Urban Beat Contenidos

Íñigo Navarro presenta “Ayer pisó tu sombra un tigre”, un diálogo entre Goya y la nueva figuración europea

En el Museo Lázaro Galdiano de Madrid se abre un paréntesis extraordinario para la pintura. Del 26 de septiembre al 23 de noviembre, en la Sala Pardo Bazán, se presenta la primera exposición institucional en España de Íñigo Navarro (Madrid, 1977), uno de los artistas figurativos más cotizados en la escena internacional. La muestra, bajo el título enigmático "Ayer pisó tu sombra un tigre", propone un diálogo entre sus grandes lienzos y piezas maestras de la colección permanente, entre ellas la obra de Francisco de Goya, faro inevitable en el recorrido.
Dos intrusos fuera de Beirut- Íñigo Navarro

Navarro, cuya mirada se acerca más a la tradición figurativa del centro y norte de Europa que a la española, despliega un imaginario en el que lo real se entrelaza con lo onírico. Sus afinidades estéticas lo aproximan al belga Michaël Borremans, capaz de borrar la frontera entre vigilia y pesadilla, y al alemán Neo Rauch, heredero de un realismo mágico que mezcla historia y cotidianidad con ecos del muralismo mexicano y del realismo soviético. Esa filiación ha favorecido su proyección internacional: ha mostrado su obra en Alemania, Dinamarca, Reino Unido, Suiza, Japón, China o México, consolidándose como un creador con alcance global.
La exposición madrileña se articula en torno al grabado de Goya Modo de volar, en el que un hombre ensaya la posibilidad de volar con un artefacto precario, pero funcional. Ese intento imposible conecta con la voluntad de Navarro de devolver a la pintura figurativa su lugar en la institución. Él mismo lo define como “una figuración no convencional” que busca parecer nueva, generar atmósferas y expandir un medio que considera “definitivo”. En tiempos donde lo figurativo suele virar hacia lenguajes pop, digitales o vinculados a la estética del videojuego, su apuesta se ancla en lo clásico sin renunciar al desconcierto.

Si vuelo mi reflejo se hunde- Íñigo Navarro

La técnica de Navarro bebe de la escuela española, con paletas reducidas y fondos intensos, pero siempre perturbados por elementos inesperados. Ha confesado que, de disponer de una máquina del tiempo, viajaría para ver a Velázquez pintar. También reconoce en Luis Berlanga un referente, por esa ironía cinematográfica en la que nunca se sabe hacia dónde se encamina la historia. Todo ello cristaliza en composiciones que combinan belleza, humor y una sombra melancólica.
En el Museo Lázaro Galdiano, el visitante encontrará escenas insólitas: galgos desmesurados corriendo bajo la luz crepuscular, disputas triviales por balones rojos, vuelos imposibles sobre aguas cristalinas. Las máscaras son otro de sus motivos recurrentes: divierten y perturban a la vez, pues al ocultar el rostro convierten la figura en símbolo universal. Su figuración se inscribe en la línea de la nueva pintura europea, pero ejecutada con la disciplina de la tradición española.
Como pieza central de la muestra se exhibe Lady Jetlag, una escultura en madera policromada y bronce que representa a una joven a punto de levitar. Fue concebida junto al diseñador de alta costura Marcos Luengo, responsable del vestido que cubre la figura, y dialoga directamente con el lienzo Si vuelo, mi reflejo se hunde, también presente en la exposición. El eje del vuelo, iniciado con la estampa goyesca, atraviesa de este modo todo el discurso curatorial, reforzado por la comisaria Begoña Torres.

500 años de paseo por el parque. Íñigo Navarro

La relación de Navarro con Goya es personal y temprana. Su madre, restauradora en el Museo del Prado, lo introdujo en ese universo cuando era un niño, mostrándole de cerca las obras del maestro aragonés. Allí germinó su deseo de ser pintor, aunque al terminar el instituto iniciara un camino diferente: comenzó a estudiar Matemáticas, disciplina que abandonó para dedicarse a su verdadera vocación y formarse en Bellas Artes. De ese cruce entre lo racional y lo artístico deriva quizás parte de su particular aproximación a la pintura.

Un chalet en el Viso con olor a tabaco (óleo sobre lienzo)-Íñigo Navarro

La trayectoria de Íñigo Navarro se inauguró oficialmente en 2006 con una individual en la galería Irvine Contemporary de Washington. Desde entonces ha expuesto con constancia en ferias nacionales e internacionales, y en la actualidad colabora en España con la galería Ponce + Robles. La crítica ha sido generosa con su obra. Óscar Alonso Molina lo describe como un creador cuya pintura merece ser apreciada en vivo por la sabiduría que encierra, mientras que José Luis González lo considera un artista total, “más que pintor, poeta, músico y flautista de Hamelín”.
En Ayer pisó tu sombra un tigre se traza un puente entre la herencia pictórica del Siglo de Oro, las referencias contemporáneas a la literatura, la música, el cine y la filosofía, y una figuración que se resiste a perder vigor frente a las nuevas modas visuales. Navarro devuelve a la pintura su poder de extrañar y conmover, con obras que oscilan entre la ironía y lo sublime, entre la disciplina del oficio y la libertad de la ensoñación.
El Museo Lázaro Galdiano, con su colección y su historia, ofrece el marco perfecto para este alegato. Allí, durante casi dos meses, la pintura se reivindica como lenguaje vivo, capaz de tender un hilo entre Goya y los desafíos del presente, entre el peso de la tradición y la búsqueda incesante de un futuro para la figuración.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

‘Ni agua ni tierra’, el pantano como archivo político del presente

Hay territorios cuya resistencia comienza precisamente en su incapacidad para obedecer nuestras divisiones. La turbera carece de la firmeza tranquilizadora de la tierra y tampoco pertenece completamente al agua. Retiene cuerpos, objetos y sedimentos; dificulta el tránsito, altera el tiempo de la descomposición y convierte aquello que debería desaparecer en una presencia obstinada. Sobre esa anomalía física construye ‘Ni agua ni tierra’ una reflexión donde geología, memoria y política terminan compartiendo el mismo suelo. El Centro de Arte Contemporáneo Castillo Ujazdowski de Varsovia reúne hasta el 27 de septiembre las obras de quince artistas y colectivos bajo el comisariado de Anna Czaban y Krzysztof Gutfrański. El punto de partida puede parecer estrictamente natural: los humedales. Sin embargo, la exposición pronto abandona cualquier aproximación paisajística convencional. Lo que interesa es aquello que esos ecosistemas conservan, ocultan, protegen y, en determinadas circunstancias, permiten utilizar.

‘Aqua Mater’ lleva a Madrid el planeta esencial de Sebastião Salgado

Sebastião Salgado pasó buena parte de su carrera fotografiando aquello que la historia económica y política deja sobre los cuerpos: trabajo, desplazamiento, pobreza, explotación. Con los años, esa mirada se desplazó hacia una escala anterior y más vasta, donde el ser humano dejó de ocupar necesariamente el centro. ‘Aqua Mater’ pertenece a ese movimiento. La exposición reúne en Madrid cerca de un centenar de imágenes tomadas durante más de veinticinco años en algunos de los territorios más remotos del planeta y sitúa el agua no como motivo paisajístico, sino como una materia que organiza ecosistemas, geografías y formas de vida. Tras la muerte del fotógrafo en 2025, la muestra adquiere además una condición inevitablemente retrospectiva: permite observar cómo la preocupación social de Salgado terminó desembocando en una reflexión sobre aquello que sostiene, y también limita, la presencia humana en la Tierra.

‘Light & Magic’ desborda el canon occidental del pictorialismo en la Tate Modern

La fotografía necesitó apartarse de la obligación de reproducir fielmente el mundo para ser reconocida como una de las bellas artes. A partir de la década de 1880, el pictorialismo convirtió esa disputa en un lenguaje propio: frente al registro estrictamente documental de la realidad, manipuló procedimientos, incorporó recursos estéticos de la pintura y el dibujo y defendió cada imagen como resultado de una decisión artística, no como simple consecuencia de una máquina. La Tate Modern revisará ahora aquella transformación mediante ‘Light & Magic: The Birth of Art Photography’, la primera gran exposición dedicada a estudiar el movimiento desde una perspectiva verdaderamente internacional.

Botticelli y Lempicka ante el espejo contemporáneo del selfi en la Gemäldegalerie de Berlín

La Gemäldegalerie de Berlín reunirá cerca de ochenta obras realizadas entre los siglos XV y XX para demostrar que el retrato nunca fue una reproducción inocente del rostro. «¡Retratos! Encuentros sorprendentes de Botticelli a Lempicka», abierta del 16 de octubre de 2026 al 14 de marzo de 2027, enfrentará imágenes separadas por siglos, territorios y códigos sociales para investigar aquello que cada época permitió mostrar y todo cuanto sus modelos prefirieron ocultar.

Carles García O’Dowd libera del pecado ‘El jardín de las delicias’ en Burning Man

Carles García O’Dowd descubrió ‘El jardín de las delicias’ durante un viaje de estudios al Museo del Prado cuando todavía cursaba bachillerato. La pintura de El Bosco se instaló entonces en su memoria mediante una combinación difícil de resolver: fascinación y oscuridad, belleza y amenaza, criaturas imposibles y escenas diminutas que parecían reclamar una mirada distinta cada vez. Años después, aquella impresión reaparece transformada en ‘Garden of Heavenly Delights – Jardín de las delicias celestiales’ , la instalación monumental que el artista mallorquín presentará en Burning Man, del 30 de agosto al 7 de septiembre, en el desierto de Nevada.

Las ‘Musas’ de Erwin Olaf

Erwin Olaf alcanzó reconocimiento internacional mediante imágenes construidas con precisión cinematográfica, escenarios minuciosos y una iluminación que convertía cada fotografía en un espacio de tensión. Sin embargo, detrás de aquella perfección formal permanecía una pregunta más incómoda: quién puede mostrarse, bajo qué condiciones y desde qué identidad. La exposición ‘Erwin Olaf – Musas’ aparta las escenografías monumentales para concentrarse en el rostro humano y recuperar una dimensión esencial de su trayectoria: el retrato como ejercicio de visibilidad, introspección y resistencia queer. Tras la muestra ‘Freedom’ organizada por el Museo Stedelijk de Ámsterdam en 2025, aterriza la primera retrospectiva integral del fotógrafo en Berlín que podrá visitarse hasta el 6 de septiembre de 2026 en f³ – freiraum für fotografie. La exposición ha sido comisariada por Nadine Barth (Barthouse Projects) y Katharina Mouratidi (f³ – freiraum für fotografie), en colaboración con Shirley den Hartog (Foundation Erwin Olaf).

También te puede interesar

‘Ni agua ni tierra’, el pantano como archivo político del presente

Hay territorios cuya resistencia comienza precisamente en su incapacidad para obedecer nuestras divisiones. La turbera carece de la firmeza tranquilizadora de la tierra y tampoco pertenece completamente al agua. Retiene cuerpos, objetos y sedimentos; dificulta el tránsito, altera el tiempo de la descomposición y convierte aquello que debería desaparecer en una presencia obstinada. Sobre esa anomalía física construye ‘Ni agua ni tierra’ una reflexión donde geología, memoria y política terminan compartiendo el mismo suelo. El Centro de Arte Contemporáneo Castillo Ujazdowski de Varsovia reúne hasta el 27 de septiembre las obras de quince artistas y colectivos bajo el comisariado de Anna Czaban y Krzysztof Gutfrański. El punto de partida puede parecer estrictamente natural: los humedales. Sin embargo, la exposición pronto abandona cualquier aproximación paisajística convencional. Lo que interesa es aquello que esos ecosistemas conservan, ocultan, protegen y, en determinadas circunstancias, permiten utilizar.

‘Aqua Mater’ lleva a Madrid el planeta esencial de Sebastião Salgado

Sebastião Salgado pasó buena parte de su carrera fotografiando aquello que la historia económica y política deja sobre los cuerpos: trabajo, desplazamiento, pobreza, explotación. Con los años, esa mirada se desplazó hacia una escala anterior y más vasta, donde el ser humano dejó de ocupar necesariamente el centro. ‘Aqua Mater’ pertenece a ese movimiento. La exposición reúne en Madrid cerca de un centenar de imágenes tomadas durante más de veinticinco años en algunos de los territorios más remotos del planeta y sitúa el agua no como motivo paisajístico, sino como una materia que organiza ecosistemas, geografías y formas de vida. Tras la muerte del fotógrafo en 2025, la muestra adquiere además una condición inevitablemente retrospectiva: permite observar cómo la preocupación social de Salgado terminó desembocando en una reflexión sobre aquello que sostiene, y también limita, la presencia humana en la Tierra.

¿Cuál es tu vocación?

La vocación remite al latín vocatio, -ōnis, «acción de llamar», pero esa llamada nunca ocurre en el vacío: se autogestiona entre los rescoldos de sus propios ecos. En “La muerte de Iván Ilich” (1886), León Tolstói llevó el problema hasta su consecuencia más perturbadora. Próximo a morir, su protagonista se pregunta: «¿Y si toda mi vida, mi vida consciente, ha sido de hecho lo que no debía ser?». Iván Ilich no descubre que haya traicionado una vocación identificable ni que eligiera la profesión equivocada en un sentido contemporáneo. La revelación resulta más radical: una persona puede cumplir impecablemente su función profesional y advertir que nunca examinó si la vida construida alrededor de ella le pertenecía realmente. Quizá confundió conveniencia con libertad, respetabilidad con bondad y éxito con sentido. Quizás la “vocación influencer” sea no solo un problema, sino un síntoma de fiebre convulsiva de una intelectualidad en estado vegetativo con cuidados paliativos. Quizás.

‘Light & Magic’ desborda el canon occidental del pictorialismo en la Tate Modern

La fotografía necesitó apartarse de la obligación de reproducir fielmente el mundo para ser reconocida como una de las bellas artes. A partir de la década de 1880, el pictorialismo convirtió esa disputa en un lenguaje propio: frente al registro estrictamente documental de la realidad, manipuló procedimientos, incorporó recursos estéticos de la pintura y el dibujo y defendió cada imagen como resultado de una decisión artística, no como simple consecuencia de una máquina. La Tate Modern revisará ahora aquella transformación mediante ‘Light & Magic: The Birth of Art Photography’, la primera gran exposición dedicada a estudiar el movimiento desde una perspectiva verdaderamente internacional.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias