El proyecto sitúa a Madrid ante una práctica artística que entiende el cuerpo como archivo vivo. En Corpus Entre Mundos, la danza no aparece reducida a un ejercicio formal ni a una gramática de virtuosismo aislado, sino como una zona de transmisión histórica, espiritual y política. Cada gesto convoca una genealogía; cada desplazamiento activa una memoria; cada composición escénica interroga la relación entre África, Brasil y los territorios contemporáneos de la diáspora. Desde esa perspectiva, la presencia de la compañía en la capital española adquiere una densidad singular: no se trata solo de presentar una obra, sino de inscribir en la ciudad una conversación sobre identidad, pertenencia, ancestralidad y futuro.
El eje central de esta programación será ‘Muxima’, espectáculo que combina danza y música para abordar cuestiones como la fe, la raíz ancestral y los vínculos afectivos, simbólicos y culturales de la diáspora. La palabra, cargada de resonancias íntimas y espirituales, funciona aquí como puerta de entrada a un viaje escénico entre Brasil y Angola, dos geografías unidas por heridas históricas, desplazamientos forzados, supervivencias culturales y formas de reinvención estética. ‘Muxima’ propone al espectador una travesía donde el cuerpo baila, recuerda y reclama; una experiencia en la que la escena se convierte en territorio de escucha y en espacio de recomposición de la memoria colectiva.
La obra se presentará el 8 de mayo, a las 19:00 horas, en el Colegio Mayor Casa do Brasil, en una actividad gratuita con reserva previa a través de Eventbrite. Su presencia en este enclave no resulta casual: Casa do Brasil opera como lugar simbólico de cruce cultural, académico y diplomático, un marco especialmente pertinente para una compañía que trabaja desde la intersección entre lenguajes, continentes y tradiciones. La presentación de ‘Muxima’ condensa, así, la dimensión más visible de una agenda que también apuesta por la investigación, la mediación y la formación.
Junto al espectáculo, la compañía desarrollará una residencia artística en la Compañía Nacional de Danza, donde avanzará en la creación de ‘Cuerpo-Raíz’, obra inédita dirigida por la brasileña Lenna Siqueira y el coreógrafo angoleño Dilo Paulo. La residencia introduce una dimensión esencial dentro del proyecto: la creación como proceso, como laboratorio de pensamiento corporal y como zona de contacto entre trayectorias artísticas. ‘Cuerpo-Raíz’ sugiere, desde su propio título, una poética de la pertenencia y del arraigo, pero también de la tensión entre origen y desplazamiento. El cuerpo aparece como raíz móvil, como materia atravesada por memorias africanas, afrobrasileñas y contemporáneas.
La programación incluye, además, una performance de danza el 5 de mayo, a las 12:30 horas, en el Instituto del Teatro de Madrid —ITEM—, vinculada a una mediación posterior orientada al intercambio de ideas sobre creación, cuerpo y prácticas artísticas afrodiaspóricas contemporáneas. Esta dimensión reflexiva resulta clave para comprender el alcance del proyecto. Corpus Entre Mundos no comparece únicamente como compañía invitada, sino como plataforma de pensamiento encarnado, capaz de generar diálogo con instituciones académicas, espacios culturales y comunidades interesadas en los debates actuales sobre arte, raza, memoria y representación.
En colaboración con Espacio Afro, la compañía ofrecerá también talleres de danza afro los días 7 de mayo, a las 16:00 horas, y 16 de mayo, a las 17:00 horas. La inclusión de estos talleres amplía el radio de acción de la propuesta y permite que la danza salga del formato estrictamente escénico para convertirse en experiencia compartida. En ese gesto se reconoce una de las líneas más consistentes de Corpus Entre Mundos: la voluntad de formar, acompañar y activar procesos comunitarios a través del arte. El movimiento deja de ser contemplado desde la distancia y pasa a ser vivido como herramienta de conocimiento, autoestima y transformación.
Fundada en 2013 en Brasil y actualmente asentada en Brasilia, Corpus Entre Mundos ha construido una trayectoria internacional marcada por la exploración de las culturas africanas, afrobrasileñas y contemporáneas. Bajo la dirección de Lenna Siqueira y Dilo Paulo, la compañía ha desarrollado un repertorio de más de diez espectáculos —el texto base menciona catorce creaciones— y ha llevado su trabajo a escenarios de Brasil, Angola, Francia, España, México, Argentina, Uruguay y Estados Unidos. Su nombre sintetiza con precisión su programa estético: habitar el entre, cruzar fronteras, traducir mundos sin disolver sus diferencias.
La compañía se ha consolidado, especialmente en el Distrito Federal brasileño, como una voz relevante en la promoción de la danza negra contemporánea, defendiendo el conocimiento estético y filosófico africano y afrobrasileño como materia de creación, investigación y afirmación cultural. Su trabajo reivindica el lugar de los artistas negros en el ecosistema escénico, abre espacios de visibilidad para creadores procedentes de contextos históricamente marginados y desafía las lógicas de un mercado artístico que con demasiada frecuencia convierte la diversidad en ornamento sin alterar sus estructuras profundas.
En 2025, Corpus Entre Mundos reforzó su proyección internacional con una temporada en Espacio Afro, en Madrid, y fue seleccionada para representar a Brasil en el Año de Conexión Brasil–Francia y Diálogos con África, con presentaciones en el Atelier de Paris. Ese mismo año, la compañía cerró la Bienal de Danza de São Paulo, un encuentro que reunió más de ochenta espectáculos en su programación, consolidando su presencia como una formación de creciente relevancia dentro de la escena coreográfica contemporánea.
La llegada de Corpus Entre Mundos a Madrid confirma la necesidad de mirar la danza afrocontemporánea desde una perspectiva más amplia que la del exotismo, la cita folclórica o la celebración superficial de la diversidad. Su propuesta interpela al presente desde una memoria que sigue latiendo en el cuerpo. En sus piezas, talleres y procesos de creación, la danza aparece como una forma de pensamiento radicalmente encarnada: un lenguaje capaz de unir continentes, abrir preguntas incómodas y devolver a la escena su potencia más antigua y más urgente, la de reunir a una comunidad alrededor de aquello que todavía necesita ser nombrado, bailado y compartido.









