“Perpetuum mobile”. Círculo de Bellas Artes.
La generación surgida en las primeras décadas del siglo XXI es la más madura y creativa de cuantas han existido en la historia de la fotografía española, también la mejor formada y la más numerosa. Pero hay una característica que la diferencia de las anteriores: la masiva presencia de las mujeres en un territorio que a lo largo de la historia había estado habitado mayoritariamente por hombres. Comparada con la que se hizo visible tras la dictadura, esta generación sí se ha nutrido de referentes nacionales e internacionales y se ha aventurado con naturalidad a experimentar con hibridaciones formales, que desbordan la bidimensionalidad de las fotografías, y conceptuales, asumiendo la naturaleza subjetiva y polisémica que deriva del uso y lectura de las imágenes.
Perpetuum mobile propone una estructura abierta, una suerte de jardín de especies, que ilustra ese ensanchamiento de los límites de la creación fotográfica y las incesantes mutaciones que han ido transformando a lo largo de casi dos siglos el estatuto fundacional del medio: la mímesis de la realidad. La mayoría de quienes integran esta generación se desentienden de sancionar lo que es real o no. Generan imágenes que se mueven en las fronteras de la ficción, se sirven de procedimientos antiguos que añaden tiempo y memoria a sus imágenes y exhiben nuevos soportes de representación, los que se han activado mediante las tecnologías digitales, para relacionarse con el presente y el pasado. Construyen estructuras complejas de imágenes que apelan a la inestabilidad de las identidades y al carácter mutante de las certezas. Se sirven de la «intención intuitiva» para articular lo particular y lo universal, la materia y el espíritu desde nuevos parámetros de expresión.
Créditos imagen: Marina Núñez, Fuera de sí, Supernova Silvia, 2018 © Marina Núñez
“Masahisa Fukase. Ravens”. Círculo de Bellas Artes.
Masahisa Fukase (Hokkaido, Japón, 1934 -2012) irrumpió en la escena fotográfica japonesa en los años 60, desafiando las convenciones de la época y explorando temas emocionales y personales en una sociedad en transformación. Fusionó sensibilidad artística con destreza técnica, siendo un innovador en la difusión de su obra a través de revistas y fotolibros, los cuales también estarán presentes en esta exposición.
Su extensa serie Ravens, (1975-1986) es, en conjunto, una obra maestra que trasciende fronteras culturales y temporales. En ella, Fukase explora la soledad, la melancolía y la obsesión en un dramático viaje personal. Las imágenes de cuervos, en blanco y negro, capturan la dualidad de la vida y la muerte, resonando profundamente en el espectador.
La importancia de Ravens, serie que por primera vez se expone de manera exclusiva en España, radica en su capacidad para evocar emociones y reflexiones existenciales a partir de la búsqueda interior de Fukase como artista. Al identificarse con los cuervos, nos invita a explorar el alma humana. Karasu [Ravens, en el original en japonés] ha influenciado a generaciones de fotógrafos, consolidando a Fukase como pionero de la fotografía del Yo.
Créditos imagen: Masahisa Fukase, Ravens, Erimo Cape, 1976 © Masahisa Fukase Archives.









