Urban Beat Contenidos

La Abadía estrena “Una forma de vida”, un viaje a la intimidad y la obsesión humana

Isabelle Stoffel y Juan Ceacero desembarcan por primera vez juntos en el Teatro de La Abadía con "Una forma de vida", adaptación escénica de la celebrada novela homónima de Amélie Nothomb. El montaje, que podrá verse en Madrid hasta el 25 de enero, propone mucho más que una traslación literaria al escenario: es una indagación incómoda y lúcida sobre la monstruosidad íntima, el deseo de existir para el otro y los límites difusos entre realidad y ficción cuando el cuerpo deja de ser un espacio compartido.

La obra se inscribe en el universo singular de Nothomb, una de las voces más reconocibles de la literatura europea contemporánea. Escritora belga nacida en Japón, marcada por una infancia errante y por una relación problemática con el cuerpo, el lenguaje y las estructuras de poder, Nothomb ha construido una trayectoria literaria atravesada por la ironía, la concisión y una ética narrativa que emerge, casi siempre, desde la incomodidad. Su escritura, de apariencia ligera y filo constante, convierte lo extraño en herramienta de pensamiento y la autoficción en un espacio de interrogación moral.

Esa poética de la brevedad y la intensidad encuentra en Una forma de vida (2010) una de sus expresiones más nítidas. La novela —y ahora la obra teatral— adopta la forma de un intercambio epistolar entre la propia Nothomb, convertida en personaje, y Melvin Mapple, un soldado estadounidense destinado en la guerra de Irak. A través de cartas, se construye una relación sin contacto físico, sostenida únicamente por la palabra, donde la identidad se vuelve maleable y el relato comienza a erosionar la frontera entre lo verdadero y lo ficticio.

La adaptación escénica explota precisamente ese territorio inestable. ¿Dónde termina la realidad cuando el cuerpo no media en la relación? ¿En qué momento la ficción comienza a socavar la veracidad del relato? La propuesta sitúa al espectador en un espacio dominado por la palabra, por el “cuento” del soldado Melvin, que —a la manera de una Sherezade contemporánea— seduce, fascina y confronta con el exceso. Frente a él, emerge una Amélie ambigua y escurridiza, atrapada en su impulso compulsivo de responder a cada lector, desgranando una identidad líquida que se construye y se deshace en la correspondencia.

El detonante del vínculo es una frase tan simple como devastadora: «Deseo existir para usted». A partir de ahí, la autora se adentra en el universo de Melvin Mapple, quien le confiesa la relación extrema que mantiene con su propio cuerpo. En Irak, como antes en Vietnam, la guerra genera sus propias adicciones. Si en una contienda fue el opio, en esta lo fue la comida: la obesidad llegó a ser considerada la enfermedad del conflicto. Melvin ha engordado cien kilos desde su llegada a Bagdad y cada noche, tras regresar del campo de batalla, intenta llenar un vacío interior devorando cantidades ingentes de comida basura. Su cuerpo se convierte en un acto de resistencia y, al mismo tiempo, en su obra personal: su creación es su propia grasa.

En este punto, el cuerpo se erige como el gran protagonista de una relación que nunca se materializa físicamente. La corporalidad monstruosa de Melvin, siempre narrada y nunca vista, introduce una dimensión casi fantasmática que remite a una relectura singular del mito de Frankenstein. La obra plantea un juego de espejos, una mise en abîme donde escritura y carne, realidad y ficción, deseo y muerte se reflejan y se contaminan mutuamente. El cuerpo aparece como territorio político, pero también como espacio de sentido, como último refugio frente al absurdo de la existencia.

La adaptación de Stoffel y Ceacero no busca ofrecer respuestas cerradas, sino abrir grietas. A través de la ironía, el autocastigo, la obsesión y la huida de uno mismo, el personaje de Amélie se convierte a la vez en narradora, relato y creadora. La escena se transforma así en un laboratorio donde se expone la naturaleza del proceso creativo y la necesidad —a menudo desesperada— de una misión, de una mirada ajena que legitime la propia existencia.

Una forma de vida llega a La Abadía como una propuesta que apela tanto a la inteligencia como a la incomodidad del espectador. Un diálogo sobre el cuerpo y la palabra, sobre la ficción como refugio y como trampa, y sobre la monstruosidad íntima que todos habitamos cuando necesitamos, por encima de todo, ser vistos.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Urbanbeat Julio 2024
¡Descarga ahora el último nùmero de nuestra revista!

«Humo» de Rafaela Carrasco convierte el legado obrero femenino en tensión escénica

El flamenco no recuerda: reaparece. Y en ese regreso —que no es arqueología, sino fricción con el presente— es donde «Humo» la nueva pieza de Rafaela Carrasco, encuentra su lugar. El Centro Danza Matadero acoge su estreno absoluto hasta el 19 de abril, dentro de una programación que convierte el mes en un campo de intensidad coreográfica y que culminará el 29 con el Día Internacional de la Danza. Pero lo que aquí se pone en juego no es una efeméride: es una memoria que se niega a quedarse quieta.

«Utopía en llamas» visibiliza la trata de mujeres y niñas, apuntando a los hombres que la sostienen

En un presente que ha aprendido a convivir con la violencia mientras la desplaza fuera de campo,«Utopía en llamas» irrumpe como un dispositivo escénico que obliga a mirar allí donde la mirada suele retirarse. Dirigida por Concha Delgado y Sandra Ferrús, con dramaturgia de Alda Lozano, la pieza se presenta en el Centro Dramático Nacional como una cartografía fragmentada —un collage— de la tragedia contemporánea de las mujeres atrapadas en redes de explotación sexual. El montaje puede verse hasta al 26 de abril en el Teatro María Guerrero, convertido aquí en un espacio de confrontación más que de representación.

El waacking se redefine en Madrid con STUCK, la nueva pieza de Mounia Nassangar

La programación de Teatros del Canal incorpora una de esas piezas que no se limitan a ocupar un escenario, sino que lo tensionan. STUCK, primera creación coreográfica de la artista francesa Mounia Nassangar, llega a la Sala Negra del 15 al 18 de abril como un dispositivo escénico que desplaza el centro de gravedad de la palabra al cuerpo, allí donde el lenguaje verbal ya no alcanza.

“Ese ruido es un animal” propone una historia generacional atravesada por la música, la pandemia y el encierro

El teatro, cuando decide interrogar su propia función, deja de ser un espacio de representación para convertirse en un dispositivo de intensidad que trasciende el tiempo y el espacio porque se intuye su propia significancia cultural. Con Ese ruido es un animal, María Velasco escribe y dirige una nueva producción de Cuarta Pared que, tras aplazar su estreno inicial, podrá verse finalmente del 7 al 23 de mayo. Lejos de limitarse a una propuesta escénica convencional, la pieza articula una hipótesis que atraviesa todo el montaje: que la vida, en su forma más radical, necesita una banda sonora capaz de intensificar la experiencia, de activar el cuerpo y de devolverle una conciencia que el entorno digital tiende a diluir.

Romeo Castellucci presenta en Madrid “Bérénice” protagonizada por Isabelle Huppert

En un tiempo escénico dominado por la saturación de signos y la hiperactividad narrativa, la radical quietud emerge como gesto político y estético. Teatros del Canal acoge “Bérénice”, la relectura que Romeo Castellucci realiza del texto de Jean Racine, una operación de despojamiento que convierte la tragedia clásica en un territorio de concentración extrema donde la palabra se vuelve materia y la voz, arquitectura. En el centro gravitacional de esta propuesta se sitúa Isabelle Huppert, convertida en presencia absoluta, en eje inmóvil alrededor del cual orbita todo el dispositivo escénico.
La pieza, programada del 10 al 12 de abril en la Sala Roja Concha Velasco, se articula como un monólogo que no adapta tanto como reconfigura el original raciniano. Castellucci no traduce la obra: la tensiona hasta llevarla a un umbral donde la teatralidad se repliega sobre sí misma. Bérénice deja de ser personaje para devenir fenómeno: una figura que encarna, simultáneamente, el deseo, la renuncia y la imposibilidad de reconciliar lo íntimo con lo político. La actriz, definida por el propio director como una “estrella fija”, no actúa dentro de la escena, sino que la funda.

Cuatro compañías internacionales llevan esta primavera la danza contemporánea a Teatros del Canal de Madrid

Teatros del Canal de Madrid activa en abril una coreografía expandida que convierte el movimiento en lenguaje crítico y territorio de experimentación. Cuatro propuestas —procedentes de Corea del Sur, Francia y España— configuran un programa que no se limita a exhibir danza, sino que tensiona sus límites, atravesando registros que van del waacking a la danza-teatro, de la memoria íntima al imaginario colectivo.

También te puede interesar

Salón Gourmets 2026 redefine la alta gastronomía desde la tensión entre origen y vanguardia

La gastronomía no se divide entre tradición y vanguardia. Se tensa entre ambas. Y en ese punto de fricción —más productivo que conciliador— es donde el Salón Gourmets se ha instalado con una precisión casi estructural. No como escaparate, sino como mecanismo. Año tras año, su cita primaveral en Madrid no confirma una tendencia: la ordena. El salón Gourmets está en pleno apogeo hasta el día 16 de abril.

«Humo» de Rafaela Carrasco convierte el legado obrero femenino en tensión escénica

El flamenco no recuerda: reaparece. Y en ese regreso —que no es arqueología, sino fricción con el presente— es donde «Humo» la nueva pieza de Rafaela Carrasco, encuentra su lugar. El Centro Danza Matadero acoge su estreno absoluto hasta el 19 de abril, dentro de una programación que convierte el mes en un campo de intensidad coreográfica y que culminará el 29 con el Día Internacional de la Danza. Pero lo que aquí se pone en juego no es una efeméride: es una memoria que se niega a quedarse quieta.

CaixaForum Sevilla acoge «Dinosaurios de la Patagonia» y abre una ventana a 200 millones de años de evolución

En un tiempo donde la experiencia museística tiende a oscilar entre la espectacularización y la pedagogía, CaixaForum Sevilla activa una propuesta que articula ambas dimensiones sin diluir su rigor científico:«Dinosaurios de la Patagonia» , una exposición desarrollada por el Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF) que propone un desplazamiento radical —geográfico y temporal— hacia uno de los territorios más fértiles en restos fósiles del planeta. La muestra, presentada el 9 de abril de 2026 por Moisés Roiz, Alejandro Pérez y el paleontólogo José Luis Carballido, se abre al público hasta el 12 de octubre como una inmersión en la era mesozoica y en la complejidad evolutiva de los dinosaurios que habitaron la Patagonia durante más de 200 millones de años.

«Utopía en llamas» visibiliza la trata de mujeres y niñas, apuntando a los hombres que la sostienen

En un presente que ha aprendido a convivir con la violencia mientras la desplaza fuera de campo,«Utopía en llamas» irrumpe como un dispositivo escénico que obliga a mirar allí donde la mirada suele retirarse. Dirigida por Concha Delgado y Sandra Ferrús, con dramaturgia de Alda Lozano, la pieza se presenta en el Centro Dramático Nacional como una cartografía fragmentada —un collage— de la tragedia contemporánea de las mujeres atrapadas en redes de explotación sexual. El montaje puede verse hasta al 26 de abril en el Teatro María Guerrero, convertido aquí en un espacio de confrontación más que de representación.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias