La exposición “La casa del agua” reconstruye el paisaje a través de la arquitectura de la memoria
El Museo Lázaro Galdiano inaugura esta primavera una propuesta expositiva que trasciende la mirada contemplativa para adentrarse en una cartografía emocional de profundos habitáculos ecomocionales. La casa del agua, el nuevo proyecto de Ángel Marcos, se despliega como una arquitectura visual donde imagen, memoria y territorio se entrelazan hasta diluir las fronteras entre documento y experiencia.
Desde el 9 de abril hasta el 28 de junio, la institución madrileña acoge una propuesta concebida específicamente para sus salas, articulada en tres núcleos —agua, casa y viaje— que operan como vectores de una reflexión más amplia: habitar no como gesto físico, sino como pulsión afectiva, como forma de leer el mundo a través de sus restos. La imagen deja de ser superficie para convertirse en depósito de tiempo, en extensión de una memoria que se proyecta sobre el paisaje.










