El cine, cuando se compromete con la realidad, se convierte en una herramienta poderosa para visibilizar aquello que muchas veces permanece oculto. En este contexto, la actriz, guionista y productora Mercedes del Olmo presenta “Un niño escucha”, un cortometraje que aborda la violencia de género y la violencia vicaria desde una perspectiva poco habitual: la de un menor que vive y sufre en silencio una realidad desgarradora. Lejos de edulcorar el relato, la obra apuesta por una narración directa y honesta, que interpela al espectador y le obliga a enfrentarse a una problemática tan vigente como dolorosa.
Con una trayectoria marcada por la inquietud creativa y el espíritu emprendedor, Del Olmo asume en este proyecto un triple rol que evidencia su implicación personal y artística. En esta entrevista, nos habla del origen del cortometraje, de los retos de producir cine independiente con contenido social, de su experiencia trabajando con Juanjo Artero y de la importancia de contar historias que incomodan, pero que resultan necesarias. Porque, como ella misma defiende, solo enfrentando la realidad sin filtros es posible generar conciencia y avanzar hacia el cambio.