Urban Beat Contenidos

El Rijksmuseum reivindica a Fiep Westendorp, arquitecta visual de la infancia neerlandesa

Hay creadores cuya obra trasciende el marco para instalarse en la memoria afectiva de un país. Sus imágenes dejan de pertenecerles y pasan a formar parte del paisaje íntimo de varias generaciones. Ese lugar ocupa Fiep Westendorp en los Países Bajos, donde sus dibujos han acompañado desde la década de 1950 la educación sentimental de miles de lectores infantiles. Este verano, el Rijksmuseum dedica una gran exposición a su legado, reuniendo cerca de 150 originales que permiten recorrer una trayectoria decisiva dentro de la ilustración europea del siglo XX. La muestra podrá visitarse entre el 19 de junio y el 13 de septiembre de 2026, y propone algo más ambicioso que una simple retrospectiva. El museo se adentra en los mecanismos internos de una autora que convirtió la economía del trazo en lenguaje universal. Dibujos terminados, correcciones manuscritas, anotaciones de trabajo y primeros bocetos configuran una cartografía creativa donde se revela cómo nacieron algunos de los personajes más reconocibles de la literatura infantil neerlandesa.
Fiep Westendorp, The Pim and Pom-nibus (de: Pim and Pom), 1969. Colección Fundación Fiep Westendorp.

Desde muy joven, Fiep Westendorp tuvo claro su destino profesional. Se formó en la Real Escuela de Arte y Tecnología de Den Bosch, donde fue la única alumna, y más tarde continuó estudios en la Academia de Bellas Artes de Róterdam. Ese dato no constituye una anécdota menor: sitúa a la artista en un contexto donde la presencia femenina seguía siendo excepcional en determinados espacios formativos y profesionales.

Los primeros cuadernos expuestos permiten detectar ya las constantes que marcarían toda su carrera: agilidad compositiva, precisión expresiva, sentido del humor y una aguda capacidad para observar el comportamiento humano. Su universo nunca necesitó exceso ornamental. Bastaban unas líneas bien dirigidas para sugerir ternura, ironía, carácter o movimiento.

Tras la guerra, la ilustradora se instaló en Ámsterdam y comenzó una estrecha colaboración con Het Parool, especialmente en su sección femenina. En una época en la que pocas mujeres ejercían de manera independiente dentro del sector, Westendorp representó una rara excepción: una creadora económicamente autónoma en un ámbito aún dominado por estructuras masculinas.

La exposición muestra cómo las propias limitaciones técnicas del momento condicionaron y, al mismo tiempo, fortalecieron su estilo. Las estrechas columnas del periódico y los recursos de impresión disponibles exigían claridad absoluta. De esa necesidad surgió una gramática visual basada en líneas limpias, mínimos detalles y una eficacia narrativa inmediata. Lo que podía parecer restricción terminó convirtiéndose en una seña de identidad.

Fiep Westendorp, Strand (uit: Jip en Janneke), 1978. Fundación Collectie Fiep Westendorp.

Entre las piezas centrales del recorrido destacan los primeros dibujos de Jip y Janneke, personajes aparecidos por vez primera en 1952 en la sección infantil de Het Parool. Sus nombres se presentaban inicialmente divididos con guiones para facilitar la lectura de los niños principiantes, síntoma de una sensibilidad pedagógica que integraba forma y contenido.

Aquellas primeras versiones resultan muy distintas de la iconografía posterior. Los niños aparecían con proporciones más realistas. Con el tiempo, Westendorp fue estilizando las figuras: cuerpos más pequeños, piernas cortas, cabezas amplificadas y narices puntiagudas que acabarían convirtiéndose en rasgo emblemático.

Fiep Westendorp, Siepie no quiere salir a caminar (de: Jip y Janneke), 1976. Colección Fundación Fiep Westendorp.

Las historias creadas junto a Annie M. G. Schmidt transformaron a Jip y Janneke en símbolos duraderos de la cultura visual neerlandesa. Su presencia excedió el libro para integrarse en el imaginario nacional.

A finales de los años cincuenta surgieron otros dos protagonistas memorables: Pim y Pom, gatos nacidos de los relatos del autor Mies Bouhuys. La exposición reúne bocetos originales anotados de ambos personajes, material especialmente valioso para entender la manera en que la ilustradora construía personalidad a través del gesto.

Fiep Westendorp, Madre está enferma (de: Floddertje), 1969. Colección Fundación Fiep Westendorp.

Westendorp no se limitó a representar dos animales simpáticos. Dotó al dúo de independencia, temperamento y dinamismo. Esa capacidad para insuflar psicología en figuras aparentemente sencillas explica buena parte de su vigencia.

La llegada de nuevas técnicas de impresión en la década de 1960 amplió de forma considerable sus posibilidades plásticas. La artista comenzó a experimentar con materiales diversos y complementó la tinta china y el collage con témpera y acuarela. Esa evolución le permitió trabajar con mayor precisión cromática, enriquecer texturas y otorgar más profundidad visual a sus composiciones.

En esa etapa cristalizaron nuevas colaboraciones con Annie M. G. Schmidt, de las que nacieron personajes tan queridos como Otje, Pluk van de Petteflet y Floddertje. Todos ellos consolidaron una alianza creativa fundamental en la historia cultural neerlandesa.

Fiep Westendorp, El viejo pescador (de: Tow-Truck Pluck [libro 1971]), 1968–1970, Margriet. Colección Fundación Fiep Westendorp

La relevancia de esta exposición reside en que evita reducir a Fiep Westendorp a un ejercicio sentimental de recuerdo infantil. El Rijksmuseum presenta su obra como lo que verdaderamente es: una contribución mayor al diseño gráfico, a la ilustración narrativa y a la construcción simbólica de la infancia moderna.

Cada trazo suyo demuestra que la sencillez puede contener sofisticación extrema. Cada personaje recuerda que la emoción no depende del exceso, sino de la precisión. La exposición ha sido diseñada por Irma Boom, una de las figuras más reconocidas del diseño contemporáneo, decisión coherente con el espíritu del proyecto. El diálogo entre dos creadoras de enorme influencia —una en la ilustración, otra en el diseño editorial y espacial— refuerza el alcance cultural de la muestra.

En tiempos dominados por la saturación visual y la velocidad digital, regresar a Westendorp supone recordar que una línea puede contener un mundo entero. Sus personajes continúan vivos porque fueron concebidos desde una inteligencia gráfica que nunca confundió simplicidad con pobreza expresiva. El Rijksmuseum no solo exhibe originales. Restituye el lugar histórico de una autora que enseñó a mirar a varias generaciones y convirtió la infancia en una forma refinada de arte.

Fiep Westendorp, VAC Work (de: Vrouwenpagina–Parool), ca. 1968. Colección Fundación Fiep Westendorp.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

El arte vasco de Patxi Xabier Lezama vuelve a New York con una mirada mitológica y de vanguardia

Patxi Xabier Lezama sitúa la mitología y la memoria de Euskadi en el circuito internacional del arte contemporáneo. Pocas ciudades condensan el pulso del arte contemporáneo como Nueva York. Sus museos, galerías, ferias y centros culturales funcionan como un laboratorio donde conviven las grandes figuras consagradas con los artistas llamados a renovar el panorama internacional. Conseguir visibilidad en ese ecosistema no resulta sencillo. Por ello, la presencia creciente del escultor vasco Patxi Xabier Lezama en diversos espacios expositivos de la ciudad adquiere un significado que trasciende la trayectoria individual del artista y abre una reflexión sobre la vigencia de la escultura vasca en el siglo XXI.

«Orgullo y vergüenza» reconstruye la Polonia popular de Edward Dwurnik

El Museo de Arte Moderno de Varsovia revisa en «Orgullo y vergüenza» la producción de uno de los grandes cronistas visuales de Europa Central. A través de los ciclos «Deportistas» y «Trabajadores», la exposición examina la movilidad social, la dignidad de los orígenes y los conflictos afectivos que acompañaron la transformación política y económica de Polonia. Edward Dwurnik afirmaba que la pintura le había salvado la vida. La frase, repetida como una pieza esencial de su relato biográfico, condensaba algo más profundo que una vocación temprana: revelaba la conciencia de que el arte podía modificar el destino social de quien lo practicaba, apartarlo de un entorno hostil y permitirle construir otra identidad sin borrar por completo las huellas de su procedencia. El Museo de Arte Moderno de Varsovia recupera esa tensión en «Edward Dwurnik. Orgullo y vergüenza», una exposición comisariada por Łukasz Ronduda que podrá visitarse hasta el 28 de febrero de 2027. La muestra concentra su atención en la producción desarrollada durante las décadas de 1970 y 1980, principalmente a través de «Deportistas» y «Trabajadores», dos ciclos fundamentales para comprender la ambición social de una pintura que convirtió la cotidianidad polaca en documento histórico, escenario colectivo y disputa por el reconocimiento.

L.E.V. Matadero 2026 explora la memoria humana en el territorio incierto de la tecnología

L.E.V. Matadero regresará a Madrid del 17 al 20 de septiembre de 2026 con una programación que utiliza la tecnología para indagar en asuntos profundamente humanos: la fragilidad de la memoria, la percepción del cuerpo, la enfermedad, las fronteras y la posibilidad de reconocernos dentro de un entorno progresivamente modelado por sistemas digitales. La octava edición del Festival de Electrónica Visual y Realidades Extendidas convertirá distintos espacios de Matadero Madrid en un circuito de conciertos, performances, instalaciones y experiencias XR donde lo virtual no pretende sustituir la realidad, sino revelar algunas de sus zonas más inestables.

El Moderna Museet revisa el arte sueco de posguerra y las contradicciones del Estado del bienestar

El Moderna Museet de Estocolmo reúne alrededor de cien obras realizadas entre 1945 y 1979 para reconstruir un periodo en el que Suecia convirtió la prosperidad colectiva en horizonte político, mientras el arte comenzaba a preguntarse por el precio de aquella promesa. La exposición ‘¿Serás rentable, amiguito?’, hasta el 19 de septiembre de 2027, recorre más de tres décadas de experimentación formal, inquietud social y ruptura con las convenciones establecidas. El título procede del conocido cuadro de Peter Tillberg ‘¿Serás rentable, amiguito?’ (1972), una imagen que transforma el interior aparentemente ordinario de un aula en una interrogación sobre la disciplina, la productividad y el lugar reservado al individuo dentro del engranaje social. La pregunta dirigida al niño contiene una violencia discreta: no indaga quién llegará a ser, qué desea aprender o de qué manera comprenderá el mundo, sino cuánto rendimiento podrá ofrecerle.

El MuseumsQuartier reconstruye la historia de resistencia que transformó el paisaje cultural de Viena

El MuseumsQuartier de Viena celebra su 25.º aniversario mirando hacia el conflicto del que nació. Antes de convertirse en uno de los mayores complejos artísticos y culturales del mundo, el MQ fue una idea combatida, reformulada y expuesta durante décadas a cambios políticos, controversias arquitectónicas y campañas mediáticas que llegaron a poner en peligro su construcción. Aquello que hoy forma parte natural de la vida cotidiana vienesa estuvo repetidamente cerca de no existir.
La exposición ‘Visión y resistencia. Cómo el MuseumsQuartier transformó Viena’, presentada en el MQ Freiraum, reconstruye ese proceso mediante bocetos, maquetas arquitectónicas originales, planos, documentos históricos y titulares de prensa. Comisariada por Andreas Nierhaus y acompañada por un extenso catálogo, la muestra evita ofrecer una celebración complaciente del aniversario. Su relato permite comprender que la identidad del MuseumsQuartier no surgió de un proyecto lineal, sino de una prolongada disputa sobre la ciudad, la arquitectura y el lugar que debía ocupar la cultura contemporánea dentro de ambas. La exposición podrá apreciarse hasta el 25 de enero.

Ana Mendieta regresa a la Tate Modern para reconstruir el vínculo entre cuerpo, tierra y exilio

La Tate Modern presenta, hasta el 17 de enero de 2027, la primera gran exposición organizada en el Reino Unido en más de una década sobre Ana Mendieta (1948-1985). La muestra reúne más de 120 obras y recupera la radical vigencia de una creadora multidisciplinar cuya producción, desarrollada principalmente durante las décadas de 1970 y 1980, alteró las convenciones asociadas a la escultura, la fotografía y el cine.

También te puede interesar

El arte vasco de Patxi Xabier Lezama vuelve a New York con una mirada mitológica y de vanguardia

Patxi Xabier Lezama sitúa la mitología y la memoria de Euskadi en el circuito internacional del arte contemporáneo. Pocas ciudades condensan el pulso del arte contemporáneo como Nueva York. Sus museos, galerías, ferias y centros culturales funcionan como un laboratorio donde conviven las grandes figuras consagradas con los artistas llamados a renovar el panorama internacional. Conseguir visibilidad en ese ecosistema no resulta sencillo. Por ello, la presencia creciente del escultor vasco Patxi Xabier Lezama en diversos espacios expositivos de la ciudad adquiere un significado que trasciende la trayectoria individual del artista y abre una reflexión sobre la vigencia de la escultura vasca en el siglo XXI.

Mostafa Akalay Nasser reconstruye la historia urbana y arquitectónica del Ensanche de Tetuán

La historiografía urbana y arquitectónica marroquí ha experimentado durante las últimas décadas un notable desarrollo, especialmente en lo relativo al estudio de las ciudades históricas y de los procesos de modernización ocurridos durante los periodos colonial y poscolonial. En este contexto, la obra «El Ensanche de Tetuán (1860-1956): síntesis de su historia urbana y arquitectónica», de Mostafa Akalay Nasser, constituye una contribución fundamental para comprender la evolución urbana de Tetuán y el papel desempeñado por el Protectorado español en la configuración de la ciudad moderna.

Riot Games elige a Mushkaa para reescribir el himno de VALORANT

Mushkaa reinterpreta «Villain (Take the Shot)» para VALORANT, el videojuego táctico competitivo desarrollado por Riot Games, compañía creadora de «League of Legends» . El remix acompañará las finales regionales del circuito profesional de VALORANT Champions Tour, que se disputarán en Badalona del 28 al 30 de agosto.

«Orgullo y vergüenza» reconstruye la Polonia popular de Edward Dwurnik

El Museo de Arte Moderno de Varsovia revisa en «Orgullo y vergüenza» la producción de uno de los grandes cronistas visuales de Europa Central. A través de los ciclos «Deportistas» y «Trabajadores», la exposición examina la movilidad social, la dignidad de los orígenes y los conflictos afectivos que acompañaron la transformación política y económica de Polonia. Edward Dwurnik afirmaba que la pintura le había salvado la vida. La frase, repetida como una pieza esencial de su relato biográfico, condensaba algo más profundo que una vocación temprana: revelaba la conciencia de que el arte podía modificar el destino social de quien lo practicaba, apartarlo de un entorno hostil y permitirle construir otra identidad sin borrar por completo las huellas de su procedencia. El Museo de Arte Moderno de Varsovia recupera esa tensión en «Edward Dwurnik. Orgullo y vergüenza», una exposición comisariada por Łukasz Ronduda que podrá visitarse hasta el 28 de febrero de 2027. La muestra concentra su atención en la producción desarrollada durante las décadas de 1970 y 1980, principalmente a través de «Deportistas» y «Trabajadores», dos ciclos fundamentales para comprender la ambición social de una pintura que convirtió la cotidianidad polaca en documento histórico, escenario colectivo y disputa por el reconocimiento.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias