Urban Beat Contenidos

“Artes de la Tierra”: una ecología del arte contemporáneo

El Museo Guggenheim Bilbao presenta "Artes de la Tierra", una ambiciosa exposición que explora la relación entre el arte contemporáneo y el suelo como territorio físico, simbólico y ecológico. La muestra, concebida en el marco del compromiso institucional con la sostenibilidad ambiental, propone una lectura expandida de las prácticas artísticas que, desde mediados del siglo XX hasta la actualidad, se han acercado a la materia terrestre —tierra, hojas, ramas, raíces o textiles— no como simples materiales, sino como aliados sensibles en un ecosistema compartido. La exposición podrá apreciarse del 5 diciembre, 2025 al 3 de mayo, 2026.
Giuseppe Penone- Uña y hojas de laurel (Unghia e foglie di alloro), 1989

Con el patrocinio de Iberdrola, que además aporta tres piezas de su colección, la exposición se erige como un mapa plural de vínculos entre creación y naturaleza, entre cultura y agricultura, entre la forma y su origen. Bajo esta premisa, Artes de la Tierra articula un relato transversal que abarca escultura, instalación, dibujo, performance, diseño, arquitectura y artesanía, trazando un inventario de estrategias artísticas que buscan responder, desde el arte, a la crisis climática y a la degradación de los suelos del planeta.

El planteamiento curatorial no obedece a un esquema lineal ni a divisiones temáticas rígidas. Las obras dialogan por afinidades materiales, emocionales o simbólicas. No hay capítulos ni compartimentos: la exposición se despliega como un organismo vivo, donde las conexiones emergen de la materia misma. Esa metodología, más cercana a la ecopoética que a la museografía tradicional, permite que las piezas formen constelaciones de sentido en torno al suelo, la tierra y su potencial reparador.

Más de cuarenta artistas de generaciones y geografías dispares —Giovanni Anselmo, Joseph Beuys, Heidi Bucher, Agustín Ibarrola, Richard Long, Ana Mendieta, Fina Miralles, Asier Mendizabal, Delcy Morelos, Mar de Dios, Frederick Ebenezer Okai, Gabriel Orozco, Asad Raza, Michelle Stuart, Meg Webster o Héctor Zamora, entre otros— conforman un conjunto diverso y coral. Desde el Land Art hasta el Arte Povera, pasando por el conceptualismo activista, la muestra revisa los modos en que los creadores han tratado de reconectar con los procesos vivos de la Tierra: cómo trabajar con ella cuando más necesita cuidados, cómo agradecer sus dones, cómo regenerar lo que ha sido dañado.

Michelle Stuart- Extintas (Extinct), 1992 42 plantas/semillas, impresión manual sobre papel de arroz y pino

El recorrido arranca en las galerías 205, 206 y 207 con un reconocimiento histórico a los pioneros que anticiparon la transformación del arte frente a los retos ecológicos. Aparecen figuras como Jean Dubuffet o Joseph Beuys, junto a las pinturas sobre corteza del artista australiano Jimmy Lipundja, herederas de su bioma ancestral. Las décadas de 1970 y 1980 marcan el auge de las obras efímeras en el paisaje: las piezas de Ana Lupas, Fina Miralles o Ana Mendieta, junto a las esculturas de arena o paja de Meg Webster o Giovanni Anselmo, abren un diálogo entre lo natural y lo humano, entre la forma y su erosión.

La intervención específica de la artista colombiana Delcy Morelos en la galería 206 constituye uno de los núcleos más impactantes: un espacio de tierra viva, oscuro y telúrico, que sumerge al visitante en una experiencia sensorial extrema. En las salas 206 y 207, acondicionadas con control de luz, temperatura y humedad, se alojan especies vegetales vivas. Allí conviven las esculturas orgánicas de Hans Haacke, las “cajas de Ward” de Isa Melscheimer y Root Sequence (copse) de Asad Raza: una instalación compuesta por 26 árboles locales que serán replantados en el País Vasco al término de la exposición. Este entorno acogerá también performances y encuentros durante los cinco meses de duración de la muestra.

Sumayya Vally, Counterspace Granos del Paraiso (Grains of Paradise), 2024 Canoa de madera con revestimiento pintado- Foto: Brugues Triennial 2024/Filip Dujardin

La galería 209 profundiza en el trabajo con la materia terrestre en todas sus transformaciones: barro, arcilla, mezclas híbridas o compuestos experimentales. Destacan las obras del ghanés Frederick Okai y del mexicano Héctor Zamora, los experimentos con suelos extraterrestres de Oscar Santillán o las esculturas de adobe del argentino Gabriel Chaile, quien además interviene un muro del museo con un mural de carbón. También se exhiben las cerámicas de Mar de Dios, elaboradas con lodos de Bizkaia, y las piezas de David Bestué, producidas con sedimentos del Nervión. En esta misma línea, Patricia Dauder y Jorge Satorre abordan la descomposición escultórica en el subsuelo.

El discurso se expande hacia los tejidos y los vínculos con especies no humanas. Los tapices de Asunción Molinos Gordo, elaborados con lana de todas las razas ovinas ibéricas, las piezas de la artista colombiana Susana Mejía —que exploran la cromática amazónica— o los tejidos de la comunidad wichí del Gran Chaco argentino, reunidos por Claudia Alarcón y la Unión Textiles Semillas, muestran la cooperación como forma de resistencia ecológica.

Claudia Alarcón- Cuando el tejido se manifiesta (When the fabric manifests itself), 2024-Foto: Thiéle Elissa

En las galerías 201 y 203, Artes de la Tierra se adentra en el análisis de los entornos alterados por la acción humana. El pionero Mel Chin presenta Revival Field (1989-presente), un proyecto de fitorremediación en el paisaje estadounidense. A su lado, la arquitecta sudafricana Sumayya Vally reconstruye en Grains of Paradise las rutas migratorias de las semillas entre territorios coloniales y Europa. El brasileño Paulo Tavares investiga las prácticas de preservación amazónica, mientras el colectivo español Inland/Campo Adentro rescata los saberes agrícolas tradicionales del noroeste peninsular.

Jorge Satorre Nunca podría olvidar la manera en que me dijiste todo sin decirme nada (relieves), 2021

El compostaje cultural de artistas como Claire Pentecost o Asier Mendizabal se confronta con propuestas que oscilan entre lo simbólico y lo utilitario: desde el Land Art de Dennis Oppenheim hasta los experimentos sostenibles de Tomás Saraceno o los proyectos pedagógicos de la Escuela de Arquitectura de Talca, documentados por José Luis Uribe. El diálogo se amplía con herramientas, amuletos y utensilios rurales procedentes del País Vasco y otras regiones españolas, que resuenan con prácticas vivas de diferentes culturas del planeta.

La galería 202 cierra el recorrido con una reflexión sobre la posibilidad de un arte sostenible y su diálogo con la abstracción moderna. Allí se encuentran las esculturas arbóreas de Giuseppe Penone —talladas en troncos dentro de otros troncos— y una monumental uña de cristal sobre hojas de laurel, junto a la obra del vasco Agustín Ibarrola, que en los años ochenta dio un giro ecológico a su trabajo político y urbano. La sala acoge también piezas de Michele Stuart, María Cueto, Richard Long, Solange Pessoa, Gabriel Orozco y Daniel Steegmann Mangrané: esculturas y formas que escuchan la tierra, evocando la metamorfosis mineral y animal del planeta.

El proyecto museográfico se concibe como un pacto con el entorno. En consonancia con su propósito ecológico, el Guggenheim Bilbao ha reducido al mínimo la huella de carbono de la exposición: se ha prescindido de transportes aéreos, se han utilizado materiales reciclados o compostables, y se ha implementado un sistema de préstamos virtuales. Artes de la Tierra se convierte así en un prototipo no solo de contemplación estética, sino también de acción institucional responsable, anticipando las estrategias del museo del futuro.

En paralelo, el programa Didaktika amplía la experiencia con espacios educativos y recursos digitales bajo el título El sustrato del arte. Este apartado invita a explorar las relaciones simbióticas entre especies humanas y no humanas, la transmisión de saberes ancestrales y los procesos de reparación y regeneración. La iniciativa se inscribe en el plan de sostenibilidad del Guggenheim, cuyo objetivo es alcanzar la neutralidad de carbono en 2030.

A través de materiales, sonidos y estímulos sensoriales, Artes de la Tierra no solo exhibe arte: propone una inmersión en el pulso profundo del planeta, recordando que la cultura —como la tierra— necesita cuidado, reciprocidad y escucha. En tiempos de urgencia ecológica, el museo se ofrece aquí no como contenedor, sino como terreno fértil donde germinan las preguntas más decisivas de nuestro presente.

Gabriel Orozco - Roiseau 6, 2012 Rama de bambú y plumas- Foto: Florian Kleinefenn-

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Urbanbeat Julio 2024
¡Descarga ahora el último nùmero de nuestra revista!

El Año Aurèlia Muñoz celebra el centenario de una artista que transformó el tejido en pensamiento contemporáneo

El año 2026 marca una fecha decisiva para la relectura de una de las creadoras más singulares del arte contemporáneo español. El 13 de abril se cumplieron cien años del nacimiento de Aurèlia Muñoz Ventura —Barcelona, 1926-2011—, una artista que transformó el tejido, el nudo, el bordado, el papel y la suspensión escultórica en territorios de investigación formal, espiritual y material. Con motivo de esta efeméride, el Año Aurèlia Muñoz despliega una programación institucional y cultural que no se limita a celebrar una trayectoria, sino que activa una revisión profunda de su legado desde el presente.
La conmemoración, declarada Conmemoración Oficial de la Generalitat de Catalunya, reúne a museos, archivos, centros de arte, espacios patrimoniales y agentes culturales en torno a una figura que durante décadas desbordó las clasificaciones convencionales. Aurèlia Muñoz trabajó desde lenguajes históricamente situados en los márgenes de la gran narrativa artística —el macramé, el bordado, la fabricación manual de papel, las estructuras textiles— y los condujo hacia una dimensión radicalmente contemporánea. Su obra sostuvo un diálogo persistente entre tradición y vanguardia, entre artesanía y escultura, entre conocimiento ancestral e imaginación técnica.

Antonio Ballester Moreno despliega en el CA2M una nueva lectura del paisaje desde la pedagogía y la creación compartida

El Museo Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid presenta “Antonio Ballester Moreno. El cielo y la tierra”, una exposición que propone una aproximación expandida al paisaje, no como género detenido en la contemplación formal, sino como territorio sensible donde confluyen memoria, educación, materia, comunidad y experiencia. La muestra, organizada por el CA2M, podrá visitarse hasta el 27 de septiembre de 2026.

Spencer Tunick convierte Gran Canaria en un manifiesto humano por la diversidad con «GRAN SPECTRUM»

Spencer Tunick, el artista visual neoyorquino que ha convertido el cuerpo desnudo en una herramienta de ocupación simbólica del espacio público, realizará el próximo 26 de julio de 2026 en Gran Canaria una nueva acción masiva bajo el título «GRAN SPECTRUM». La intervención, integrada en el marco de Culture & Business Pride 2026, situará a las Islas Canarias en el centro de una operación artística de alcance internacional, concebida como una gran composición humana inspirada en los colores de las banderas LGTBIQA+ y en la capacidad del cuerpo colectivo para formular una declaración pública de visibilidad, libertad y convivencia.

Talia Chetrit desembarca en España con «Bunny», una exposición sobre la ficción íntima de la fotografía

Del 5 de junio al 30 de agosto, el Museo Lázaro Galdiano acoge, dentro de la Sección Oficial de PHotoESPAÑA, «Bunny», la primera exposición individual en España de Talia Chetrit (Nueva York, 1982), una de las autoras que con mayor lucidez ha situado la fotografía contemporánea ante sus propias tensiones internas. La muestra, presentada gracias a FUNDACIÓN LOEWE, reúne una veintena de imágenes que atraviesan distintas etapas de su trayectoria, desde sus primeros trabajos hasta piezas inéditas, y propone una lectura de la imagen como territorio de deseo, control, representación y ambigüedad.

«Human Universe-The Experience»: el cuerpo humano convertido en una expedición inmersiva

El cuerpo humano ha sido, desde siempre, una de las arquitecturas más complejas, misteriosas y decisivas de la existencia. Su funcionamiento cotidiano, aparentemente silencioso, esconde una maquinaria de precisión donde la sangre circula como una red fluvial, el cerebro articula su propio relámpago químico y el sistema inmunitario actúa como una inteligencia defensiva que opera más allá de nuestra percepción inmediata. Sobre esa dimensión invisible, fascinante y casi cinematográfica se levanta «Human Universe-The Experience», una nueva experiencia inmersiva que propone mirar el organismo desde dentro, como si el visitante pudiera reducir su escala, atravesar sus pasadizos internos y contemplar la vida allí donde normalmente permanece oculta.

Tate Britain presenta ‘Never the Same’, la nueva exposición de Mohammed Z Rahman sobre hogar, juego y vínculo emocional

Tate Britain presentará este verano ‘Never the Same’, una nueva exposición de Mohammed Z Rahman que podrá visitarse del 5 de junio al 8 de noviembre. La muestra se inscribe en Art Now, el programa de larga trayectoria con el que la institución británica ofrece exposiciones gratuitas de arte contemporáneo para visibilizar voces emergentes y detectar algunas de las nuevas direcciones del panorama artístico del Reino Unido.
La propuesta se desplegará en dos pabellones de madera inspirados en los doseles nupciales bengalíes, una decisión espacial que sitúa la exposición en un territorio intermedio entre el rito, la memoria familiar y la escena teatral. Rahman estrena en este proyecto una nueva serie de pinturas que prolongan su investigación en torno a dos nociones esenciales: el hogar y el amor. Lejos de tratarlos como conceptos cerrados o sentimentales, el artista los aborda como lugares atravesados por la imaginación, la pérdida, el juego, la pertenencia y la capacidad humana de construir sentido desde aquello que parece más cotidiano.

También te puede interesar

El Año Aurèlia Muñoz celebra el centenario de una artista que transformó el tejido en pensamiento contemporáneo

El año 2026 marca una fecha decisiva para la relectura de una de las creadoras más singulares del arte contemporáneo español. El 13 de abril se cumplieron cien años del nacimiento de Aurèlia Muñoz Ventura —Barcelona, 1926-2011—, una artista que transformó el tejido, el nudo, el bordado, el papel y la suspensión escultórica en territorios de investigación formal, espiritual y material. Con motivo de esta efeméride, el Año Aurèlia Muñoz despliega una programación institucional y cultural que no se limita a celebrar una trayectoria, sino que activa una revisión profunda de su legado desde el presente.
La conmemoración, declarada Conmemoración Oficial de la Generalitat de Catalunya, reúne a museos, archivos, centros de arte, espacios patrimoniales y agentes culturales en torno a una figura que durante décadas desbordó las clasificaciones convencionales. Aurèlia Muñoz trabajó desde lenguajes históricamente situados en los márgenes de la gran narrativa artística —el macramé, el bordado, la fabricación manual de papel, las estructuras textiles— y los condujo hacia una dimensión radicalmente contemporánea. Su obra sostuvo un diálogo persistente entre tradición y vanguardia, entre artesanía y escultura, entre conocimiento ancestral e imaginación técnica.

Antonio Ballester Moreno despliega en el CA2M una nueva lectura del paisaje desde la pedagogía y la creación compartida

El Museo Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid presenta “Antonio Ballester Moreno. El cielo y la tierra”, una exposición que propone una aproximación expandida al paisaje, no como género detenido en la contemplación formal, sino como territorio sensible donde confluyen memoria, educación, materia, comunidad y experiencia. La muestra, organizada por el CA2M, podrá visitarse hasta el 27 de septiembre de 2026.

El Dr. Pedro Torrecillas, reconocido en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica 2026» por una trayectoria que une confianza clínica, innovación urológica y responsabilidad médica

La trayectoria de Pedro Torrecillas Cabrera permite leer una zona especialmente significativa de la medicina contemporánea: aquella en la que la experiencia clínica, la innovación tecnológica y la responsabilidad ante el paciente terminan formando parte de una misma ética del ejercicio médico. Esa ética, que remite a la tradición hipocrática como una de las raíces fundacionales de la medicina occidental, no se expresa aquí como una fórmula solemne ni como una invocación abstracta al deber, sino como una práctica sostenida en el tiempo: escuchar, discernir, acompañar, estudiar y entender que cada enfermo obliga a comenzar de nuevo. Reconocido por Urban Beat en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica 2026», el urólogo y andrólogo granadino afincado en Málaga ha desarrollado una biografía profesional atravesada por procedimientos, técnicas y líneas de trabajo que han marcado distintas etapas de la urología avanzada. Sin embargo, en esta conversación, el centro de su relato no aparece en la acumulación de méritos, sino en una palabra mucho más elemental y, quizá por eso, más difícil de sostener durante décadas: la confianza.
Torrecillas regresa al origen de su vínculo con la medicina cuando recuerda que, recién terminada la carrera, en 1973, ejercía como médico de familia en la medicina rural de Macael y Roquetas de Mar. Ese comienzo, anterior al láser verde, a la criocirugía, a la medicina de frontera y a sus actuales líneas de interés en bioregeneración gonadal, resulta decisivo para entender su manera de mirar la profesión. Antes de la sofisticación tecnológica aparecen la consulta, el enfermo concreto, la escucha y la conciencia de que cada paciente obliga al médico a enfrentarse de nuevo a la singularidad de la enfermedad.
Su testimonio se sostiene con la comprensión de la enfermedad y de la conversión de la innovación en consigna que puede sanar. Habla de congresos y formación MIR, de Estados Unidos y del impacto que supuso conocer el láser verde para la próstata; pero también recuerda la mirada y la dignidad de un niño de nueve años enfermo de cáncer en el Hospital La Paz de Madrid, consciente de que iba a morir. En esa tensión entre técnica y memoria, entre ambición científica y fragilidad humana, se sitúa el núcleo de una entrevista que presenta la medicina como una práctica atravesada por decisiones difíciles, intuición, estudio, equilibrio emocional y fidelidad a unas convicciones que pocas veces se puede sentir en las privatizaciones mal gestionadas. Torrecillas resume esa posición con una frase que funciona como declaración de principios: innovar es intuir, pero también saber desde dónde venimos, a dónde vamos y dónde estamos.

Spencer Tunick convierte Gran Canaria en un manifiesto humano por la diversidad con «GRAN SPECTRUM»

Spencer Tunick, el artista visual neoyorquino que ha convertido el cuerpo desnudo en una herramienta de ocupación simbólica del espacio público, realizará el próximo 26 de julio de 2026 en Gran Canaria una nueva acción masiva bajo el título «GRAN SPECTRUM». La intervención, integrada en el marco de Culture & Business Pride 2026, situará a las Islas Canarias en el centro de una operación artística de alcance internacional, concebida como una gran composición humana inspirada en los colores de las banderas LGTBIQA+ y en la capacidad del cuerpo colectivo para formular una declaración pública de visibilidad, libertad y convivencia.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias