¿Cuéntenos un poco acerca de sus inicios en el campo empresarial?
Inicié mi trayectoria profesional en el sector de la construcción en un estudio de arquitectura, realizando proyectos de ejecución, salté a la obra con la empresa Teconsa en la que ejercí de jefe de obra del edificio de ExpoCoruña con un presupuesto de más de 40 M de euros y gran complejidad técnica. De ahí ya pasé a la creación y dirección de las delegaciones en el noroeste peninsular de 2 importantes empresas constructoras nacionales ejecutando entre otras, la obra del nuevo aeropuerto de Santiago de Compostela con más de 170 M euros de presupuesto. He pasado por todos los puestos de una empresa constructora, jefe de obra, jefe de grupo, delegado y ahora director.
Usted asumió la dirección de Citanias en 2021, en plena pandemia, con una estrategia innovadora y un firme objetivo: diversificar su campo de acción y reducir su dependencia de Inditex como cliente mayoritario, en un sector de tensión permanente ¿Cómo gestionó ese proceso como directivo y que aprendizajes se sacan en un escenario tan frágil?
Nosotros éramos una empresa que nos dedicábamos especialmente a hacer tiendas físicas, imagínate como nos afectó la pandemia que en algún momento pareció que lo presencial desaparecía y solo existiría la venta online. Con Inditex lo que hicimos es seguir creciendo tanto en obras como en mantenimiento, pero lo acompañamos con la creación de otras líneas de negocio. Conseguimos la clasificación de Contratistas del Estado tanto para obras como para servicios. Abrimos nuestras divisiones de Instalaciones, Mantenimiento Industrial, Luxury Home, Socio-Sanitarias, Travel-Retail y Residencial. Al poco de llegar además de pelear con la pandemia, también nos tocó la crisis por las subidas de precios motivadas por la guerra de Ucrania. Como puedes ver en un escenario tremendamente frágil optamos por crecer, diversificar, digitalizarnos y expandirnos.
Bajo su dirección, la empresa ha pasado de centrarse en un único cliente a trabajar para firmas globales, bancos, restaurantes y operadores de telefonía. ¿Cuál fue el movimiento —o la decisión interna— que abrió la puerta a esta ampliación de mercado?
Nosotros teníamos como cliente a la firma líder del sector retail a nivel mundial, y eso teníamos que aprovecharlo. Si trabajamos con el número 1 de la moda, ¿por qué no con el de la telefonía o la restauración? Es evidente que una empresa es más sólida si está diversificada, pues eso fue lo que hicimos, seguir creciendo y cuidando a los clientes que teníamos y ampliando nuestra cartera incorporando firmas globales e internacionales.
La entrada en la obra pública se ha plasmado en proyectos como la apertura del puerto hacia la ciudad en la Plaza de Orense y la construcción de viviendas sociales junto al Ayuntamiento de A Coruña ¿Qué ha supuesto para Citanias gestionar proyectos donde la presión política, ciudadana y administrativa se entremezcla en cada decisión?
Teníamos claro que era fundamental entrar en la obra pública. Lo primero era conseguir la Clasificación de Contratistas del Estado que lo hicimos en un tiempo récord en obras y a continuación también en servicios. Desde entonces hemos realizado proyectos para las principales Administraciones locales, autonómicas y nacionales. Para acometer estos trabajos hemos ampliado el equipo técnico y humano. Hemos ganado contratos con Autoridades Portuarias (Port de Barcelona, Avilés, Canarias…), Ayuntamientos (A Coruña, Barcelona, Gijón, Valencia, Sevilla….), Comunidad de Madrid, Junta de Extremadura, Xunta de Galicia…. Además de múltiples Ministerios del Gobierno de España, AENA, Renfe, Acuaes….
Hoy Citanias trabaja en los cinco continentes, enfrentándose a normativas, ritmos y exigencias distintas en cada país. ¿Cómo logró mantener la calidad mientras sorteaba regulaciones tan dispares?
Hemos realizado trabajos en prácticamente todo el mundo, venimos de un ritmo muy alto de exigencia por el tipo de clientes que tenemos y eso nos ha ayudado a nuestra implantación global. Por otro lado, hemos realizado obras en prácticamente la mayoría de los principales aeropuertos de España, y ahí también hemos conseguido gran experiencia en ritmos y adaptabilidad a la normativa. La mejora de procesos y la digitalización hicieron el resto.
Citanias ha obtenido múltiples certificaciones internacionales —entre ellas varias normas ISO— que avalan su compromiso con la seguridad, el respeto ambiental y la calidad en cada uno de sus proyectos. ¿Qué significa para usted la excelencia empresarial?
La apuesta por la innovación en CITANIAS es total. Contamos en la actualidad con 11 sellos internacionales ISOs en Calidad, Medio Ambiente, PRL, Eficiencia Energética, Compliance, Accesibilidad, Seguridad de la información, etc. Nuestra sede central cuenta con la certificación BREAAM y las Delegaciones que abrimos también estarán certificadas y acabamos de renovar por tercer año consecutivo el sello “Great Place To Work”. Además de seguir contando con el Certificado a la Gestión Excelente “CIEGE” que otorga eInforma y “El Economista”. Son numerosísimas jornadas de auditorías además de las preparaciones y cumplimiento de las normativas de todas las certificaciones y sellos, pero para nosotros es primordial la apuesta por la Excelencia Empresarial.
La compañía ha sido reconocida también por su responsabilidad social y por promover la conciliación laboral ¿Por qué decidió que el bienestar del trabajador debía ocupar un lugar central en la filosofía empresarial de Citanias?
Hemos sido reconocidos como la mejor empresa constructora de España para trabajar en la última edición de los Best Workplaces superando su auditoría en la que se analiza los aspectos relevantes en torno a cinco dimensiones: credibilidad, respeto, imparcialidad, orgullo y camaradería. Participamos en carreras populares solidarias, fomentamos la cultura, la música y el deporte y siempre desde el punto de vista de aportación a nuestros trabajadores/as y sus familias.
El sector de la construcción cuenta en la actualidad con un gran problema de relevo generacional y nosotros lo hemos suplido incorporando a jóvenes a nuestra empresa, haciendo y convirtiendo a CITANIAS en un lugar atractivo para trabajar y nos lo ha reconocido la CNC otorgándonos el galardón por nuestra apuesta por la incorporación de talento joven. Consideramos que el eje principal de CITANIAS son sus trabajadores/as y sus clientes y de ahí la apuesta de la compañía por su bienestar.
La empresa ha conseguido superar los 70 millones de euros de facturación en 2025, mientras mantiene un vínculo profundo con A Coruña a través de proyectos visibles como el carril bici en los cantones, el paseo marítimo o la rehabilitación de la Casa Museo Picasso. ¿Cómo se equilibra esa doble identidad entre la expansión global y el compromiso íntimo con una ciudad que ya forma parte de la historia de Citanias?
CITANIAS es una empresa Global-Local. Realizamos trabajos en cualquier parte del mundo, tenemos implantación Ibérica total, además de varios Establecimientos Permanentes en diversos países, pero a la vez estamos muy identificados con Galicia y por supuesto con A Coruña y su área de influencia. Pero no nos olvidemos que actualmente contamos con Delegaciones en Cataluña, Madrid, Andalucía, Levante y Canarias. Además de oficinas estables en Asturias, Euskadi, Baleares, Extremadura y Portugal. Por lo tanto somos coruñeses pero con carácter global.
¿Cómo concilia su espacio personal con el ámbito laboral, teniendo en cuenta, su gran responsabilidad a la hora de tomar decisiones cruciales en Citanias?
Una empresa como es CITANIAS con una división de retail, obra civil y mantenimiento, ejecutando obras a nivel mundial y con una plantilla que supera los 250 trabajadores/as pues ya te puedes imaginar el nivel de implicación que demanda.
La clave es tener un equipo de primer nivel. Tenemos con diferencia el mejor equipo humano del sector, a nivel de formación, dedicación, experiencia, motivación e implicación y esa es la clave para hacer crecer a la empresa a unos niveles de récord pocas veces vistos anteriormente.









