Urban Beat Contenidos

Cinema Paradiso Louvre convierte la Cour Carrée en un gran cine bajo las estrellas

Cinema Paradiso Louvre regresa del 1 al 4 de julio de 2026 con una sexta edición llamada a reafirmar su condición de cita esencial dentro del verano cultural parisino. Durante cuatro noches, la Cour Carrée del Museo del Louvre volverá a transformarse en una sala cinematográfica al aire libre, en un espacio donde la arquitectura histórica, la experiencia colectiva, la música en directo y el cine de autor dialogan bajo el cielo de París. El programa contará con la presencia de Wes Anderson, Joachim Trier y Léa Mysius, tres nombres que sitúan esta edición en un territorio especialmente fértil entre la memoria fílmica, la sensibilidad contemporánea y la celebración popular del patrimonio.

Nacido en 2019 de la colaboración entre el grupo cinematográfico mk2 y el Museo del Louvre, Cinema Paradiso Louvre ha construido en pocos años una identidad reconocible. Desde 2023 forma parte del programa ‘Veranos en el Louvre’, el gran festival estival que despliega conciertos, espectáculos, representaciones y cine entre la Cour Carrée, la Pirámide y el Jardín de las Tullerías. En ese contexto, la propuesta adquiere una dimensión que rebasa la simple proyección cinematográfica. La pantalla aparece instalada en uno de los lugares más simbólicos de Europa, rodeada por siglos de historia, convertida durante unas horas en punto de encuentro entre la ciudad, sus visitantes y una forma de mirar el cine como rito compartido.

La sexta edición propone una reflexión sensible sobre el vínculo entre la intimidad y el mundo. Las películas elegidas trazan un recorrido por obras que indagan en la construcción de la identidad, la memoria emocional, el deseo, la imaginación y el poder de la mirada. El festival combina grandes títulos recientes con piezas llamadas a redescubrirse en un marco excepcional. La Cour Carrée, convertida en cine efímero, ofrece así una experiencia donde cada película queda atravesada por el lugar que la acoge. Ver cine en el Louvre implica asistir a una proyección y, al mismo tiempo, habitar una escena patrimonial que amplifica la percepción de la imagen.

Uno de los momentos centrales será la presencia de Wes Anderson, que presentará personalmente ‘El Gran Hotel Budapest’. La película, uno de los títulos más reconocibles de su filmografía, despliega ese universo visual donde la composición, el color, la melancolía y el humor construyen una arquitectura propia. En el marco del Louvre, la obra encuentra una resonancia especialmente sugestiva. Anderson trabaja el cine como una forma de miniatura monumental, como un museo sentimental de personajes, objetos, hoteles imaginarios y mundos perdidos. Su presencia convierte la apertura del festival en una celebración del artificio, la memoria y la elegancia narrativa.

Joachim Trier, ganador del Óscar, presentará ‘Julie (en 12 capítulos)’, una película que ha marcado el cine europeo reciente por su capacidad para narrar la incertidumbre vital de una generación sin reducirla a fórmula sociológica. La obra acompaña a una mujer en tránsito, dividida entre decisiones afectivas, deseos cambiantes, expectativas profesionales y una búsqueda de sentido que nunca se entrega del todo a la comodidad de las respuestas cerradas. En el contexto de Cinema Paradiso Louvre, su proyección refuerza la voluntad del festival de acercar al gran público películas que han sabido convertir la fragilidad contemporánea en materia cinematográfica de primer orden.

La programación ofrecerá también un adelanto de ‘Historias de la noche’, de Léa Mysius, seleccionada para competir en Cannes 2026. Su inclusión aporta una dimensión de presente inmediato a la edición. Frente a los títulos ya integrados en la memoria reciente del espectador, esta proyección introduce la expectativa del descubrimiento, la posibilidad de asistir a una obra antes de su circulación plena. Mysius representa una mirada autoral en expansión, vinculada a un cine atento a las zonas ambiguas de la percepción, los vínculos familiares, el misterio de los cuerpos y la presencia de lo sensorial en la construcción del relato.

El cierre llegará con ‘Retrato de una mujer en llamas’, de Céline Sciamma, una película profundamente conectada con la historia del arte, la representación femenina y la intensidad política de la mirada. En el Louvre, su proyección adquiere una lectura casi natural. La obra habla de pintar, observar, desear y recordar; habla de aquello que una imagen conserva cuando la vida ya ha cambiado de forma irreversible. Su presencia en la clausura establece un puente poderoso entre el museo como lugar de contemplación y el cine como arte capaz de devolver movimiento, deseo y conflicto a la imagen.

Cada noche, a partir de las 19:30, 2.500 espectadores podrán participar en una experiencia gratuita concebida como celebración inmersiva. Cine, conciertos en directo, gastronomía y ambiente festivo se integran en una misma propuesta, pensada para ampliar la relación entre el público y el museo. La entrada será gratuita, aunque será necesario registrarse mediante un sorteo abierto al público desde el 3 de junio de 2026 en la web www.mk2-festivalparadiso.com.

Cinema Paradiso Louvre confirma así una intuición cultural de enorme potencia: los museos del siglo XXI ya no son únicamente espacios de custodia, sino escenarios capaces de activar nuevas formas de comunidad. Durante cuatro noches, la Cour Carrée dejará de ser solo un recinto histórico para convertirse en una plaza cinematográfica. Allí, entre la piedra del Louvre y la luz de la pantalla, París volverá a ensayar una de sus imágenes más poderosas: la cultura como encuentro, como fiesta civilizada y como forma colectiva de permanecer despiertos ante la belleza.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

‘Astrid Lindgren, diarios de guerra’ indaga en los años que precedieron a Pippi Calzaslargas

Cuando Europa comenzaba a fracturarse bajo el avance del fascismo, Astrid Lindgren todavía no era la escritora que el mundo conocería después. Era una mujer joven, madre de dos hijos, instalada en Estocolmo, que observaba desde la neutralidad sueca cómo el continente entraba en una de sus etapas más oscuras. El 1 de septiembre de 1939, coincidiendo con la invasión alemana de Polonia, empezó a escribir un diario. Lo que en principio parecía un registro privado acabaría siendo algo mucho más decisivo: el lugar donde empezó a formarse su conciencia política, su mirada sobre la infancia y, en buena medida, la autora que años después daría vida a Pippi Calzaslargas.‘ Astrid Lindgren, diarios de guerra’, dirigido por el cineasta alemán Wilfried Hauke, reconstruye ese proceso a partir de los cuadernos que la escritora mantuvo entre 1939 y 1945. Diecisiete volúmenes manuscritos en los que anotó el curso de la guerra, sus inquietudes familiares, la situación de los refugiados y una indignación cada vez más explícita ante la maquinaria del nazismo.

‘The Circle Project’ de Bouchra Khalili reconstruye las luchas migrantes que Francia dejó fuera de plano

Una huelga, una candidatura imposible, unos grupos de teatro y apenas unas pocas imágenes supervivientes. De ese archivo incompleto parte Bouchra Khalili para reconstruir en ‘The Circle Project’, que inaugura La Casa Encendida, la historia del Movimiento de Trabajadores Árabes (MTA) y de Al Assifa y Al Halaka, dos colectivos escénicos nacidos en la Francia de los años setenta al calor de las luchas migrantes por la igualdad de derechos. Más que restituir un episodio olvidado, la artista marroquí-francesa examina cómo una comunidad puede narrarse cuando buena parte de sus huellas ha desaparecido. La muestra podrá apreciarse del 10 de septiembre al 29 de noviembre.

Charli XCX deja atrás ‘Brat’ para perderse en la Varsovia de ‘Erupcja’

En el verano de 2024, el verde ácido de ‘Brat’ se había extendido por las redes sociales y las pistas de baile cuando Charli XCX llegó a Varsovia para rodar una película sin guion cerrado, con un equipo reducido y una idea todavía en construcción. Pete Ohs decidió filmarla en pleno ascenso del fenómeno, aunque eligió el camino menos previsible: alejarla de su imagen pública y confiarle un personaje tímido, vulnerable e incapaz de gobernar aquello que comienza a desear. El resultado es ‘Erupcja’, que ELÁSTICA estrena en cines este viernes 28 de agosto. La película llega a las salas españolas después de formar parte de la 16.ª edición del Atlàntida Mallorca Film Fest. Su título significa ‘erupción’ en polaco y anuncia una doble fractura: la del volcán que paraliza el viaje de sus protagonistas y la de una mujer que descubre, lejos de casa, que la vida prevista puede derrumbarse con la misma brusquedad que una certeza geológica.

‘Gone’ enfrenta a Eve Myles y David Morrissey en una partida de poder y control

‘Gone’, la nueva serie de George Kay, creador de ‘Lupin’ y ‘The Long Shadow’, reúne a David Morrissey y Eve Myles en torno a la desaparición de Sarah Polly, esposa del director de un prestigioso colegio privado. A partir del caso, el thriller explora la ambigua relación entre una detective y su principal sospechoso, mientras la aparente estabilidad de una familia respetable comienza a desmoronarse. Estrenada originalmente el 8 de marzo de 2026 en ITV1 e ITVX, ‘Gone’ podrá verse en España a partir del 1 de septiembre en Filmin.

‘Ser Hamlet’ disputa quién tiene derecho a encarnar el canon

Durante un año, ocho actores con síndrome de Down entraron en una sala de ensayo para descubrir qué podían decirle sus propias vidas a Hamlet. De las cerca de 500 horas que registraron aquel encuentro nació ‘Ser Hamlet’, el primer largometraje de Chela de Ferrari, estrenado mundialmente el 7 de agosto de 2026 en el Teatro NOS de la PUCP, dentro del Festival Internacional de Cine de Lima. Sus 82 minutos no relatan una hazaña de superación: observan a ocho profesionales disputar el derecho a ocupar Shakespeare sin pedir permiso a quienes todavía administran las fronteras del canon.

Gabriel Azorín proyecta en ‘Anoche conquisté Tebas’ una mirada queer sobre los silencios masculinos

El cineasta conversa con Urban Beat sobre la gestación de ‘Anoche conquisté Tebas’, la vulnerabilidad masculina, el tiempo, la creación colectiva y la necesidad de defender un cine situado fuera de la lógica inmediata del mercado. Una tarde de invierno de 2017, Gabriel Azorín levantó la cabeza desde una bañera con forma de sarcófago en las termas romanas de Bande y descubrió que aquella oscuridad estrellada podía reunir varios tiempos y devolver a los hombres aquello que durante siglos habían aprendido a callar. De aquella imagen nació ‘Anoche conquisté Tebas’, una película nocturna, radical y deliberadamente antiproductiva que necesitó seis años de trabajo antes de llegar a Venecia. «He callado muchas conversaciones que no llegué a tener con mis amigos; no fui capaz de reconocerles determinados miedos, de relacionarme con su vulnerabilidad o de mostrar la mía. A través de esas termas y de sus aguas mágicas, los personajes se atreven a hacer lo que yo no hice. Es una de las ventajas de la ficción: puede ser mejor que la vida».
Desde su estreno mundial en las Giornate degli Autori, la ópera prima de ficción de Azorín ha pasado por Nueva York, Viena, Gante y Tesalónica; ha obtenido el Premio Especial FUNDOS en la Seminci, el Grand Prix Janine Bazin y una mención especial en Belfort, y ha sumado otro reconocimiento en el D’A de Barcelona. El próximo 28 de agosto llegará a los cines de Madrid. La crítica ha celebrado su fotografía, su dominio del espacio y su aproximación insólita a la intimidad de los hombres: «Yo diría que es una mirada queer sobre el universo heterosexual», afirma el director.
Esa resistencia a complacer forma parte del sentido de la película: Gabriel Azorín no filmó para conquistar el mercado, sino para construir un territorio donde la amistad, el miedo y la necesidad de afecto pudieran escapar de los códigos que históricamente han condicionado su expresión.
Nacido en Hellín en 1981, Azorín se formó en la ECAM y cursó un posgrado en la Elías Querejeta Zine Eskola. Es miembro del colectivo de investigación artística lacasinegra, junto a María Antón Cabot, Carlos Pardo Ros y Elena López Riera. Tras dirigir varios cortometrajes y el largometraje documental ‘Los mutantes’, ha debutado en la ficción con una obra ambientada casi por completo en las termas de Bande, en Ourense, donde jóvenes contemporáneos y soldados romanos quedan unidos por el agua, la noche y una misma necesidad de afecto.

También te puede interesar

Gabriel Matías desvela en Urban Beat las claves de su nuevo espectáculo ‘Quitar lo superfluo’: cante, baile y toque

Hay artistas que avanzan acumulando capas y otros que necesitan retirarlas. Gabriel Matías pertenece a los segundos. En ‘Quitar lo superfluo’, el espectáculo con el que llega a los Teatros del Canal en el marco de la XXI edición de Suma Flamenca, el próximo 24 de octubre, el bailaor parte de una frase de Antonio Gades: «Al baile, como a todo, hay que quitarle lo superfluo». En su propuesta, esa idea trasciende la consigna estética y se convierte en método: reducir, escuchar, apartar lo accesorio y confiar en que el cante, el baile y el toque puedan sostener por sí mismos una verdad escénica. Nacido en Porto Alegre, en el estado brasileño de Rio Grande do Sul, Matías ha construido en Madrid una trayectoria marcada por el aprendizaje del flamenco y por una memoria cultural que nunca ha dejado atrás. En su manera de bailar conviven la formación adquirida en España y el eco de un sur brasileño atravesado por la tradición gaucha, el zapateado, la milonga y el fandango. Ese cruce no aparece en su discurso como una fórmula de laboratorio, sino como una experiencia incorporada al cuerpo. Ha aprendido de figuras como Antonio Canales, Javier Latorre, Rafael Carrasco, Paco Peña o Shoji Kojima, pero insiste en una idea sencilla y exigente: nada puede llegar al escenario si antes no ha pasado por él, si no lo reconoce como propio, si no lo siente verdadero.
La distancia respecto de ‘Bailar’ , su trabajo anterior, ayuda a entender el nuevo punto de partida. Allí había una dramaturgia más explícita, atravesada por la inmigración, el desplazamiento y los sacrificios asociados a una vida dedicada a la danza. En ‘Quitar lo superfluo’ , en cambio, Matías retira buena parte de ese andamiaje y deja que el propio flamenco ocupe el centro. «Quiero bailar, quieren cantar, quieren tocar». La frase resume una decisión artística: no imponer un relato previo, no cerrar el sentido antes de que empiece la función, permitir que la escena produzca sus propias asociaciones y que el público encuentre las suyas.
En conversación con Urban Beat, el bailaor habla de la tradición sin nostalgia, del duende como una aparición que no se puede fabricar pero sí propiciar, del trabajo como disciplina y de los premios como estímulos que nunca deberían confundirse con una medida definitiva del valor. Pero la noción de lo superfluo termina saliendo del escenario y entrando en la vida. Matías la relaciona con las inseguridades, con el ruido exterior, con aquello a lo que concedemos una importancia desproporcionada mientras olvidamos que el tiempo se agota. Ahí, la idea que da título al espectáculo adquiere su sentido más amplio: quitar lo que distrae para volver a mirar lo esencial.

Elizabeth Wakefield: «Hablar de dinero no es hablar únicamente de números, sino de libertad, seguridad, dignidad y capacidad de decisión»

El dinero condiciona mucho más que una cuenta bancaria: delimita márgenes de elección, introduce certezas o incertidumbres y puede determinar hasta qué punto una persona conserva el control sobre su propia vida. Elizabeth Wakefield, fundadora y directora de Finanzas Conscientes, ha situado esa relación en el centro de un proyecto dedicado a la educación, la planificación y el acompañamiento financiero. Su propia experiencia durante la crisis de 2008 terminó orientando una trayectoria que hoy defiende el conocimiento como herramienta de autonomía. En conversación con Urban Beat, Wakefield aborda las emociones que intervienen en nuestras decisiones económicas, cuestiona las promesas simplificadoras de la libertad financiera y reconoce los límites de la responsabilidad individual frente a los salarios, la vivienda, los cuidados o las desigualdades estructurales. Su punto de partida es una carencia que considera todavía demasiado extendida: «El sistema ha normalizado que utilicemos dinero durante toda la vida sin enseñarnos a gestionarlo. Podemos terminar la educación obligatoria sabiendo resolver ecuaciones, pero sin comprender una nómina, una hipoteca, el interés compuesto, la inflación, la fiscalidad básica o la diferencia entre ahorrar e invertir», explica, al tiempo que señala que esa brecha de conocimiento no afecta únicamente a la gestión del patrimonio, sino también a la capacidad de decidir sobre la propia vida.

New Balance Made in USA actualiza sus iconos para el otoño/invierno 2026

La permanencia de un clásico depende, en parte, de su capacidad para aceptar pequeñas alteraciones sin perder identidad. New Balance trabaja precisamente sobre esa tensión en su colección Made in USA Otoño/Invierno 2026, donde varias de sus siluetas más reconocibles regresan sometidas a nuevas combinaciones cromáticas, texturas y materiales.

Wilhelmina Barns-Graham y la transformación del paisaje en abstracción

Durante ocho décadas, Wilhelmina Barns-Graham construyó una obra atravesada por una pregunta persistente: qué ocurre cuando el paisaje deja de ser únicamente aquello que se contempla y empieza a funcionar como experiencia interior. Desde las montañas escocesas hasta la costa de Cornualles, pasando por los glaciares suizos, las Islas Baleares, Orkney o Lanzarote, la artista británica convirtió la percepción de la naturaleza en un territorio donde color, geometría, memoria y emoción podían adquirir autonomía.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias