Urban Beat Contenidos

París reimagina el mañana: ilusiones recuperadas y futurismos posibles en la sexta Biennale Némo

Hasta el 11 de enero de 2026, París y su constelación metropolitana laten al ritmo de la sexta edición de la Biennale Némo, que este año despliega su imaginario bajo el lema "Les illusions retrouvées. Nouvelles utopies à l’ère numérique". No se trata solo de un festival: es un archipiélago de experiencias repartido por veinticuatro espacios, una cartografía expandida donde lo real y lo hipotético se tocan. Bajo la dirección de Gilles Alvarez y José-Manuel Gonçalvès, y con la producción del Centquatre-Paris, la Bienal Internacional de Artes Digitales de Île-de-France se entrega a la tarea de imaginar utopías posibles en medio del vértigo tecnológico.

Durante tres meses, la región parisina se fragmenta en islotes efímeros, nodos que acogen exposiciones, espectáculos, intervenciones, conciertos y conversaciones públicas: pequeñas ciudades temporales que se atreven a soñar futuros no escritos. En cada una de ellas se ensayan relaciones nuevas entre la técnica y lo vivo, se cruzan los lenguajes del laboratorio con los del arte, y se plantan preguntas incómodas sobre una sociedad en mutación acelerada. Las artes digitales, lejos de ser espejismos luminosos, se convierten aquí en un territorio fértil para la especulación informada, la imaginación política y la sensibilidad crítica.

Némo erige, edición tras edición, un espacio suspendido en el tiempo, un lugar donde la experimentación puede permitirse una pizca de irrealidad para delinear la posibilidad de un mundo distinto —o al menos una forma distinta de pensarlo. Porque sí, una bienal dedicada al arte digital tiene la obligación de ser escéptica, de revelar los pliegues oscuros y los sesgos del presente, pero también de abrir ventanas por donde entre aire respirable. Los especialistas del futuro niegan el color de rosa, pero ¿quién decide que debamos renunciar a toda brújula? Wilde lo dijo con ironía y precisión: ningún mapa es digno si no reserva un espacio para la utopía.
Ese espíritu es el que reivindica la región de Île-de-France al celebrar esta bienal como un territorio para el ensayo: lugar donde las utopías se multiplican, se someten a tensión y, con suerte, encuentran su forma. Ya en 2021, un fin de semana consagrado a Blade Runner sentenció una verdad incómoda: el futuro, tal como lo soñábamos, se ha extraviado; pero el porvenir —ese margen donde aún cabe lo inesperado— sigue intacto. Al fin y al cabo, todo lo que hoy damos por sentado fue un día un imposible: pensar que la Tierra era esférica, asumir que gira alrededor del Sol.

Némo 2025 se apropia de ese impulso y lo convierte en programa. Programar, en su raíz etimológica, no es otra cosa que inscribir un mañana. Y aunque nadie pretenda jugar a adivino, esta edición elige un tono luminoso, crítico pero optimista respecto a las nuevas tecnologías, evitando caer en los dogmas vacíos de la innovación o en la propaganda edulcorada de las industrias creativas. ¿Es viable, hoy, abrazar una tecnoutopía sin rendirse al misticismo tecnológico? Tal vez la respuesta esté en la advertencia amable de David Lynch: mirad el donut, no el agujero. Elegir, en suma, el lado fértil de la ilusión.

Desmontar lo evidente, interrogar el porvenir cercano, examinar las quimeras digitales: ese es el envite de esta sexta edición, que ocupa más de una veintena de espacios asociados en pleno tejido urbano y en la geografía mental de los visitantes. En total, la Bienal reúne 59 eventos, entre muestras, conciertos, performances, obras inmersivas, conferencias y encuentros públicos. Una vibración constante que atraviesa Île-de-France y que exhibe la vitalidad del arte digital en sus expresiones más libres y experimentales.
La Región celebra con orgullo esta bienal singular, confiada al CENTQUATRE-PARIS, porque defiende una idea clara: la innovación artística no debe estar reñida con la accesibilidad. El arte, cuando se despliega sin complejos, puede acompañar y hasta iluminar los cambios culturales y sociales. Desde 2016, la administración regional ha invertido cerca de 65 millones de euros en la promoción del arte contemporáneo, digital y urbano: un compromiso con la creación, la difusión, el impulso a nuevos talentos y la educación artística en los institutos de la región parisina.

Bajo el signo de las “ilusiones recuperadas”, esta edición vuelve a cruzar fronteras simbólicas: entre humano y máquina, entre presencia y simulacro, entre inquietud y fascinación. Una bienal que se atreve a caminar por los márgenes, a provocar encuentros entre arte, ciencia y tecnología para comprender mejor las mutaciones de nuestro tiempo. Es también un homenaje al trabajo conjunto que sostienen José-Manuel Gonçalvès, Gilles Alvarez y los equipos que hacen posible esta aventura colectiva.

La programación artística de Némo 2025 reúne nombres que transitan géneros híbridos y prácticas de frontera:

  • Mounir Ayache, en colaboración con Anne Bourassé, reinscribe el Désert de Retz en una segunda vida.
  • Libby Heaney abre una ventana a su investigación en torno a la computación cuántica.
  • Markos Kay despliega su obsesión por los procesos generativos y los portales naturales.
  • Cecilie Waagner Falkenstrøm indaga en las dilemas éticos que rodean a la inteligencia artificial.
  • Rachel Maclean levanta su imaginario pop como un espejo crítico deformante.
  • Donatien Aubert vuelve sobre las huellas, sedimentos y ruinas de nuestra civilización.
  • David Rokeby, pionero de la interacción, presenta su obra Voice Scroll.
  • Phygital Studio propone Plant Being, donde lo vegetal se vuelve interfaz.
  • Christian Delécluse revisita la historia tecnológica con Quand les ordinateurs portaient des jupes.
  • Ismaël Joffroy Chandoutis muestra REWILD, una llamada a la reinvención ecológica.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

Las ‘Musas’ de Erwin Olaf

Erwin Olaf alcanzó reconocimiento internacional mediante imágenes construidas con precisión cinematográfica, escenarios minuciosos y una iluminación que convertía cada fotografía en un espacio de tensión. Sin embargo, detrás de aquella perfección formal permanecía una pregunta más incómoda: quién puede mostrarse, bajo qué condiciones y desde qué identidad. La exposición ‘Erwin Olaf – Musas’ aparta las escenografías monumentales para concentrarse en el rostro humano y recuperar una dimensión esencial de su trayectoria: el retrato como ejercicio de visibilidad, introspección y resistencia queer. Tras la muestra ‘Freedom’ organizada por el Museo Stedelijk de Ámsterdam en 2025, aterriza la primera retrospectiva integral del fotógrafo en Berlín que podrá visitarse hasta el 6 de septiembre de 2026 en f³ – freiraum für fotografie. La exposición ha sido comisariada por Nadine Barth (Barthouse Projects) y Katharina Mouratidi (f³ – freiraum für fotografie), en colaboración con Shirley den Hartog (Foundation Erwin Olaf).

‘Iconos’ reorganiza cuatro siglos de arte en el Kunsthaus Zürich

Un museo no determina únicamente qué obras deben conservarse. También decide dónde situarlas, con cuáles deben compartir el espacio y desde qué relato serán contempladas. El Kunsthaus Zürich someterá ese poder institucional a una revisión mediante ‘Iconos. Obras seleccionadas de la colección’, una exposición que reorganiza algunos de sus fondos más relevantes para demostrar que el significado de una obra puede modificarse cuando cambia aquello que la rodea. Del 11 de septiembre de 2026 al 10 de enero de 2027, obras de Monet, Hodler, Picasso, Taeuber-Arp, Tinguely y Warhol abandonan sus relaciones habituales para dialogar con otras épocas y con la memoria afectiva de los habitantes de Zúrich.

¿Qué hay de Freud en Dalí?

Salvador Dalí pudo sustituir el psicoanálisis por la ciencia, la religión o el mundo clásico en el relato que construyó sobre sí mismo, pero jamás consiguió expulsar a Sigmund Freud de su pintura. Bajo los cuerpos reblandecidos, las figuras múltiples, los objetos sometidos a mutación y la aparente arbitrariedad de sus paisajes persistió una misma operación: hacer visible aquello que la conciencia prefería mantener oculto. La exposición presentada por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza propone revisar la carrera completa del artista de Figueres a partir de esa relación. El proyecto sigue la presencia del pensamiento freudiano desde los primeros conflictos familiares de Dalí hasta sus composiciones tardías, cuando las referencias religiosas y científicas ocuparon el primer plano sin borrar el mecanismo psicológico que había organizado su mirada. La muestra, comisariada por Jaime Brihuega, podrá visitarse del 20 de octubre de 2026 al 24 de enero de 2027.

El arte vasco de Patxi Xabier Lezama vuelve a New York con una mirada mitológica y de vanguardia

Patxi Xabier Lezama sitúa la mitología y la memoria de Euskadi en el circuito internacional del arte contemporáneo. Pocas ciudades condensan el pulso del arte contemporáneo como Nueva York. Sus museos, galerías, ferias y centros culturales funcionan como un laboratorio donde conviven las grandes figuras consagradas con los artistas llamados a renovar el panorama internacional. Conseguir visibilidad en ese ecosistema no resulta sencillo. Por ello, la presencia creciente del escultor vasco Patxi Xabier Lezama en diversos espacios expositivos de la ciudad adquiere un significado que trasciende la trayectoria individual del artista y abre una reflexión sobre la vigencia de la escultura vasca en el siglo XXI.

«Orgullo y vergüenza» reconstruye la Polonia popular de Edward Dwurnik

El Museo de Arte Moderno de Varsovia revisa en «Orgullo y vergüenza» la producción de uno de los grandes cronistas visuales de Europa Central. A través de los ciclos «Deportistas» y «Trabajadores», la exposición examina la movilidad social, la dignidad de los orígenes y los conflictos afectivos que acompañaron la transformación política y económica de Polonia. Edward Dwurnik afirmaba que la pintura le había salvado la vida. La frase, repetida como una pieza esencial de su relato biográfico, condensaba algo más profundo que una vocación temprana: revelaba la conciencia de que el arte podía modificar el destino social de quien lo practicaba, apartarlo de un entorno hostil y permitirle construir otra identidad sin borrar por completo las huellas de su procedencia. El Museo de Arte Moderno de Varsovia recupera esa tensión en «Edward Dwurnik. Orgullo y vergüenza», una exposición comisariada por Łukasz Ronduda que podrá visitarse hasta el 28 de febrero de 2027. La muestra concentra su atención en la producción desarrollada durante las décadas de 1970 y 1980, principalmente a través de «Deportistas» y «Trabajadores», dos ciclos fundamentales para comprender la ambición social de una pintura que convirtió la cotidianidad polaca en documento histórico, escenario colectivo y disputa por el reconocimiento.

L.E.V. Matadero 2026 explora la memoria humana en el territorio incierto de la tecnología

L.E.V. Matadero regresará a Madrid del 17 al 20 de septiembre de 2026 con una programación que utiliza la tecnología para indagar en asuntos profundamente humanos: la fragilidad de la memoria, la percepción del cuerpo, la enfermedad, las fronteras y la posibilidad de reconocernos dentro de un entorno progresivamente modelado por sistemas digitales. La octava edición del Festival de Electrónica Visual y Realidades Extendidas convertirá distintos espacios de Matadero Madrid en un circuito de conciertos, performances, instalaciones y experiencias XR donde lo virtual no pretende sustituir la realidad, sino revelar algunas de sus zonas más inestables.

También te puede interesar

Las ‘Musas’ de Erwin Olaf

Erwin Olaf alcanzó reconocimiento internacional mediante imágenes construidas con precisión cinematográfica, escenarios minuciosos y una iluminación que convertía cada fotografía en un espacio de tensión. Sin embargo, detrás de aquella perfección formal permanecía una pregunta más incómoda: quién puede mostrarse, bajo qué condiciones y desde qué identidad. La exposición ‘Erwin Olaf – Musas’ aparta las escenografías monumentales para concentrarse en el rostro humano y recuperar una dimensión esencial de su trayectoria: el retrato como ejercicio de visibilidad, introspección y resistencia queer. Tras la muestra ‘Freedom’ organizada por el Museo Stedelijk de Ámsterdam en 2025, aterriza la primera retrospectiva integral del fotógrafo en Berlín que podrá visitarse hasta el 6 de septiembre de 2026 en f³ – freiraum für fotografie. La exposición ha sido comisariada por Nadine Barth (Barthouse Projects) y Katharina Mouratidi (f³ – freiraum für fotografie), en colaboración con Shirley den Hartog (Foundation Erwin Olaf).

‘Ser Hamlet’ disputa quién tiene derecho a encarnar el canon

Durante un año, ocho actores con síndrome de Down entraron en una sala de ensayo para descubrir qué podían decirle sus propias vidas a Hamlet. De las cerca de 500 horas que registraron aquel encuentro nació ‘Ser Hamlet’, el primer largometraje de Chela de Ferrari, estrenado mundialmente el 7 de agosto de 2026 en el Teatro NOS de la PUCP, dentro del Festival Internacional de Cine de Lima. Sus 82 minutos no relatan una hazaña de superación: observan a ocho profesionales disputar el derecho a ocupar Shakespeare sin pedir permiso a quienes todavía administran las fronteras del canon.

‘Iconos’ reorganiza cuatro siglos de arte en el Kunsthaus Zürich

Un museo no determina únicamente qué obras deben conservarse. También decide dónde situarlas, con cuáles deben compartir el espacio y desde qué relato serán contempladas. El Kunsthaus Zürich someterá ese poder institucional a una revisión mediante ‘Iconos. Obras seleccionadas de la colección’, una exposición que reorganiza algunos de sus fondos más relevantes para demostrar que el significado de una obra puede modificarse cuando cambia aquello que la rodea. Del 11 de septiembre de 2026 al 10 de enero de 2027, obras de Monet, Hodler, Picasso, Taeuber-Arp, Tinguely y Warhol abandonan sus relaciones habituales para dialogar con otras épocas y con la memoria afectiva de los habitantes de Zúrich.

El Ballet Español de la Comunidad de Madrid lleva a Escena Escorial ‘Nascencia’, una danza sobre la herida y el renacimiento

El Ballet Español de la Comunidad de Madrid llegará el próximo 3 de septiembre al Festival Internacional de Artes Escénicas Escena Escorial con ‘Nascencia’, una suite de danza española contemporánea que sitúa el cuerpo frente a uno de sus conflictos más antiguos: la necesidad de reconstruirse después de la caída. La producción continúa así el itinerario iniciado el pasado mes de junio en Clásicos en Alcalá y prepara su desembarco en los Teatros del Canal, donde permanecerá del 24 de septiembre al 4 de octubre de 2026.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias