Las Fiestas de San Isidro 2026 vuelven a ocupar algunos de los espacios más emblemáticos de la ciudad: Las Vistillas, la Pradera de San Isidro, la plaza Mayor y Matadero Madrid. Desde esos enclaves, la celebración se extenderá también por barrios, calles, plazas, parques, mercados municipales y centros culturales, reafirmando el carácter expansivo de una fiesta que combina raíz castiza, cultura contemporánea y voluntad de encuentro ciudadano.
Durante la presentación, Almeida ha reivindicado San Isidro como una síntesis de las virtudes de Madrid. Ha destacado el carácter trabajador, familiar, acogedor y abierto de una capital que, en palabras de Emilia Pardo Bazán recordadas por el alcalde, es “audaz, jaranera y curiosa”. Desde esa idea, ha invitado a los madrileños a “chulapear” y a celebrar aquello que la ciudad es como comunidad: una sociedad diversa, festiva y capaz de reconocerse en una programación donde cada sensibilidad encuentra su espacio.
El inicio oficial llegará el 7 de mayo, a las 20:00 horas, con el pregón de la periodista Sonsoles Ónega desde el balcón de la Casa de la Villa. Antes de ese momento, el público podrá disfrutar de una sesión de DJ a cargo de Pablo Pueblo. Después, se celebrará una actividad sorpresa en la que un artista internacional presentará en exclusiva su nuevo disco. El arranque contará también con el tradicional desfile de gigantes y cabezudos, que recorrerá las calles del centro al ritmo de dulzaina y tamboril, convocando a los personajes más grandes y reconocibles del imaginario festivo madrileño.
La llamada a chulapear atraviesa toda la programación. La ciudad invita a vestir el traje castizo: vestido chiné, mantón de Manila, pañuelo y clavel para ellas; parpusa, chaleco y pantalón ajustado para ellos. Esa estética popular dialoga este año con la moda contemporánea. En las actividades previas, los diseñadores Juan Duyos y Miguel Becer, junto a la especialista Anitta Ruiz, han reinterpretado el traje chulapo en el Espacio Cultural Serrería Belga. Además, los talleres de chotis comienzan en el Centro Cultural Daoiz y Velarde, a cargo de la Federación de Grupos Tradicionales Madrileños.
San Isidro también se construye desde la mesa. El chef madrileño Javi Estévez, reconocido con una estrella Michelin, ofrecerá una versión sabrosa y crujiente del tradicional bocadillo de entresijos, cuya receta estará disponible en la web sanisidromadrid.com. A esta propuesta se suman la degustación de cocido madrileño el día del santo en el barrio de Abrantes y las actividades gastronómicas previstas en los mercados municipales, que permitirán recorrer algunos de los sabores más reconocibles de estas fiestas.
La plaza Mayor será uno de los grandes escenarios musicales de la edición. Allí actuarán La Bien Querida, Baiuca y Las Migas, además de La Juerga Flamenca con Montoya & Carmona, encargada de poner el broche final a los festejos. Este espacio acogerá también la celebración del 60º aniversario de LOS40, con la participación de Miguel Ríos, Alejo Stivel, Sole Giménez, The Refrescos y Celtas Cortos. La programación incluirá, asimismo, un homenaje a Sara Montiel, mito del cine y la música, con la Banda Sinfónica Municipal de Madrid y la cantante Nuria Fergó interpretando algunas de sus canciones más recordadas. El 42º Festival de Danzas Madrileñas y el homenaje de San Isidro, con diez casas regionales mostrando bailes y trajes típicos, completarán la presencia del folclore en este enclave.
Los Jardines de las Vistillas se orientarán hacia las nuevas tendencias musicales, con artistas y bandas como Hens, Camellos, Las Dianas y Triángulo de Amor Bizarro. También actuará PABLITO TEDEKA, cuya canción «Pedazo de guapa (Chotis)» acompaña el vídeo de presentación de las fiestas. Una de las novedades será «La hora del vermú», propuesta que mezclará sesiones de DJ con actuaciones vinculadas al universo castizo, entre ellas Mari Pepa de Chamberí y Olga María Ramos. Las Vistillas acogerán, además, la muestra «Madrid ¡Baila con nosotros al son de nuestra música!», actividades de la Federación de Grupos Tradicionales Madrileños y, el 16 de mayo, el desfile de Re-Chulos, culminación del proyecto sostenible de reinterpretación del traje castizo impulsado por la Asociación Creadores de Moda de España.
En ese mismo escenario regresan los Premios Rock Villa de Madrid, organizados por el Área de Cultura, Turismo y Deporte en colaboración con Radio 3 y la Sociedad de Artistas, Intérpretes y Ejecutantes. En su 46ª edición, el certamen recupera su formato original y reunirá el 15 de mayo a cinco finalistas: Dear Joanne, Jike, Dura Calá, Carmen Lillo y Catuxa Salom.
La Pradera de San Isidro volverá a ser el corazón popular de la celebración. Allí se celebrará la misa en honor al santo, pasacalles, actuaciones de grupos tradicionales madrileños, sesiones de DJ y conciertos. Entre los momentos destacados figura la actuación de Fangoria, el dúo formado por Alaska y Nacho Canut, inmerso en la gira de su disco «La verdad y la imaginación». El cartel suma a Las Ketchup, Los Chunguitos, Amore, Xavibo, Vicente Calderón y Rubén Pozo con Los Chicos de la Curva. Las noches del 15 y el 17 de mayo cerrarán con castillos de fuegos artificiales.
Matadero Madrid se transformará en verbena con las orquestas Nuevo Versalles, Invictus, Gran Rockset y Panther Show. Su Central de Diseño albergará «El botijo revisitado», exposición realizada a partir de la mirada de los alumnos de la Escuela Municipal de Cerámica de Moncloa sobre este objeto popular. También regresará el Teatro de Autómatas, construido en los años cuarenta, con figuras mecánicas capaces de representar escenas costumbristas y números cabareteros.
Las familias tendrán una programación específica con circo, talleres, juegos y títeres. «Madrid a la carpa», en el Teatro Circo Price, mostrará del 13 al 17 de mayo propuestas de circo contemporáneo. La Feria de la Cacharrería ofrecerá talleres gratuitos de alfarería en su 44ª edición, mientras el Teatro de Títeres de El Retiro se suma con «San Isidro Titiritero», ciclo integrado por compañías madrileñas, nacionales e internacionales.
El cartel de esta edición lleva la firma de la artista digital madrileña Laura Floris, que ha creado una imagen de gran intensidad cromática donde la verbena colectiva convive con la intimidad de una pareja que baila ajena al bullicio. La composición funciona como una declaración de amor a Madrid y a sus tradiciones. San Isidro 2026 reafirma, además, la apuesta municipal por una cultura inclusiva, accesible y segura.









