Urban Beat Contenidos

Mari Paula, “Lake Machine” y la rebelión coreográfica de las mujeres del canon

Contemporánea Condeduque, acoge los próximos 18 y 19 de junio, el estreno en Madrid de “Lake Machine”, la obra con la que la coreógrafa brasileña Mari Paula convierte sin pedir permiso, la escena en un territorio de insurrección simbólica frente a una tradición artística que durante siglos ha escrito la belleza femenina junto a la obediencia, la locura, el sacrificio o la muerte. La propuesta parte de una operación tan precisa como poderosa: rescatar a tres figuras femeninas centrales del imaginario occidental —Odette y Odile, de El lago de los cisnes, y Ofelia, de Hamlet— para sacarlas o sacrificarlas del lugar donde la historia cultural las había dejado encerradas. Las tres pertenecen a ese archivo de mujeres convertidas en emblema, pero también en advertencia. Mujeres admiradas por su belleza, lloradas por su caída, celebradas por su fragilidad y utilizadas como material dramático para sostener conflictos escritos desde una autoridad ajena. En "Lake Machine", esas presencias regresan para reclamar otra gramática del cuerpo y otra forma de estar en la escena.

La obra dialoga con el ballet, con el teatro, con la música y con la memoria visual de los clásicos, aunque su gesto esencial consiste en desactivar la fascinación pasiva ante esas imágenes. El lago deja de aparecer como espacio romántico donde la mujer se disuelve en una belleza terminal. La máquina del título introduce una dimensión política más incómoda: señala el dispositivo que ha producido esos destinos, la estructura que ha repetido durante siglos una pedagogía del cuerpo femenino sometido al hechizo, al deseo masculino, al castigo moral o a la desaparición. Mari Paula interviene sobre el mecanismo cultural que convirtió determinadas figuras de mujer en mitología.
Odette, la mujer-cisne condenada por un encantamiento, y Odile, su doble oscuro, condensan una parte decisiva del imaginario del ballet: pureza y amenaza, blancura y sombra, víctima y sospecha. Ofelia, desde el teatro shakespeariano, encarna otro eje del mismo sistema: la joven fracturada por una violencia emocional, política y familiar que termina depositada en el agua como imagen perfecta de la feminidad rota. Lake Machine reúne esas figuras para desplazarlas de su destino heredado. En esta nueva lectura, la locura pierde su condición de castigo, el amor deja de exigir sacrificio y la muerte abandona su autoridad como cierre estético.

La pieza adquiere mayor hondura por la dimensión autobiográfica que la sostiene. Mari Paula incorpora el duelo por sus tres hijas nacidas muertas y transforma esa experiencia íntima en una coreografía de resistencia. Ese dato exige una lectura cuidadosa. La obra no convierte el dolor en reclamo sentimental ni reduce la biografía a exposición emocional. Su potencia nace de una operación más compleja: poner en relación una pérdida personal con una genealogía de mujeres narradas desde la desaparición. La escena se convierte así en un lugar donde la memoria deja de obedecer al daño y encuentra una forma de reorganizarse mediante el cuerpo.

Ese cruce entre intimidad y canon sitúa Lake Machine en una zona especialmente fértil de la creación contemporánea. La obra habla del duelo, aunque su horizonte supera la confesión individual. Habla del género, pero evita quedar atrapada en una consigna plana. Habla del cuerpo femenino y lo concibe como un territorio múltiple, cambiante, capaz de discutir las categorías que han intentado fijarlo. En esa tensión reside su fuerza: la pieza entra en el clásico, lo mira de frente, reconoce su magnetismo y abre una grieta desde la cual imaginar otros finales.

La música de Tchaikovsky dialoga con la creación sonora de José Venditti y con una construcción visual que refuerza el carácter orgánico y casi acuático de la propuesta. La danza aparece como un pensamiento encarnado, una forma de conocimiento que encuentra en el movimiento una inteligencia propia. El cuerpo recuerda, acusa, tiembla, se rebela y recompone. La performance introduce además una materialidad directa, menos protegida por la distancia formal del ballet, donde la presencia de las intérpretes activa una pregunta sobre quién mira, quién escribe, quién decide y quién queda convertido en imagen.

Mari Paula, nacida en Brasil en 1984 y afincada en Cantabria, ha construido una trayectoria situada entre la danza contemporánea, la performance y la gestión cultural. Su formación en danza, artes escénicas, prácticas híbridas y gestión cultural iberoamericana sostiene una investigación artística donde aparecen de manera recurrente la migración, la feminidad, la antropofagia cultural, el amor, la muerte y la relación entre cuerpo y territorio. Como intérprete pasó por el Balé Teatro Guaíra y por el Colectivo Casa Selvática. Como creadora, ha recibido el Premio Nacional de Danza Funarte Klauss Vianna y ha presentado sus piezas en circuitos de África, Sudamérica, Norteamérica y Europa. Además, es cofundadora de Las Vivas Plataforma Iberoamericana de Danza, desde donde impulsa redes de creación, pensamiento y circulación para la danza contemporánea en España e Iberoamérica.

Ese recorrido permite entender Lake Machine como parte de una investigación sostenida. En la obra confluyen la artista migrante, la creadora iberoamericana, la mujer que trabaja desde su propio duelo y la coreógrafa que se atreve a discutir con algunos de los grandes monumentos de la cultura occidental. La pieza posee interés precisamente porque no rechaza el canon desde la distancia. Lo ocupa. Lo manipula. Lo vuelve poroso. Lo obliga a responder ante aquello que durante siglos embelleció sin reparar en su violencia.

La ficha artística confirma esa dimensión colectiva. La idea, dirección y coreografía corresponden a Mari Paula. La música y el diseño sonoro llevan la firma de José Venditti; la colaboración dramatúrgica, la de Javier Cuevas; el acompañamiento artístico, la de Poliana Lima; la escenografía, la de Marta Orta; y el vestuario, la de Sandra Espinosa. La coproducción de Mari Paula y el Palacio de Festivales de Cantabria refuerza el recorrido institucional de una obra que llega a Madrid con una arquitectura escénica precisa y una ambición conceptual reconocible.

Contemporánea Condeduque ofrece con esta programación un marco especialmente adecuado para una obra que entiende la escena como laboratorio crítico. Lake Machine encaja en una temporada donde la danza contemporánea, la performance, la cultura expandida y las relaciones con América Latina permiten pensar otros modos de producir presencia, relato y memoria. La elección de Mari Paula dialoga con esa voluntad de abrir el teatro a prácticas escénicas capaces de tensionar las formas heredadas sin renunciar a la complejidad estética.

Al final, la pregunta que sostiene Lake Machine pertenece a todo un sistema de representación. ¿Cuántas veces la cultura ha llamado belleza a una mujer silenciada? ¿Cuántas veces ha llamado destino a una estructura de dominación? ¿Cuántas veces ha convertido la caída femenina en espectáculo sublime? Mari Paula responde desde la danza con una afirmación escénica de enorme carga política: el cuerpo puede volver al lugar donde fue condenado y alterar la escritura de su propia desaparición.

Por eso Lake Machine se presenta como una obra necesaria dentro del paisaje contemporáneo madrileño. Su fuerza reside en poner los clásicos a trabajar contra sí mismos. El lago ya no funciona como tumba poética. La máquina ya no gira sin resistencia. En la escena de Mari Paula, las mujeres del canon regresan para ensayar un final distinto.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

‘Patrimonio. Segunda edición’ celebra el legado vivo de la danza española

El Ballet Español de la Comunidad de Madrid presenta del 8 al 19 de julio, ‘Patrimonio. Segunda edición’, dentro de la programación de ‘Veranos en el parque’, el ciclo cultural de verano impulsado por la Comunidad de Madrid en el Parque de Santander. La propuesta, bajo la dirección artística de Mónica Fernández, regresa como un recorrido por algunas de las expresiones fundamentales de la danza española y sitúa en primer plano una pregunta decisiva: cómo mantener vivo un legado escénico sin convertirlo en una ceremonia inmóvil.

Veranos de la Villa 2026 traza un mapa cultural entre tradición popular y escena contemporánea

Madrid volverá a medir su verano en clave cultural. La 42ª edición de Veranos de la Villa, organizada por el Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, se celebrará del 7 de julio al 29 de agosto con 72 propuestas repartidas por 14 distritos. La programación tendrá como ejes principales el patio central de Conde Duque y el Claustro del Instituto San Isidro, aunque su vocación será claramente urbana: extender la cultura más allá de los grandes recintos y convertir distintos espacios de la ciudad en lugares de encuentro, escucha y celebración.

Flaix de tardor – BCN afianza su apuesta por el gran teatro europeo y latinoamericano

Tras su nacimiento en 2025, Flaix de tardor – BCN celebra su segunda edición con una voluntad cada vez más reconocible: insertar en el otoño barcelonés una programación escénica internacional capaz de dialogar con los grandes circuitos europeos y latinoamericanos sin perder su inscripción en la vida teatral de la ciudad. La iniciativa de Temporada Alta regresa a Barcelona con el apoyo de la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Barcelona y la complicidad de distintos equipamientos escénicos, consolidando una propuesta que amplía el mapa cultural de la capital catalana durante una estación especialmente propicia para la recepción de lenguajes contemporáneos.
Entre el 16 y el 29 de octubre, cinco escenarios de la ciudad acogerán siete espectáculos internacionales, cinco de ellos presentados por primera vez en el Estado español y uno en estreno en Cataluña. La programación propone un recorrido amplio por distintas formas de entender la creación escénica actual, desde el teatro documental hasta la danza, desde la relectura de clásicos contemporáneos hasta la exploración de la memoria, el cuerpo, la violencia, la identidad y las fracturas íntimas de nuestro tiempo. Flaix de tardor – BCN se afirma así como una ventana concentrada hacia obras que llegan avaladas por su circulación en contextos artísticos de primer nivel.

‘Farsa y licencia de la reina castiza’ llega al Teatro Español como una sátira feroz sobre el poder

El Teatro Español acoge el estreno absoluto de ‘Farsa y licencia de la reina castiza’, de Ramón María del Valle-Inclán, en una versión y dirección de Ana Zamora que devuelve al escenario una de las piezas esenciales del universo esperpéntico del autor. El montaje, coproducido por el Teatro Español y Nao d’amores, podrá verse del 30 de junio al 26 de julio en la Sala Pequeña – Margarita Xirgu, dentro de la programación de este espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid.

Clásicos en Alcalá cruza su ecuador con Paloma San Basilio, El Brujo y una escena que reimagina el Siglo de Oro

La XXV edición del Festival Hispanoamericano del Siglo de Oro de la Comunidad de Madrid. Clásicos en Alcalá supera su ecuador con una tercera semana especialmente significativa dentro de su programación. La cita complutense, organizada por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, entra en una de sus fases más intensas con la presencia de Paloma San Basilio, el regreso de Rafael Álvarez, El Brujo, a uno de sus grandes territorios escénicos, la participación de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y el estreno de nuevas propuestas de danza, circo, música y teatro de calle.
El festival confirma así una de sus líneas más fértiles: acercarse al legado del Siglo de Oro desde la sensibilidad contemporánea, sin convertir los clásicos en monumentos inmóviles. Alcalá vuelve a funcionar como ciudad escenario, como territorio literario y como espacio de encuentro entre tradición, investigación y lenguaje vivo. En esta tercera semana, Cervantes, Lope de Vega, Calderón, la picaresca, las voces femeninas silenciadas y los cuerpos ausentes del canon conviven con el circo, la videocreación, la música experimental, la danza española y las intervenciones urbanas.

‘Bogotá’: Andrea Peña convierte la capital colombiana en un cuerpo político, barroco y resucitado

Contemporánea Condeduque despide la temporada escénica los próximos 26 y 27 de junio con ‘Bogotá’, una creación de la coreógrafa Andrea Peña que llega al espacio madrileño como una de esas piezas llamadas a desbordar la lectura cómoda de la danza contemporánea. La obra, creada junto a su compañía AP&A —Andrea Peña & Artists—, parte de la capital colombiana, pero la transforma en algo más amplio que un territorio reconocible. Bogotá aparece aquí como mito, herida, arquitectura, cuerpo colectivo y campo de resurrección.

También te puede interesar

«Orgullo y vergüenza» reconstruye la Polonia popular de Edward Dwurnik

El Museo de Arte Moderno de Varsovia revisa en «Orgullo y vergüenza» la producción de uno de los grandes cronistas visuales de Europa Central. A través de los ciclos «Deportistas» y «Trabajadores», la exposición examina la movilidad social, la dignidad de los orígenes y los conflictos afectivos que acompañaron la transformación política y económica de Polonia. Edward Dwurnik afirmaba que la pintura le había salvado la vida. La frase, repetida como una pieza esencial de su relato biográfico, condensaba algo más profundo que una vocación temprana: revelaba la conciencia de que el arte podía modificar el destino social de quien lo practicaba, apartarlo de un entorno hostil y permitirle construir otra identidad sin borrar por completo las huellas de su procedencia. El Museo de Arte Moderno de Varsovia recupera esa tensión en «Edward Dwurnik. Orgullo y vergüenza», una exposición comisariada por Łukasz Ronduda que podrá visitarse hasta el 28 de febrero de 2027. La muestra concentra su atención en la producción desarrollada durante las décadas de 1970 y 1980, principalmente a través de «Deportistas» y «Trabajadores», dos ciclos fundamentales para comprender la ambición social de una pintura que convirtió la cotidianidad polaca en documento histórico, escenario colectivo y disputa por el reconocimiento.

‘American Horror Story 13’ se enfrenta a los fantasmas de su propia historia

La antología creada por Ryan Murphy y Brad Falchuk regresará el 24 de septiembre con una temporada concebida como una colisión entre sus distintas épocas. Jessica Lange, Sarah Paulson, Evan Peters, Angela Bassett, Emma Roberts y otras figuras esenciales de la franquicia volverán a internarse en una mitología que ya no necesita inventar el miedo: le basta con despertar aquello que dejó con vida.

L.E.V. Matadero 2026 explora la memoria humana en el territorio incierto de la tecnología

L.E.V. Matadero regresará a Madrid del 17 al 20 de septiembre de 2026 con una programación que utiliza la tecnología para indagar en asuntos profundamente humanos: la fragilidad de la memoria, la percepción del cuerpo, la enfermedad, las fronteras y la posibilidad de reconocernos dentro de un entorno progresivamente modelado por sistemas digitales. La octava edición del Festival de Electrónica Visual y Realidades Extendidas convertirá distintos espacios de Matadero Madrid en un circuito de conciertos, performances, instalaciones y experiencias XR donde lo virtual no pretende sustituir la realidad, sino revelar algunas de sus zonas más inestables.

El Moderna Museet revisa el arte sueco de posguerra y las contradicciones del Estado del bienestar

El Moderna Museet de Estocolmo reúne alrededor de cien obras realizadas entre 1945 y 1979 para reconstruir un periodo en el que Suecia convirtió la prosperidad colectiva en horizonte político, mientras el arte comenzaba a preguntarse por el precio de aquella promesa. La exposición ‘¿Serás rentable, amiguito?’, hasta el 19 de septiembre de 2027, recorre más de tres décadas de experimentación formal, inquietud social y ruptura con las convenciones establecidas. El título procede del conocido cuadro de Peter Tillberg ‘¿Serás rentable, amiguito?’ (1972), una imagen que transforma el interior aparentemente ordinario de un aula en una interrogación sobre la disciplina, la productividad y el lugar reservado al individuo dentro del engranaje social. La pregunta dirigida al niño contiene una violencia discreta: no indaga quién llegará a ser, qué desea aprender o de qué manera comprenderá el mundo, sino cuánto rendimiento podrá ofrecerle.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias