Tras adentrarse en los universos de Bach, Schumann y Brahms, Enhco prolonga su investigación sonora tendiendo puentes entre épocas. En esta ocasión, el centro de gravedad es Mozart: un territorio inagotable donde la forma clásica convive con la sorpresa, la ironía y una vitalidad que el pianista francés relee desde el presente. El concierto madrileño reproduce el itinerario del disco Mozart Paradox, concebido como una travesía entre memoria y reinvención.
El programa se articula a partir de una docena de piezas elaboradas desde materiales mozartianos reconocibles. Pasan por el teclado la obertura de Don Giovanni y el Ave verum corpus, así como movimientos seleccionados de obras tan célebres como Eine Kleine Nachtmusik, la Gran Misa en do menor, la Sonata para piano n.º 11 o el Concierto para clarinete K.622. Lejos de la cita literal, Enhco trabaja con fragmentos, giros melódicos y estructuras que se transforman a través de la improvisación.
El piano se convierte así en un espacio de cruce. Entre la invención contemporánea y la atemporalidad del genio austríaco, el intérprete se permite abandonar la partitura para adentrarse en el terreno del jazz sin traicionar la lógica clásica. En ese tránsito, lo actual y lo intemporal se reconocen y dialogan: el discurso se estira, respira, se contrae y vuelve a desplegarse con naturalidad.
El proyecto se inscribe en la tradición de la transcripción entendida como acto creativo. Ornamentación, rubato y libertad interpretativa funcionan como herramientas para reimaginar el material original. El virtuosismo, lejos de imponerse como exhibición, se convierte en juego. Los motivos de Mozart —claramente identificables— se diluyen en texturas armónicas de hoy, mientras la energía rítmica del jazz subraya tensiones ya latentes en la escritura del compositor.
Mozart Paradox lanza, en el fondo, una pregunta esencial: qué permanece de Mozart cuando su forma se reconfigura y se superan los límites estilísticos del Barroco y del Clasicismo. La respuesta no se formula en términos de ruptura, sino de equilibrio: fidelidad y reinterpretación, recuerdo y actualización, pasado y presente avanzando en un mismo impulso.
Nacido en París en 1988, Thomas Enhco se formó en el Centre des Musiques Didier Lockwood y en el Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza de París. Debutó discográficamente en 2006 con Esquisse y consolidó una carrera singular con títulos como Fireflies (2012), Funambules junto a Vassilena Serafimova (2016) o Bach Mirror (2021). En 2023 publicó A Modern Songbook, en dúo con Stéphane Kerecki.
Su doble condición de pianista de jazz y músico clásico le ha llevado a escenarios de referencia en ambos ámbitos: desde festivales internacionales —Montreal, Tokio, Jazz à Vienne o Montreux— hasta salas y auditorios como el Mozarteum de Salzburgo, la Ópera de Burdeos o el Kyoto Concert Hall. Ha participado también en conciertos sinfónicos con formaciones como la Orquesta Metropolitana de Lisboa, la Danish National Symphony Orchestra o la Malmö Symphony Orchestra.
Como creador, Enhco ha escrito dos conciertos, una rapsodia y diversas obras para piano, coro y conjuntos instrumentales, además de música para cine, como la banda sonora de Les cinq parties du monde de Gérard Mordillat. Su trayectoria, deliberadamente transversal, le ha permitido colaborar con figuras del jazz —Didier Lockwood, Ibrahim Maalouf, Baptiste Trotignon o Cyrille Aimée— y con intérpretes del ámbito clásico como Renaud y Gautier Capuçon, Natalie Dessay, Anne Sofie von Otter, Khatia Buniatishvili, Félicien Brut, Lise de la Salle o Thibaut Garcia.
El 10 de febrero, en Madrid, ese recorrido confluirá en un recital que no busca resolver la paradoja, sino habitarla: Mozart escuchado desde hoy, con respeto, riesgo y una curiosidad que no entiende de fronteras.









