El encuentro reunirá a intérpretes de reconocido prestigio dentro y fuera de nuestras fronteras, en una cita pensada para celebrar la voz, el repertorio y el diálogo íntimo entre música y público. En un espacio de acústica refinada y atmósfera cercana, la lírica se desplegará sin artificios, apoyada en la pureza del sonido y en la expresividad de sus protagonistas.
El piano será el eje vertebrador de la velada, bajo las manos de Sergio Kuhulman, músico de sólida trayectoria y sensibilidad contrastada. Su acompañamiento, atento y preciso, destaca por una técnica depurada y una musicalidad capaz de subrayar cada respiración, cada inflexión vocal, construyendo un sostén sonoro que potencia y arropa a los solistas sin eclipsarlos. Kuhulman no acompaña: dialoga, escucha y realza.
En el plano vocal, el recital contará con la presencia del tenor Jesús Arenas, una de esas voces que se imponen por su proyección natural, su calidez tímbrica y un control expresivo que le permite transitar con solvencia por los matices emocionales más exigentes del repertorio. A su lado, la soprano Lourdes de San Miguel aportará elegancia, lirismo y una interpretación cargada de sensibilidad, capaz de dotar de vida y verdad a cada frase musical. Completa el elenco, como artista invitada, la mezzo soprano Clarice Williams, cuyo registro grave, profundo y lleno de colores añadirá densidad expresiva y riqueza tímbrica a la propuesta.
El programa plantea un recorrido ambicioso y sugerente por algunas de las páginas más emblemáticas de la historia de la música vocal. Desde la solemnidad dramática y la arquitectura sonora del Barroco de Georg Friedrich Haendel, hasta la claridad formal y la belleza equilibrada del clasicismo de Wolfgang Amadeus Mozart. No faltará el aliento apasionado y el virtuosismo melódico de Gaetano Donizetti, emblema del bel canto romántico, ni la intensidad humana y teatral de Giuseppe Verdi, cuyas arias siguen interpelando al oyente con una fuerza intacta, generación tras generación.
El recital reservará también un espacio destacado para la zarzuela, uno de los géneros más queridos y representativos de la tradición musical española. Sus fragmentos, cargados de cercanía, carácter popular y emoción reconocible, funcionarán como un puente entre lo culto y lo popular, recordando la profunda conexión de este repertorio con la identidad cultural colectiva y con la memoria sentimental del público.
Más allá del atractivo artístico del programa, la cita subraya la importancia de espacios como la Sala Espacio Ronda, que apuestan por la música en vivo desde una escala humana, íntima y accesible. Este recital no solo interpela al melómano habitual, sino que se abre a quienes desean aproximarse por primera vez al universo de la lírica, desmontando prejuicios y reivindicando la vigencia de un género que sigue emocionando cuando se presenta con honestidad y calidad.
La noche del viernes 30 se anuncia, así, como una celebración del arte vocal en su forma más esencial: voces, piano y un público dispuesto a escuchar. Una invitación a dejarse atravesar por la belleza, a detener el ritmo de la ciudad durante unas horas y a recordar que la música lírica sigue viva, palpitante, en el corazón cultural de Madrid.









