Urban Beat le incluye entre los 15 mejores proyectos de liderazgo transformador. ¿Qué significa para usted este reconocimiento, más allá del propio premio?
Una gran alegría, porque reconoce la dedicación de Arnaut Group a consolidar y proteger el esfuerzo de los empresarios familiares.
¿Qué cree que ha sido realmente transformador en su manera de entender la profesión y de construir empresa?
Arnaut Group ha atravesado diversas etapas a lo largo de 36 años de carrera y ha llegado a la conclusión de que el acompañamiento empresarial no depende únicamente de conocer la normativa, que también, sino de aplicarla con inteligencia, previsión y un firme compromiso ético. Nuestra labor ha contribuido a consolidar y proyectar a numerosas empresas familiares en toda España y en el mundo, asegurando su continuidad y acompañando su crecimiento.
Si echamos la vista atrás, empezó muy joven vinculado al mundo empresarial y llegó a fundar su primera compañía con apenas 22 años. ¿Qué queda hoy de aquel Basilio que comenzaba su camino profesional y qué ha tenido que desaprender para llegar hasta aquí?
Ante todo, gratitud a toda mi familia, empezando por mis predecesores. También humildad en el sentir, en el hacer y en la entrega de mis conocimientos, tanto al equipo como al sector y a los clientes. Su trayectoria combina tres facetas poco habituales: abogado y experto fiscal, empresario y divulgador. Ha escrito numerosos libros, participa en foros y universidades y ha convertido el conocimiento en una parte esencial de su proyecto.
¿Por qué ha sido tan importante para usted compartir lo que aprende en lugar de limitarlo al despacho?
Escribir, para mí, es compartir, debatir y proponer a través de los libros sobre gestión empresarial y del blog. Son, en el fondo, reflexiones para la mejora de nuestra sociedad. En los últimos años, Arnaut ha dado un paso especialmente significativo hacia la internacionalización con su expansión a Emiratos Árabes Unidos.
¿Qué vio en Dubái que le hizo pensar que aquel era el lugar adecuado para llevar allí parte de su proyecto y acompañar a las empresas familiares españolas?
Tras numerosas visitas, he descubierto un país donde se alinean varias piezas clave: estabilidad política, una economía no petrolera que ya supone el 74,6 por ciento del PIB y un marco fiscal competitivo que premia la actividad real. A eso súmale procesos rápidos, una infraestructura digital muy avanzada y más de 40 zonas francas que permiten la propiedad extranjera al cien por cien y la repatriación total de capitales y beneficios.
Y, sobre todo, un hub logístico de primer orden, que se ha convertido en una ubicación estratégica entre Asia, Europa y África, con más de 135 tratados de doble imposición. Cuando juntas todo eso, la ecuación de riesgo-retorno es difícil de batir.
Usted ha contado que en su viaje a Dubái hubo algo que le llamó especialmente la atención: la capacidad de la ciudad para mirar al futuro, escuchar el talento e incorporar aquello que puede hacerla mejorar. ¿Qué lección personal y empresarial se trajo de allí?
Emiratos cuenta con una población diversa y con talento, con un fuerte espíritu emprendedor. Sus habitantes están siempre dispuestos a explorar nuevos mercados y desarrollar soluciones innovadoras. Tanto los emprendedores locales como los expatriados trabajan la creatividad y la colaboración de continuo.
Es donde se están concentrando las oportunidades. Una parte relevante de la riqueza mundial se está reubicando allí. Pero no solo van los grandes patrimonios; detrás llega todo el entramado de servicios: educación, sanidad, hostelería, retail, movilidad… Ese arrastre genera demanda real y proyectos viables. La internacionalización no consiste únicamente en abrir una oficina en otro país.
¿Qué ha tenido que cambiar en la mentalidad de Arnaut, en su forma de trabajar y en la manera de entender las necesidades de sus clientes para convertirse en un proyecto realmente internacional?
Las empresas familiares generan resultados que se deben reinvertir. Desde el punto de vista del asesoramiento fiscal, hemos crecido hasta entender que lo importante, en definitiva, es asegurar el esfuerzo de las familias empresarias, consolidando su continuidad y acompañando su crecimiento, lo que significa estar atentos a las oportunidades de inversión. En España y fuera de España.
2026 está siendo especialmente dinámico para el grupo, con nuevas líneas como los servicios de sociedades de capital riesgo y proyectos vinculados al real estate y al sector inmobiliario en Emiratos.
¿Responden estas iniciativas a una estrategia que llevaba tiempo diseñando o también hay una parte de intuición y oportunidad?
En lo referente al mercado del capital riesgo en España, era el momento de aprovechar su madurez y consolidación histórica. Después de años de fuerte subida de los tipos de interés, el sector ha batido récords de actividad y captación de fondos. Aquí deben estar las empresas, ya sea a través de sus propias family offices o de sociedades. Por otro lado, tanto el sector inmobiliario de lujo en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) como el español han evolucionado radicalmente.
En el primer caso, ha pasado de ser un mercado puramente especulativo a consolidarse como el epicentro mundial indiscutible de la riqueza privada y las propiedades ultra-prime. Paralelamente, el mercado inmobiliario de lujo en España ha pasado de ser un mercado de nicho a transformarse en uno de los valores refugio más rentables y resilientes de Europa.
A diferencia del mercado residencial general, la vivienda de alta gama en España (propiedades cuyo valor oscila entre 1 y 3 millones de euros) encadena años de crecimiento de los precios a doble dígito. Ambos planteamientos han respondido a la necesidad de reinversión de resultados en las empresas, a la que debíamos dar respuesta.









