra entendida como episodio histórico, sino de una investigación estética y política sobre cómo el conflicto se infiltra en la vida cotidiana, moldea la percepción y reeduca los cuerpos antes incluso de ser plenamente comprendido o nombrado. La muestra podrá apreciarse del 3 de marzo al 21 de junio de 2026.
Roman Khimei y Yarema Malashchuk

Pedagogías de guerra se inscribe en un compromiso sostenido del museo y de TBA21 con artistas que trabajan en contextos de violencia estructural y conflicto armado, con el apoyo de la Fundación Ecolec. Desde este marco, la exposición elude deliberadamente la iconografía mediática del enfrentamiento bélico como espectáculo y cuestiona la lógica de consumo rápido de imágenes de destrucción. Khimei y Malashchuk proponen otra temporalidad: una mirada ralentizada que se detiene en los efectos invisibles de la guerra, en sus pedagogías silenciosas, en la forma en que reorganiza la atención, altera los gestos y transforma lo cotidiano en un espacio de entrenamiento permanente.

La reflexión curatorial se apoya en una paradoja formulada por Bertolt Brecht, quien distinguía entre Erlebnis —la experiencia inmediata, vivida— y Erfahrung, la experiencia procesada y convertida en conocimiento. Desde esta perspectiva, el arte no reproduce la vivencia directa de la guerra, sino que la transforma en una forma de comprensión. La exposición se mueve precisamente en ese umbral: muestra cómo la guerra lo cambia todo de manera radical y, al mismo tiempo, cómo ciertas rutinas, gestos y paisajes permanecen inquietantemente reconocibles.

La práctica de Khimei (1992) y Malashchuk (1993) se sitúa en la intersección entre cine, performance y observación social. Su metodología desborda el registro documental clásico para introducir dispositivos de ficción que permiten reflexionar sobre la escenificación y la interiorización de la violencia. Desde su posición de civiles, los artistas reclaman un tiempo distinto al de los medios de comunicación, un tiempo que habilite la reflexión y la formación de memoria en un contexto marcado por la proximidad al conflicto y la necesidad de distancia crítica.

Las cuatro videoinstalaciones que componen la muestra diluyen deliberadamente los límites entre documental y ficción. Construidas a partir de imágenes de cámaras de vigilancia, escenas cinematográficas escenificadas y grabaciones de personas que viven la guerra en Ucrania, las obras buscan romper la distancia de seguridad del espectador ante una guerra televisada. El objetivo no es mostrar la catástrofe, sino hacer sensible la experiencia de la vida cotidiana en Kyiv y otros territorios ucranianos, entre un bombardeo y otro, en esos intersticios donde la normalidad persiste de forma frágil.

La exposición se abre con The Wanderer (2022), una obra producida poco después del inicio de la invasión y hoy parte de la Colección TBA21. En esta pieza, los artistas utilizan sus propios cuerpos para reproducir las posturas de soldados rusos muertos, cuyos cuerpos parecen confundirse con el paisaje natural de los Cárpatos. La referencia explícita a El caminante sobre el mar de niebla de Caspar David Friedrich activa una lectura crítica de la tradición romántica y de la apropiación estética del paisaje, cuestionando la representación sublime de la muerte frente a la brutalidad real del conflicto contemporáneo. La obra dialoga también con las estrategias satíricas del colectivo ucraniano Fast Reaction Group, releyendo la posición alemana y europea ante la guerra actual.

La segunda instalación, Open World (2025), presentada originalmente en la 36ª Bienal de Artes Gráficas de Liubliana, combina el lenguaje del videojuego con recursos del cine documental. Tres años después del inicio de la invasión, la obra acompaña a un joven ucraniano desplazado que recorre, a distancia, los espacios de su infancia mediante un perro robótico de uso militar. Al resignificar un dispositivo concebido para la vigilancia y la destrucción como herramienta de vínculo y memoria, la pieza reflexiona sobre la resiliencia, la pertenencia y la posibilidad de conservar una relación afectiva con un territorio devastado.

La tercera obra, You Shouldn’t Have to See This (2024), galardonada con el Premio Curatorial de OFFSCREEN París, adopta una forma radicalmente distinta. En una instalación de seis canales marcada por el silencio, se muestran imágenes de niños y niñas ucranianas mientras duermen. La aparente serenidad de estas escenas contrasta con el dato perturbador de que muchos de ellos forman parte de los miles de menores trasladados forzosamente a territorio ruso desde 2014. Al situarse en el límite entre la intimidad y el voyeurismo, la obra interpela al espectador sobre su posición como testigo y sobre los mecanismos mediáticos que deciden qué se muestra y qué permanece oculto.

El recorrido concluye con We Didn’t Start This War (2026), un nuevo encargo de TBA21 para el Thyssen. Concebida como un tríptico audiovisual, la instalación evita cualquier representación explícita de la violencia y se centra en una rutina casi extinguida: la vida cotidiana sin catástrofes visibles. A través de una atención sostenida a los gestos más simples de la vida en Kyiv, los artistas abren una conversación sobre cómo se representa un país en guerra y sobre la posibilidad de pensar la paz como una práctica diaria, frágil pero persistente.

En su conjunto, los cuatro vídeo ensayos reivindican el arte como espacio de reflexión colectiva en un contexto donde la violencia amenaza con volverse rutina. La exposición propone un diálogo entre cine y realidad social contemporánea, entendiendo el arte como un lugar político compartido, donde la igualdad y la posibilidad de paz siguen siendo pensables.

Este proyecto se enmarca en una línea de acción sostenida por TBA21 y el Museo Thyssen desde el inicio de la invasión rusa. Iniciativas como Museums for Ukraine, impulsada por Francesca Thyssen-Bornemisza en 2022, o exposiciones como En el ojo del huracán. Vanguardia en Ucrania, 1900–1930, han consolidado una red de solidaridad institucional orientada a proteger y visibilizar el patrimonio cultural ucraniano. Estas acciones no responden a una neutralidad estética, sino a una posición ética clara: acompañar a artistas y profesionales de la cultura en situaciones de extrema vulnerabilidad y reafirmar la cultura como espacio de conciencia y humanidad compartida.

Desde esta perspectiva, Pedagogías de guerra no es solo una exposición sobre Ucrania, sino una propuesta para repensar cómo miramos, comprendemos y habitamos un mundo atravesado por conflictos estructurales. Un recordatorio incómodo y necesario de que la guerra no ocurre solo en el frente, sino también en los gestos, las imágenes y las formas de atención que configuran nuestra experiencia cotidiana.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

Yayoi Kusama y la desaparición del yo en un universo de lunares

El Museo Stedelijk de Ámsterdam recorre más de siete décadas de creación de Yayoi Kusama en una retrospectiva abierta hasta el 17 de enero de 2027. Pinturas, esculturas, dibujos, instalaciones y acciones permiten examinar la amplitud de una obra cuya popularidad visual puede ocultar una pregunta persistente: qué sucede con nuestra identidad cuando dejamos de percibirnos como el centro del mundo.

‘Guerra de todos contra todos’, la mirada de Adam Kozicki sobre las tensiones del mundo conectado

La exposición ‘Guerra de todos contra todos’, comisariada por Natalia Sielewicz, reúne una serie de pinturas que examinan las tensiones sociales, las identidades inestables y los mecanismos de poder que proliferan en el entorno digital. A partir de las dinámicas de los espectáculos retransmitidos por internet, el artista polaco construye un universo pictórico donde la intimidad, la violencia y el deseo de reconocimiento participan de una misma experiencia colectiva. La muestra puede visitarse hasta el 10 de enero de 2027 en la Galería A del Museo de Arte Moderno de Varsovia.

‘¡Viva la vida!’: el altar de muertos de Casa de México en Madrid 2026

Algunas tradiciones consiguen transformar la ausencia en presencia. El Día de Muertos mexicano pertenece a esa clase de rituales donde la memoria adquiere cuerpo, color, música y alimento, y donde recordar a quienes ya no están significa también convocarlos simbólicamente de nuevo. Fundación Casa de México en España recupera esa idea en la novena edición de su tradicional altar de muertos, la exposición más visitada de su calendario anual, que en 2026 lleva por título ‘¡Viva la vida!’ y podrá verse en su sede de Alberto Aguilera, 20. Por cierto, puede visitarse gratuitamente del 2 de octubre al 8 de noviembre de 2026.

‘CAUTÍN’: cartografía de un territorio disputado

Un río puede ser muchas cosas a la vez: cauce, frontera, archivo, territorio disputado o espacio sagrado. En la cosmovisión mapuche, además, el agua no existe separada de la tierra ni de quienes la habitan. Esa condición múltiple vertebra ‘CAUTÍN’, la primera exposición individual en Europa de Seba Calfuqueo, que el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y la Fundación TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary presentan como resultado de más de dos años de investigación artística y documental. La muestra podrá visitarse del 6 de octubre de 2026 al 17 de enero de 2027.

Del colonialismo cinematográfico al tecnofeudalismo: las máquinas de visión de Eli Cortiñas

La representación de África en el imaginario occidental y los mecanismos culturales que han contribuido a perpetuar su exotización constituyen el punto de partida de ‘La máquina sueña con humo’, la exposición de la artista multimedia canaria Eli Cortiñas que puede visitarse en el Museo Reina Sofía hasta el 8 de marzo de 2027. A través de una investigación que relaciona el lenguaje cinematográfico con las instituciones museísticas y las tecnologías digitales, la muestra examina cómo se construyen determinados relatos y qué estructuras de poder intervienen en su transmisión. El proyecto forma parte del programa del museo dedicado al cine de exposición y nace de una invitación a Cortiñas para revisitar ‘The Most Given of Givens’ (2016), una obra videográfica recientemente adquirida e incorporada a sus colecciones. A partir de ella, la artista desarrolla una segunda instalación, de carácter espacial y escultórico, que prolonga su análisis hacia los nuevos sistemas de producción visual.

Kenny Scharf, la naturaleza detrás del delirio pop

Durante décadas, la historia del arte ha situado a Kenny Scharf dentro de una fotografía casi inevitable: Nueva York, comienzos de los años ochenta, el East Village y una generación en la que convivieron Keith Haring, Jean-Michel Basquiat y Andy Warhol. La imagen resulta cierta, pero insuficiente. Scharf sobrevivió al vértigo de aquella escena y, sobre todo, a la posibilidad de quedar atrapado en ella. Su universo de criaturas mutantes, colores eléctricos, dibujos animados, objetos industriales y fantasías cósmicas ha continuado transformándose mientras una preocupación menos evidente adquiría cada vez mayor peso: la fragilidad del planeta. El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza revisa esa dimensión de su trabajo en una exposición que podrá visitarse del 29 de septiembre de 2026 al 17 de enero de 2027. La muestra propone mirar más allá del Scharf identificado con el arte urbano y el denominado surrealismo pop para descubrir a un creador cuya relación con la naturaleza recorre buena parte de su producción.

También te puede interesar

Louis Vuitton y Riot Games imaginan un día en la vida de K/DA en ‘Tempo Point’

Riot Games y la firma francesa amplían su colaboración con un volumen de la colección Travel Book que imagina veinticuatro horas en la vida de las cuatro integrantes del grupo virtual de ‘League of Legends’. La publicación reúne música, ilustración y moda en ediciones que van del libro de distribución comercial a la pieza de coleccionista.

Jaume Clotet: «El catalán es un paciente con una salud de hierro. Quien considere que Catalunya ha pasado página se equivoca»

La relación entre memoria histórica e identidad política ocupa el centro de esta conversación con Jaume Clotet i Planas (Barcelona, 1974), periodista, historiador y escritor cuya trayectoria reúne redacciones y responsabilidades de comunicación institucional. Coautor de ‘Lliures o morts’ y ganador del Premio Josep Pla con ‘La Germandat de l’Àngel Caigut’, ha culminado en 2026, con ‘L’espasa del rei’, la trilogía iniciada con esta novela. Desde la figura de Ermengol Amill y la derrota de 1714, Clotet examina la vigencia del catalanismo, el futuro del independentismo y la situación del catalán, mientras defiende la literatura como una vía para comprender el presente y cuestiona un periodismo que refuerza las trincheras ideológicas.

El abogado Alberto García Cebrián en la ‘Lista de los 15 mejores proyectos de liderazgo transformador Urban Beat 2026’: «Un matrimonio no es libre si el divorcio no es accesible»

El abogado Alberto García Cebrián desarrolla una práctica profesional orientada a la prevención y al acompañamiento de las familias. Esta manera de ejercer nace de su experiencia en el despacho, donde muchas parejas acudían cuando el conflicto había deteriorado sus posibilidades de entendimiento. Desde esa observación, comenzó a promover un asesoramiento que ayudara a afrontar las dificultades durante la relación y a gestionar una eventual separación sin agravar el enfrentamiento.
En esta entrevista con Urban Beat, el abogado explica un enfoque que denomina integrativo: atender las necesidades de cada familia y buscar una regulación adecuada a sus circunstancias. Antes de negociar, considera necesario reducir la tensión y escuchar los miedos, las frustraciones y las preocupaciones que acompañan a las demandas jurídicas. Según explica, la hostilidad dificulta alcanzar acuerdos y puede condicionar su contenido.
La protección de los hijos ocupa un lugar central en su práctica profesional. García Cebrián recuerda haber observado situaciones en las que los menores eran utilizados para presionar al otro progenitor. Esa experiencia impulsó un vídeo de sensibilización sobre el daño familiar y reforzó su interés por evitar que las rupturas se gestionen como una competición: «El primer paso es desterrar la terminología bélica del divorcio. Les hago ver que pretender “ganar” implica que alguien debe perder, y si en una familia alguien pierde, al final pierden todos», afirma. El abogado defiende que reorganizar la convivencia exige preservar las responsabilidades compartidas.
Incluido en la ‘Lista de los 15 mejores proyectos de liderazgo transformador Urban Beat 2026’, el abogado identifica su mayor satisfacción profesional, más allá de los reconocimientos, en conseguir que una pareja que llegó al despacho entre reproches firme un acuerdo y pueda despedirse cordialmente, manteniendo el respeto entre sus integrantes.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias