Entrar en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica Urban Beat 2026 » supone un reconocimiento a una trayectoria marcada por la excelencia. ¿Qué significa para ti formar parte de esta selección?
Entrar en en esta selección hecha con tanta profesionalidad ha sido un reconocimiento muy especial para mí, porque representa años de trabajo, constancia y dedicación a la salud íntima femenina. A nivel personal, lo vivo con gratitud y responsabilidad.
Tu trabajo en ginecología regenerativa y láser vaginal ha ganado mucha visibilidad en los últimos años. ¿Qué te llevó a apostar por esta especialidad cuando aún no era tan conocida?
Aposté por la ginecología regenerativa y funcional porque entendí muy pronto que muchas mujeres sufrían problemas íntimos que normalizaban o silenciaban. Vi la necesidad de ofrecer soluciones reales, mínimamente invasivas y apoyadas en tecnología muy avanzada.
En consulta, ¿cuál es el problema más frecuente que encuentras en pacientes y que todavía sigue siendo poco hablado o incluso invisibilizado?
Uno de los problemas más frecuentes sigue siendo la incontinencia urinaria, la laxitud vaginal —o anchura vaginal— y el dolor durante las relaciones íntimas. Muchas mujeres lo consideran normal después de los partos o con la edad, y no lo es, porque nosotros sabemos como revertirlo todo.
Muchas mujeres sienten pudor o cierta timidez al acudir a este tipo de tratamientos. ¿Cómo trabajas esa parte emocional para que se sientan cómodas y seguras?
La parte emocional es fundamental. Se trata de escuchar sin juzgar, algo que intento transmitir en mi consulta y desde mi propia manera de acompañar a las pacientes. Es importante crear confianza y acompañar a cada mujer desde la empatía, para que pueda hablar con libertad y sentirse segura.
El láser vaginal genera curiosidad, pero también dudas. Si tuvieras que explicarlo de forma sencilla, ¿cómo lo describirías y cuáles son sus beneficios reales?
El láser vaginal es una tecnología médica que estimula la regeneración del tejido íntimo. Ayuda a mejorar la firmeza, la hidratación, la incontinencia urinaria, las molestias íntimas y la calidad de vida, de una forma ambulatoria y mínimamente invasiva.
¿Recuerdas algún caso que te haya marcado especialmente y que refleje el impacto de tu trabajo más allá de la clínica?
He vivido casos muy impactantes, especialmente de mujeres que, después de años, vuelven a sentirse seguras, recuperan su autoestima o incluso mejoran su relación de pareja. Ahí entiendes que esto va mucho más allá de lo físico.
Un caso especialmente impactante fue el de una paciente de 85 años, sexualmente activa, que después de siete partos pudo recuperar su actividad sexual con su pareja de muchos años. Pudo seguir disfrutando de esa seguridad y de esa plenitud que la ginecoestética y la cirugía íntima pueden volver a aportar a la mujer.
La innovación médica avanza de forma muy rápida. ¿Qué cambios o avances crees que marcarán el futuro de la ginecología en los próximos años?
El futuro de la ginecología estará muy marcado por la medicina regenerativa, la tecnología láser, la bioestimulación y los tratamientos personalizados menos invasivos.
Hablemos de Essential Gin. ¿Qué valores definen hoy a tu clínica y qué crees que la diferencia de otras propuestas médicas?
Hoy, SGAF se define por la innovación, la cercanía con los pacientes y con mi equipo, la excelencia médica y un enfoque integral de la salud íntima femenina. Nuestro objetivo es tratar a la mujer de forma funcional, regenerativa y emocional.
La divulgación médica es cada vez más importante. ¿Crees que las redes sociales ayudan o generan más confusión en términos de salud íntima femenina?
Las redes sociales pueden ayudar muchísimo a divulgar y normalizar temas íntimos femeninos, siempre que exista responsabilidad médica y contenido basado en evidencia.
Mirando hacia atrás, ¿hay alguna decisión clave que haya marcado tu trayectoria?
Una decisión clave fue atreverme a especializarme en un área que en ese momento casi no se conocía. Apostar por la tecnología láser aplicada a la ginecología ha sido un reto, pero también ha resultado muy gratificante a nivel profesional y personal.
Mirando hacia adelante, ¿qué proyectos o retos te ilusionan en esta nueva etapa tras este reconocimiento?
Me ilusiona mucho seguir posicionando a la clínica SGAF como referente en ginecología estética, funcional y regenerativa, además de continuar innovando y formando a otros profesionales.
Para terminar, si tuvieras que resumir tu filosofía como médica en una sola idea, ¿cuál sería?
Mi filosofía como médica es seguir ayudando a las mujeres a recuperar su bienestar, su seguridad y su calidad de vida desde una medicina humana, funcional y regenerativa. Las mujeres son importantes y también se lo merecen.
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