Urban Beat Contenidos

Ane Lindane, el crucifijo de Nietzsche y «Hil da Jainkoa!»

«Dios ha muerto», escribió Friedrich Nietzsche en «La gaya ciencia» en 1882, pero no para celebrar una victoria elemental del ateísmo, sino para anunciar el derrumbe del horizonte moral y metafísico sobre el que Europa había hábilmente organizado, siglos antes, su existencia colonizadora, corrupta, exterminadora y cruenta. El 29 de junio de 2025, más de un siglo después, la humorista vasca Ane Lindane trasladó aquella sentencia al interior de la iglesia de San Lorenzo, en Arberatze-Zilhekoa —Arbérats-Sillègue, en la Baja Navarra francesa—, donde actuaba ante unas 200 personas dentro del festival autogestionado Euskal Herria Zuzenean. Su monólogo artístico formaba parte de la programación y el templo había sido cedido para acoger actividades del festival. Durante la actuación, subió al altar mayor, tomó un crucifijo y simuló utilizarlo para masturbarse mientras gritaba como una loca: «Hil da Jainkoa!» —«¡Dios ha muerto!»—. Sin embargo, los que se han masturbado en la boca de niños han sido cientos de curas corruptos. Lindane explicaría después que desconocía hasta su llegada que actuaría en una iglesia todavía no desacralizada y que el gesto con el crucifijo fue una improvisación. Luego difundió la grabación en sus redes sociales y escribió: «Mancillamos, blasfemamos y denunciamos los abusos sexuales de la Iglesia».

La frase de Nietzsche «Hil da Jainkoa!»  recorrió así un itinerario que su autor difícilmente habría podido anticipar: salió de la filosofía, ocupó el cuerpo de una cómica, circuló por Instagram y terminó incorporada a un procedimiento penal en España de la mano de unos abogados que tienen de cristianos lo que yo presumo de astronauta. La doctrina de Dios permanece considerablemente activa cuando se trata de interpretar lo que cada uno de nosotros, en el ejercicio de nuestra libertad de expresión, pueda invocar, decidir o expresar. Solo faltaba que ahora el arte y la cultura tuvieran que pedir permiso eclesiástico para existir. Hemos pedido permiso demasiadas veces. Suficiente.
Aquí nadie está tomando partido por Ane Lindane. Lo que importa es que en Francia ni siquiera se han despeinado con este asunto y que Abogados Cristianos es una organización ultracatólica, ultraconservadora y vinculada política y personalmente al ecosistema de la derecha radical española. Llamarlos fascistas sería un elogio merecido que aún está por ver; por ahora, me basta con señalar su tierna amistad con Vox. La burda operación de esta gente posee una elasticidad territorial admirable: la actuación se celebró en Francia, pero la indignación cruzó la frontera, adquirió jurisdicción española y consiguió llevar a la artista ante un tribunal. Europa eliminó muchas de sus aduanas; la supuesta blasfemia, por lo visto, conserva servicios jurídicos transfronterizos capaces de reconstruirlas cuando resulta conveniente.
La acción de Ane Lindane puede considerarse provocadora, innecesaria, irreverente o artísticamente discutible como la de Nietzsche. Definirla como una representación obscena, sin embargo, supone aceptar de antemano el dudoso vocabulario moral de la acusación. Se trataba de una actuación artística incluida en la programación de un festival y realizada en un espacio cedido para ese propósito; el gesto concreto con el crucifijo, según la propia cómica, no había sido preparado ni anunciado. Una cosa es discutir su inteligencia o su eficacia y otra, transformar esa discusión en materia penal.
Con todos los respetos debidos al crucifijo —parece disponer de una protección más diligente que muchas víctimas—, la performance de Lindane conserva, ante la historia de los abusos sexuales cometidos dentro de la Iglesia Católica en España, las dimensiones de un juego de niños que, con suerte, no han sido violados por clérigos. Una artista simuló durante unos segundos un acto sexual con un símbolo religioso y una organización activó la maquinaria judicial. Miles de personas necesitaron años, incluso décadas, para conseguir que los abusos sexuales padecidos fueran escuchados, investigados y reconocidos.
La contradicción revela una singular administración cristiana del sufrimiento: el símbolo carece de sistema nervioso, pero recibe asistencia jurídica inmediata; las víctimas sí podían sentir dolor, aunque demasiadas veces encontraron silencio, descrédito o demora. El crucifijo dispone de abogados. Los cuerpos tuvieron que aprender a declarar, con crucifijos libidinosos y, en muchas ocasiones, sin abogados valientes. La hipocresía tiene límites. Leonor Paqué y Miguel Hurtado saben muy bien de este asunto.

Euskal Herria Zuzenean

Euskal Herria Zuzenean nació en 1996 en Arrosa, en la Baja Navarra francesa, cuando la asociación Piztu e Irulegiko Irratia decidieron que un festival podía servir para algo más que reunir músicos y vender entradas. La lucha contra el sida y las drogodependencias formó parte de su impulso inicial, junto con la voluntad de dinamizar el interior de Ipar Euskal Herria y crear un lugar de encuentro para la cultura vasca, el euskera y el movimiento asociativo. EHZ —«Euskal Herria en directo»— comenzó así como una respuesta cultural a problemas que la música comercial prefería mantener fuera del escenario.
Tres décadas después, el festival continúa organizado por una asociación sin ánimo de lucro y sostenido principalmente mediante el trabajo voluntario. EHZ declara su independencia respecto de partidos, sindicatos, empresas e instituciones, aunque jamás ha confundido independencia con neutralidad. Su defensa del euskera, las culturas minorizadas, la accesibilidad económica y la responsabilidad ecológica define una posición reconocible frente a la homogeneización cultural y el modelo industrial de los grandes festivales.
La programación combina conciertos, artes escénicas, debates, talleres y encuentros entre colectivos. Pero su singularidad no depende únicamente de lo que sucede sobre el escenario. Quienes atienden los bares, preparan la comida, organizan la circulación, garantizan la seguridad o trabajan en la brigada verde participan en una estructura que entiende la fiesta como aprendizaje político. EHZ no se limita a programar cultura: intenta demostrar que una comunidad puede producirla sin someter completamente sus decisiones al mercado.
Esa independencia posee también una dimensión frágil. Después de pasar por Arrosa, Idauze-Mendi, Heleta, Lekorne e Irisarri, el festival tuvo que cancelar su edición de 2017 debido a las condiciones meteorológicas y renunció a su formato habitual en 2018 por dificultades económicas. Regresó en 2019 y, desde 2024, se celebra en Arberatze-Zilhekoa. En 2026 alcanzó allí su trigésimo aniversario. La continuidad no ha procedido de una estabilidad empresarial, sino de la capacidad para interrumpirse, desplazarse y recomponerse.
Durante la edición de 2025, la iglesia de San Lorenzo fue utilizada como uno de los espacios de la programación diurna. Ane Lindane actuó allí ante unas 200 personas y, posteriormente, estaba prevista la intervención del artista libanés Queer Falafel. La cómica, por tanto, no invadió clandestinamente un templo para fabricar un escándalo: había sido contratada y actuaba en un edificio cedido al festival. Según su propio relato, desconocía hasta su llegada que el monólogo se celebraría en una iglesia todavía no desacralizada y decidió improvisar el gesto con el crucifijo.
Esta precisión no convierte a EHZ en responsable de una acción que, según Lindane, no había sido anunciada, ni elimina la discusión sobre el uso de un espacio religioso. Sitúa los hechos en su verdadera escala. La performance ocurrió dentro de un festival cuya historia ha defendido la creación crítica, el anticlericalismo, la experimentación y el derecho de las culturas periféricas a organizar sus propios lenguajes. Euskal Herria Zuzenean lleva treinta años construyendo un territorio donde la cultura no pide permiso al mercado. En 2025 descubrió que, cuando entra en una iglesia, todavía puede verse obligada a explicarse ante Dios, el obispo y los abogados.

¿Quién es Ane Lindane?

Lo último que hemos sabido sobre la protagonista de este asunto procede de sus recientísimas declaraciones en Instagram:
«A ver, me acabo de enterar por varios periodistas de que Abogados Cristianos ha hecho público el tema de que, efectivamente, voy a tener un juicio oral. Partiendo de la base de que soy más vaginal que oral, pero ¡qué hostias! […] Joder, Polonia, estás jodiendo las fiestas. ¿Acaso voy yo cuando estás en la iglesia rezando, hablando con tu amigo imaginario? ¿Acaso voy yo ahí a rayarte? Pues no rayes en Aste Nagusia, tía».

Ane Miren Hernández Unda, conocida artísticamente como Ane Lindane, es una actriz, humorista, monologuista, guionista, locutora y escritora vasca nacida en Bizkaia en 1988. Su trayectoria se formó en la radio libre, la cultura alternativa y los espacios militantes antes que en los circuitos comerciales de la comedia.
Durante varios años dirigió «La Zona Crítica» en Irola Irratia, programa dedicado a la divulgación científica, el pensamiento crítico y el cuestionamiento de las pseudociencias. Entre 2017 y 2019 intervino en la serie web distópica en euskera «Otsoen Lurraldean», donde interpretó a Amets y Helio. En 2019 trabajó como guionista y colaboradora en «Autentikoak», de ETB1, y en 2022 participó en el concurso musical «Gaztea Cover», de EITB.

Su principal territorio creativo es el stand-up, que practica en castellano y euskera. Sus monólogos abordan el feminismo, la sexualidad, el aborto, la religión, la política vasca, la precariedad, la discriminación lingüística y la memoria de la violencia de ETA. Junto con Raquel Torres creó Las Despotorre y el espectáculo «Despotorre». Ambas impulsaron Despotorropen, un micrófono abierto destinado a mujeres y disidencias sexuales dentro de la comedia bilbaína.

En 2023 publicó con la editorial Zorrotz «Hasta la potxola me tenéis», volumen que reúne su escritura humorística y su concepción de la comedia como intervención política. También ha colaborado con Pikara Magazine y la revista satírica TMEO. Lindane se define públicamente desde el feminismo, el antifascismo, el ateísmo y la izquierda. Su obra utiliza la obscenidad, la exposición corporal y la irreverencia para disputar los límites del humor, la autoridad religiosa y los silencios sociales contemporáneos.

Algunas conclusiones

La causa contra Ane Lindane terminará decidiendo algo más incómodo que la calidad de una performance. Un tribunal deberá establecer hasta dónde puede extenderse la protección penal de un sentimiento religioso cuando la acción discutida ocurrió en Francia, dentro de una actuación programada y en un edificio cedido al festival. El crucifijo no declarará, naturalmente. Para eso dispone de una organización capaz de ofenderse en su nombre y trasladar su muda aflicción de un país a otro.
Lindane podrá resultar excesiva, pueril, brillante o simplemente poco interesada en la delicadeza. El arte no obtiene inmunidad por proclamarse arte, pero tampoco debería adquirir antecedentes penales cada vez que alguien confunde la provocación con un delito. La crítica puede despedazar una obra; los creyentes pueden rechazarla; el público puede levantarse y marcharse. La cárcel, la multa y el tribunal pertenecen a otro repertorio: uno donde el fracaso estético pretende corregirse mediante castigo jurídico.
La escena deja además una obscenidad bastante más profunda que la simulada sobre el altar. Mientras las víctimas de abusos sexuales cometidos en instituciones católicas necesitaron décadas para que sus cuerpos fueran escuchados, un objeto de madera ha encontrado representación legal con una rapidez casi milagrosa. Leonor Paqué y Miguel Hurtado conocen la distancia entre sufrir y conseguir que el sufrimiento importe. El crucifijo, en cambio, ni siquiera tuvo que aprender a declarar.
Nietzsche anunció la muerte de Dios en 1882. Exageraba. Dios continúa gozando de una salud procesal envidiable: tiene asociaciones que administran su honor, abogados que custodian sus símbolos y tribunales dispuestos a comprobar si ha sido debidamente ultrajado. Quienes siguen esperando justicia por los abusos perpetrados bajo esos mismos símbolos quizá puedan consolarse con la noticia. La eternidad, al parecer, también dispone de asistencia letrada.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

Federico García Lorca sigue desaparecido porque España buscó tarde y mal sobre un mapa trazado por el franquismo

Noventa años después de su asesinato, Federico García Lorca continúa sin cadáver, sin tumba y sin una certeza científica capaz de clausurar el último acto de una tragedia que España ha administrado mediante testimonios fragmentarios, búsquedas tardías, errores institucionales y una resistencia casi orgánica a mirar debajo de su propia tierra. El poeta más universal de la literatura española del siglo XX permanece atrapado en una paradoja intolerable: todos saben aproximadamente dónde lo mataron, abundan las teorías sobre quiénes participaron en el crimen y se han escrito bibliotecas enteras alrededor de sus últimas horas, pero nadie ha logrado determinar dónde depositaron su cuerpo. La desaparición no constituye un apéndice accidental del asesinato. Forma parte del crimen.

Yoani Sánchez desafía desde Instagram el cerco informativo cubano

Yoani Sánchez pulsa el botón de emisión en instagram y, durante unos segundos, en ese botón rojo, Cuba deja de ser una abstracción diplomática americana , una estadística económica fallida o una disputa ideológica administrada desde despachos extranjeros. Cuba vuelve a ser Cuba. Aparece una calle de La Habana sin luz, una conversación interrumpida, una cazuela golpeada, la respiración de quien sostiene el teléfono y la posibilidad de que la conexión desaparezca antes de que termine la frase. En sus frecuentes directos de Instagram, la periodista cubana no reconstruye el país cuando el acontecimiento ya ha sido domesticado por el sórdido lenguaje oficial. Lo transmite mientras sucede. Yoani Sánchez transmite desde una isla donde informar también significa exponerse a morir y ella es la única que puede hacerlo desde una voluntad de acero. Todos los cubanos de la diáspora deberían ponerse en su pellejo. Todos están esperando que otros como ella, lo hagan. Con lo machistas que son en Cuba y ha tenido que venir una mujer a darles lecciones de entendimiento a muchos hombres del exilio.

El Jardín de las Tullerías reúne patrimonio, diseño y memoria olímpica durante el verano parisino

El Jardín de las Tullerías reivindica este verano su condición de escenario privilegiado de la vida cultural parisina mediante una programación que reúne patrimonio, creación contemporánea y experiencias al aire libre. El regreso del pebetero de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024, una nueva colección de objetos para pícnic concebida por Luke Edward Hall, la primera tienda efímera del Palais des Thés y una nueva edición del festival de artes escénicas ‘Les Étés du Louvre’ proponen otra manera de recorrer uno de los espacios históricos más reconocibles de la capital francesa. La iniciativa transforma el jardín en algo más que una pausa vegetal dentro de la ciudad. Su paisaje, configurado a través de siglos de historia, funciona como punto de encuentro entre la memoria del Louvre, el diseño contemporáneo y una biodiversidad cuya riqueza suele quedar disimulada por la monumentalidad del conjunto.

Berlín reconstruye la memoria del Muro, 65 años después, para interrogar las fronteras del presente

Sesenta y cinco años después del inicio de la construcción del Muro, que alteró la geografía de Berlín y convirtió la división política en una experiencia física, la ciudad regresa a aquella herida con un programa que transforma la memoria histórica en experiencia urbana, creación artística y responsabilidad política. Del 13 al 16 de agosto de 2026, actos institucionales, exposiciones, testimonios, conciertos, lecturas, proyecciones y recorridos reconstruirán las consecuencias de una frontera que separó familias, modificó el transporte, condicionó hospitales y estaciones, e impuso al deseo de libertad la vigilancia de un Estado.

¿Dime con qué te evades y te diré quién eres en la Era del Cactus?

Los homosexuales siempre han sido los grandes precursores de las tendencias que el mundo heterosexual termina copiando, asumiendo y, a menudo, exagerando. Pasó con la moda urbana: desde la implantación de la riñonera o el bolso masculino, hasta los pendientes que hoy lucen con orgullo los futbolistas millonarios y que ya forman parte del patrimonio estético de la masa en la calle y los gimnasios. Es un proceso cíclico de asimilación cultural. Pero donde este patrón de imitación y réplica se repite con una precisión milimétrica no es en las pasarelas, sino en el mercado de la evasión existencial. Lo que empieza siendo un secreto a voces, un ritual de refugio en los afters gais y los espacios clandestinos de las grandes ciudades, acaba inevitablemente convertidose en una arraigada e incontestable práctica social transversal. Atrás quedaron ya los tiempos románticos y casi analógicos de la cafeína, las benzodiacepinas, el tabaco, los porros y la cocaína, sustancias que hoy consumen más algunos padres nostálgicos en sus cenas de reencuentro, que sus propios hijos.

¿Qué sabemos realmente de Jiddu Krishnamurti?

En 2026 se cumplen cuarenta años de la muerte de Jiddu Krishnamurti, ocurrida el 17 de febrero de 1986 en Ojai, California. El aniversario devuelve al primer plano a una figura cuya obra conserva una vigencia difícil de acomodar en los estantes habituales. Fue presentado durante su adolescencia como futuro guía espiritual de la humanidad y terminó impugnando la autoridad del maestro. Habló ante auditorios multitudinarios, pero pidió a quienes lo escuchaban que no lo convirtieran en referente. Promovió escuelas y aceptó la creación de fundaciones destinadas a preservar sus enseñanzas, aunque sostuvo que la verdad no podía quedar encerrada en una institución, una religión o un procedimiento. El aniversario de su muerte permite revisar la obra de un pensador que combatió la autoridad espiritual, investigó los mecanismos del miedo y convirtió la observación de la conciencia en una forma radical de responsabilidad. Su legado conserva una extraña actualidad, aunque también exige separar la intuición filosófica de la evidencia científica y la libertad interior de sus posibles simplificaciones.

También te puede interesar

Ane Lindane, el crucifijo de Nietzsche y «Hil da Jainkoa!»

«Dios ha muerto», escribió Friedrich Nietzsche en «La gaya ciencia» en 1882, pero no para celebrar una victoria elemental del ateísmo, sino para anunciar el derrumbe del horizonte moral y metafísico sobre el que Europa había hábilmente organizado, siglos antes, su existencia colonizadora, corrupta, exterminadora y cruenta. El 29 de junio de 2025, más de un siglo después, la humorista vasca Ane Lindane trasladó aquella sentencia al interior de la iglesia de San Lorenzo, en Arberatze-Zilhekoa —Arbérats-Sillègue, en la Baja Navarra francesa—, donde actuaba ante unas 200 personas dentro del festival autogestionado Euskal Herria Zuzenean. Su monólogo artístico formaba parte de la programación y el templo había sido cedido para acoger actividades del festival. Durante la actuación, subió al altar mayor, tomó un crucifijo y simuló utilizarlo para masturbarse mientras gritaba como una loca: «Hil da Jainkoa!» —«¡Dios ha muerto!»—. Sin embargo, los que se han masturbado en la boca de niños han sido cientos de curas corruptos. Lindane explicaría después que desconocía hasta su llegada que actuaría en una iglesia todavía no desacralizada y que el gesto con el crucifijo fue una improvisación. Luego difundió la grabación en sus redes sociales y escribió: «Mancillamos, blasfemamos y denunciamos los abusos sexuales de la Iglesia».

‘Gone’ enfrenta a Eve Myles y David Morrissey en una partida de poder y control

‘Gone’, la nueva serie de George Kay, creador de ‘Lupin’ y ‘The Long Shadow’, reúne a David Morrissey y Eve Myles en torno a la desaparición de Sarah Polly, esposa del director de un prestigioso colegio privado. A partir del caso, el thriller explora la ambigua relación entre una detective y su principal sospechoso, mientras la aparente estabilidad de una familia respetable comienza a desmoronarse. Estrenada originalmente el 8 de marzo de 2026 en ITV1 e ITVX, ‘Gone’ podrá verse en España a partir del 1 de septiembre en Filmin.

Carles García O’Dowd libera del pecado ‘El jardín de las delicias’ en Burning Man

Carles García O’Dowd descubrió ‘El jardín de las delicias’ durante un viaje de estudios al Museo del Prado cuando todavía cursaba bachillerato. La pintura de El Bosco se instaló entonces en su memoria mediante una combinación difícil de resolver: fascinación y oscuridad, belleza y amenaza, criaturas imposibles y escenas diminutas que parecían reclamar una mirada distinta cada vez. Años después, aquella impresión reaparece transformada en ‘Garden of Heavenly Delights – Jardín de las delicias celestiales’ , la instalación monumental que el artista mallorquín presentará en Burning Man, del 30 de agosto al 7 de septiembre, en el desierto de Nevada.

Las ‘Musas’ de Erwin Olaf

Erwin Olaf alcanzó reconocimiento internacional mediante imágenes construidas con precisión cinematográfica, escenarios minuciosos y una iluminación que convertía cada fotografía en un espacio de tensión. Sin embargo, detrás de aquella perfección formal permanecía una pregunta más incómoda: quién puede mostrarse, bajo qué condiciones y desde qué identidad. La exposición ‘Erwin Olaf – Musas’ aparta las escenografías monumentales para concentrarse en el rostro humano y recuperar una dimensión esencial de su trayectoria: el retrato como ejercicio de visibilidad, introspección y resistencia queer. Tras la muestra ‘Freedom’ organizada por el Museo Stedelijk de Ámsterdam en 2025, aterriza la primera retrospectiva integral del fotógrafo en Berlín que podrá visitarse hasta el 6 de septiembre de 2026 en f³ – freiraum für fotografie. La exposición ha sido comisariada por Nadine Barth (Barthouse Projects) y Katharina Mouratidi (f³ – freiraum für fotografie), en colaboración con Shirley den Hartog (Foundation Erwin Olaf).

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias