Dra. Moreno, háblenos de este cambio. ¿Verdaderamente es una revolución?
Actualmente, la medicina estética está en plena transformación. Los conceptos del paso de los años, el rejuvenecimiento y el bienestar no se viven lo mismo ahora que hace años. Las personas actualmente concedemos más valor a un envejecimiento saludable y con resultados naturales que a tener una cara que nos haga parecer más jóvenes de lo que el resto de nuestro cuerpo refleja.
¿Cómo se refleja en la medicina estética este cambio de paradigma?
El reflejo está desde el primer contacto con el paciente. Ya no tratamos el síntoma, en este caso la arruga, sino que buscamos, desde el diagnóstico, la causa que la provoca, y es lo que vamos a tratar. Este nuevo planteamiento nos permite obtener resultados muy naturales que van a hacer que la persona se vea genial, más joven, pero sin resultar “artificial”. Este es un miedo generalizado cuando acudimos por primera vez a una clínica de medicina estética: no queremos vernos artificiales y, sobre todo, con las facciones cambiadas, y este planteamiento nos permite conseguirlo.
¿Cómo han cambiado los tratamientos en estos últimos años?
Como he comentado, existe una palabra con mucho valor en la medicina estética actual: naturalidad. Las últimas tendencias son los tratamientos que respetan la identidad del paciente. Los tratamientos actuales tienden a frenar el envejecimiento de la piel y de los tejidos que la sostienen. Queremos regenerar. Esto hace que la línea que existe entre medicina estética y medicina regenerativa cada vez sea más delgada y flexible y podamos obtener unos resultados más naturales.
El avance que está experimentando la tecnología en estos últimos años es espectacular, y eso se refleja en toda la aparatología que se utiliza en medicina estética. Los tratamientos son cada vez menos invasivos, con menor tiempo de recuperación y sin disminuir los efectos que queremos conseguir. Cada vez tenemos mejores láseres y mejores radiofrecuencias infiltradas sin aquellos efectos secundarios tan temidos de antaño.
¿Cuáles son los problemas más frecuentes en una consulta de medicina estética?
La demanda que más recibimos en nuestra consulta es el deseo de rejuvenecer en general, de forma global. En ese envejecimiento de nuestra cara intervienen tres problemas: las arrugas, las manchas y la flacidez como grandes protagonistas. Luego, es verdad que existen otros problemas, pero menos frecuentes. Esto no quiere decir que todas las personas tengan arrugas, manchas y flacidez juntas, claro, pero sí es verdad que son como los tres caballos de batalla más importantes contra los que debemos luchar.
Dra., ¿cómo se abordan estos problemas una vez que estamos con una paciente?
En Clínica Dra. Gracia Moreno siempre vamos a tener una primera visita donde, además de una historia clínica minuciosa, vamos a realizar un análisis global de la paciente, tanto en estático como en dinámico. Es decir, vamos a analizar sus rasgos como en una foto fija, pero también analizaremos qué ocurre con esos rasgos una vez que ella gesticula, sonríe, habla… Este análisis nos va a dar una visión global de qué problemas existen y, sobre todo, de la causa que los origina, que es la que trataremos.
¿Existen tratamientos más indicados para unos problemas u otros?
Por supuesto. Si lo que queremos es tratar la arruga, tenemos un protagonista indiscutible que es el ácido hialurónico. El ácido hialurónico es una molécula cuya función es atrapar agua y proporcionar hidratación a la piel. Esto nos va a proporcionar un relleno de esa arruga, y esta desaparecerá. Además, ese plus de hidratación también tendrá efectos sobre el tono y la calidad de la piel.
Las arrugas dinámicas tienen como tratamiento de selección la toxina botulínica, que va a paralizar un poco el músculo que produce esa arruga, y esta desaparecerá.
Si lo que queremos es redefinir contornos y conseguir un efecto más duradero, nuestros aliados son los estimuladores de la síntesis de colágeno, que, además de rellenar la arruga, van a estimular la producción de colágeno y elastina, que son las moléculas que perdemos conforme cumplimos años.
En cuanto a las manchas, no tienen un tratamiento de elección, ya que existen varios tipos de manchas con distintas necesidades que requieren la combinación de diversos tratamientos: peelings, ILP, láser…
¿Cómo se integra toda la medicina regenerativa en la consulta?
En medicina regenerativa aplicada a la medicina estética contamos con dos productos maravillosos que son los exosomas y los polinucleótidos. Los exosomas son unas vesículas que forma la propia célula y que liberará en un momento determinado hacia el exterior. Contienen, además de otras sustancias, factores de crecimiento y fragmentos de ácidos nucleicos. Por un lado, los factores de crecimiento van a regenerar las células del tejido en el que se aplican, en este caso la piel; por otro, los ácidos nucleicos les van a servir como guía para saber dónde actuar. Como resultado, tendremos una regeneración cutánea mucho más potenciada gracias a esos fragmentos de ADN y ARN mensajero.
Los polinucleótidos son fracciones de ADN procedentes, sobre todo, de la trucha asalmonada que, una vez filtradas, ultrapurificadas y esterilizadas, serán inyectadas en nuestra piel. Van a estimular la síntesis de colágeno y dar a la piel un aspecto más luminoso, hidratado y joven.
Todos estos tratamientos siempre debemos complementarlos con aparatología. Esta combinación va a proporcionar mucha más naturalidad y respeto por nuestra identidad. Tenemos un 2025 y un futuro en los que la consigna de nuestra consulta debe ser naturalidad, respeto y regeneración. Tenemos un arsenal de aparatología muy amplio que deberemos combinar con todo el resto de tratamientos para poder lograr lo que nuestra paciente desea: tratar sin modificar sus rasgos.









