La historia había comenzado varios años antes. En 2022, John Galliano viajó a A Coruña con motivo de la exposición dedicada a Steven Meisel organizada por la Fundación Marta Ortega Pérez. Allí conoció a Marta Ortega, presidenta no ejecutiva de Inditex, quien le planteó la posibilidad de colaborar con Zara. El diseñador rechazó inicialmente la propuesta mientras continuaba al frente de Maison Margiela. Tras abandonar la casa francesa en 2024, ambos retomaron aquellas conversaciones y Galliano presentó una idea que ya tenía nombre: ‘Re{form}’.
El proyecto empezó a desarrollarse discretamente en enero de 2026. El acuerdo se extenderá durante dos años y contempla cuatro colecciones, una continuidad que lo aleja del formato habitual de colaboración puntual entre una firma de gran distribución y un diseñador reconocido. Galliano considera esta etapa el tercer acto de su trayectoria profesional, después de los años que lo llevaron desde Central Saint Martins hasta Dior y de la década posterior en Maison Margiela. John Galliano seleccionó prendas que permanecían almacenadas o fuera de circulación y comenzó a utilizarlas como 𝑡𝑜𝑖𝑙𝑒𝑠, modelos sobre los que estudiar nuevas posibilidades de construcción. Los resultados se producen posteriormente con materiales nuevos.
La colección, por tanto, no responde a un ejercicio de 𝑢𝑝𝑐𝑦𝑐𝑙𝑖𝑛𝑔 en el que cada pieza antigua se transforma individualmente para su venta. El archivo reciente funciona como laboratorio: proporciona las estructuras iniciales sobre las que el diseñador ensaya otra relación entre corte, volumen y cuerpo. Un abrigo pierde parte de su longitud delantera mientras sus bolsillos se desplazan hacia atrás y las solapas prolongan su recorrido; una camisa llevada a dimensiones extremas adquiere la estructura visual de una chaqueta mediante un trampantojo; vestidos aparentemente reconocibles alteran su posición sobre el cuerpo.
John Galliano conserva rastros de la prenda original mientras modifica la lógica con la que había sido concebida. Ese procedimiento recorre una propuesta sin distinción de género donde reaparecen algunos de sus recursos habituales: corte al bies, transparencias, tul, 𝑔𝑒𝑜𝑟𝑔𝑒𝑡𝑡𝑒, 𝑐ℎ𝑎𝑟𝑚𝑒𝑢𝑠𝑒, superposiciones, estructuras visibles y volúmenes exagerados.
Parte de la investigación se organiza además mediante conceptos específicos. ‘The Shi/ft’ estudia el desplazamiento entre distintas tipologías de ropa; ‘The Flix’ trabaja las capas y transparencias, mientras ‘Deep Pockets’ altera la postura y la silueta mediante bolsillos sobredimensionados o situados en lugares inesperados. También regresan referencias vinculadas a los comienzos profesionales del diseñador. 𝐿𝑒𝑠 𝐼𝑛𝑐𝑟𝑜𝑦𝑎𝑏𝑙𝑒𝑠 y 𝐿𝑒𝑠 𝑀𝑒𝑟𝑣𝑒𝑖𝑙𝑙𝑒𝑢𝑠𝑒𝑠, figuras de indumentaria extravagante surgidas en la Francia posterior a la Revolución, reaparecen entre las fuentes históricas de ‘Re{form}’. Galliano ya había acudido a ese universo en la colección con la que se graduó en Central Saint Martins en 1984. La nueva colaboración establece así una correspondencia entre dos tiempos: las prendas recientes de Zara proporcionan la materia inicial mientras determinados códigos desarrollados por Galliano durante más de cuatro décadas regresan transformados.
El encuentro resulta especialmente significativo por la distancia aparente entre ambos sistemas. Galliano ha construido buena parte de su trayectoria alrededor de la elaboración artesanal, la investigación histórica y la teatralidad de la alta moda; Zara opera desde una infraestructura industrial de alcance internacional. El propio diseñador ha explicado que conocer las capacidades de Inditex en tejidos y fabricación modificó algunas de sus reservas iniciales y le permitió mantener la complejidad del proyecto dentro de una escala productiva distinta.
La operación coincide además con una etapa en la que Zara ha intensificado su relación con figuras procedentes de otros territorios creativos. Steven Meisel, Stefano Pilati, Narciso Rodríguez, Vincent Van Duysen o Luca Guadagnino forman parte de una estrategia que amplía la presencia cultural de la marca más allá de la rotación convencional de colecciones. Galliano introduce otra dimensión porque su colaboración está planteada durante dos años y toma como materia de investigación el propio vestuario producido anteriormente por la firma.
Steven Meisel firma la campaña de ‘Re{form}’, construida alrededor de sombrerería ceremonial, guantes largos, transparencias, abrigos con resonancias históricas y prendas que dejan visibles elementos normalmente relegados al interior de la confección. Zara ha acompañado el lanzamiento con un espacio digital específico y presenta oficialmente los artículos como una colección de carácter limitado. La puesta en escena se extiende estos días a París. Desde el 1 y hasta el 6 de octubre, un ℎô𝑡𝑒𝑙 𝑝𝑎𝑟𝑡𝑖𝑐𝑢𝑙𝑖𝑒𝑟 situado en el número 70 de Rue des Archives acoge, mediante reserva previa, una instalación dedicada al proceso creativo de ‘Re{form}’. Bocetos, objetos, materiales de investigación, sonido, películas e imágenes de Meisel conviven con las prendas, mientras varias estancias recrean el ambiente de un salón de alta costura mediante maniquíes y estructuras deliberadamente expuestas.
La presentación traslada al espacio uno de los principios recurrentes de la colección: hacer visible aquello que habitualmente permanece detrás del acabado final. La respuesta inicial fue inmediata. Algunas referencias se agotaron en la web española pocos minutos después del lanzamiento del 1 de octubre, entre ellas un vestido de seda de 599 euros. La limitada disponibilidad de ‘Re{form}’ aconseja no interpretar esas primeras ventas como una medida concluyente de su comportamiento comercial, aunque sí revelan la expectación generada alrededor del regreso de Galliano. Ese regreso tampoco ocurre al margen de su trayectoria pública. ‘Re{form}’ aparece después de la cancelación de la retrospectiva que el Metropolitan Museum of Art había previsto dedicarle y vuelve a situar en discusión los episodios antisemitas y racistas que provocaron su salida de Dior en 2011. Galliano ha reiterado posteriormente su arrepentimiento y su responsabilidad por aquellas declaraciones
Reducir ‘Re{form}’ a un acercamiento de Zara hacia la alta costura dejaría fuera lo más interesante del proyecto. La estructura industrial de la compañía permanece intacta. Lo que Galliano introduce en ella es otra manera de observar una prenda ya resuelta: desmontar sus decisiones, estudiar aquello que todavía puede desplazarse y utilizar el resultado como origen de una nueva construcción. En esa operación reside buena parte de la singularidad de ‘Re{form}’. El archivo de Zara deja de actuar únicamente como registro del pasado reciente y adquiere una función activa dentro del proceso creativo. Galliano no intenta ocultar de dónde proceden esas formas. Trabaja precisamente sobre esa procedencia para demostrar hasta qué punto una estructura conocida todavía admite otra lectura.









