¿Cómo fueron los inicios de su trayectoria empresarial y qué balance realiza de todos estos años de labor incansable?
Mis inicios fueron muy prácticos y profundamente ligados al día a día del negocio. Comencé detectando necesidades reales del mercado y aprendiendo a base de trabajo constante, errores y decisiones complejas. No hubo atajos: solo disciplina, vocación de servicio y una voluntad firme de construir algo con sentido. Con el tiempo entendí que crecer no es únicamente aumentar ingresos, sino consolidar un modelo sólido, rodearse de un equipo comprometido y generar relaciones de confianza que perduren.
El balance de estos años es muy positivo. No solo por los resultados alcanzados, sino por haber demostrado que es posible crecer manteniendo coherencia, pasión por el trabajo bien hecho y un enfoque claro en la rentabilidad sostenible. Ese recorrido es el que hoy da identidad a SAITT y orienta nuestra forma de mirar al futuro.
SAITT se define como algo más que un proveedor de soluciones integrales para hoteles y se presenta, por tanto, como un socio operativo y estratégico que tiene en la inmediatez y la eficiencia de sus servicios una de sus grandes fortalezas. ¿En qué momento de su trayectoria comprendieron que el verdadero valor no residía únicamente en el producto, sino en el acompañamiento integral y en la construcción de relaciones de confianza a largo plazo con cadenas hoteleras e inversores? ¿Cómo se articula, a nivel logístico, la inmediatez de sus respuestas ante las necesidades acuciantes de los clientes?
Muy pronto entendimos que el verdadero valor no estaba únicamente en el producto, sino en la capacidad de acompañar al cliente en los momentos más críticos del proyecto. Fue en obras de alta complejidad y plazos muy ajustados donde comprobamos que lo que realmente marca la diferencia es contar con un aliado que aporta anticipación, solvencia y compromiso. Ese fue el punto en el que SAITT pasó de ser un proveedor para convertirse en un socio operativo y estratégico.
La inmediatez de nuestras respuestas se sustenta en un modelo logístico altamente planificado y flexible, apoyado en tecnología que nos permite trabajar en tiempo real y en una red de partners alineados con nuestros estándares. Esto nos da capacidad para reaccionar con precisión —no solo con rapidez— incluso en entornos internacionales. Para nosotros, eficiencia significa adelantarnos al problema antes de que aparezca.
La empresa acompaña las iniciativas desde la fase de planificación hasta la puesta en marcha. Desde su experiencia, ¿cuáles son los errores estructurales más frecuentes en los grandes proyectos hoteleros y de qué manera el modelo operativo de vuestro proyecto consolidado interviene para neutralizarlos antes de que deriven en sobrecostes o retrasos?
En los grandes proyectos hoteleros, los errores no suelen ser técnicos, sino estructurales. Los más habituales son una planificación fragmentada, la falta de coordinación entre los distintos actores y una toma de decisiones tardía cuando el proyecto ya está en fase crítica. Todo ello suele desembocar en sobrecostes, tensiones en obra y desviaciones de plazo.
Nuestro modelo operativo interviene precisamente ahí. Trabajamos desde fases muy tempranas con una planificación por hitos, visión global del suministro y un único interlocutor responsable del proyecto. Esto nos permite anticipar riesgos, alinear producción y logística con el ritmo real de la obra y actuar antes de que un desajuste se convierta en un problema. Más que reaccionar, neutralizamos los errores antes de que aparezcan, aportando control, previsibilidad y tranquilidad al cliente.
¿Qué diferencia a SAITT de otras empresas del mismo sector?
Lo que diferencia a SAITT no es solo qué suministramos, sino cómo y cuándo lo hacemos. No operamos como un proveedor tradicional, sino como un socio operativo integrado en el proyecto, con visión global, capacidad de anticipación y responsabilidad real sobre el resultado. Nuestro modelo combina planificación estratégica, tecnología en tiempo real y una estructura logística flexible que nos permite actuar con precisión en contextos complejos. En un sector donde muchos reaccionan, nosotros nos adelantamos, y esa es la diferencia que perciben nuestros clientes.
¿Cómo se traduce su liderazgo en la toma de decisiones estratégicas y en la relación con los equipos internos cuando los plazos, los presupuestos y las exigencias del cliente entran en tensión?
En situaciones de máxima presión, liderar es aportar claridad. Mi responsabilidad es priorizar, decidir y dar contexto al equipo para que pueda ejecutar con foco y autonomía. Cuando hay tensión entre plazos, presupuesto y exigencias del cliente, la clave no es reaccionar rápido, sino decidir bien y asumir la responsabilidad del resultado. Nuestros procesos automatizados apoyados en la IA nos permiten prever dichos momentos y actuar con anticipación.
El asesoramiento técnico y estético constituye uno de los pilares de la compañía. ¿Hasta qué punto SAITT interviene en el diálogo entre diseño, durabilidad y funcionalidad, y de qué manera se garantiza que la estética no se imponga al uso real que tendrá el espacio hotelero?
En SAITT no entendemos la estética como un fin, sino como una consecuencia de hacer las cosas bien. Cada decisión de diseño la sometemos al filtro del uso real, la durabilidad y la operación diaria del hotel. Así evitamos soluciones bonitas pero ineficientes y garantizamos espacios que funcionan hoy y siguen funcionando mañana.
En su opinión y desde una perspectiva empresarial contemporánea, ¿cómo sería la coexistencia óptima entre sostenibilidad, responsabilidad ecológica y viabilidad económica del proyecto?
La coexistencia óptima entre sostenibilidad y viabilidad económica se logra cuando ambas se integran en el modelo de planificación y control del proyecto, no como objetivos paralelos. Esto implica trabajar con métricas como coste total de propiedad (TCO), análisis de ciclo de vida (LCA), eficiencia logística y durabilidad operativa desde fases tempranas. La selección de materiales, soluciones técnicas y proveedores debe responder a criterios de rendimiento a largo plazo, mantenimiento, reposición y consumo de recursos. De este modo, la sostenibilidad deja de ser un factor reputacional para convertirse en un vector de optimización económica y reducción de riesgos a lo largo de la vida útil del activo.
SAITT opera en un contexto global, acompañando a grandes cadenas hoteleras en distintos países.
¿Cómo se adapta su modelo operativo a realidades culturales, normativas y logísticas tan diversas sin perder coherencia ni calidad en el resultado final?
La clave está en combinar estándares globales con adaptación local. En SAITT trabajamos con un modelo operativo común, basado en procesos, control y planificación por hitos, que garantiza coherencia y calidad en cualquier mercado. Sobre esa base, incorporamos la adaptación a cada realidad cultural, normativa y logística desde fases tempranas del proyecto.
Analizamos previamente el entorno regulatorio, los flujos logísticos y las particularidades operativas de cada país, y coordinamos a nuestros partners locales bajo un único criterio de calidad. De este modo, conseguimos que el cliente perciba la misma solvencia y fiabilidad en cualquier destino, mientras el proyecto se ejecuta de forma alineada con las exigencias locales. La consistencia no la da la rigidez, sino la capacidad de adaptarse sin perder control.
La innovación tecnológica apunta hacia hoteles inteligentes y experiencias personalizadas.
¿Qué papel juega vuestra empresa en esa transición hacia espacios conectados, y qué papel juega la IA en todo este escenario?
En el ecosistema del hotel inteligente, SAITT actúa en la capa operativa, donde muchas iniciativas tecnológicas suelen fallar. Nuestro papel es traducir la innovación en decisiones de suministro, equipamiento y ciclo de vida del activo que sean compatibles con una operación conectada y escalable.
La IA la aplicamos como herramienta de optimización y predicción: análisis de consumo y desgaste de equipamiento, previsión de reposiciones, ajuste dinámico de inventarios y planificación logística basada en datos reales de uso. Esto permite reducir fricciones operativas, evitar roturas de stock y alinear la inversión tecnológica con la rentabilidad del hotel. Para nosotros, un hotel inteligente no es el que tiene más tecnología, sino el que funciona mejor gracias a ella.
¿Qué recomendaría a las nuevas generaciones de empresarios que buscan consolidar sus proyectos en este mundo convulso que nos ha tocado vivir?
Les recomendaría que no pierdan nunca de vista tres pilares: servicio, pasión y rentabilidad. El servicio es entender de verdad al cliente y estar cuando más te necesita; la pasión es lo que sostiene el proyecto en los momentos difíciles; y la rentabilidad es lo que garantiza que todo lo anterior sea sostenible en el tiempo. En un entorno tan cambiante, solo perduran los proyectos que saben equilibrar propósito y negocio, y que ejecutan con rigor sin perder alma.
De cara al año 2026, ¿cómo imagina Javier Pérez de Lucía el crecimiento de SAITT en una industria cada vez más tecnológica, sostenible y exigente, y qué principios y valores considera irrenunciables para preservar la identidad de la compañía durante este proceso?
De cara a 2026 imagino a SAITT creciendo de forma sólida y selectiva, integrada en una industria más tecnológica, más sostenible y también más exigente en términos de ejecución. Apostamos por crecer donde podamos aportar verdadero valor, apoyándonos en la digitalización, el uso inteligente de los datos y modelos operativos cada vez más eficientes, sin perder la cercanía con el cliente.
En ese proceso hay principios irrenunciables: servicio real, compromiso con el resultado y rentabilidad sostenible. La tecnología y la sostenibilidad son medios, no fines; lo que no cambia es nuestra forma de entender el negocio, basada en la responsabilidad, la pasión por hacer las cosas bien y la construcción de relaciones de confianza a largo plazo. Crecer, para SAITT, solo tiene sentido si preservamos esa identidad.









