Inteligencia artificial y plagio disfrazado: la sombra invisible sobre la creación literaria
La irrupción de la inteligencia artificial en la creación de contenidos narrativos antiguamente solo hechos por humanos ha abierto una puerta maldita que parecía reservada a la imaginación más retorcida: textos que emergen de algoritmos capaces de imitar estilos, construir argumentos y hasta sugerir emociones sin despeinarse, sin tener en cuenta la labor de un escritor paciente que usa la artesanía del lenguaje para desarrollar historias con estilo propio y ajenas al plagio parasitario. Sin embargo, detrás de esta fascinación tecnológica se esconde un debate urgente y polémico: ¿Hasta qué punto se puede vender como propio un contenido generado por máquinas? Y más aún, ¿Qué implica esto para la ética editorial, la propiedad intelectual y la confianza del lector?









