El viernes 5 de junio será el turno de Rafael Aguirre, considerado una de las figuras más brillantes de su generación. El guitarrista malagueño llega al festival con una trayectoria internacional especialmente sólida: trece primeros premios internacionales y actuaciones en 39 países avalan un recorrido artístico construido desde la precisión técnica, la amplitud estilística y una comprensión expansiva del repertorio. Su programa propondrá un viaje por cuatro siglos de música, con obras de Bach, Giuliani, Mendelssohn, Chopin, Agustín Barrios, Antonio Carlos Jobim, Paco de Lucía y Elías Gutiérrez.
La elección del repertorio revela una lectura amplia de la guitarra como instrumento de memoria, cruce y desplazamiento. En manos de Aguirre, la tradición barroca, el romanticismo, la sensibilidad latinoamericana, la música brasileña y el universo flamenco comparecen en una misma arquitectura sonora. El recital no se presenta, por tanto, como una mera sucesión de nombres ilustres, sino como una cartografía musical capaz de mostrar la versatilidad de un instrumento que ha atravesado siglos, geografías y lenguajes sin perder su capacidad de intimidad.
Un día después, el sábado 6 de junio, la octava edición vivirá uno de sus momentos más esperados con la actuación de Pablo Sainz Villegas, considerado por la crítica internacional el heredero de Andrés Segovia y uno de los grandes embajadores de la guitarra española en el mundo. La expectación generada por su presencia ha tenido una traducción inequívoca: todas las localidades disponibles para el concierto se encuentran agotadas.
Sainz Villegas ofrecerá un programa centrado en el repertorio español, con obras de Francisco Coll, Joaquín Turina, Agustín Barrios-Mangoré e Isaac Albéniz. A ese eje se sumará la célebre Chacona BWV 1004 de Bach, en arreglo propio, y los Cinco Preludios de Heitor Villa-Lobos. El resultado anticipa una propuesta donde la guitarra española se afirma como territorio identitario, pero también como lenguaje internacional, capaz de dialogar con la profundidad bachiana y con la potencia poética de Villa-Lobos.
La presencia de Rafael Aguirre y Pablo Sainz Villegas en el Festival Internacional de Guitarra de Madrid irá más allá de sus respectivos recitales en el Auditorio Nacional. Ambos artistas participarán también en el programa de masterclasses impulsado por el festival, una línea de trabajo que refuerza la dimensión pedagógica del encuentro y que permite a estudiantes y jóvenes guitarristas acceder al criterio directo de dos intérpretes de referencia en el panorama internacional.
Estas clases magistrales, celebradas en el Colegio Mayor Universitario Santa María de Europa, constituyen uno de los pilares formativos de la programación. Su valor reside en abrir un espacio de aprendizaje donde la técnica, la interpretación, la sensibilidad musical y la construcción de una voz propia se trabajan bajo la tutela de maestros que no solo dominan el escenario, sino también los procesos de maduración artística que sostienen una carrera.
Dirigido por la guitarrista Laura Verdugo del Rey, el Festival Internacional de Guitarra de Madrid celebra una octava edición dedicada al compositor Federico Moreno Torroba, coincidiendo con el 135 aniversario de su nacimiento. Esta dedicatoria introduce una lectura patrimonial de especial relevancia: el festival no se limita a programar conciertos, sino que activa una memoria musical vinculada a una de las figuras fundamentales del repertorio español para guitarra.
El programa integra, además de los recitales, clases magistrales impartidas por los artistas invitados, el Concurso Internacional de Guitarra Leona Cases para Jóvenes Talentos y distintas actividades formativas y divulgativas. Esa estructura convierte al festival en algo más que una sucesión de actuaciones: lo define como una plataforma de transmisión, reconocimiento y pensamiento musical en torno a la guitarra clásica.
Tras los conciertos de Rafael Aguirre y Pablo Sainz Villegas, la programación continuará con las actuaciones de Xingye Li, el Dúo Anaura y David Russell, encargado de clausurar esta octava edición el próximo 13 de junio. Hasta entonces, el Festival Internacional de Guitarra de Madrid seguirá articulando una idea precisa: la guitarra no pertenece únicamente al ámbito de la tradición, sino también al presente vivo de la interpretación, la enseñanza y la creación musical.









