Los tiburones habitan el planeta desde hace unos 450 millones de años y han sobrevivido a cinco extinciones masivas globales. Esa persistencia evolutiva no los preserva de las presiones actuales. El calentamiento global, la pesca industrial y la contaminación amenazan a estos peces, cuyo papel en los ecosistemas constituye uno de los asuntos centrales del recorrido. El material de la exposición recoge una estimación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza según la cual una cuarta parte de los tiburones del mundo está en peligro de extinción. La escala del problema exige comprender qué se pierde cuando sus poblaciones quedan comprometidas.
Creada por el Australian Museum, la muestra se presenta por primera vez en Europa después de su itinerancia por museos de Estados Unidos y Nueva Zelanda, facilitada por Evergreen Exhibitions. Su presentación ha reunido a Valentí Farràs, director del Museo de la Ciencia CosmoCaixa, y Kim McKay AO, directora y CEO de la institución australiana.
Diez reproducciones a tamaño real permiten observar anatomías que la denominación genérica de tiburón tiende a reunir sin atender a sus diferencias. Entre ellas figuran el blanco, el tigre, el toro y el martillo, además del sarda, capaz de permanecer durante periodos prolongados en agua dulce. La selección incorpora también a Helicoprion, un animal prehistórico extinguido hace 270 millones de años según la información de la muestra. El conjunto relaciona formas corporales y modos de vida, mientras introduce una perspectiva temporal que desborda la experiencia humana del océano.
La exploración interactiva prolonga esa aproximación. Un recurso en tres dimensiones permite recorrer el interior del cuerpo de un tiburón; otro plantea adaptar un ejemplar para que evolucione y sobreviva en entornos diferentes. Una tercera experiencia recrea una perspectiva de 360 grados a través de los ojos del tiburón martillo. La anatomía, la adaptación y la percepción se presentan así mediante operaciones que el visitante puede explorar, en lugar de quedar reducidas a una sucesión de nombres y siluetas.
El oceanario inmersivo reúne una amplia diversidad de tiburones en un mismo escenario visual. Junto a él, los materiales táctiles ofrecen un acercamiento a estructuras concretas: piezas manipulables de una mandíbula de megalodón, reproducciones de la piel y un diente de tiburón blanco. Observar un cuerpo entero y detenerse en sus partes son dos escalas de aprendizaje que el recorrido combina para explicar cómo viven estos animales.
Esa atención a la biología acompaña el examen de su relación con las personas. La exposición aborda los mitos culturales que han favorecido una percepción negativa y los confronta con el conocimiento de su función ecológica. Desmontar esa imagen requiere explicar por qué resultan esenciales para los ecosistemas marinos y qué amenazas pesan sobre su continuidad. El estado de conservación, el impacto de estos peces en el océano y las actuaciones destinadas a protegerlos forman parte de una misma investigación.
El Mediterráneo aporta a ese debate un escenario cercano. ‘Queridos tiburones’, documental dirigido por Ana Montserrat Rosell y coproducido por CaixaForum+ y B23 Films, sigue a científicos, asociaciones, pescadores y voluntarios implicados en su protección. La película reúne proyectos de observación, inseminación artificial, cría y liberación, junto con disecciones e iniciativas de conservación. A través de quienes participan en esos trabajos, relaciona el conocimiento de las especies con los esfuerzos para preservar la salud del mar.
Su presentación está prevista para el 29 de octubre a las 19 horas, con un coloquio posterior en el que participarán Anabel Colmenero, investigadora del ICM-CSIC y cofundadora de Catsharks; Mara Segovia, bióloga marina y divulgadora de la misma asociación, y Domingo Bonnín, presidente de la Federación Balear de Cofradías de Pescadores. El documental podrá verse gratuitamente y en exclusiva en CaixaForum+.
La programación complementaria profundiza en las preguntas que plantea la exposición. El ciclo ‘Tiburones: de la leyenda a la conservación’ celebrará cuatro conferencias los martes 9, 16 y 23 de febrero y 2 de marzo de 2027. Los especialistas abordarán la trayectoria evolutiva de estos animales, la situación de sus poblaciones y las amenazas que afrontan. También examinarán las especies de nuestras costas y la capacidad de la fotografía submarina y de la divulgación científica para modificar su percepción pública.
La práctica ocupa otro lugar relevante en las actividades. El taller ‘Detectives del mar: los superpoderes del tiburón’ propone investigar sus sentidos y su supervivencia mediante réplicas, muestras reales y pequeños retos. El de ilustración científica, impartido con la ayuda de Roc Olivé, parte de una visita a la exposición y de referencias científicas para trabajar la anatomía y la diversidad de estos vertebrados de esqueleto cartilaginoso. Está dirigido a públicos familiares, generales y escolares.
Un espacio de aprendizaje organizado en cinco ámbitos retoma la pregunta por su supervivencia a lo largo de más de 450 millones de años. Rompecabezas, juegos y libros de consulta permiten indagar en su biología, su función ecológica y su conservación. Las visitas comentadas, las propuestas familiares para niños a partir de cuatro y de ocho años y las sesiones educativas dinamizadas ofrecen distintos grados de aproximación. Durante el recorrido, el público dispone además de educadores en la sala, un servicio incluido en la entrada.
‘Una noche en el museo. Durmiendo con tiburones’ traslada esa exploración a una experiencia para familias con niños de siete a doce años. El programa comprende una visita con linternas, historias del mar, una noche en el museo y un paseo matinal por el Bosque Inundado. Se celebrará el 28 de noviembre de 2026 y, en 2027, los días 2 y 30 de enero, 27 de febrero, 20 de marzo, 24 de abril, 29 de mayo, 26 de junio, 24 de julio, 28 de agosto y 25 de septiembre.
Detrás de la propuesta se encuentra una institución que cumplirá dos siglos en 2027. Fundado en 1827, el Australian Museum fue el primer museo de Australia y reúne más de 22 millones de objetos y especímenes. Su trabajo vincula las ciencias naturales con las culturas de Australia y el Pacífico, la defensa de las Primeras Naciones y la investigación desarrollada por el Instituto de Investigación del Museo Australiano, AMRI. El cambio climático y la conservación de la fauna y la flora integran una actividad que combina producción científica, divulgación e intercambio cultural.
En CosmoCaixa, esa labor adquiere la forma de una revisión de nuestra mirada sobre los tiburones. Las réplicas permiten reconocerlos; las experiencias, estudiar sus diferencias; los proyectos de conservación, comprender el trabajo que exige protegerlos. Tras 450 millones de años de supervivencia, las amenazas que hoy afrontan sitúan la responsabilidad humana en el centro del recorrido.









