‘Superestrellas 3’ parte de una intuición clara: el cine también puede celebrarse como fiesta, como conversación colectiva y como experiencia expandida. Por eso, la programación incorpora dos cine-conciertos protagonizados por figuras centrales de la música española. Christina Rosenvinge abrirá el ciclo el jueves 2 de julio con ‘Un concierto de cine’, una propuesta creada para la ocasión en la que repasará su relación con la gran pantalla, tanto desde su faceta de actriz como desde su vínculo con las bandas sonoras y la imaginación cinematográfica. Su trayectoria, asociada a más de tres décadas de música, escritura y escena, encuentra aquí una lectura especialmente sugerente: la artista como figura capaz de desplazarse entre canción, personaje, memoria fílmica y presencia escénica.
El segundo cine-concierto llegará el jueves 16 de julio de la mano de Hidrogenesse. Carlos Ballesteros y Genís Segarra regresan a CinePlaza con su universo electropop, irónico y cinéfilo, acompañados por un montaje audiovisual creado para cada tema. Su propuesta funciona como homenaje al séptimo arte, pero también como apropiación lúdica de sus mitologías. Catherine Deneuve, Richard Burton o Elizabeth Taylor aparecen como parte de ese imaginario donde la canción dialoga con el icono, la cultura pop y la reverencia torcida hacia las divas del cine.
La edición incorpora, además, tres sesiones comentadas que refuerzan el carácter participativo del ciclo. Nacho Vigalondo protagonizará el domingo 5 de julio una velada sorpresa en la que compartirá influencias, fragmentos y películas desde su mirada singular, marcada por el humor, la ciencia ficción y una forma muy libre de pensar la cultura audiovisual. El jueves 9 de julio, Brays Efe y Miguel Agnes llevarán a Plaza Matadero una edición XL de ‘Linterna’ con ‘La sala de baile’, de Ettore Scola, una obra capaz de condensar décadas de historia europea a través de la música y la danza. El jueves 23 de julio, Alberto Rey comentará en directo ‘Las brujas de Eastwick’, película convertida en artefacto de culto por la presencia magnética de Cher, Susan Sarandon, Michelle Pfeiffer y Jack Nicholson.
El bloque de proyecciones confirma la amplitud del ciclo. El blaxploitation tendrá un lugar destacado con tres títulos esenciales. ‘Coffy’, de Jack Hill, sitúa a Pam Grier en el centro de una historia de venganza, violencia urbana y comentario social, convirtiéndola en uno de los grandes iconos femeninos del cine negro de los años setenta. ‘Pánico en la calle 110’, de Barry Shear, propone un retrato sombrío del Nueva York de la época, con Harlem como escenario de tensión racial, violencia policial y crimen organizado. ‘Super Fly’, de Gordon Parks Jr., suma a su condición de película polémica y taquillera una banda sonora de Curtis Mayfield que terminó adquiriendo estatura propia dentro de la historia del soul y el funk. El cierre de esta línea llegará con ‘Foxy Brown’, también de Jack Hill, donde Pam Grier consolida una heroína de inteligencia, contundencia física y presencia visual inolvidable.
El musical queer y las disidencias del cuerpo ocupan otro eje relevante. ‘Bixa Travesty’, de Claudia Priscilla y Kiko Goifman, retrata a la artista y activista brasileña Linn da Quebrada, figura que convierte música, sexualidad, performance y denuncia política en un mismo campo de combate contra el racismo, el machismo y la transfobia. ‘Reír, cantar, tal vez llorar’, de Marc Ferrer, invitado especial del ciclo, propone una historia afectiva entre una mujer trans de mediana edad y un joven inmigrante marroquí recién llegado a Barcelona, con una mezcla de melodrama, comedia y musical popular. ‘Neptune Frost’, de Saul Williams y Anisia Uzeyman, abre un paisaje afrofuturista donde chatarra electrónica, minería de coltán, identidad intersexual y revuelta anticolonial construyen una fábula política de enorme potencia visual. ‘Solo nos queda bailar’, de Levan Akin, convierte la danza georgiana en un espacio de disciplina, deseo y liberación frente a un contexto conservador.
La programación también reserva espacio para la imaginación pop y las anomalías del cine yeyé. ‘Un, dos, tres… al escondite inglés’, de Iván Zulueta, recupera una España musical, joven y excéntrica, en abierto contraste con la rigidez cultural de su tiempo. ‘Barbarella’, de Roger Vadim, despliega una ciencia ficción kitsch, erótica y psicodélica, asociada a una fantasía espacial de espíritu camp. ‘El knack… y cómo conseguirlo’, de Richard Lester, funciona como emblema del Swinging London y de una sensibilidad juvenil que mezcla comedia nerviosa, libertad formal y revisión irónica de los roles de género.
La dimensión práctica del ciclo mantiene una voluntad claramente accesible. Las proyecciones se celebrarán a las 22:15 horas, salvo la sesión ‘Linterna XL’, prevista a las 21:30. Las entradas para las películas tendrán un precio de 3,50 euros; los pases comentados, 5 euros; y los cine-conciertos, 10 euros. Podrán adquirirse en la web de Cineteca Madrid y en taquilla los días de función.
CinePlaza de verano confirma así una manera especialmente fértil de programar cine: con rigor, pero sin solemnidad; con conocimiento, pero sin distancia; con memoria cinéfila, pero también con deseo de fiesta. ‘Superestrellas 3’ reúne películas, músicos, intérpretes, críticos y cineastas en una misma plaza para recordar que la cultura popular puede ser inteligente, gozosa, política y profundamente compartida. En Matadero Madrid, el cine vuelve a salir al aire libre para recuperar algo que ninguna plataforma puede sustituir del todo: la experiencia de mirar juntos.









