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Tate Britain presenta ‘Never the Same’, la nueva exposición de Mohammed Z Rahman sobre hogar, juego y vínculo emocional

Tate Britain presentará este verano ‘Never the Same’, una nueva exposición de Mohammed Z Rahman que podrá visitarse del 5 de junio al 8 de noviembre. La muestra se inscribe en Art Now, el programa de larga trayectoria con el que la institución británica ofrece exposiciones gratuitas de arte contemporáneo para visibilizar voces emergentes y detectar algunas de las nuevas direcciones del panorama artístico del Reino Unido. La propuesta se desplegará en dos pabellones de madera inspirados en los doseles nupciales bengalíes, una decisión espacial que sitúa la exposición en un territorio intermedio entre el rito, la memoria familiar y la escena teatral. Rahman estrena en este proyecto una nueva serie de pinturas que prolongan su investigación en torno a dos nociones esenciales: el hogar y el amor. Lejos de tratarlos como conceptos cerrados o sentimentales, el artista los aborda como lugares atravesados por la imaginación, la pérdida, el juego, la pertenencia y la capacidad humana de construir sentido desde aquello que parece más cotidiano.
Mohammed Z. Rahman, La casa de los espaguetis , 2024. Tate. Adquirida con fondos del Frieze Tate Fund 2024, con el apoyo de Endeavor, para beneficiar a la colección de la Tate en 2025. Cortesía del artista y Phillida Reid, Londres. © Mohammed Z Rahman

‘Never the Same’ se organiza en dos actos teatrales, concebidos como mundos pictóricos alimentados por cartas amorosas, canciones, poemas, recetas, sueños y recuerdos. Cada uno de esos actos toma como punto de entrada una obra de la colección de Tate, lo que permite que la exposición dialogue con la memoria institucional del museo y, al mismo tiempo, con el universo íntimo del artista. La pintura aparece así como un espacio de tránsito: una superficie donde lo doméstico se convierte en relato, donde la infancia adquiere gravedad simbólica y donde la vida privada se revela como un archivo de experiencias compartidas.

El primer acto se concentra en el hogar, el juego y la alegría. Su punto de partida es ‘The Spaghetti House’ (2024), una pintura nacida de una historia que Rahman creó junto a su sobrina de seis años. La obra representa una gran casa hecha de espaguetis, con ventanas que se abren hacia escenas distintas. Esa imagen, aparentemente lúdica, contiene una fuerza poética muy precisa: la casa deja de ser una estructura fija para convertirse en un organismo imaginario, en una construcción afectiva donde cada abertura propone una escena posible, una memoria en expansión o una forma infantil de reorganizar el mundo.

A partir de esa pintura inicial, el universo de ‘The Spaghetti House’ se amplía mediante cuatro nuevas obras. El espagueti, entendido como ingrediente híbrido y como elemento capaz de unir culturas a través de la historia, se transforma en un hilo narrativo. En esa receta visual, la pasta deja de pertenecer únicamente a la mesa y se convierte en cuerda de saltar, funda nórdica e incluso cabello. Rahman trabaja así con una lógica de desplazamiento: toma un elemento humilde, reconocible y común, y lo convierte en materia simbólica. La comida se vuelve memoria; el juego se transforma en lenguaje; la casa se convierte en una forma de imaginación compartida.

El segundo acto se abre con ‘Los Amantes’ (2024), una pintura que traslada al visitante hacia una zona emocional más ambigua. La obra representa a seis personas en un abrazo íntimo, interpretables tanto como cuerpos recostados como figuras de pie, casi en movimiento, cubiertas por una manta eléctrica. Inspirada en la carta del tarot del mismo nombre, la pintura explora el poder transformador del amor y de la conexión. Rahman utiliza esta imagen como punto de partida para indagar en el amor desde múltiples registros: la celebración, la tristeza, la entrega, el recuerdo, la ausencia y la vulnerabilidad.

Las nuevas pinturas creadas para la exposición continúan esa exploración. En una de ellas, una figura llora en una cama rodeada de pertenencias de antiguos amantes; en otra, una caja humilde se transforma en una caja de bombones ofrecida como gesto amoroso. La exposición no reduce el amor a una experiencia luminosa ni lo encierra en una lectura romántica convencional. Lo presenta, más bien, como una fuerza que atraviesa objetos, cuerpos, habitaciones y restos materiales. El amor queda inscrito en aquello que permanece después del encuentro: una cama, una caja, una prenda, una memoria, un regalo, una pérdida.

Rahman ha definido su mirada desde una esperanza activa: entiende el arte y el mundo como espacios donde la magia puede ser creada por personas comunes. Con ‘Never the Same’, su propósito es invitar al público a reconocer el poder de sus propias historias, tomar en serio la imaginación de los niños y asumir el amor como un acto de valentía. Esa declaración permite leer la exposición como una apuesta estética y ética. La infancia no aparece como un territorio menor, sino como una forma radical de percepción. Las historias familiares no funcionan como anécdotas privadas, sino como materiales capaces de construir pensamiento visual.

La inscripción de Mohammed Z Rahman en el programa Art Now añade una dimensión significativa al proyecto. Desde la década de 1990, esta serie de Tate Britain ha funcionado como plataforma de reconocimiento temprano para artistas que, con el tiempo, han alcanzado una posición destacada en la escena internacional. Durante los últimos treinta años, el programa ha dado visibilidad pública a nombres como Tacita Dean, Ed Atkins, Fiona Banner, Hurvin Anderson y Doris Salcedo. En ese contexto, la presencia de Rahman confirma la atención de Tate Britain hacia prácticas capaces de pensar el presente desde registros menos monumentales y más próximos a la experiencia íntima.

‘Never the Same’ se presentará, además, junto a una nueva serie de exposiciones gratuitas en Tate Britain. Entre ellas figura ‘Life and Liberty: American Painters and the “Revolution” in Art, 1770-90’, organizada en coincidencia con el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. La muestra estará dedicada a un grupo de pintores estadounidenses que vivieron en Londres y explorará la forma de pintura histórica “moderna” que contribuyeron a impulsar.

También coincidirá con ‘Living Gardens’, exposición centrada en la manera en que los jardines sirvieron, a lo largo del siglo XX, como espacios de inspiración, experimentación y refugio para distintos artistas, desde Ethel Sands hasta Derek Jarman. Junto a ella, Tate Britain presentará una muestra destacada dedicada a la artista galesa Nina Hamnett, autora de bodegones y retratos de su círculo de amistades vanguardistas, desarrollados desde un particular estilo postimpresionista.

La programación se completará con ‘The Pleasure Principle 1980-9’, proyecto de una década del fotógrafo Chris Steele-Perkins, centrado en documentar costumbres, tradiciones y actividades distintivas que participan en la construcción de la identidad inglesa. Esta serie se mostrará en las galerías de arte moderno y contemporáneo, reforzando una temporada en la que Tate Britain parece articular una conversación amplia entre historia, vida cotidiana, memoria cultural y representación colectiva.

Mohammed Z Rahman, Love Crossed the Hills 2026. Courtesy the artist and Phillida Reid

En ese conjunto, ‘Never the Same’ ocupa un lugar especialmente delicado. La exposición de Rahman no se sostiene sobre el gesto espectacular ni sobre una retórica grandilocuente, sino sobre la precisión con la que convierte la vida común en materia artística. Una casa de espaguetis, una manta eléctrica, una caja de bombones, una cama atravesada por el duelo o una receta convertida en imagen bastan para activar una reflexión sobre la forma en que habitamos, recordamos y amamos.

La potencia de la muestra reside precisamente en esa capacidad para alterar la jerarquía de los temas. El hogar deja de ser un fondo doméstico para convertirse en arquitectura emocional. El amor deja de ser una abstracción sentimental para aparecer como práctica, pérdida, cuidado y vínculo. La infancia deja de ser un lugar de ingenuidad para convertirse en una fuente de imaginación crítica. Rahman propone una pintura donde las historias menores revelan una profundidad inesperada, y donde el mundo íntimo no queda separado del mundo social, sino que aparece como una de sus formas más intensas.

Con ‘Never the Same’, Tate Britain acoge una exposición que entiende la pintura como un lugar de transformación. Todo aquello que entra en el cuadro cambia de escala: la pasta se vuelve estructura, la memoria se vuelve escena, el objeto humilde se vuelve símbolo, el gesto amoroso se vuelve relato. El título de la muestra condensa esa operación con claridad: nada permanece igual cuando una historia encuentra una forma capaz de sostenerla. En la obra de Mohammed Z Rahman, la vida cotidiana no se contempla desde la nostalgia, sino desde una imaginación que la vuelve nuevamente visible.

Mohammed Z Rahman. Photo © Ajamu X

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