Urban Beat Contenidos

Cine, pintura y angustia moderna: la nueva exposición que revive el alma del expresionismo en la Fundación Canal

La exposición “Expresionismo. Un arte de cine” es una propuesta ambiciosa que busca descifrar el diálogo fecundo entre el movimiento expresionista alemán y el cine en las primeras décadas del siglo XX, cuando Europa se debatía entre la devastación y la modernidad. La muestra, concebida como una travesía estética y emocional, permite entender cómo arte y cinematografía se fundieron en una misma respiración, compartiendo el deseo de retratar la angustia, la alienación y la búsqueda espiritual del ser humano en una época de crisis. La muestra podrá apreciarse entre el 8 de octubre de 2025 y el 4 de enero de 2026, en la Fundación Canal de Madrid.
Fotograma de la película "Nosferatu, una sinfonía del horror" (Nosferatu, eine Symphonie des Grauens), 1921. Dirigida por Friedrich Wilhelm Murnau. Guion de Henrik Galeen. © Fundación Friedrich Wilhelm Murnau, Wiesbaden

Expresionismo. Un arte de cine” está organizada junto con la Fundación Friedrich Wilhelm Murnau y el Institut für Kulturaustausch de Tübingen. La exposición reúne 152 piezas: 76 pinturas, esculturas, grabados y dibujos de los grandes maestros del expresionismo alemán, que dialogan con 19 fragmentos fílmicos y 57 fotogramas de once obras maestras del cine expresionista. Este montaje permite al espectador experimentar una suerte de inmersión sensorial donde las fronteras entre disciplinas se desvanecen: las pinceladas se transforman en luces de proyección, y las sombras del celuloide encuentran eco en los trazos convulsos de los lienzos.

Emil Nolde. Cabeza de chica (Head of a girl), s. f. Acuarela sobre papel japonés. Colección particular (Berlín) © Nolde Stiftung Seebüll.

El arte total

El expresionismo fue, ante todo, una respuesta visceral a la devastación moral y material de la Europa de entreguerras. Surgido en la Alemania de comienzos del siglo XX, este movimiento se erigió en un grito contra el orden racional y burgués. Su lenguaje visual, dominado por colores violentos, figuras deformadas y perspectivas quebradas, no pretendía copiar la realidad, sino revelar las tensiones internas del alma. Los artistas anhelaban una Gesamtkunstwerk —una “obra de arte total”— donde pintura, escultura, literatura, teatro y cine pudieran coexistir en un mismo impulso creador.

El cine, todavía en su infancia técnica pero en plena ebullición simbólica, se convirtió en el espacio idóneo para materializar esa aspiración. En sus claroscuros y distorsiones, los directores expresionistas hallaron una forma de traducir en imágenes el desasosiego colectivo, la desintegración del individuo y la crisis espiritual de una sociedad herida.

Fotograma de la película "El gabinete del Dr. Caligari" (Das Cabinet des Dr. Caligari), 1920. Dirigida por Robert Wiene. Guion de Hans Janowitz y Carl Mayer. © Fundación Friedrich Wilhelm Murnau, Wiesbaden.

Un legado que sigue proyectando sombras

Más de un siglo después, la estética expresionista sigue irradiando una poderosa influencia. Su imaginario —hecho de torres inclinadas, rostros espectrales y urbes devoradoras— no sólo marcó la historia del arte y del cine del siglo XX, sino que continúa inspirando a creadores contemporáneos como Tim Burton, Guillermo del Toro o el recientemente fallecido David Lynch, herederos directos de esa mirada donde lo grotesco y lo sublime cohabitan.

La exposición propone al visitante una reflexión sobre esa herencia: cómo el expresionismo configuró una forma de entender el mundo y el arte, erigiéndose en un espejo deformante que revela verdades más hondas que la realidad misma.

Tres itinerarios: ruptura, deformación y sueño

El recorrido se articula en tres secciones que trazan un paralelismo entre los conflictos sociales de la época y su representación artística.

  1. Ruptura / Liberación
    La primera parte aborda la tensión entre la asfixia y la emancipación en la Alemania de entreguerras. La inestabilidad política, la inflación, la desigualdad y la polarización ideológica convivieron con una efervescencia cultural inédita. El expresionismo reflejó esa dualidad: la fascinación por la modernidad y, a la vez, su condena.
    Obras como Metrópolis (calle con fachadas) de Otto Dix (1924/1925) muestran la vitalidad neurótica de las ciudades, mientras que filmes como Dr. Mabuse: El gran jugador (1922), De la mañana a la medianoche (1920) o Nervios (1919) retratan una sociedad que avanza hacia el progreso con la misma energía con la que se precipita al abismo.
  2. Forma / Deformación
    La segunda sección se adentra en el territorio de las mutaciones. La forma —ya sea el cuerpo humano, la arquitectura o la identidad— se distorsiona hasta revelar una fractura interior. Esta estética de la deformación, que halló su eco en pinturas como Calle en Soest de Christian Rohlfs (1911), encuentra su correlato cinematográfico en la monumental Metrópolis (1927) de Fritz Lang, donde la geometría de la ciudad se convierte en metáfora de la alienación industrial.
  3. Sueño / Trauma
    El último tramo de la muestra conduce al visitante hacia el mundo de las pesadillas. Tras la Primera Guerra Mundial, el arte expresionista se convirtió en un espejo de las heridas invisibles del alma europea. Obras como La danza de la muerte de Eduard Dollerschell (1919) o películas emblemáticas como Nosferatu, una sinfonía del horror (1921) y Misterios de un alma (1926) exploran el inconsciente colectivo de una sociedad traumatizada, donde la sombra adquiere un protagonismo moral y estético.
Fotograma de la película "Nosferatu, una sinfonía del horror" (Nosferatu, eine Symphonie des Grauens), 1921. Dirigida por Friedrich Wilhelm Murnau. Guion de Henrik Galeen. © Fundación Friedrich Wilhelm Murnau, Wiesbaden.

Los nombres y las imágenes del vértigo

El itinerario reúne obras de figuras capitales del movimiento: Ernst Ludwig Kirchner, Franz Marc, Emil Nolde, Otto Dix, George Grosz, Max Beckmann, Käthe Kollwitz, August Macke o Hermann Max Pechstein, entre otros. A ellos se suman fragmentos y secuencias de once títulos esenciales del cine expresionista: El gabinete del Dr. Caligari, Nosferatu, El Golem, Metrópolis, Dr. Mabuse, El último, Las aventuras del príncipe Achmed, Misterios de un alma, Nervios, De la mañana a la medianoche y Sumurun, una noche en Arabia.

Esta conjunción de lenguajes no busca sólo la belleza formal, sino revelar el contexto histórico que los generó: un tiempo en que la tecnología, la guerra y la modernidad desafiaban las viejas certezas, y el arte respondía con una mirada convulsa, crítica y profundamente humana.

August Macke. Cabeza de mujer II (Head of a Woman II), 1913. Carboncillo. Museo de la ciudad de Tubinga.

Un espejo de nuestra época

Expresionismo. Un arte de cine no se limita a rescatar un episodio estético del pasado; invita a reconocer en él una reflexión vigente sobre el presente. Porque aquella Alemania convulsa, herida por la industrialización y el trauma bélico, no está tan lejos de nuestro mundo saturado de pantallas, crisis e incertidumbres. En ambos casos, el arte actúa como revelador y refugio, como espejo de lo que tememos y anhelamos.

En la Sala Mateo Inurria 2 de la Fundación Canal, con entrada libre, esta exposición ofrece un viaje sensorial y reflexivo a un tiempo donde el cine y la pintura se fundieron para hablar, con una sola voz, de lo que el ser humano esconde detrás de su máscara: la belleza del miedo, la forma del deseo, la geometría del alma.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Urbanbeat Julio 2024
¡Descarga ahora el último nùmero de nuestra revista!

CaixaForum Sevilla acoge «Dinosaurios de la Patagonia» y abre una ventana a 200 millones de años de evolución

En un tiempo donde la experiencia museística tiende a oscilar entre la espectacularización y la pedagogía, CaixaForum Sevilla activa una propuesta que articula ambas dimensiones sin diluir su rigor científico:«Dinosaurios de la Patagonia» , una exposición desarrollada por el Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF) que propone un desplazamiento radical —geográfico y temporal— hacia uno de los territorios más fértiles en restos fósiles del planeta. La muestra, presentada el 9 de abril de 2026 por Moisés Roiz, Alejandro Pérez y el paleontólogo José Luis Carballido, se abre al público hasta el 12 de octubre como una inmersión en la era mesozoica y en la complejidad evolutiva de los dinosaurios que habitaron la Patagonia durante más de 200 millones de años.

La exposición “La casa del agua” reconstruye el paisaje a través de la arquitectura de la memoria

El Museo Lázaro Galdiano inaugura esta primavera una propuesta expositiva que trasciende la mirada contemplativa para adentrarse en una cartografía emocional de profundos habitáculos ecomocionales. La casa del agua, el nuevo proyecto de Ángel Marcos, se despliega como una arquitectura visual donde imagen, memoria y territorio se entrelazan hasta diluir las fronteras entre documento y experiencia.
Desde el 9 de abril hasta el 28 de junio, la institución madrileña acoge una propuesta concebida específicamente para sus salas, articulada en tres núcleos —agua, casa y viaje— que operan como vectores de una reflexión más amplia: habitar no como gesto físico, sino como pulsión afectiva, como forma de leer el mundo a través de sus restos. La imagen deja de ser superficie para convertirse en depósito de tiempo, en extensión de una memoria que se proyecta sobre el paisaje.

El Reina Sofía pone en diálogo el Guernica de Picasso con la obra de Dumile Feni

En Museo Reina Sofía, donde la historia no se conserva sino que se tensiona, arranca un programa expositivo que cuestiona una de las inercias más persistentes del relato artístico occidental: la ilusión de continuidad. Bajo el título La historia no se repite, pero rima —una frase tantas veces atribuida como falsamente adjudicada a Mark Twain—, el museo propone no tanto una lectura cronológica como un sistema de fricciones. La historia no como archivo, sino como reverberación. Este ciclo podrá apreciarse hasta el 22 de septiembre.

El Stedelijk desmonta la masculinidad como identidad estable en “Más allá de la Manosfera”

La masculinidad ha dejado de ser una categoría estable para convertirse en un campo de disputa. En ese desplazamiento —acelerado por la proliferación de discursos digitales que simplifican y radicalizan sus formas— se inscribe “Más allá de la Manosfera: Masculinidades Hoy”, la exposición que el Stedelijk Museum Amsterdam acoge del 17 de abril al 2 de agosto de 2026. Lejos de limitarse a reaccionar ante el fenómeno de la llamada “manosfera”, la muestra propone una operación más ambiciosa: desmontar sus códigos sin sustituirlos por una nueva ortodoxia.

El Thyssen acoge esta primavera una monográfica de Ewa Juszkiewicz

En la historia del arte occidental, el retrato femenino ha funcionado durante siglos como una superficie de proyección: no tanto un espacio de representación de la mujer, sino un dispositivo para fijar sobre ella un ideal. Belleza, virtud, silencio, disponibilidad simbólica. El lienzo como espejo deformante de una construcción cultural. En ese territorio —densamente codificado, aparentemente agotado— irrumpe la obra de Ewa Juszkiewicz (Gdańsk, 1984), no como una ruptura estridente, sino como una operación más sutil y, por ello, más incisiva: desarmar el retrato desde dentro. Dentro de su programa de exposiciones en torno a la colección de Blanca y Borja Thyssen-Bornemisza, el museo presenta una monográfica de la artista polaca Ewa Juszkiewicz del del 26 de mayo al 6 de septiembre.

El Louvre redescubre a Martín Schongauer, clave en el arte pictórico de la Baja Edad Media

La historia del arte ha construido una jerarquía tan persistente como arbitraria, capaz de relegar a sus márgenes a figuras cuya influencia resulta, sin embargo, estructural. En ese pliegue de reconocimiento desigual se inscribe Martín Schongauer (Colmar, c. 1445 – Breisach, 1491), a quien Albrecht Dürer bautizó como “el apuesto Martín”, y cuya obra, pese a permanecer aún circunscrita en gran medida al ámbito de los especialistas, configura uno de los núcleos visuales más decisivos de la Baja Edad Media.
El Museo del Louvre presenta una exposición retrospectiva dedicada a este genial artista del 8 de abril al 20 de julio de 2026. La muestra se articula en torno a un centenar de piezas y no se limita a restituir su figura, sino que activa un dispositivo de lectura histórica que permite medir la persistencia de su lenguaje a través del tiempo y las fronteras. El recorrido reúne dibujos de rara circulación, una selección amplia de los grabados que cimentaron su proyección europea y, de forma excepcional, casi la totalidad de las pinturas que se le atribuyen: retablos y tablas de caballete entre las que sobresale la Virgen del Rosal (1473), único panel fechado del artista y eje silencioso de su producción pictórica.

También te puede interesar

Salón Gourmets 2026 redefine la alta gastronomía desde la tensión entre origen y vanguardia

La gastronomía no se divide entre tradición y vanguardia. Se tensa entre ambas. Y en ese punto de fricción —más productivo que conciliador— es donde el Salón Gourmets se ha instalado con una precisión casi estructural. No como escaparate, sino como mecanismo. Año tras año, su cita primaveral en Madrid no confirma una tendencia: la ordena. El salón Gourmets está en pleno apogeo hasta el día 16 de abril.

«Humo» de Rafaela Carrasco convierte el legado obrero femenino en tensión escénica

El flamenco no recuerda: reaparece. Y en ese regreso —que no es arqueología, sino fricción con el presente— es donde «Humo» la nueva pieza de Rafaela Carrasco, encuentra su lugar. El Centro Danza Matadero acoge su estreno absoluto hasta el 19 de abril, dentro de una programación que convierte el mes en un campo de intensidad coreográfica y que culminará el 29 con el Día Internacional de la Danza. Pero lo que aquí se pone en juego no es una efeméride: es una memoria que se niega a quedarse quieta.

CaixaForum Sevilla acoge «Dinosaurios de la Patagonia» y abre una ventana a 200 millones de años de evolución

En un tiempo donde la experiencia museística tiende a oscilar entre la espectacularización y la pedagogía, CaixaForum Sevilla activa una propuesta que articula ambas dimensiones sin diluir su rigor científico:«Dinosaurios de la Patagonia» , una exposición desarrollada por el Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF) que propone un desplazamiento radical —geográfico y temporal— hacia uno de los territorios más fértiles en restos fósiles del planeta. La muestra, presentada el 9 de abril de 2026 por Moisés Roiz, Alejandro Pérez y el paleontólogo José Luis Carballido, se abre al público hasta el 12 de octubre como una inmersión en la era mesozoica y en la complejidad evolutiva de los dinosaurios que habitaron la Patagonia durante más de 200 millones de años.

«Utopía en llamas» visibiliza la trata de mujeres y niñas, apuntando a los hombres que la sostienen

En un presente que ha aprendido a convivir con la violencia mientras la desplaza fuera de campo,«Utopía en llamas» irrumpe como un dispositivo escénico que obliga a mirar allí donde la mirada suele retirarse. Dirigida por Concha Delgado y Sandra Ferrús, con dramaturgia de Alda Lozano, la pieza se presenta en el Centro Dramático Nacional como una cartografía fragmentada —un collage— de la tragedia contemporánea de las mujeres atrapadas en redes de explotación sexual. El montaje puede verse hasta al 26 de abril en el Teatro María Guerrero, convertido aquí en un espacio de confrontación más que de representación.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias