Urban Beat Contenidos

Anna Moreno interroga la utopía arquitectónica de Ricardo Bofill en el MACBA

La carencia casi absoluta de archivos y registros sobre la Méchraâ Houari Boumédienne —un asentamiento nómada proyectado en el desierto argelino por Ricardo Bofill a finales de los años setenta— constituye el detonante conceptual de “La tercera torsión”, la exposición que Anna Moreno presenta en el MACBA. Esta ausencia documental no se plantea como un vacío a rellenar, sino como un espacio crítico desde el que interrogar la arquitectura utópica de una época marcada por el deseo de proyectar futuros radicales que, en muchos casos, jamás llegaron a materializarse según lo previsto. “La tercera torsión” podrá visitarse en el MACBA, del 5 de febrero al 28 de septiembre de 2026, con motivo de la Capitalidad Mundial de la Arquitectura de Barcelona, y cuenta con el acompañamiento curatorial de Hiuwai Chu, jefa de exposiciones del museo, y de Zaida Trallero, curadora adjunta
Fotogramas de "The Terminal Beach" (2024-2025), cortesía de Anna Moreno y Bernardo Zanotta.

La tercera torsión cierra una trilogía iniciada por Moreno en 2017 y actualmente integrada en la Colección MACBA. A lo largo de este ciclo, la artista ha explorado proyectos inconclusos, fallidos o cancelados del período más experimental de Bofill, utilizándolos como herramientas para reflexionar sobre el colapso de las promesas modernizadoras de los años setenta. El dispositivo expositivo se articula a través de tres elementos interdependientes. El núcleo de la muestra es el filme The Terminal Beach, que se proyecta desde una duna artificial construida específicamente para la ocasión y concebida como réplica sensorial del paisaje desértico donde se sitúa la narración. Este elemento no solo funciona como soporte físico para el visionado, sino como extensión espacial del propio relato fílmico. En uno de los extremos de la sala, dos pantallas enfrentadas presentan un díptico audiovisual que dialoga con otro proyecto poco divulgado de Bofill, La Ciudad en el Espacio, concebido para Moratalaz a comienzos de los años setenta. El tercer componente es una intervención gráfica: un vinilo aplicado sobre la cristalera que conecta la sala con la calle, estableciendo un juego visual y simbólico entre interior y exterior.

Vistas de la exposición "Anna Moreno. La tercera torsión", 2026. Foto: Miquel Coll

La arquitectura atraviesa transversalmente la práctica de Moreno, no como disciplina técnica, sino como un lenguaje que proyecta futuros y modela formas de habitar. En la figura de Bofill, la artista reconoce una condensación de las tensiones propias del final de la modernidad: un arquitecto que en los años setenta abrazó la utopía colectiva y que, ya en la década siguiente, se reconfiguró ideológicamente al convertirse en una figura de reconocimiento internacional. Para Moreno, Bofill encarna el tránsito entre el sueño transformador y su progresivo desmantelamiento.

Este interés se ha materializado en una investigación sostenida sobre proyectos que, al enfrentarse a la realidad política, social o económica, derivaron en desenlaces muy distintos a los imaginados. La Ciudad en el Espacio (1970) vertebra The Drowned Giant (2017); el complejo residencial Walden 7 (1975), en Sant Just Desvern, protagoniza Billennium (2018); y la villa agrícola Houari Boumédienne (1979), concebida en el Sáhara argelino, se convierte en el eje de The Terminal Beach (2024) y en el cierre simbólico de la trilogía. La arquitectura de Bofill funciona como hilo conductor, mientras que la obra de J. G. Ballard, referente de la nueva ola de la ciencia ficción británica, impregna el imaginario distópico que recorre el conjunto.

Vistas de la exposición "Anna Moreno. La tercera torsión", 2026. Foto: Miquel Coll

En The Terminal Beach, Moreno adopta la estructura de la road movie para documentar el estado actual de un asentamiento construido en 1979 bajo encargo del gobierno argelino presidido por Houari Boumédienne. El proyecto, desarrollado durante el período más experimental del estudio RBTA —entonces integrado por arquitectos, poetas y artistas—, aspiraba a materializar una visión moderna del habitar nómada. Sin embargo, el resultado fue un complejo inacabado que expone la fricción entre el ideal utópico y las inercias de los legados coloniales modernos.

El descubrimiento del asentamiento se produce de manera fortuita, a partir de unas imágenes localizadas en la web del estudio de arquitectura. La falta de referencias despierta la curiosidad de la artista, que decide desplazarse al desierto y constata que el enclave no solo existe, sino que continúa habitado. El filme, codirigido con el cineasta brasileño Bernardo Zanotta, surge de esa estancia. La ficción se construye en la sala de montaje y gira en torno a una fotógrafa imaginaria encargada de documentar las ruinas del lugar. A través de este personaje, la película cuestiona la mirada occidental sobre el desierto, denunciando su apropiación histórica como territorio a colonizar, explotar o instrumentalizar como escenario de prestigio arquitectónico.

Vistas de la exposición "Anna Moreno. La tercera torsión", 2026. Foto: Miquel Coll

La instalación refuerza esta lectura al revelar la duna como un decorado abierto, mostrando su reverso y subrayando la arquitectura como artificio escénico, en un guiño explícito al cine de Bernardo Bertolucci, que aparece en la película como un cameo inesperado.

La pieza A Question of Re-entry, formada por dos pantallas enfrentadas, aborda la experiencia de revisitar espacios del pasado desde los condicionantes del presente. Este trabajo dialoga con The Drowned Giant y con el happening organizado por Bofill en 1970 en Moratalaz para promover La Ciudad en el Espacio, un evento que acabó provocando el bloqueo del proyecto por parte de las autoridades franquistas. Moreno reconstruyó ese happening en 2017, y contrapuso imágenes originales en super-8 del artista Daniel Argimon con un contraplano digital contemporáneo, evidenciando el paso del tiempo y el riesgo de idealizar futuros que nunca llegaron a existir.

Vistas de la exposición "Anna Moreno. La tercera torsión", 2026. Foto: Miquel Coll

El último gesto de la exposición es el vinilo instalado sobre la cristalera del museo, que reinterpreta los motivos arquitectónicos de la capilla de la Misericordia mediante una paleta cromática asociada tanto a Bofill como al Mediterráneo. Esta intervención remite al legado urbano del Raval y activa una reflexión sobre el papel del museo en su entorno inmediato.

En conjunto, La tercera torsión propone una experiencia inmersiva donde la arquitectura se convierte en materia artística y política, invitando a pensar críticamente los imaginarios de futuro, los límites de la nostalgia y las consecuencias sociales de los proyectos utópicos no realizados.

Fotogramas de "The Terminal Beach" (2024-2025), cortesía de Anna Moreno y Bernardo Zanotta.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

Brassaï descifra los signos secretos de París en el Moderna Museet

El Moderna Museet de Estocolmo reconstruye la geografía nocturna y secreta de París a través de la mirada de Brassaï, uno de los grandes renovadores de la fotografía europea del siglo XX. Abierta hasta al 4 de octubre de 2026, ‘Brassaï. Los signos secretos de París’ reúne más de 160 fotografías en blanco y negro y constituye la primera gran presentación dedicada al artista en Suecia. La selección está formada por copias antiguas en gelatina de plata realizadas por el propio fotógrafo, circunstancia que permite contemplar las imágenes con las gradaciones, texturas y matices tonales concebidos originalmente por su autor.
La exposición se adentra en el periodo más fértil de su trayectoria, situado fundamentalmente en la década de 1930, cuando Brassaï convirtió sus recorridos nocturnos por la capital francesa en una investigación visual sobre la ciudad, sus habitantes y las huellas anónimas depositadas en sus muros. París deja de ser en estas imágenes una sucesión de monumentos reconocibles para transformarse en una materia viva, compuesta por niebla, adoquines húmedos, luces de gas, habitaciones clandestinas y figuras que parecen surgir de la oscuridad.

La exposición ‘Silver Egg’ devuelve el deseo, los sentidos y la incertidumbre al arte mediático

Del 4 de julio de 2026 al 21 de febrero de 2027, el ZKM | Centro de Arte y Medios de Karlsruhe en Alemania presenta ‘Silver Egg. The Eros of Media Art’, una exposición de gran escala que reúne cerca de cincuenta propuestas artísticas internacionales para examinar la relación entre deseo, percepción, tecnología, ecología y creación. Comisariada por Anett Holzheid, la muestra ocupa los atrios 8 y 9 de la planta baja del centro alemán y parte de una pregunta tan elemental como difícil de responder: qué impulsa todavía al ser humano a vincularse sensorialmente con el mundo y a intervenir creativamente en él.

Isabel Matoses: la fotógrafa que escribió con luz lo invisible

El Museo Lázaro Galdiano recupera, entre el 8 de julio y el 6 de septiembre, la figura de Isabel Matoses, una creadora esencial y todavía insuficientemente incorporada al relato de la fotografía española. ‘Isabel Matoses. La imagen recuperada’, comisariada por Begoña Torres, reúne por primera vez en más de cuatro décadas una parte decisiva de su producción y permite observar con nueva profundidad la obra de una artista que entendió la fotografía no como simple registro de la realidad, sino como un campo de intervención, pensamiento y revelación.

‘VOICES’ convierte el espiritismo en una genealogía feminista de la tecnología

El ΕΜΣΤ presenta en Atenas el estreno griego de ‘VOICES’, el videoensayo de Margarita Athanasiou que indaga en la canalización, la comunicación con entidades no físicas y la historia silenciada de las mujeres como cuerpos transmisores de voces, señales y presencias. La obra podrá verse hasta el 22 de noviembre de 2026 en la sala de proyecciones de la planta -1 del museo. Situada entre el ensayo audiovisual, la investigación histórica y la invocación poética, la pieza se adentra en la práctica de la canalización —entendida como comunicación con espíritus de los muertos, ángeles u otras presencias, habitualmente a través de un médium— para revelar una trama menos evidente: sus vínculos con el desarrollo de las tecnologías de la comunicación, la circulación de la información y los procesos de emancipación femenina.

MSF lleva al Thyssen la memoria herida de Sudán con ‘Esperanza a la fuerza’

Médicos Sin Fronteras presenta en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza ‘Esperanza a la fuerza’, una propuesta expositiva e inmersiva que acerca al público a Sudán desde un territorio poco habitual en el relato de la guerra: la cultura, la intimidad y la resistencia cotidiana de quienes han tenido que sobrevivir cuando el país se ha convertido en una geografía de desplazamiento, hambre y miedo. La muestra, abierta hasta el 15 de julio, convierte el espacio museístico en una zona de escucha. Allí, la pintura, la música, el testimonio humanitario y la realidad virtual funcionan como una misma pregunta ética: qué ocurre cuando una de las mayores crisis del mundo deja de ocupar el centro de la conversación internacional.

Varsovia revisa el siglo XX entre surrealismo antifascista y memorias africanas

El Museo de Arte Moderno de Varsovia abre una doble línea de lectura sobre el siglo XX: una conduce al surrealismo entendido como movimiento político, internacionalista y antifascista; la otra se adentra en las relaciones de Polonia con la negritud y el África subsahariana durante los años de la República Popular. Las exposiciones ‘Jesteś w sercu zmian. Surrealizm i antyfaszyzm’ —‘Estás en el corazón del cambio. Surrealismo y antifascismo’— y ‘Drogi Czarnych wkraczają w Biały Ląd’ —‘Los caminos de los negros entran en la Tierra Blanca’— no funcionan como relatos paralelos, sino como dos movimientos de una misma pregunta: qué ocurre cuando el arte deja de ser un refugio estético y se convierte en una forma de resistencia frente a la violencia organizada. Las muestras podrán apreciarse hasta el 1 de enero de 2027.

También te puede interesar

¿Dime con qué te evades y te diré quién eres en la Era del Cactus?

Los homosexuales siempre han sido los grandes precursores de las tendencias que el mundo heterosexual termina copiando, asumiendo y, a menudo, exagerando. Pasó con la moda urbana: desde la implantación de la riñonera o el bolso masculino, hasta los pendientes que hoy lucen con orgullo los futbolistas millonarios y que ya forman parte del patrimonio estético de la masa en la calle y los gimnasios. Es un proceso cíclico de asimilación cultural. Pero donde este patrón de imitación y réplica se repite con una precisión milimétrica no es en las pasarelas, sino en el mercado de la evasión existencial. Lo que empieza siendo un secreto a voces, un ritual de refugio en los afters gais y los espacios clandestinos de las grandes ciudades, acaba inevitablemente convertidose en una arraigada e incontestable práctica social transversal. Atrás quedaron ya los tiempos románticos y casi analógicos de la cafeína, las benzodiacepinas, el tabaco, los porros y la cocaína, sustancias que hoy consumen más algunos padres nostálgicos en sus cenas de reencuentro, que sus propios hijos.

Brassaï descifra los signos secretos de París en el Moderna Museet

El Moderna Museet de Estocolmo reconstruye la geografía nocturna y secreta de París a través de la mirada de Brassaï, uno de los grandes renovadores de la fotografía europea del siglo XX. Abierta hasta al 4 de octubre de 2026, ‘Brassaï. Los signos secretos de París’ reúne más de 160 fotografías en blanco y negro y constituye la primera gran presentación dedicada al artista en Suecia. La selección está formada por copias antiguas en gelatina de plata realizadas por el propio fotógrafo, circunstancia que permite contemplar las imágenes con las gradaciones, texturas y matices tonales concebidos originalmente por su autor.
La exposición se adentra en el periodo más fértil de su trayectoria, situado fundamentalmente en la década de 1930, cuando Brassaï convirtió sus recorridos nocturnos por la capital francesa en una investigación visual sobre la ciudad, sus habitantes y las huellas anónimas depositadas en sus muros. París deja de ser en estas imágenes una sucesión de monumentos reconocibles para transformarse en una materia viva, compuesta por niebla, adoquines húmedos, luces de gas, habitaciones clandestinas y figuras que parecen surgir de la oscuridad.

Dolce&Gabbana construye con ‘ArteModa’ la genealogía artística de su universo creativo

La historia del arte también puede leerse sobre un cuerpo. Puede adquirir la forma de una capa, plegarse en la arquitectura de un vestido o reaparecer, varios siglos después, en la superficie minuciosa de un bordado. ‘Dolce&Gabbana ArteModa’, el volumen realizado por la firma italiana en colaboración con Rizzoli, parte de esa posibilidad: comprender la moda como un lenguaje capaz de traducir la pintura, la escultura, el mosaico y la ornamentación histórica a una materia viva, móvil y destinada a relacionarse con la anatomía.
El libro, publicado el pasado mayo, no se limita a recopilar las referencias artísticas que han acompañado la trayectoria de Domenico Dolce y Stefano Gabbana. Su propósito consiste en construir una genealogía visual de la casa, explicar de qué manera determinadas obras maestras, periodos históricos y movimientos creativos han alimentado su imaginario y revelar el procedimiento mediante el cual una imagen deja de pertenecer exclusivamente al museo para convertirse en tejido, volumen, color y gesto.

¿Qué sabemos realmente de Jiddu Krishnamurti?

En 2026 se cumplen cuarenta años de la muerte de Jiddu Krishnamurti, ocurrida el 17 de febrero de 1986 en Ojai, California. El aniversario devuelve al primer plano a una figura cuya obra conserva una vigencia difícil de acomodar en los estantes habituales. Fue presentado durante su adolescencia como futuro guía espiritual de la humanidad y terminó impugnando la autoridad del maestro. Habló ante auditorios multitudinarios, pero pidió a quienes lo escuchaban que no lo convirtieran en referente. Promovió escuelas y aceptó la creación de fundaciones destinadas a preservar sus enseñanzas, aunque sostuvo que la verdad no podía quedar encerrada en una institución, una religión o un procedimiento. El aniversario de su muerte permite revisar la obra de un pensador que combatió la autoridad espiritual, investigó los mecanismos del miedo y convirtió la observación de la conciencia en una forma radical de responsabilidad. Su legado conserva una extraña actualidad, aunque también exige separar la intuición filosófica de la evidencia científica y la libertad interior de sus posibles simplificaciones.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias