La propuesta reúne palas, zapatillas, prendas técnicas y una bolsa pensadas para acompañar el ritmo del juego sin perder de vista aquello que Lacoste ha defendido desde sus orígenes: que el deporte también puede ser una forma de expresión. No resulta extraño que la marca encuentre ahora en el pádel un nuevo espacio natural. Social, dinámico y cada vez más presente dentro y fuera de los clubes, este deporte ha desarrollado una estética reconocible en la que rendimiento, comunidad e imagen conviven con bastante facilidad. Lacoste entra en ese escenario trasladando una identidad construida durante décadas alrededor del movimiento y del estilo.
La colección está concebida tanto para jugadores experimentados como para quienes empiezan a descubrir este deporte. Más allá de las diferencias técnicas entre unos perfiles y otros, la propuesta parte de una misma idea: entender la pista como un lugar de encuentro donde la funcionalidad y la imagen pueden convivir sin fricciones.
En el centro de la nueva línea aparecen las dos primeras palas de pádel de Lacoste, desarrolladas junto a Tecnifibre, firma especializada en equipamiento de alto rendimiento. La colaboración reúne la experiencia técnica de Tecnifibre con la mirada de Lacoste sobre el diseño deportivo. De ese trabajo conjunto surgen dos modelos con prestaciones diferenciadas. La L.MAX está dirigida a jugadores habituales y apuesta por una combinación de potencia, precisión y control. Incorpora la tecnología X-Speed, que recurre a una configuración específica de perforaciones para reducir la resistencia al aire y favorecer un movimiento más rápido de la pala.
También incorpora X-Top, concebida para reforzar su durabilidad ante los golpes, y Spin Skin 3D, un acabado con relieve pensado para aumentar el contacto con la bola y favorecer los efectos. La L.SOFT, por su parte, adopta un planteamiento más ligero y accesible. Pensada para principiantes o jugadores en proceso de evolución, busca favorecer un manejo más cómodo y natural. Integra igualmente las tecnologías X-Top y Spin Skin 3D, pero dentro de una configuración orientada a la facilidad de uso y al confort durante el juego.
En el centro de la nueva línea aparecen las dos primeras palas de pádel de Lacoste, desarrolladas junto a Tecnifibre, firma especializada en equipamiento de alto rendimiento. La colaboración reúne la experiencia técnica de Tecnifibre con la mirada de Lacoste sobre el diseño deportivo. De ese trabajo conjunto surgen dos modelos con prestaciones diferenciadas. La L.MAX está dirigida a jugadores habituales y apuesta por una combinación de potencia, precisión y control. Incorpora la tecnología X-Speed, que recurre a una configuración específica de perforaciones para reducir la resistencia al aire y favorecer un movimiento más rápido de la pala.
También incorpora X-Top, concebida para reforzar su durabilidad ante los golpes, y Spin Skin 3D, un acabado con relieve pensado para aumentar el contacto con la bola y favorecer los efectos. La L.SOFT, por su parte, adopta un planteamiento más ligero y accesible. Pensada para principiantes o jugadores en proceso de evolución, busca favorecer un manejo más cómodo y natural. Integra igualmente las tecnologías X-Top y Spin Skin 3D, pero dentro de una configuración orientada a la facilidad de uso y al confort durante el juego.
El pádel encaja con facilidad en esa tradición. Jugado en parejas y marcado por una fuerte dimensión social, ha generado una cultura propia que desborda la pista. Los clubes funcionan como lugares de encuentro, los partidos se integran en las rutinas compartidas y las comunidades se construyen tanto alrededor del juego como de todo lo que sucede antes y después. Esa dimensión colectiva conecta con uno de los rasgos históricos de Lacoste: entender el deporte como un espacio donde rendimiento, identidad y sociabilidad pueden compartir el mismo terreno.
Más que abrir una nueva categoría, la marca traslada así su lenguaje a una disciplina en plena expansión. Y lo hace desde un territorio que conoce bien: vestir el movimiento sin restarle libertad y llevar el estilo hasta el lugar exacto donde comienza el juego.









