El viaje que propone ‘Tempo Point’ conduce a la vida imaginada de cuatro estrellas del pop. Ahri, Akali, Evelynn y Kai’Sa, las integrantes de K/DA, protagonizan el nuevo volumen que Louis Vuitton y Riot Games incorporan a Travel Book, la colección de libros de viajes ilustrados por artistas de distintos países. El proyecto desplaza la atención desde su presencia musical hacia una ficción cotidiana: veinticuatro horas en la existencia de cada una de estas artistas nacidas del universo de ‘League of Legends’.
La elección amplía el sentido del viaje dentro de la colección. El destino es ahora un imaginario construido alrededor de personajes que han desarrollado una identidad artística más allá de su función en el videojuego. Ahri y Evelynn aparecen como vocalistas; Akali, como rapera; y Kai’Sa combina el canto con las responsabilidades de bailarina principal y coreógrafa. El volumen dedica su recorrido a estas cuatro identidades artísticas y prolonga la relación entre la cultura del videojuego y la industria del lujo.
K/DA debutó en 2018 con ‘POP/STARS’, una canción que abrió a las cuatro campeonas de Riot Games un espacio en la música popular. El propio nombre conserva el vínculo con su origen: las siglas remiten a kills, deaths y assists, las estadísticas de asesinatos, muertes y asistencias de los jugadores. Sobre esa referencia se construyó un grupo inspirado en el K-pop, con estilos y voces creativas diferenciados.
Desde aquel lanzamiento hasta el EP ‘ALL OUT’, el proyecto ha acumulado, según la información facilitada para esta publicación, más de 2.700 millones de reproducciones musicales y 1.800 millones de visualizaciones de vídeo en todo el mundo. A ello se suma la certificación de platino de ‘POP/STARS’ concedida por la Recording Industry Association of America (RIAA). ‘Tempo Point’ añade un soporte material a esa circulación digital de canciones, imágenes y personajes.
La alianza entre Louis Vuitton y Riot Games comenzó en 2019, cuando la casa francesa creó el baúl oficial destinado a transportar la Copa del Invocador del Campeonato Mundial de ‘League of Legends’, conocido como Worlds. La colaboración también llegó al interior del juego: Nicolas Ghesquière, director artístico de las colecciones femeninas de la firma, diseñó aspectos para Qiyana y Senna, integrantes del grupo virtual de hip-hop True Damage.
Ese intercambio tuvo una expresión física en la colección cápsula LV x LOL, también diseñada por Ghesquière, que reunió más de cuarenta productos entre prendas, bolsos y accesorios. En 2020, la relación continuó con los diseños que lucieron K/DA y Seraphine durante las actividades promocionales previas al concierto. Lexie Liu, la cantante que puso voz a Seraphine en ‘MORE’, también vistió Louis Vuitton durante su actuación con el grupo en la ceremonia de apertura de Worlds.
Con el nuevo libro, la colaboración pasa del vestuario y los objetos vinculados a la competición a la narración ilustrada. La edición estándar de ‘Tempo Point’, con ISBN 978-2-36983-569-1, tendrá un precio anunciado de 55 euros. Podrá adquirirse en la web y las tiendas de Louis Vuitton, en librerías seleccionadas y durante el Fan Fest de Worlds 2026, en Nueva York.
La edición de coleccionista, de gran formato y limitada a 400 ejemplares, costará 200 euros y se distribuirá a través de la web de la firma, sus tiendas y librerías seleccionadas. Ambas versiones incluirán textos en inglés, francés y chino, con tapa dura encuadernada en tela, impresión a seis colores y cubierta serigrafiada.
A estas dos modalidades se sumará una edición exclusiva de treinta ejemplares firmados y numerados, acompañados de un disco de vinilo exclusivo. Encuadernados en piel y presentados en un estuche protector, estos volúmenes estarán disponibles únicamente en determinadas tiendas Louis Vuitton, con precio bajo consulta.
La gradación entre formatos sitúa el libro en dos circuitos: el de la lectura y el del coleccionismo. Para K/DA, supone otra extensión de su existencia ficticia; para Louis Vuitton, una nueva manera de incorporar a su catálogo cultural un universo cuya audiencia se formó ante las pantallas. El resultado propone una paradoja material: personajes digitales cuya vida imaginada puede guardarse ahora en una biblioteca.









