Urban Beat Contenidos

“Cuerpos Vivos”: más de 200 obras enfrentan a Miguel Ángel y Rodin en el Louvre

Es un diálogo y a su vez, una colisión suspendida en el tiempo. La exposición “Miguel Ángel Rodin: Cuerpos Vivos”convoca a Miguel Ángel y Auguste Rodin en un mismo plano de intensidad, donde sus obras dejan de pertenecer a sus siglos para enfrentarse cuerpo a cuerpo. Lo que emerge no es una comparación académica, sino una tensión latente: dos formas de esculpir la vida que, aún hoy, siguen negándose a quedar inmóviles. La muestra, que reúne más de doscientas piezas y podrá visitarse entre el 15 de abril y el 20 de julio de 2026 en el museo del Louvre, no se limita a exhibir obras: articula una tensión. Lo que aquí se confronta no es solo un legado, sino una forma de entender el cuerpo como territorio donde lo visible y lo invisible se disputan el sentido. El cuerpo —piel, volumen, superficie— aparece como una membrana atravesada por algo más: una energía interna que ambos artistas intentaron hacer perceptible.

El recorrido plantea una pregunta que atraviesa toda la exposición: ¿hasta qué punto la relectura de la Antigüedad y la centralidad del cuerpo humano en estos dos creadores abrieron la puerta a las fracturas estéticas del siglo XX? La respuesta no se formula de manera explícita, pero se insinúa en cada diálogo, en cada yuxtaposición.

Auguste Rodin. Adán- foto de Christian Baraja

Lejos de la hagiografía, la exposición desmonta el mito sin destruirlo. Al poner en relación obras de ambos escultores con piezas manieristas —como las de Vincenzo Danti, Vincenzo de Rossi o Pierino da Vinci— y con creaciones contemporáneas de Joseph Beuys, Bruce Nauman y Giuseppe Penone, se revela una genealogía más compleja: una red de influencias, apropiaciones y desviaciones que prolonga la vida de estas formas más allá de su contexto original.

El conjunto —mármoles, bronces, yesos, terracotas, moldes y obra gráfica— procede de instituciones como el Louvre y el Museo Rodin, junto a préstamos internacionales, y se organiza en cinco secciones que orbitan en torno a una obsesión compartida: el cuerpo como forma viva.

Miguel Ángel. Hombre Desnudo, Vista Frontal

Desde el umbral, el visitante es recibido por cinco esculturas que funcionan casi como presencias: El esclavo moribundo y El esclavo rebelde de Miguel Ángel dialogan con La edad de bronce, Adán y Juan de Aire de Rodin. No son solo obras; son cuerpos tensados por una fuerza interna que parece resistirse a la inmovilidad.

La primera sección aborda la construcción del mito. Retratos, homenajes y objetos vinculados a ambos artistas trazan la arquitectura simbólica que los ha convertido en figuras casi intocables. En el caso de Rodin, la huella de Miguel Ángel se vuelve explícita: su viaje a Florencia en 1876 y el descubrimiento de la Capilla de los Príncipes en San Lorenzo marcan un punto de inflexión. Allí, según escribió a Rose Beuret, creyó vislumbrar los secretos de aquel “mago”.

Miguel Ángel, Adán y Eva expulsados del Jardín del Edén

El diálogo continúa en el terreno de la naturaleza y la Antigüedad. Ambos escultores parten de una observación rigurosa del cuerpo humano —Miguel Ángel mediante la disección, Rodin a través del trabajo con modelos vivos—, pero el resultado no es una copia, sino una transformación. El cuerpo se recompone, se idealiza o se tensiona hasta producir una forma que ya no pertenece del todo a la realidad.

En este contexto emerge el torso como forma autónoma. Si Miguel Ángel reconoció la potencia estética del fragmento al no intervenir el Torso del Belvedere, Rodin lleva esa intuición más lejos al convertir el fragmento en obra completa. Lo incompleto deja de ser carencia para convertirse en lenguaje.

Auguste Rodin, La mano de Dios- foto de Christian Baraja

Ese principio alcanza su máxima expresión en la sección dedicada a lo inacabado. Aquí, la escultura no oculta su proceso: lo exhibe. Las huellas del gesto creativo permanecen visibles, como si la obra estuviera todavía en tránsito. Un pequeño Cristo en la cruz procedente de la Casa Buonarroti, junto a los Esclavos, evidencia la potencia de esta estética. Frente a ello, Rodin responde con La Mano de Dios, donde la materia parece aún maleable, suspendida entre la forma y su posibilidad.

Miguel Ángel, Cristo en la Cruz

Los dibujos de ambos artistas refuerzan esta idea: líneas vibrantes, contornos inestables que sugieren movimiento. La superficie del mármol, trabajada con esa lógica inacabada, captura la luz y genera un efecto cercano al sfumato, disolviendo los límites entre la obra y el espacio que la rodea.

Pero si hay un eje que vertebra toda la exposición es la relación entre cuerpo y alma. En estas esculturas, la anatomía no es un fin, sino un medio. El cuerpo se convierte en soporte de lo psíquico, en traducción de estados internos. El San Bartolomé de Miguel Ángel o el Balzac de Rodin son, en este sentido, cuerpos pensantes, atravesados por una intensidad que roza lo espectral. Las obras contemporáneas —como las de Beuys— amplifican ese eco, desplazándolo hacia otros lenguajes.

Miguel Ángel, Dos hombres desnudos cargando un tercer hombre de pie

La última sección se adentra en la energía como principio estructural. Las figuras serpentinas de Miguel Ángel, el dinamismo contenido en obras como el Dios del río de Pierino da Vinci o La voz interior de Rodin revelan cuerpos que, incluso en reposo, parecen a punto de desbordarse. La célebre terribilità miguelangelesca —encarnada en el Moisés— se enfrenta aquí a la presencia casi hipnótica del Balzac rodiniano.

Auguste Rodin, El hombre de la nariz rota- Foto de Christian Baraja
Miguel Ángel, Cabeza de Fauno

Ese pulso vital se prolonga en el espacio, en la manera en que los cuerpos se organizan, se equilibran o se precipitan hacia el límite de la inestabilidad. La exposición culmina con una obra de vídeo de Bruce Nauman, Walking a Line, que traslada esa tensión al movimiento contemporáneo, cerrando el recorrido con una pregunta abierta más que con una conclusión.

Al final, el visitante regresa al punto de partida: cinco cuerpos desnudos, musculosos, atravesados por una energía que no se deja fijar. No son reliquias. Son restos vivos de una investigación que sigue en curso. Porque aquí la escultura no aparece como una forma concluida, sino como un campo de ensayo donde la materia, todavía, respira.

Michelangelo, El esclavo moribundo

Más infromación AQUÍ

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Urbanbeat Julio 2024
¡Descarga ahora el último nùmero de nuestra revista!

Tania Candiani convierte el IVAM en un subsuelo vivo con ‘Radix’

La muestra, presentada en el Centre Julio González y abierta hasta al 6 de septiembre de 2026, ha sido comisariada por Blanca de la Torre, directora del IVAM, y cuenta con la colaboración de LABoral Centro de Arte y Creación Industrial, institución a la que el proyecto itinerará en 2027. ‘Radix’ funciona como una instalación inmersiva concebida a la manera de un ecosistema híbrido. La galería 3 del IVAM se transforma en un organismo expandido, una suerte de corte anatómico de una planta imaginada, inspirada en una estructura vegetal que Candiani encontró en un libro del Jardín Botánico de Valencia. A partir de esa imagen, la sala abandona su neutralidad museística para adoptar una geometría radial, envolvente, casi orgánica, en la que el espacio deja de actuar como mero contenedor y se convierte en cuerpo, en sistema, en bioma posible.

«Aurèlia Muñoz. Entes»: la materia textil como pensamiento, criatura y forma expandida

El Museo Reina Sofía presenta «Aurèlia Muñoz. Entes», la retrospectiva más ambiciosa realizada hasta la fecha sobre una de las figuras esenciales en la renovación del lenguaje escultórico textil europeo del siglo XX. Organizada junto al MACBA, Museu d’Art Contemporani de Barcelona, la exposición conmemora el centenario del nacimiento de la artista catalana Aurèlia Muñoz (Barcelona, 1926–2011) y propone un recorrido amplio por cinco décadas de una trayectoria marcada por la investigación material, la expansión de los límites del tejido y una comprensión profundamente contemporánea de la obra como espacio de conocimiento.

El Thyssen recorre las variaciones de Carmen Laffón, la artista que convirtió lo cotidiano en permanencia

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza sitúa en el centro de su programación la figura de Carmen Laffón (Sevilla, 1934-2021), una de las creadoras más singulares de la figuración española contemporánea y segunda mujer en ingresar como académica de número en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Bajo el título «Carmen Laffón. Variaciones», la institución propone una lectura amplia de su universo plástico a través de 78 obras —óleos, carboncillos y esculturas— realizadas entre 1956 y 2021. La exposición, primera gran monográfica dedicada a la artista desde su fallecimiento, articula un recorrido por los motivos que atravesaron más de seis décadas de trabajo: la muñeca Marcelina, la cuna, los bodegones, los cestos, las máquinas de coser, los armarios, el Coto de Doñana, la cal, las salinas y la viña. La muestra podrá apreciarse del 23 de junio al 27 de septiembre de 2026.

PHotoESPAÑA 2026 vuelve a imaginar los límites de la imagen contemporánea

La 29ª edición de PHotoESPAÑAse desplegará del 13 de mayo al 13 de septiembre bajo un lema que funciona casi como una declaración de principios: “Volver a imaginar”. En un tiempo atravesado por la saturación visual, la circulación inmediata de imágenes y la sospecha creciente sobre sus modos de producción, el festival internacional de fotografía propone una edición centrada en la creatividad, la experimentación y la exploración de los límites del lenguaje fotográfico. La imagen deja de aparecer como simple registro del mundo para convertirse en campo de tensión, herramienta crítica y territorio de imaginación contemporánea.

Matadero Madrid convierte los sistemas invisibles en materia crítica con ‘(Super)Models’, núcleo de Mayrit 2026

Matadero Madrid volverá a situarse en el centro de la conversación contemporánea con la llegada de ‘(Super)Models’, exposición que podrá visitarse del 30 de abril al 21 de junio en Nave Una y que se erige como uno de los grandes ejes de la cuarta edición de Mayrit Bienal de Diseño y Arquitectura de Madrid. Impulsada por Intermediae Matadero y la propia bienal, la muestra propone una lectura incisiva sobre los mecanismos que organizan la experiencia cotidiana y condicionan la forma en que entendemos el presente.
Comisariada por Eduarda Neves y Mohammad Salemy, la exposición parte de una noción aparentemente sencilla: el modelo como herramienta de medida, representación y simplificación de la realidad. Sin embargo, ese concepto clásico ha mutado. En la actualidad, los modelos se han transformado en supermodelos: estructuras complejas que ya no solo describen el mundo, sino que intervienen activamente en su fabricación simbólica, política y económica.

El CCCB examina siglos de obsesión estética en «El culto a la belleza»

La belleza ha sido celebrada como ideal, perseguida como promesa y utilizada como mecanismo de control. Pocas nociones aparentemente inocentes arrastran una carga histórica tan profunda. Bajo esa premisa, el CCCB presenta «El culto a la belleza», una exposición que indaga en la genealogía de los cánones estéticos, cuestiona sus fundamentos y devuelve protagonismo a los cuerpos tradicionalmente expulsados de la norma. La muestra podrá visitarse en la planta 3 del centro barcelonés entre el 21 de mayo y el 8 de noviembre de 2026. El proyecto parte de una propuesta concebida por Janice Li para la Wellcome Collection en 2023, y ha sido adaptado localmente por Blanca Arias y Júlia Llull.

También te puede interesar

Tania Candiani convierte el IVAM en un subsuelo vivo con ‘Radix’

La muestra, presentada en el Centre Julio González y abierta hasta al 6 de septiembre de 2026, ha sido comisariada por Blanca de la Torre, directora del IVAM, y cuenta con la colaboración de LABoral Centro de Arte y Creación Industrial, institución a la que el proyecto itinerará en 2027. ‘Radix’ funciona como una instalación inmersiva concebida a la manera de un ecosistema híbrido. La galería 3 del IVAM se transforma en un organismo expandido, una suerte de corte anatómico de una planta imaginada, inspirada en una estructura vegetal que Candiani encontró en un libro del Jardín Botánico de Valencia. A partir de esa imagen, la sala abandona su neutralidad museística para adoptar una geometría radial, envolvente, casi orgánica, en la que el espacio deja de actuar como mero contenedor y se convierte en cuerpo, en sistema, en bioma posible.

Lisi Estarás estrena en Madrid ‘#THISISBEAUTY’: la edad como belleza, cuerpo y pensamiento

Contemporánea Condeduque incorpora a su programación una de esas piezas que no comparecen ante el espectador como mero acontecimiento escénico, sino como una interrogación abierta sobre el cuerpo, la palabra y la posibilidad misma de comunicar. Los días 8 y 9 de mayo, el espacio madrileño acogerá el estreno en Madrid de ‘#THISISBEAUTY’, creación de la coreógrafa, bailarina y performer argentina Lisi Estarás, una figura indispensable para comprender las zonas más vivas, porosas y desobedientes de la danza contemporánea europea.

La escena madrileña dialoga con la potencia afrobrasileña de Corpus Entre Mundos

Madrid se convierte en mayo en territorio de resonancia para la danza afrobrasileña contemporánea con la llegada de Corpus Entre Mundos, compañía que despliega en distintos espacios de la capital una programación atravesada por la memoria, la corporalidad, la diáspora y el diálogo entre continentes. La propuesta, impulsada con el apoyo del Instituto Guimarães Rosa y la Embajada de Brasil en España, articula residencia artística, espectáculo, performance universitaria y talleres de danza afro, configurando un itinerario cultural que desborda la mera exhibición escénica para abrir un campo de encuentro entre creación, pensamiento y comunidad. La programación podrá apreciarse del del 5 al 14 de mayo.

Robots en quirófano: la cirugía mínimamente invasiva entra en una nueva carrera tecnológica

La cirugía robótica ha dejado de pertenecer al imaginario futurista para convertirse en uno de los campos donde la medicina contemporánea mide con mayor claridad su capacidad de transformación. El quirófano, durante siglos asociado a la destreza manual, al pulso del cirujano y a la precisión física del gesto humano, se está reorganizando alrededor de una nueva arquitectura técnica: consolas, brazos articulados, visión aumentada, datos clínicos, plataformas digitales y sistemas diseñados para intervenir el cuerpo con una invasión cada vez menor. La medicina quirúrgica entra así en una fase donde la excelencia ya no se define únicamente por la habilidad del especialista, sino también por la calidad del ecosistema tecnológico que lo acompaña.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias