El proyecto, desarrollado durante más de un año y elaborado artesanalmente en Oaxaca (México), adopta la forma de un dome geodésico de 11 metros de diámetro, compuesto por 22 paneles de tela monocroma impresos, iluminados internamente mediante un sistema de luces LED. La obra se fundamenta en la práctica de dibujo narrativo y relato oral en directo característica del artista. Mater Aeterna invita al público a ingresar en un observatorio simbólico que articula tres dimensiones esenciales:
- La mitología, entendida como los relatos construidos para otorgar sentido a la existencia y organizar la vida colectiva.
- El colapso ambiental, marcado por las huellas irreversibles de la acción humana y las ensoñaciones de huida hacia otros planetas.
- La ficción especulativa, influida por autoras como Ursula K. Le Guin o Kim Stanley Robinson, utilizada como vía para imaginar futuros posibles y analizar críticamente el presente.
La propuesta Carles García O’Dowd parte del mural (M)other, concebido durante la pandemia, y amplía su exploración en torno a ecología, explotación de recursos, utopías tecnológicas y la comercialización de la espiritualidad
Dentro de la cúpula, los asistentes se adentran en un universo visual poblado por arquetipos creados por Carles García O’Dowd:
- Los Yoyos, figuras narcisistas y consumistas propias del norte global.
- Los Topoides, trabajadores invisibilizados, despojados, migrantes del sur global.
A través de estas entidades simbólicas, el artista genera una mitología crítica que aborda desigualdades planetarias, alienación digital y la ruptura contemporánea con la naturaleza.
Arquitectura, cosmos y tradición mural
Cupola: Mater Aeterna parte de un modelo icónico: el dome geodésico popularizado por Buckminster Fuller en la década de 1950, emblema de eficiencia, visión planetaria y utopías futuristas. Su título alude, además, al módulo Cupola de la Estación Espacial Internacional, desde el cual los astronautas contemplan la Tierra como un todo.
Inspirándose en los grandes frescos religiosos, el espacio envolvente funciona como vehículo narrativo. Desde la Capilla Sixtina hasta los murales rupestres, la obra se apoya en esta tradición para desplegar un relato visual que se activa en la arquitectura y se dinamiza mediante la oralidad, sin necesidad de palabras escritas.
En el núcleo de la composición destaca una figura femenina colosal que intenta abrazar al espectador mientras cientos de pequeños personajes la fragmentan. Esta imagen alude a una representación antigua y universal: la Tierra como madre viva, cuerpo fértil del que dependemos. La escena conecta con cosmovisiones animistas y mitologías matriarcales, donde lo femenino simboliza lo cíclico, lo fecundo y lo comunitario.
La estética de la pieza hunde sus raíces en el manga y el cómic de ciencia ficción japoneses. Cada panel fue creado a tinta sobre papel y posteriormente adaptado a la tridimensionalidad del domo, evocando referentes como Akira (Katsuhiro Otomo), Ghost in the Shell (Masamune Shirow), Evangelion (Hideaki Anno) y Nausicaä del Valle del Viento (Hayao Miyazaki). En todas estas obras, la tensión entre tecnología, cuerpo, espiritualidad y planeta ocupa el primer plano.
Al unir narración gráfica, inmersión física y relato oral, Cupola: Mater Aeterna convierte el mural en un lugar de encuentro y afecto colectivo. La instalación propone detenerse a reflexionar: cómo habitamos la Tierra, cómo usamos la tecnología y cómo imaginamos futuros compartidos más allá del mito del crecimiento ilimitado.
El cineasta ruso Yura Makarov está llevando a cabo un documental que muestra tanto el proceso creativo como el montaje de la instalación.
Sobre el artista
Carles García O’Dowd (Palma de Mallorca, 1988) es un creador visual radicado en Nueva York. Su producción se mueve entre el dibujo narrativo, la instalación y la investigación visual, y se sirve de la mitología personal y la sátira gráfica para explorar temas como el deterioro ecológico, la migración y las paradojas de la contemporaneidad.
Sus ilustraciones han aparecido en publicaciones como The New Yorker, The New York Times y The Washington Post Magazine, y ha colaborado con entidades como UFC, Deutsche Telekom y la Fundación Save The Med. En 2023 diseñó la imagen gráfica del festival Viña Rock.
Ha realizado exposiciones individuales en espacios como The New Studio (Brooklyn), Teke Gallery (Italia) o Singularity Gallery (Guangzhou), y colectivas en lugares como Philippe Labaune Gallery (Nueva York), La Panera (Lleida) o The Invisible Dog Art Center (Brooklyn). Su trabajo ha sido distinguido en los World Illustration Awards, por la Fundación Pilar i Joan Miró y el Injuve.
Es coautor de Projecte Úter, un mural gráfico itinerante sobre derechos reproductivos, presentado junto a sesiones de narración oral y exposiciones en España, Francia, Alemania, México y Estados Unidos. Además, es becario Fulbright y máster en Bellas Artes por la School of Visual Arts (SVA) de Nueva York, donde se graduó con la Presidential Scholarship. Ha compartido su obra en instituciones como Stanford, Princeton y CUNY.









