La Playa de San Agustín volverá a operar como un anfiteatro natural abierto al Atlántico. Allí se desplegarán dieciséis grupos y artistas nacionales e internacionales, en una programación que combina memoria histórica, energía escénica y renovación generacional. El festival, organizado por el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y dirigido y producido por DD&Company Producciones, ha construido durante una década una marca cultural reconocible. Su declaración como evento de Interés Turístico Local confirma esa doble dimensión: la musical y la territorial.
El cartel de 2026 propone un viaje por distintas edades del soul. En el centro de esa lectura aparecen dos nombres veteranos que representan la permanencia física y simbólica de una tradición. Lenny Williams y John Ellison, ambos octogenarios, llegarán a Maspalomas como testigos de una época en la que el soul y el rhythm & blues condensaban deseo, herida, comunidad y resistencia. Williams permanece unido a ‘Cause I love you’, una de esas piezas que siguen circulando en la memoria sentimental del género. Ellison, compositor, cantante y guitarrista, forma parte del imaginario del rhythm & blues gracias a ‘Some kind of wonderful’, clásico versionado por decenas de artistas y convertido en patrimonio emocional de varias generaciones.
Esa presencia veterana no funciona como una mirada nostálgica, sino como una raíz activa. El festival plantea el soul como una música que conserva su densidad histórica mientras dialoga con los lenguajes actuales. Ahí se ubica Bigg Robb, artista capaz de moverse entre el funk, el R&B, el blues moderno, el gospel y el soul sureño. Su propuesta, bautizada por él mismo como ‘bigg soul’, resume una vocación expansiva: tomar materiales tradicionales y llevarlos hacia una escena contemporánea, física, directa y popular.
Karen Wolfe, procedente de Arkansas, aportará otra línea fundamental de esa genealogía: el soul blues. Formada entre el gospel y el blues, Wolfe encarna una voz de largo recorrido, vinculada a la intensidad emocional de la música sureña estadounidense. Su presencia refuerza una idea central del festival: la música afroamericana no puede entenderse como un bloque uniforme, sino como una constelación de acentos, escuelas, iglesias, clubes, carreteras y ciudades.
Memphis tendrá un papel especialmente relevante en esta décima edición. La ciudad, una de las cunas simbólicas del soul, estará representada por varias voces femeninas que han absorbido la tradición sureña y la proyectan desde sensibilidades distintas. Shunta Mosby llega con más de dos décadas de trayectoria y una consolidación progresiva como solista en su ciudad natal. Candy Fox aporta una biografía marcada por el gospel desde la infancia y una carrera que tomó impulso con su álbum de debut ‘Soul stir’, publicado en 2009.
También desde Memphis llega Dani McGhee, familiarizada con el escenario desde los cinco años y autora de ‘Unveiled’, su primer álbum, lanzado en 2019. Junto a ellas, Dot. Moore presentará una mirada más contemporánea, apoyada en la mezcla entre soul clásico y R&B actual. Su nuevo disco, ‘Connect the dots’, segundo trabajo de su carrera, subraya esa voluntad de conectar herencia y presente sin romper el pulso emocional del género.
La Memphis Music Hall of Fame Band completará esa dimensión estadounidense con una función esencial: actuar como banda residente del festival. Integrada por once músicos, la formación regresa por tercera vez a Maspalomas para rendir homenaje al sonido legendario de Memphis y a los artistas inscritos en su Salón de la Fama. Su presencia dota al festival de una estructura musical sólida y permite que el programa dialogue con una tradición viva, interpretada desde la excelencia instrumental.
La representación española tendrá también un lugar destacado. Koko-Jean & The Tonics llevarán a la Playa de San Agustín una propuesta de alta combustión escénica, marcada por el soul, el rhythm & blues, el rock and roll y el funk. Liderada por Koko-Jean Davis, de origen mozambiqueño y asentada en Barcelona, la banda representa una de las formas más vibrantes de reinterpretar el lenguaje clásico del soul desde la escena europea actual.
El talento canario estará presente a través de City Dock Band y de la Escuela Municipal de Música de San Bartolomé de Tirajana. La primera abordará la relación entre el soul y el imaginario cinematográfico, recordando cómo muchas bandas sonoras han servido para difundir esta música más allá de sus circuitos originales. La segunda simboliza el arraigo local del festival y el reconocimiento al trabajo formativo desarrollado en el aula de música moderna del municipio.
Las jornadas del viernes y el sábado se abrirán con sesiones de DJ a cargo de Manel Ruiz ‘El Especialista’ y Dr. Wampush, nombre artístico de Xavier Valiño. Su presencia permitirá situar cada noche en una atmósfera sonora previa, donde la selección musical funcionará como antesala del directo.
El décimo aniversario contará además con una proyección mediática reforzada gracias al acuerdo con Radio Televisión Española, medio oficial del festival. La cadena pública ofrecerá una cobertura especial a través de TVE y Radio 3, con contenidos dedicados a las actuaciones, entrevistas y momentos principales de esta edición conmemorativa. Esa colaboración amplía el alcance del festival y contribuye a consolidar la imagen de Gran Canaria y Maspalomas Costa Canaria como destino cultural, además de turístico.
Maspalomas Costa Canaria Soul Festival llega así a su primera década con una edición que mira hacia atrás para reconocer una herencia y hacia adelante para sostenerla. El homenaje a Dania Dévora, la presencia de leyendas como Lenny Williams y John Ellison, la fuerza femenina de Memphis, la energía nacional de Koko-Jean & The Tonics y el respaldo al talento canario construyen un relato común. Durante tres días, la Playa de San Agustín volverá a demostrar que el soul sigue siendo una música de cuerpo, memoria y comunidad.









