‘Residencia’, la arquitectura enterrada donde los científicos descansan antes de interrogar el universo
En el desierto de Atacama, donde la sequedad extrema y la oscuridad casi absoluta han convertido el paisaje en una de las grandes cámaras naturales de observación astronómica del planeta, existe un edificio que parece concebido desde una contradicción esencial: desaparecer para hacer posible la mirada. Se llama ‘Residencia’, aunque durante años también ha sido conocido como el hotel de Cerro Paranal. Pertenece al Observatorio Paranal, operado en Chile por el European Southern Observatory, ESO, y funciona como alojamiento para astrónomos, ingenieros y personal técnico vinculado al Very Large Telescope. Su naturaleza, sin embargo, no es la de un hotel convencional. ESO precisa que el alojamiento y las comidas están reservados a su personal, con excepciones puntuales para visitas autorizadas. Su razón de ser no pertenece al turismo, sino a la supervivencia científica en uno de los territorios más exigentes del mundo.


