La edición de este año reunirá a más de 50 artistas nacionales e internacionales procedentes de una veintena de países. La propuesta conserva los nombres vinculados históricamente al sonido Circuit, con figuras como Abel, Anne Louise, Nina Flowers, Brady Prince, Joshua Ruiz, Alex Acosta, Fran Albuquerque o Mario Beckman. A ellos se suma el equipo de DJs y productores residentes de Matinée, entre los que figuran Tom Stephan, David Tort, Pagano, Chris Bekker, Las Bibas From Vizcaya, Phil Romano, Moussa, Enrico Meloni, Iván Gómez e Ivanhoe.
Ese núcleo artístico, asociado durante años al tribal house, al progressive y al house de gran formato, dialogará ahora con una apertura más ambiciosa hacia géneros como el hard techno, el tech house, el trance, el future rave y otras corrientes de la electrónica contemporánea. La decisión no implica una ruptura con la historia del festival. Representa, más bien, una lectura de presente: la comunidad que rodea a Circuit es hoy más plural, más diversa y más permeable a los códigos que están redefiniendo la escena club internacional.
Uno de los momentos más esperados será el Water Park Day, que se celebrará el 4 de agosto en Illa Fantasia, en Vilassar de Dalt. La cita, convertida ya en uno de los símbolos más reconocibles del festival, volverá a transformar el parque acuático en una gran pista de baile, con la piscina de olas como centro escénico. Este año incorporará como invitado especial al productor danés Morten, figura clave del future rave y uno de los nombres de mayor proyección dentro de la electrónica internacional. Su presencia refuerza la voluntad de Circuit de conectar con las tendencias globales sin perder su carácter festivo, abierto y transversal.
La programación se desplegará por algunos de los principales espacios de la vida nocturna barcelonesa y metropolitana. Razzmatazz, Fira Gran Via, Illa Fantasia, Input Club, Safari Disco Club, Luz de Gas y SeaSea Club formarán parte de un mapa que evita concentrar toda la experiencia en un único recinto. Esa estructura distribuida permite que distintos distritos y municipios próximos participen del impacto cultural y económico del festival, desde L’Hospitalet hasta el Maresme, pasando por Sants-Montjuïc, el Poblenou, Sarrià-Sant Gervasi y el entorno del Port Fòrum.
Otra de las grandes apuestas de la edición será la evolución de Pervert XXL, una de las fiestas más reconocibles del universo Circuit. En 2026 crecerá hacia un formato de mayor escala junto a Glory, nueva marca de Matinée Group. La propuesta se organizará en cinco espacios y cuatro escenarios, con una identidad marcada por la estética fetish, la cultura club berlinesa, el imaginario queer y los sonidos más arriesgados de la electrónica actual. La fiesta buscará articular diferentes ambientes, desde una línea más techno y berlinesa hasta espacios vinculados a sensibilidades underground, transgresoras y experimentales.
Ese giro se expresa también en la incorporación de artistas y colectivos procedentes de escenas queer y alternativas. Nombres como Boris, histórico residente de Berghain; Clarisa Kimskii, figura de la escena queer neoyorquina; Nina GGG, vinculada al underground queer de Bogotá; Engalanan, representante de la nueva escena barcelonesa; Juan del Chambo, DJ venezolano afincado en Alemania y residente del KitKat Club de Berlín; DJ Periodt, referente de la escena queer de Ámsterdam; y Ezekiel Monjes, fundador de las fiestas madrileñas ‘Yes, Bitch!’, amplían el campo simbólico del festival. Su presencia incorpora otros acentos culturales, otras corporalidades sonoras y otras formas de entender la pista de baile como territorio de expresión.
En total, Circuit Festival acogerá 12 fiestas de diferentes dimensiones y conceptos, con participación de algunas de las promotoras LGTBIQ+ más activas de la escena internacional. Entre ellas figuran Guapo, de Brasil; Guyz, de Alemania; Rapido, de Holanda; H.I.M., de Bélgica; además de propuestas españolas como Candy Madrid o Sundia by WE Party. El resultado será un programa concebido como una constelación de experiencias, más que como una secuencia uniforme de eventos.
El festival prevé que cerca del 70 % de su público llegue del extranjero. España, Estados Unidos, Francia, Australia, Reino Unido, Brasil, Italia, Alemania, Canadá, Bélgica, Países Bajos, Suiza, Irlanda, Suecia y Emiratos Árabes Unidos figuran entre los principales países de procedencia. Esa dimensión internacional confirma la capacidad de Barcelona para proyectarse como destino cultural, turístico y emocional para una comunidad global que encuentra en la ciudad un espacio de libertad, encuentro y celebración.
El impacto económico alcanza sectores como la hostelería, la restauración, el comercio, la movilidad, el ocio y la actividad cultural. La organización estima además la creación de más de 1.500 puestos de trabajo directos e indirectos, una cifra que confirma el peso del festival dentro del calendario estival de la capital catalana. Circuit funciona así como un motor de atracción turística, pero también como una herramienta de posicionamiento urbano asociada a la apertura, la creatividad y la convivencia.
Junto a esa dimensión económica, la edición de 2026 refuerza su lectura social. Cada año acuden al festival personas procedentes de países donde la homosexualidad sigue estando estigmatizada o perseguida. Para muchos asistentes, Circuit representa algo más profundo que una agenda musical: es un espacio seguro donde vivir la identidad sin miedo, compartir códigos comunes y formar parte de una comunidad internacional construida sobre el respeto y la inclusión.
En ese contexto se sitúa también la camiseta oficial de esta edición, bajo el lema ‘Circuit kids love techno, house & tribal’, concebida como gesto de apoyo a la comunidad trans en un momento de especial tensión para sus derechos en distintas partes del mundo. El mensaje resume el espíritu de esta nueva etapa: house, techno, tribal, generaciones distintas, identidades múltiples y una misma voluntad de pertenencia.
Circuit Festival 2026 llega, por tanto, como una edición de síntesis y expansión. Recoge la memoria de una marca que ayudó a internacionalizar el sonido LGTBIQ+ de Barcelona y, al mismo tiempo, abre la puerta a nuevos lenguajes de la cultura electrónica. Durante nueve días, la ciudad volverá a convertirse en una gran pista de baile global, pero también en un escenario de comunidad, deseo, libertad y futuro compartido.









