Urban Beat Contenidos

Corrupción de izquierdas: Cuando la utopía progresista necesita su yate, su chalet o sus “putas” para existir

España es tierra de paella, sol, fútbol y curiosamente también de corrupción política. Pero no cualquier corrupción: hoy hablaremos de la más comprometida, la que abraza socialmente los problemas de sus ciudadanos menos pijos, la que se hace en nombre del pueblo lo mismo que hace la derecha pero con la dificultad de entender que “todos” son lo mismo… sí, la corrupción de izquierdas ha dado un paso adelante y planteado cara con un ahínco nunca antes visto. La vehemencia de los corruptos de izquierdas es tan elocuente que abochorna a los pobres militantes que se sienten huérfanos y desorientados ¿Quién dijo que para ser un buen socialista no se puede ser corrupto con cuentas en Paraísos Fiscales? No seamos ingenuos. No es vinculante. La izquierda también tiene derechos-as a disfrutar de sus “mordidas”. Solo faltaba. Bajo el sol de Dios todos somos cristianos. El Vaticano es corrupto, el PSOE es corrupto, el PP es corrupto, VOX es corrupto, está todo normalizado. Sólo cambian los colores. Es una corrupción endémica, normalizada, aceptada y lo más triste es que la desolación es un “Pandemia Corrupta” que parasita todos los estamentos políticos. Los ciudadanos están como niños en vísperas de entrar en la “Cámara de Gas” de los señores del poder.

Durante años, la izquierda española ha gozado del aura moral de ser “la opción del pueblo”, “los que luchan contra el sistema”, “los que no son como ellos”. Y claro, esa narrativa funcionaba mientras ellos eran los otros. Pero cuando la izquierda empezó a gobernar, a gestionar presupuestos y a pisar moqueta, ¡sorpresa! También resultó tener bolsillos. Y vaya si los usó y la moqueta se sustituyó por otra, henchida de imágenes cual collage de billetes blanqueados, prostitutas y secretarios de comunicación corruptos. La moqueta que pisa el Partido Socialista es un collage muy naif  que incluye recortes bizarros de coaliciones independentistas y poco más que decir.

De la pancarta al Consejo de Administración

 

Un día estás protestando contra los bancos, y al siguiente estás sentado en uno. Cosas que pasan. Podemos, por ejemplo, nació del 15M, ese gran estallido popular que clamaba contra “la casta”. Pero en cuanto tocó poder, descubrimos que algunos de sus miembros entendieron “asaltar los cielos” como “alquilar ático con vistas”.

Ahí está el famoso caso de Irene Montero y Pablo Iglesias, cuyo chalet en Galapagar fue más viral que cualquier medida social que promovieran. Que no es ilegal comprarse una casa, por supuesto. Pero cuando tu discurso gira en torno a “vivir como la gente”, y luego te mudas a una urbanización con piscina y portero 24 horas… digamos que se te escapa un poquito el mensaje.

Y eso sin entrar en las contrataciones cruzadas, los asesores con CV difuso, o los viajes de lujo disfrazados de misiones internacionales. Porque si algo tiene la izquierda institucionalizada es una gran capacidad para justificar sus excesos con palabras como “formación”, “intercambio cultural” o “proceso democrático de transformación”.

Comunismo con American Express

 

Uno de los momentos más irónicos de la izquierda patria es cuando se ven obligados a gestionar la economía. De pronto, los que exigían nacionalizar los sectores estratégicos se ven firmando acuerdos con grandes constructoras. Los que pedían expropiaciones acaban negociando con fondos buitre. ¡Hasta les hemos visto defendiendo el turismo de masas que antes demonizaban!

¿Y qué decir de esos ayuntamientos “del cambio”, donde algunos regidores descubrieron lo bien que sientan las mariscadas cuando no las pagas tú? Desde sobresueldos hasta contratos adjudicados a asociaciones amigas, pasando por el clásico “coloca a mi primo que es muy válido”… Todo un máster en hipocresía aplicada.

La izquierda ha demostrado que puede corromperse igual que la derecha, pero con un toque de condescendencia ideológica: como si el hecho de tener “valores progresistas” te otorgara una especie de inmunidad ética. “Sí, hemos malversado, pero por una buena causa”. El Robin Hood con chaqueta de tweed.

La doble moral: eso que critico pero también practico

 

La verdadera especialidad de los corruptos de izquierdas no es quedarse con el dinero. Eso lo hace cualquiera. Lo suyo es la capacidad de indignarse por la corrupción… mientras la practican. El famoso “y tú más”, pero con una camiseta del Che Guevara.

Recordemos cuando algunos líderes de izquierda pedían dimisiones fulminantes por casos de corrupción en otros partidos, pero cuando el escándalo salpicaba a su gente… ¡ay, entonces eran “ataques mediáticos de la derecha”! Qué casualidad. El mismo periódico que ayer era referente democrático, hoy es “un instrumento del Ibex”.

Y por supuesto, si se abre una investigación judicial, es “lawfare”. Porque nada más revolucionario que desprestigiar al poder judicial cuando te investiga a ti. Lo importante es nunca reconocer un error, siempre decir que es un ataque al proyecto de transformación social. Y si eso no cuela, recurrir al comodín del franquismo.

Conclusión: igualdad también para robar

 

En definitiva, la corrupción en la izquierda española no es más limpia, ni más ética, ni más justificada. Es simplemente la misma de siempre, pero con más discurso y menos corbata. La gran ironía es que, tras años señalando con el dedo, resulta que ese dedo también tenía huellas.

La buena noticia es que esto demuestra que, al final, somos todos iguales. La izquierda también puede ser clientelista, opaca y oportunista. ¡Viva la igualdad! Si la derecha robaba con crucifijo en la mano, la izquierda puede hacerlo con una camiseta morada y una cita de Marx.

Eso sí, con perspectiva de género y lenguaje inclusivo.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

Federico García Lorca sigue desaparecido porque España buscó tarde y mal sobre un mapa trazado por el franquismo

Noventa años después de su asesinato, Federico García Lorca continúa sin cadáver, sin tumba y sin una certeza científica capaz de clausurar el último acto de una tragedia que España ha administrado mediante testimonios fragmentarios, búsquedas tardías, errores institucionales y una resistencia casi orgánica a mirar debajo de su propia tierra. El poeta más universal de la literatura española del siglo XX permanece atrapado en una paradoja intolerable: todos saben aproximadamente dónde lo mataron, abundan las teorías sobre quiénes participaron en el crimen y se han escrito bibliotecas enteras alrededor de sus últimas horas, pero nadie ha logrado determinar dónde depositaron su cuerpo. La desaparición no constituye un apéndice accidental del asesinato. Forma parte del crimen.

Yoani Sánchez desafía desde Instagram el cerco informativo cubano

Yoani Sánchez pulsa el botón de emisión en instagram y, durante unos segundos, en ese botón rojo, Cuba deja de ser una abstracción diplomática americana , una estadística económica fallida o una disputa ideológica administrada desde despachos extranjeros. Cuba vuelve a ser Cuba. Aparece una calle de La Habana sin luz, una conversación interrumpida, una cazuela golpeada, la respiración de quien sostiene el teléfono y la posibilidad de que la conexión desaparezca antes de que termine la frase. En sus frecuentes directos de Instagram, la periodista cubana no reconstruye el país cuando el acontecimiento ya ha sido domesticado por el sórdido lenguaje oficial. Lo transmite mientras sucede. Yoani Sánchez transmite desde una isla donde informar también significa exponerse a morir y ella es la única que puede hacerlo desde una voluntad de acero. Todos los cubanos de la diáspora deberían ponerse en su pellejo. Todos están esperando que otros como ella, lo hagan. Con lo machistas que son en Cuba y ha tenido que venir una mujer a darles lecciones de entendimiento a muchos hombres del exilio.

El Jardín de las Tullerías reúne patrimonio, diseño y memoria olímpica durante el verano parisino

El Jardín de las Tullerías reivindica este verano su condición de escenario privilegiado de la vida cultural parisina mediante una programación que reúne patrimonio, creación contemporánea y experiencias al aire libre. El regreso del pebetero de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024, una nueva colección de objetos para pícnic concebida por Luke Edward Hall, la primera tienda efímera del Palais des Thés y una nueva edición del festival de artes escénicas ‘Les Étés du Louvre’ proponen otra manera de recorrer uno de los espacios históricos más reconocibles de la capital francesa. La iniciativa transforma el jardín en algo más que una pausa vegetal dentro de la ciudad. Su paisaje, configurado a través de siglos de historia, funciona como punto de encuentro entre la memoria del Louvre, el diseño contemporáneo y una biodiversidad cuya riqueza suele quedar disimulada por la monumentalidad del conjunto.

Berlín reconstruye la memoria del Muro, 65 años después, para interrogar las fronteras del presente

Sesenta y cinco años después del inicio de la construcción del Muro, que alteró la geografía de Berlín y convirtió la división política en una experiencia física, la ciudad regresa a aquella herida con un programa que transforma la memoria histórica en experiencia urbana, creación artística y responsabilidad política. Del 13 al 16 de agosto de 2026, actos institucionales, exposiciones, testimonios, conciertos, lecturas, proyecciones y recorridos reconstruirán las consecuencias de una frontera que separó familias, modificó el transporte, condicionó hospitales y estaciones, e impuso al deseo de libertad la vigilancia de un Estado.

¿Dime con qué te evades y te diré quién eres en la Era del Cactus?

Los homosexuales siempre han sido los grandes precursores de las tendencias que el mundo heterosexual termina copiando, asumiendo y, a menudo, exagerando. Pasó con la moda urbana: desde la implantación de la riñonera o el bolso masculino, hasta los pendientes que hoy lucen con orgullo los futbolistas millonarios y que ya forman parte del patrimonio estético de la masa en la calle y los gimnasios. Es un proceso cíclico de asimilación cultural. Pero donde este patrón de imitación y réplica se repite con una precisión milimétrica no es en las pasarelas, sino en el mercado de la evasión existencial. Lo que empieza siendo un secreto a voces, un ritual de refugio en los afters gais y los espacios clandestinos de las grandes ciudades, acaba inevitablemente convertidose en una arraigada e incontestable práctica social transversal. Atrás quedaron ya los tiempos románticos y casi analógicos de la cafeína, las benzodiacepinas, el tabaco, los porros y la cocaína, sustancias que hoy consumen más algunos padres nostálgicos en sus cenas de reencuentro, que sus propios hijos.

¿Qué sabemos realmente de Jiddu Krishnamurti?

En 2026 se cumplen cuarenta años de la muerte de Jiddu Krishnamurti, ocurrida el 17 de febrero de 1986 en Ojai, California. El aniversario devuelve al primer plano a una figura cuya obra conserva una vigencia difícil de acomodar en los estantes habituales. Fue presentado durante su adolescencia como futuro guía espiritual de la humanidad y terminó impugnando la autoridad del maestro. Habló ante auditorios multitudinarios, pero pidió a quienes lo escuchaban que no lo convirtieran en referente. Promovió escuelas y aceptó la creación de fundaciones destinadas a preservar sus enseñanzas, aunque sostuvo que la verdad no podía quedar encerrada en una institución, una religión o un procedimiento. El aniversario de su muerte permite revisar la obra de un pensador que combatió la autoridad espiritual, investigó los mecanismos del miedo y convirtió la observación de la conciencia en una forma radical de responsabilidad. Su legado conserva una extraña actualidad, aunque también exige separar la intuición filosófica de la evidencia científica y la libertad interior de sus posibles simplificaciones.

También te puede interesar

‘Iconos’ reorganiza cuatro siglos de arte en el Kunsthaus Zürich

Un museo no determina únicamente qué obras deben conservarse. También decide dónde situarlas, con cuáles deben compartir el espacio y desde qué relato serán contempladas. El Kunsthaus Zürich someterá ese poder institucional a una revisión mediante ‘Iconos. Obras seleccionadas de la colección’, una exposición que reorganiza algunos de sus fondos más relevantes para demostrar que el significado de una obra puede modificarse cuando cambia aquello que la rodea. Del 11 de septiembre de 2026 al 10 de enero de 2027, obras de Monet, Hodler, Picasso, Taeuber-Arp, Tinguely y Warhol abandonan sus relaciones habituales para dialogar con otras épocas y con la memoria afectiva de los habitantes de Zúrich.

El Ballet Español de la Comunidad de Madrid lleva a Escena Escorial ‘Nascencia’, una danza sobre la herida y el renacimiento

El Ballet Español de la Comunidad de Madrid llegará el próximo 3 de septiembre al Festival Internacional de Artes Escénicas Escena Escorial con ‘Nascencia’, una suite de danza española contemporánea que sitúa el cuerpo frente a uno de sus conflictos más antiguos: la necesidad de reconstruirse después de la caída. La producción continúa así el itinerario iniciado el pasado mes de junio en Clásicos en Alcalá y prepara su desembarco en los Teatros del Canal, donde permanecerá del 24 de septiembre al 4 de octubre de 2026.

Nike escucha al cuerpo femenino para construir Studio Fleece

Nike presenta Studio Fleece, una colección de ropa deportiva femenina concebida para combinar comodidad, rendimiento y versatilidad durante el día. Su desarrollo incorpora las opiniones de más de 300 mujeres de todo el mundo. El lanzamiento se completa con Solo Fleece, una propuesta masculina que comparte la atención de la compañía por los materiales, las proporciones y los acabados. Las observaciones recogidas permitieron perfeccionar la suavidad, el ajuste, la estructura, la resistencia y la funcionalidad de cada modelo, además de abordar uno de los problemas más persistentes de las prendas negras: la pérdida progresiva de intensidad después de los lavados. La experiencia de las mujeres deja así de operar como una referencia abstracta y participa directamente en las decisiones del producto.

La Maison Européenne de la Photographie celebra su 30.º aniversario de la mano de Irving Penn

Irving Penn comprendió muy pronto que la fotografía de moda podía prescindir de buena parte de su aparato escenográfico para hacerse inolvidable. Mientras la industria perfeccionaba decorados, relatos y ficciones de deseo, él redujo numerosas imágenes de estudio a una superficie desnuda donde la ropa, la luz y el cuerpo debían asumir toda la responsabilidad de la representación. Esa renuncia selectiva al artificio, lejos de empobrecer la imagen, la dotó de una tensión que todavía conserva intacta: cada prenda aparece como una arquitectura y cada modelo adquiere la gravedad de un personaje. La Maison Européenne de la Photographie de París sitúa esa disciplina en el centro de ‘PENN & FASHION’, exposición organizada con The Irving Penn Foundation y la Nicola Erni Collection que podrá visitarse del 30 de septiembre de 2026 al 17 de enero de 2027. Concebida como apertura de la temporada conmemorativa del 30.º aniversario de la institución, la muestra reconstruye cronológicamente la carrera de Penn entre 1947 y 2008 mediante fotografías, copias excepcionales y facsímiles de Vogue que restituyen el contexto editorial en el que muchas imágenes fueron concebidas.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias