El diálogo con el lema del festival PHotoEspaña 2026, ‘Volver a imaginar’, resulta especialmente fértil en el caso de Sassen. Su trayectoria ha consistido, precisamente, en desobedecer las categorías cerradas de la imagen: arte, moda, documento, escultura, sueño, cuerpo, máscara. Todo en su práctica parece existir en una zona intermedia, como si la fotografía no fuese una superficie estable, sino un organismo en mutación. Por eso, ‘Lux & Umbra’ no ordena su archivo como una sucesión de etapas, sino como un ecosistema visual donde las obras se contaminan entre sí y generan nuevas formas de lectura.
El recorrido reúne algunas de sus series más emblemáticas, entre ellas ‘Flamboya’ y ‘Parasomnia’, junto a imágenes tempranas realizadas en África y trabajos recuperados para esta ocasión. Ese retorno a los orígenes resulta decisivo para comprender la profundidad de su mirada. Sassen pasó parte de su infancia en Kenia, donde su padre trabajaba como médico, una experiencia que marcó su relación con la luz, el paisaje, las comunidades y la percepción del cuerpo en el espacio. África no aparece en su obra como postal ni como decorado de exotismo visual, sino como territorio psíquico, memoria desplazada y zona de fricción entre pertenencia, extrañamiento y representación.
La presentación de su trabajo en España refuerza, además, una reflexión necesaria sobre la visibilidad de la comunidad africana dentro de la cultura visual contemporánea. Sassen ha construido una iconografía donde el cuerpo negro ocupa un lugar central, aunque nunca reducido a una lectura unívoca. Sus figuras no son meros sujetos observados: se convierten en presencias enigmáticas, esculturas vivas, formas atravesadas por la luz y por el silencio. Esa operación estética obliga al espectador a enfrentarse a una pregunta incómoda: qué vemos cuando miramos un cuerpo y cuánto de esa mirada pertenece a la historia, al deseo, al prejuicio o al inconsciente.
Formada inicialmente en el ámbito del diseño de moda, Sassen derivó hacia la fotografía en la Utrecht School of the Arts y en Ateliers Arnhem, un tránsito fundamental para entender la singularidad de su lenguaje. Su obra mantiene una conciencia precisa del tejido, la pose, la composición y la superficie, pero se resiste a quedar atrapada en la lógica complaciente de la imagen comercial. Incluso cuando trabaja desde códigos vinculados a la moda, sus fotografías introducen una extrañeza difícil de domesticar: rostros ocultos, cuerpos quebrados por la sombra, colores saturados, geometrías abruptas, encuadres que suspenden la identidad y convierten la figura humana en signo.
Esa doble pertenencia —al circuito artístico y a la producción de moda— constituye una de las claves de su relevancia. Sassen no separa ambos mundos como compartimentos estancos, sino que los pone en tensión. Su práctica más autoral y su producción vinculada a la moda aparecen en ‘Lux & Umbra’ expandidas hacia formatos audiovisuales y fotoescultóricos, ampliando la fotografía más allá del marco tradicional. La imagen se vuelve objeto, instalación, atmósfera; deja de ser únicamente algo que se mira para convertirse en un espacio que se atraviesa.
Las mujeres ocupan un lugar especialmente significativo dentro de su universo visual. En ellas se condensan pulsiones de fuerza y vulnerabilidad, opacidad y presencia, deseo y resistencia. La identidad aparece como un territorio inestable, nunca como una definición clausurada. Sassen no busca retratar sujetos desde una transparencia psicológica inmediata; prefiere insinuar, velar, interrumpir. Sus imágenes parecen bellas, pero rara vez son inocentes. Seducen y perturban al mismo tiempo, porque en ellas la belleza funciona como umbral, no como descanso.
La inclusión de nuevas obras, como la serie de collages ‘Cadavre Exquis’, amplía esa gramática visual y confirma la voluntad experimental de la muestra. El collage permite a Sassen continuar descomponiendo la representación: cortar, ensamblar, desplazar, generar cuerpos imposibles y asociaciones inesperadas. La fotografía deja así de obedecer al mito de la captura para acercarse a una lógica más mental, casi onírica, donde lo real y lo imaginado se entrelazan sin pedir permiso.
La trayectoria institucional de Viviane Sassen confirma el alcance de una obra que ha sabido construir un idioma propio. Su proyecto ‘In and Out of Fashion’ recorrió espacios internacionales; su trabajo formó parte de la Bienal de Venecia de 2013 y ha recibido reconocimientos como el Prix de Rome y el Infinity Award del International Center of Photography. Sin embargo, más allá de premios y legitimaciones, su importancia radica en haber producido una manera de mirar que no acepta la superficie como destino final.
En ‘Lux & Umbra’, PHotoESPAÑA 2026 presenta a una artista que no fotografía el mundo para confirmarlo, sino para descomponerlo. Sassen trabaja con cuerpos, sombras, colores y memorias como si fueran restos de una conciencia más amplia. Cada imagen parece guardar una escena anterior y anunciar otra que nunca llega a completarse. Ahí reside su potencia: en convertir la fotografía en una zona de aparición incompleta, donde mirar significa también aceptar que algo esencial permanecerá siempre en la penumbra.









