El eje de la exposición es el jardín entendido en todas sus dimensiones: como juego y contemplación, como lugar de protección y paraíso, pero también como territorio de exceso, tentación y caída. A través de un recorrido simbólico y sensorial, los visitantes son invitados a detenerse y experimentar un tiempo distinto, más lento y poético. Un universo creado por Cristina Almodóvar, Chus García-Fraile y Daniel Verbis, con la curaduría de Lola Durán Úcar. “Instante eterno en el jardín es una invitación a habitar lo natural desde una mirada profunda, provocadora y cargada de poesía”, explica la comisaria, subrayando la voluntad de generar un espacio donde la percepción se abra a otros ritmos.
Un jardín múltiple: pintura, escultura y más allá
Las obras abarcan pintura, escultura, dibujo, collage, vídeo, instalaciones y poesía, conformando un entramado de miradas que evocan el jardín desde diferentes ángulos: la emoción, la intimidad, el símbolo y la tecnología.
El conjunto integra tanto piezas emblemáticas de la trayectoria de los tres artistas como creaciones inéditas concebidas expresamente para la ocasión. Entre ellas destacan: Charms, instalación de Chus García-Fraile. Edén sin Adán, mural de Daniel Verbis. Vibraciones, serie escultórica de Cristina Almodóvar.
El acceso a la muestra es gratuito y, a partir de septiembre, se organizarán visitas guiadas con la comisaria y los artistas.
Tres visiones, un mismo jardín
- Cristina Almodóvar (Madrid, 1970) explora la naturaleza como lenguaje en constante transformación. Su obra se nutre de lo elemental —una hoja que cae, el viento que la mueve, la materia que retorna al suelo— para construir un pensamiento poético que evita imponer orden y busca aprender de la lógica natural. A través de instalaciones con arena, metal o papel, y de formas suspendidas entre lo vegetal y lo arquitectónico, Almodóvar propone una percepción del tiempo orgánica, no lineal y siempre abierta al cambio.
- Chus García-Fraile (Madrid, 1965) cuestiona los códigos visuales del consumo y el bienestar, resignificándolos con ironía como símbolos de protección. Sus obras abren un diálogo entre lo íntimo y lo colectivo, lo natural y lo artificial. En ellas conviven tradición y tecnología, generando estructuras luminosas y coloristas que transforman lo cotidiano en un gesto de refugio.
- Daniel Verbis (León, 1968) despliega un universo pictórico exuberante donde lo vegetal, lo erótico y lo espiritual se entrelazan. Su pintura convierte el jardín en un espacio mental y sensual, cargado de placer y contradicciones, un eco contemporáneo del Jardín de las delicias. En su proceso, siempre cambiante, lo mineral, lo carnal y lo vegetal se funden en imágenes donde la pintura es extensión del cuerpo y del pensamiento. Para él, el jardín refleja la complejidad humana, sus pulsiones opuestas y la capacidad de encontrar belleza incluso en lo áspero.
La exposición Instante eterno en el jardín propone, así, un viaje sensorial y reflexivo donde cada artista recrea su propio edén, invitando al visitante a habitarlo, a demorarse y a descubrir que en lo efímero también puede haber eternidad.









