Urban Beat Contenidos

El Dr. Francisco Mira Berenguer, en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica Urban Beat 2026 » por su concepción de la neurología como disciplina de la prevención, la escucha y la identidad

La neurología, en la mirada del Dr. Francisco Mira Berenguer, no se limita al estudio del cerebro como órgano rector: se despliega como una disciplina científica decisiva para comprender la memoria, la identidad, la autonomía vital y la relación íntima del paciente con su propio proceso de recuperación ante la enfermedad. Reconocido en la “Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica Urban Beat 2026”, el especialista articula una concepción de la medicina neurológica donde la prevención, la tecnología aplicada y la escucha clínica no funcionan como elementos accesorios, sino como pilares de una práctica más precisa, más humana y más atenta al tiempo real del paciente. Su enfoque parte de una constatación incómoda: la ciencia avanza con una velocidad que los sistemas sanitarios todavía no siempre logran trasladar a la consulta y, en esa demora, se pierden oportunidades diagnósticas, terapéuticas y vitales. El Dr. Mira Berenguer sitúa el deterioro cognitivo, los trastornos del sueño y la migraña en un lugar central de la conversación médica contemporánea, precisamente porque siguen siendo síntomas demasiado normalizados por quienes los padecen y, en ocasiones, insuficientemente atendidos antes de condicionar de manera severa la calidad de vida. Desde esa perspectiva, la neuromodulación no invasiva, los biomarcadores, la neuroimagen funcional o la inteligencia artificial aplicada al diagnóstico no representan una fascinación tecnológica vacía, sino herramientas concretas para ampliar las opciones de pacientes que durante años han convivido con respuestas insuficientes. En enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, su idea de éxito médico se aleja de la épica simplista de la curación absoluta y se aproxima a una ética más rigurosa: preservar autonomía, sostener la dignidad, ganar tiempo funcional y acompañar con honestidad allí donde la incertidumbre clínica exige estructura, prudencia y compromiso. En esa forma de entender la profesión, la escucha activa no es un gesto complementario, sino una herramienta clínica que devuelve al paciente el lugar central que nunca debería haber perdido.
dr francisco mira berencguer

¿Qué significa para usted el hecho de estar incluido en la “Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica Urban Beat 2026”?

Es una satisfacción, sobre todo porque refleja un trabajo que va mucho más allá de la consulta. Llevamos años intentando cambiar la manera en que se entiende la salud neurológica, apostando por modelos más preventivos, más tecnológicos y más centrados en el paciente. Que eso tenga visibilidad ayuda a que el mensaje llegue más lejos.

La neurología no suele ser una elección casual. ¿Qué le llevó a dedicarse a entender el cerebro y sus complejidades?

El cerebro es el único órgano que aún nos supera. En medicina hay pocas disciplinas donde la frontera entre lo que sabemos y lo que ignoramos sea tan estimulante. Desde el principio me atrajo esa complejidad, y también la dimensión humana: las enfermedades neurológicas tocan la identidad, la memoria, la personalidad. Tratar al paciente aquí es tratar a la persona entera.

Su labor entronca con patologías que afectan profundamente a la vida de las personas, desde migrañas hasta enfermedades neurodegenerativas. ¿Dónde está hoy el mayor reto en tu día a día?

El mayor reto es el tiempo. No el tiempo de la consulta —que también—, sino el tiempo que transcurre entre que algo existe en la ciencia y el momento en que llega al paciente que lo necesita. Tenemos herramientas extraordinarias: neuromodulación no invasiva, biomarcadores de detección precoz, neuroimagen funcional que antes era impensable. Pero el sistema las absorbe despacio y, mientras tanto, hay personas que siguen recibiendo respuestas del siglo pasado a problemas actuales. Una parte importante de mi trabajo es precisamente eso: acortar esa distancia.

¿Qué señales o síntomas considera que muchas personas siguen ignorando y al llegar a tu consulta podría ser demasiado tarde?

El deterioro cognitivo leve, sin duda. La gente normaliza los olvidos, los achaca al cansancio o a la edad, y cuando llega a consulta ya ha perdido una ventana de intervención valiosa. También los trastornos del sueño: son un marcador precoz de muchas enfermedades neurológicas y se tratan como algo menor. Terminaría con la migraña, que arruina la calidad de vida durante años antes de que el paciente busque ayuda especializada.

En los últimos años han surgido nuevas formas de tratamiento, algunas alejadas de lo tradicionalmente aceptado. ¿Cómo están cambiando las nuevas herramientas tecnológicas la relación médico-paciente?

La neuromodulación no invasiva —tDCS, TMS, taVNS— ya no es una promesa: es una realidad clínica con evidencia sólida detrás. Lo que ha cambiado no es solo el arsenal terapéutico, sino lo que podemos ofrecer a pacientes que antes se quedaban sin opciones: personas con dolor crónico refractario, con secuelas cognitivas, con trastornos del estado de ánimo asociados a su enfermedad neurológica. Ahí es donde el impacto es más visible. No estamos hablando de complementar un tratamiento, sino, en muchos casos, de sustituir fármacos con efectos secundarios importantes o de llegar donde la farmacología no llega. Eso cambia el pronóstico real del paciente, y eso es lo que me interesa.

Su enfoque integra distintas disciplinas de manera eficiente y científica. ¿Qué aporta esa visión más global frente a una medicina más fragmentada?

La fragmentación es uno de los grandes problemas de la medicina actual. El cerebro no funciona en compartimentos, y el paciente tampoco. Nosotros trabajamos con neurología, neuropsicología, neurorehabilitación y neuromodulación de forma coordinada porque la evidencia nos dice que los mejores resultados vienen de esa integración. Ver al paciente en su totalidad no es una filosofía, es una estrategia clínica.

En enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, donde no siempre se puede hablar de curación, ¿cómo redefiniría el concepto de éxito médico?

El éxito es funcional y vital, no biológico. Si un paciente con Parkinson mantiene su autonomía, su red social y su capacidad de hacer lo que le importa —dos, tres, cinco años más de lo esperado—, eso es un éxito enorme. En Alzheimer, preservar la dignidad y ralentizar la pérdida de identidad es una victoria. La medicina no siempre cura, pero siempre puede acompañar con rigor.

Hay pacientes que pasan años sin un diagnóstico claro. ¿Cómo se maneja esa incertidumbre sin perder la confianza?

Con honestidad y con estructura. Decirle a un paciente «no lo sé todavía» es difícil, pero es lo que le debes. Lo que no puedes hacer es dejarlo sin un plan. La incertidumbre diagnóstica no significa inactividad clínica: hay que establecer hipótesis, seguimiento y protocolos de descarte. El paciente tolera mucho mejor la espera cuando siente que alguien está pensando activamente en su caso.

La neurología exige escuchar mucho y bien. ¿Qué importancia tiene la conversación con el paciente en su forma de entender la práctica médica?

Es la primera herramienta diagnóstica. En neurología, la anamnesis bien hecha ya te da el 70 % del diagnóstico. Pero, más allá del diagnóstico, la conversación define el vínculo. Un paciente que se siente escuchado cumple mejor el tratamiento, te avisa antes cuando algo cambia y afronta mejor los momentos difíciles. No es psicología, es eficiencia clínica.

La tecnología está cada vez más presente en su especialidad. ¿Siente que estamos viviendo un cambio de paradigma o aún queda camino por recorrer?

Estamos en el inicio del cambio, no en su culminación. La inteligencia artificial en neuroimagen, los biomarcadores en líquido cefalorraquídeo o en sangre para detección precoz, la neuromodulación de precisión… Todo eso existe, pero su implementación real en la práctica clínica diaria todavía es muy desigual. El paradigma está cambiando, sí, pero necesitamos que los sistemas sanitarios aceleren su capacidad de incorporarlo.

¿Hasta qué punto se puede hablar hoy de prevención en enfermedades neurológicas?

Mucho más de lo que se cree. Sabemos que el riesgo de Alzheimer se modifica con estilo de vida, control vascular, actividad cognitiva y física, y calidad del sueño. Sabemos que el estrés crónico tiene un impacto estructural sobre el cerebro. La prevención neurológica es real, es eficaz y está infrautilizada. Ese es el objetivo ideal de nuestro modelo: intervenir antes de que aparezcan los síntomas de la enfermedad.

¿Ha notado un cambio en el perfil del paciente en los últimos años, quizá más informado o más exigente?

Sí, claramente. El paciente llega con más información —a veces buena, a veces contaminada por fuentes poco fiables— y con más capacidad de cuestionar. Eso me parece positivo. Prefiero un paciente que me pregunta a uno que asiente sin entender. Mi trabajo también es filtrar esa información y devolverla con rigor. La exigencia del paciente informado nos hace mejores médicos.

Como médico y también como formador, ¿qué legado le gustaría dejar a quienes empiezan su andadura en el mundo de la medicina?

Que la humildad intelectual es la base. El cerebro te va a sorprender constantemente, y el médico que cree que ya lo sabe todo es el más peligroso. También intento transmitir que la ciencia y la clínica no son mundos separados: el buen neurólogo tiene que saber leer evidencia y saber estar con el paciente. Son habilidades complementarias, no opuestas.

Después de años de experiencia, ¿qué es lo que le sigue despertando  curiosidad o le empuja a seguir avanzando?

La plasticidad cerebral: la capacidad que tiene el cerebro de reorganizarse, de compensar, de aprender a cualquier edad… Eso sigue fascinándome. Cada vez que veo a un paciente recuperar una función que parecía perdida, me recuerda por qué estamos aquí.

Para cerrar, si tuviese  que resumir su manera de entender la medicina en una frase, ¿cuál sería?

Tratar el cerebro es tratar a la persona, y hacerlo bien exige ciencia, escucha y la honestidad de saber hasta dónde llega tu conocimiento.

francisco mira berenguer

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Urbanbeat Julio 2024
¡Descarga ahora el último nùmero de nuestra revista!

El Dr. Pedro Torrecillas, reconocido en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica 2026» por una trayectoria que une confianza clínica, innovación urológica y responsabilidad médica

La trayectoria de Pedro Torrecillas Cabrera permite leer una zona especialmente significativa de la medicina contemporánea: aquella en la que la experiencia clínica, la innovación tecnológica y la responsabilidad ante el paciente terminan formando parte de una misma ética del ejercicio médico. Esa ética, que remite a la tradición hipocrática como una de las raíces fundacionales de la medicina occidental, no se expresa aquí como una fórmula solemne ni como una invocación abstracta al deber, sino como una práctica sostenida en el tiempo: escuchar, discernir, acompañar, estudiar y entender que cada enfermo obliga a comenzar de nuevo. Reconocido por Urban Beat en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica 2026», el urólogo y andrólogo granadino afincado en Málaga ha desarrollado una biografía profesional atravesada por procedimientos, técnicas y líneas de trabajo que han marcado distintas etapas de la urología avanzada. Sin embargo, en esta conversación, el centro de su relato no aparece en la acumulación de méritos, sino en una palabra mucho más elemental y, quizá por eso, más difícil de sostener durante décadas: la confianza.
Torrecillas regresa al origen de su vínculo con la medicina cuando recuerda que, recién terminada la carrera, en 1973, ejercía como médico de familia en la medicina rural de Macael y Roquetas de Mar. Ese comienzo, anterior al láser verde, a la criocirugía, a la medicina de frontera y a sus actuales líneas de interés en bioregeneración gonadal, resulta decisivo para entender su manera de mirar la profesión. Antes de la sofisticación tecnológica aparecen la consulta, el enfermo concreto, la escucha y la conciencia de que cada paciente obliga al médico a enfrentarse de nuevo a la singularidad de la enfermedad.
Su testimonio se sostiene con la comprensión de la enfermedad y de la conversión de la innovación en consigna que puede sanar. Habla de congresos y formación MIR, de Estados Unidos y del impacto que supuso conocer el láser verde para la próstata; pero también recuerda la mirada y la dignidad de un niño de nueve años enfermo de cáncer en el Hospital La Paz de Madrid, consciente de que iba a morir. En esa tensión entre técnica y memoria, entre ambición científica y fragilidad humana, se sitúa el núcleo de una entrevista que presenta la medicina como una práctica atravesada por decisiones difíciles, intuición, estudio, equilibrio emocional y fidelidad a unas convicciones que pocas veces se puede sentir en las privatizaciones mal gestionadas. Torrecillas resume esa posición con una frase que funciona como declaración de principios: innovar es intuir, pero también saber desde dónde venimos, a dónde vamos y dónde estamos.

El Dr. Cerqueiro, en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica 2026» por una cirugía plástica basada en mínima invasividad, excelencia técnica y el bienestar del paciente

El Dr. Cerqueiro entiende la cirugía plástica, estética y reparadora como una disciplina situada en el cruce exacto entre ciencia, técnica, conocimiento anatómico preciso y responsabilidad humana. Su vocación médica nace bajo la influencia de un padre pediatra y se consolida tras el encuentro con maestros que marcaron su manera de mirar el oficio: Jacobo Maiz Bescansa, en Santiago de Compostela, y Jeffrey Fairley, en Múnich. Desde entonces, su trayectoria se ha desarrollado en hospitales de referencia de Reino Unido, Alemania y España, junto a responsables de servicio y cirujanos europeos de primer nivel, en un aprendizaje internacional que le permitió asumir una idea esencial: la excelencia quirúrgica exige precisión, pero también humildad, escucha y una voluntad permanente de seguir aprendiendo. En esta entrevista, el especialista aborda la evolución de una cirugía estética cada vez menos invasiva, más segura y más atenta al bienestar emocional del paciente. Habla de incisiones mínimas, recuperación acelerada, otoplastia sin cicatrices lineales visibles, cirugía mamaria adaptada a la anatomía individual, minilifting, abdominoplastia y grandes correcciones corporales tras pérdida masiva de peso. Su mirada, sin embargo, se aleja del reduccionismo superficial: operamos tejidos, afirma, pero tratamos personas. Desde esa convicción, defiende la importancia de valorar expectativas, historia emocional, motivaciones reales y seguridad clínica antes de cualquier intervención. También advierte sobre la presión estética generada por las redes sociales, sobre el deseo de parecerse a una imagen digital y sobre la necesidad de educar al paciente frente a promesas comerciales. En un tiempo donde la estética ocupa un lugar central en la vida pública y privada, El Dr. Cerqueiro reivindica un principio irrenunciable: primero, no dañar. Solo desde la formación rigurosa, la experiencia acreditada y el compromiso ético puede la cirugía convertirse en una herramienta legítima de alivio, reparación y mejora real.

José Nieto Prieto, reconocido en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica 2026» por una cirugía capilar de excelencia basada en la precisión técnica y la responsabilidad médica

La cirugía capilar ocupa hoy un territorio donde la medicina, la imagen y la identidad personal se cruzan con una intensidad que excede la simple intervención estética. El cabello interviene como un rasgo identitario de la forma en que cada persona se reconoce, se presenta ante los demás y afirma su seguridad en la vida social. En ese punto de encuentro entre técnica quirúrgica, expectativa emocional y responsabilidad clínica se sitúa la trayectoria del Dr. José Nieto Prieto, cirujano capilar y miembro de la Sociedad Española de Medicina Estética —SEME— y de la Sociedad Española de Restauración Capilar —SERECAP—.
Su inclusión en la “Lista 15 Mejores Médicos Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica 2026” nos permite acercarnos a una especialidad transformada por la evolución de la técnica FUE, el perfeccionamiento de los procedimientos de extracción e implantación, los tratamientos complementarios y la incorporación de nuevas tecnologías. Pero, junto al avance técnico, emerge una cuestión decisiva: cómo sostener una práctica médica honesta en un sector atravesado por las redes sociales, las expectativas irreales y la banalización de la medicina estética.
En esta conversación, el Dr. Nieto Prieto defiende una medicina centrada en el paciente, basada en el diagnóstico preciso, la planificación rigurosa, la prudencia ética y la búsqueda de resultados armónicos. Su mirada no separa salud y belleza, pero tampoco confunde mejora con transformación ilimitada

La Dra. Esperanza García Fulgencio en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica Urban Beat 2026 » por devolver voz clínica a la salud íntima femenina

La Dra. Esperanza García Fulgencio ha sido incluida en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica Urban Beat 2026 » por una trayectoria dedicada a la salud íntima femenina desde una perspectiva funcional, regenerativa y profundamente humana. Su trabajo en ginecología estética y regenerativa, con especial atención al uso del láser vaginal, responde a una realidad todavía marcada por el pudor, el silencio y la normalización de problemas que afectan de forma directa a la calidad de vida de muchas mujeres: la incontinencia urinaria, la laxitud vaginal, las molestias íntimas o el dolor durante las relaciones sexuales. Desde la Clínica ESGAF, su propuesta médica combina innovación tecnológica, escucha clínica y acompañamiento emocional, entendiendo que el bienestar ginecológico no puede reducirse únicamente a una dimensión física. En esta conversación con Urban Beat, la doctora aborda el valor de este reconocimiento, la evolución de la medicina regenerativa, la necesidad de una divulgación responsable y el papel de una ginecología capaz de devolver seguridad, autoestima y plenitud a mujeres de distintas edades.

El Dr. Jesús Delgado Aboy en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica Urban Beat 2026 » por su visión humanista de la otorrinolaringología funcional avanzada

La inclusión del Dr. Jesús Delgado Aboy en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica Urban Beat 2026» responde a una trayectoria que desborda la mera excelencia asistencial para situarse en un territorio donde la medicina, la innovación técnica y la escucha clínica se integran en una misma ética profesional. Con más de tres décadas de recorrido en otorrinolaringología, su conversación con Urban Beat permite comprender el sentido profundo de una práctica médica orientada a recuperar la funcionalidad respiratoria, mejorar la calidad de vida del paciente y reducir, en la medida de lo posible, la agresividad de los procedimientos tradicionales.
Formado en una cultura médica donde la exploración, la atención personalizada y el criterio humano siguen siendo irrenunciables, el Dr. Delgado Aboy ha desarrollado un trabajo especialmente vinculado a la respiración nasal, la cirugía funcional y la turbinoplastia por radiofrecuencia Celon Elite, una técnica que, según explica, permite actuar sobre los cornetes mediante anestesia local, con un abordaje menos lesivo y una recuperación más rápida. Desde sus clínicas en Melilla, Málaga y Madrid, atiende a pacientes procedentes de distintos territorios, incluidos deportistas que buscan optimizar su rendimiento a través de una mejor oxigenación.

El desafío de la responsabilidad civil en el despacho del siglo XXI

La Inteligencia Artificial se ha convertido en un desafío central para la abogacía contemporánea. En este artículo, la abogada Alba Rodríguez Úbeda, colaboradora de Grupo Médico Jurídico Durango, reflexiona sobre cómo la IA afecta a la diligencia profesional, el secreto abogado-cliente, la responsabilidad civil y la estrategia procesal. Su análisis advierte que la tecnología puede mejorar la eficiencia del despacho, pero no sustituye el criterio del letrado ni reduce sus obligaciones éticas. Al contrario, exige mayor vigilancia, control de los datos y protección de la seguridad jurídica del cliente.

También te puede interesar

‘Pero no se lo digas’: la amistad se convierte en una trampa delirante en el Teatro Bellas Artes

Tres amigos que creen conocerse demasiado, una cena aparentemente doméstica y una confianza mal entendida bastan para activar el mecanismo de ‘Pero no se lo digas’, la nueva comedia de MIC Producciones que se estrena el 15 de julio en el Teatro Bellas Artes. Escrita por Ferrán González y dirigida por Borja Rodríguez, la obra reúne sobre el escenario a Agustín Jiménez, Sara Escudero y César Camino, tres intérpretes de amplia solvencia cómica para sostener una trama que avanza entre el disparate, la intriga, la crueldad afectiva y una velocidad escénica cada vez más endiablada.

Adidas convierte el fútbol de barrio en épica global con ‘Backyard Legends’

Adidas ha estrenado ‘Backyard Legends’, un cortometraje creado para acompañar la antesala de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ y activar, desde la ficción publicitaria, una idea tan simple como poderosa: las grandes leyendas del fútbol no nacen únicamente en los estadios, bajo la presión de las cámaras y la solemnidad de las finales, sino también en los patios traseros, en las canchas improvisadas, en los aparcamientos, en los descampados y en esos territorios informales donde el juego todavía pertenece a quienes se atreven a disfrutarlo sin miedo.

Antón Casamor dialoga con la luz y la naturaleza en los jardines del Museo Lázaro Galdiano

Desde el 11 de junio hasta el 23 de agosto, el Museo Lázaro Galdiano y la Fundación Casamor proponen una nueva aproximación a la obra de Antón Casamor, una de las figuras centrales de la escultura catalana del siglo XX. La exposición ‘Antón Casamor: luz y escultura’ sitúa doce piezas en el Jardín de Parque Florido, un espacio histórico donde la materia escultórica deja de estar protegida por la neutralidad del interior museístico y se enfrenta a una realidad más inestable: la luz variable del día, la presencia de los árboles, el movimiento del aire, la sombra y el recorrido físico de quienes observan.

‘Quien sea llega tarde’: dos mujeres frente al apagón de una civilización exhausta

Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid acoge del 10 al 21 de junio, en la Sala Negra, ‘Quien sea llega tarde’, una producción de Teatro Picadero de Buenos Aires dirigida por Paco de La Zaranda y escrita por Eusebio Calonge. El montaje, protagonizado por Paula Ransenberg y Nayla Pose, se presenta por primera vez en España dentro del ciclo Canal Hispanidad, el programa de Teatros del Canal orientado a fortalecer los vínculos culturales entre España y el espacio iberoamericano.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias