Urban Beat Contenidos

juan carlos trinchet

Juan Carlos Trinchet presenta su nuevo relato de autoficción: “Mi mundo actual”

Juan Carlos Trinchet , sin duda, nuestra apuesta literaria ya que suyos son los nuevos  horizontes y la verdad descarnada, hermosa y salvaje que asoma de su letra vibrante, que ostenta de paso,  los claroscuros  de una reflexión profunda acerca del convulso mundo contemporáneo que nos ha tocado vivir.
juan carlos trinchet
juan carlos trinchet

Mi mundo actual

Mi mundo actual es un escenario desvencijado y la programación de mi mente procede de la naturaleza muerta de mis circunstancias. Como hoja movida por el viento certifico, para empezar, que esas dos categorías, escenario y programación, carecen de fronteras y, como en el caso del universo, su expansión no conoce límites. Apostando radicalmente por un encuentro con Dios diría que no hay nada más ancestral y nada más subversivo en tiempos de hiperconectividad digital y algoritmo despiadado que buscar el cese de todas las funciones conocidas. Lo escénico se sitúa en los márgenes para erigirse en un ámbito libre de todas las naturalezas. Desligarme del todo para no ser nada. Serlo todo para no ser algo y en ese proceso renacer a duras penas. Los últimos acontecimientos humanos vividos globalmente nos pueden abocar a una era apocalíptica, puro harakiri de la imaginación. Del pensamiento a la acción, de la acción al juego, del juego a la esperanza. De la esperanza a la muerte.

Mientras todo arde olvidemos las cerillas. Coger nuestras manos y resistir es una utopía. Luchar contra ti mismo es una utopía malsana. Una pelea a cielo abierto entre arte e infamia. Una ruptura de las jerarquías. Un nuevo hermético orden estético. Reaprender de la convivencia herida por un pájaro oscuro. Volver a bailar como cuando éramos niños, sin pan y sin circo. Retomar la relación entre la inocencia y lo sagrado. El juego radica en ser el monstruo amordazado y nunca desterrar la mordaza de los invictos esbirros que nos rodean sedientos de amor o de sangre. Mi solidaridad adquiere forma de kalashnikov y mi alma asume ser una puta sin esperanzas.

Relatarnos otra vez, relatarnos mejor. Sublimar lo cotidiano. Sembrar el campo herido de preguntas nuevas. Gritar sin aliento la vulnerabilidad de los cuerpos que importan. Delirar hasta que sangren los prejuicios. Danzar como bestias heridas dejando que la bilis corroa las viejas categorías obtusas. Ficcionar el mundo antes de que el mundo consiga friccionar mis miedos, los unos con los otros. Ofrecer en sacrificio los mandamientos tóxicos de los tiernos idólatras que se acercan como dulces grises palomas a comer de mi mano durante las primaveras rotas de Malasaña. Ritos de mi absurda periferia existencial. Alimentarse de una poesía visceral. Abrir todos los escenarios para que entren los que nunca pudieron entrar. Deglutir todos los mitos en orgías apocalípticas. Escuchar a Cesárea Évora. Premiarnos con la masturbación en el principio del fin. Cuidarnos, al fin. Y contar aquello que vimos al conquistar la primera esquina. Sin importar si aquello se llamaba muerte o se llamaba sexo. Si se llamaba Federico García Lorca o Marqués de Sade, o incluso, si se llamaba Patria, en tiempos de una metafísica ignorancia hecha cólera. Cuidarnos, es el fin del principio, en un principio sin fines.

Mi mundo actual carece de todo y por eso conlleva el dolor del todo. Mi indagación es una calle muerta. No hay un aroma de café recién hecho. Están ausentes las tiernas vecinas que tienden sus ropas blancas en sus balcones floridos durante la ansiada primavera. Mi indagación es un bucle en su propio enclaustramiento.

Mi mundo actual es un collage de mundos anteriores hecho de retazos y luces entrecortadas con claroscuros indescifrables. Retazos de estrellas en colapso y de piratas ahogados. Nada es reconocible. Son los rostros de otros rostros que no reconocen sus propios rostros. Una barco varado. Un avión caído. Una flor violada entre charcos espesos de fango sanguinolento. Un poema desmembrado y diluido en la sosa cáustica de mis oscuros miedos. Un oasis drogadicto para todos los poetas muertos. ¡Un remanso por fin, para quien no añore remansos, por fin!.

Cinco rones, siete rayas blancas esnifadas sin pausa y un orgasmo que nunca se produjo completarían mi mapa mental de pobre hombre sin Patria. Ese es mi mundo actual. Soy ese hombre sin Patria. No hay más argumentos efímeros, ni siquiera benevolencias de aturdidos contribuyentes que puedan subsanar un ápice, toda mi imperfección putrefacta de hombre baldío y triste . Soy espejo oblicuo, sangre sin color, espécimen en colapso, huracán sujeto a todas las elucubraciones.

Mis miembros me sostienen lo mismo que sostienen las abejas su néctar; una especie de mecánica función predestinada. Intrínseca. Mis miembros temblorosos me sostienen hasta que un día un extraño pájaro negro corroa definitivamente mis sienes y los unicornios proscritos me dejen partir. Obra de Dios. Amén.

Tengo una inteligencia artificial y lasciva. Mi inteligencia nace de una maquinaria lasciva. Mi maquinaria es lasciva porque nace de una inteligencia artificial. El mecanicismo que recreo es artificial y lascivo.

Mi funcionamiento sigue las reglas de un algoritmo: conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución de un problema. Me persigue el conjunto de deseos libidinosos que siendo finitos en un primer momento, luego despliegan un sinnúmero de operaciones que llevan a un resarcimiento o solución de un problema sangrante e irresuelto. Mi algoritmo es la adicción. Mi adicción es el sexo. El sexo es mi encuentro con Dios. Dios es un algoritmo cuya inteligencia artificial indaga sobre la resolución de un problema lleno de altibajos, oscuro y siniestro.

A estas horas apenas encuentro la inteligencia de Dios, ni descifro el algoritmo divino y peor aún; todos sus tentáculos me envuelven hasta ahogar un bienestar que presumía bienaventurado en mi inocencia de un ser inmaculado. ¿La adicción?… sigue ahí, espectacular como una aurora boreal fluorescente y deleitosa … fabricada por una inteligencia que sólo alimenta el conflicto en una recreación cinematográfica nunca antes vista.

La adicción al sexo es una enfermedad multifactorial y multidimensional que conduce a la persona a perder el control sobre sus impulsos sexuales y a actuar de forma compulsiva y reiterativa en relación con el acto irracional de la eyaculación, que se convierte en un objeto de obsesión sobre el cual gira toda su vida.

El acto irracional de la eyaculación puede ser un encuentro con Dios mientras no identifiques tus agujeros negros. Los agujeros negros son mapas claros de tu propia injustificada ensoñación lasciva. Irrelevantes son esos agujeros siempre y cuando, puedas inyectarles luz mientras exploras sus grutas más recónditas. El escenario no tiene luz y ni siquiera hay trozos de Dios cuando eres un adicto al sexo. Es un escenario desvencijado, sin una inteligencia clara y con unos claroscuros supurantes. Funcionas como un robot que busca saciar lo insaciable. Decaes, te retuerces y vomitas semen de tres días sin saber quién te lo ha inoculado en tu predispuesta garganta. Sigues dando vueltas como una abeja loca rociada con pesticidas que olvida su panal y su mundo. Copulas con todos. A todas horas. Eres una engendro sexual que apela a sonrojar a todos los hombres posibles con su encanto artificial de inteligencia vacía. Ríos de semen, incontables agujeros negros y clamidias insaciables tamizan tu alma y tu cuerpo cedido a todos, bajo todas las circunstancias. Rostros de otros rostros que no reconocen sus propios rostros. Y vuelta a empezar.

Más acerca de la revista Urban Beat: https://urbanbeatcontenidos.es/

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!
juan carlos trinchet

Ochenta años después, el futuro de H. G. Wells ya está entre nosotros

Desde su muerte, ocurrida el 13 de agosto de 1946, las criaturas imaginadas por H. G. Wells han cambiado de apariencia, pero conservan intacta su capacidad perturbadora: revelar cuánto puede deformarse el ser humano cuando la inteligencia se divorcia de la conciencia, la ciencia renuncia a su responsabilidad ética y el poder dispone de herramientas suficientemente avanzadas para dejar de reconocer límites.

Mostafa Akalay Nasser reconstruye la historia urbana y arquitectónica del Ensanche de Tetuán

La historiografía urbana y arquitectónica marroquí ha experimentado durante las últimas décadas un notable desarrollo, especialmente en lo relativo al estudio de las ciudades históricas y de los procesos de modernización ocurridos durante los periodos colonial y poscolonial. En este contexto, la obra «El Ensanche de Tetuán (1860-1956): síntesis de su historia urbana y arquitectónica», de Mostafa Akalay Nasser, constituye una contribución fundamental para comprender la evolución urbana de Tetuán y el papel desempeñado por el Protectorado español en la configuración de la ciudad moderna.

‘Los secretos de la IA’: entender el algoritmo antes de que el algoritmo decida por nosotros

La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una infraestructura silenciosa de nuestra vida cotidiana. Está presente en los productos que consumimos, en las herramientas que modifican el entorno laboral y en los algoritmos que seleccionan la información que vemos, las rutas que seguimos y, en cierta medida, las decisiones que tomamos. El cambio se ha producido con una velocidad muy superior a nuestra capacidad colectiva para comprenderlo. De ahí la paradoja: oscilamos entre la fascinación tecnológica y el temor a ser sustituidos por una máquina. En medio de ambos extremos, el ciudadano corre el riesgo de convertirse en un usuario pasivo de sistemas cuyo funcionamiento desconoce, pero cuyas consecuencias afectan ya a su empleo, su privacidad y su autonomía. Frente a esa incertidumbre, «Los secretos de la IA» (Kailas Editorial, 2026), de la ingeniera, consultora y divulgadora Manuela Delgado, propone recuperar algo tan elemental como decisivo: el conocimiento. El libro evita tanto la densidad de los manuales especializados como el catastrofismo de los discursos apocalípticos y ofrece una aproximación accesible, crítica y humana a la transformación tecnológica en marcha.

Dolce&Gabbana construye con ‘ArteModa’ la genealogía artística de su universo creativo

La historia del arte también puede leerse sobre un cuerpo. Puede adquirir la forma de una capa, plegarse en la arquitectura de un vestido o reaparecer, varios siglos después, en la superficie minuciosa de un bordado. ‘Dolce&Gabbana ArteModa’, el volumen realizado por la firma italiana en colaboración con Rizzoli, parte de esa posibilidad: comprender la moda como un lenguaje capaz de traducir la pintura, la escultura, el mosaico y la ornamentación histórica a una materia viva, móvil y destinada a relacionarse con la anatomía.
El libro, publicado el pasado mayo, no se limita a recopilar las referencias artísticas que han acompañado la trayectoria de Domenico Dolce y Stefano Gabbana. Su propósito consiste en construir una genealogía visual de la casa, explicar de qué manera determinadas obras maestras, periodos históricos y movimientos creativos han alimentado su imaginario y revelar el procedimiento mediante el cual una imagen deja de pertenecer exclusivamente al museo para convertirse en tejido, volumen, color y gesto.

El abogado Celestino García Carreño reconstruye en “El deudor cautivo” la batalla judicial contra las tarjetas revolving

Celestino García Carreño, abogado especializado en derecho de consumo bancario, acaba de publicar su primer libro: El deudor cautivo. La obra se aleja del tratado legal. Se trata, más bien, de un libro de divulgación jurídica y financiera, pero, sobre todo, de la crónica real y la intrahistoria de una batalla pionera en España que comenzó —por casualidad y sin demasiada fe— allá por 2016.

La ausencia de Lorca: Ian Gibson publica una crónica sobre la fosa que España aún no ha sabido cerrar

Ian Gibson regresa a Federico García Lorca desde el lugar más oscuro, más material y más incómodo de su biografía: la fosa que todavía no ha sido encontrada. En ‘No me encontraron. La fosa de Lorca: crónica de un olvido’, publicado por la editorial Aguilar el 21 de mayo de 2026, el hispanista vuelve sobre una de las grandes ausencias simbólicas de la cultura española: la desaparición física del poeta asesinado en agosto de 1936, al comienzo de la Guerra Civil, y la persistente incapacidad del país para localizar sus restos casi noventa años después. «Si la derecha moderada tuviera la valentía y la decencia de buscar a nuestro mayor poeta de todos los tiempos, eso sería fantástico porque sería empezar la reconciliación, y Lorca sería un símbolo de la reconciliación, porque este país no está reconciliado», ha dicho en una entrevista con EFE.

También te puede interesar

Coslada Radial lleva la creación contemporánea al corazón de la periferia madrileña

Durante tres días, Coslada dejará de funcionar únicamente como escenario para asumir una posición más ambiciosa: la de una ciudad que incorpora la creación contemporánea a su vida cotidiana. Del 18 al 20 de septiembre, la sexta edición de Coslada Radial distribuirá espectáculos y actividades por distintos rincones del municipio con una programación concebida para aproximar los nuevos lenguajes escénicos a públicos diversos.
Impulsado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Coslada en Madrid, el festival reúne danza, teatro, música, propuestas familiares, experiencias no convencionales, talleres y acciones participativas. Su política de acceso mantiene una dimensión pública reconocible: las actividades serán gratuitas o exigirán una aportación simbólica de un euro cuando resulte necesario controlar el aforo.

Federico García Lorca sigue desaparecido porque España buscó tarde y mal sobre un mapa trazado por el franquismo

Noventa años después de su asesinato, Federico García Lorca continúa sin cadáver, sin tumba y sin una certeza científica capaz de clausurar el último acto de una tragedia que España ha administrado mediante testimonios fragmentarios, búsquedas tardías, errores institucionales y una resistencia casi orgánica a mirar debajo de su propia tierra. El poeta más universal de la literatura española del siglo XX permanece atrapado en una paradoja intolerable: todos saben aproximadamente dónde lo mataron, abundan las teorías sobre quiénes participaron en el crimen y se han escrito bibliotecas enteras alrededor de sus últimas horas, pero nadie ha logrado determinar dónde depositaron su cuerpo. La desaparición no constituye un apéndice accidental del asesinato. Forma parte del crimen.

Gabriel Azorín proyecta en ‘Anoche conquisté Tebas’ una mirada queer sobre los silencios masculinos

El cineasta conversa con Urban Beat sobre la gestación de ‘Anoche conquisté Tebas’, la vulnerabilidad masculina, el tiempo, la creación colectiva y la necesidad de defender un cine situado fuera de la lógica inmediata del mercado. Una tarde de invierno de 2017, Gabriel Azorín levantó la cabeza desde una bañera con forma de sarcófago en las termas romanas de Bande y descubrió que aquella oscuridad estrellada podía reunir varios tiempos y devolver a los hombres aquello que durante siglos habían aprendido a callar. De aquella imagen nació ‘Anoche conquisté Tebas’, una película nocturna, radical y deliberadamente antiproductiva que necesitó seis años de trabajo antes de llegar a Venecia. «He callado muchas conversaciones que no llegué a tener con mis amigos; no fui capaz de reconocerles determinados miedos, de relacionarme con su vulnerabilidad o de mostrar la mía. A través de esas termas y de sus aguas mágicas, los personajes se atreven a hacer lo que yo no hice. Es una de las ventajas de la ficción: puede ser mejor que la vida».
Desde su estreno mundial en las Giornate degli Autori, la ópera prima de ficción de Azorín ha pasado por Nueva York, Viena, Gante y Tesalónica; ha obtenido el Premio Especial FUNDOS en la Seminci, el Grand Prix Janine Bazin y una mención especial en Belfort, y ha sumado otro reconocimiento en el D’A de Barcelona. El próximo 28 de agosto llegará a los cines de Madrid. La crítica ha celebrado su fotografía, su dominio del espacio y su aproximación insólita a la intimidad de los hombres: «Yo diría que es una mirada queer sobre el universo heterosexual», afirma el director.
Esa resistencia a complacer forma parte del sentido de la película: Gabriel Azorín no filmó para conquistar el mercado, sino para construir un territorio donde la amistad, el miedo y la necesidad de afecto pudieran escapar de los códigos que históricamente han condicionado su expresión.
Nacido en Hellín en 1981, Azorín se formó en la ECAM y cursó un posgrado en la Elías Querejeta Zine Eskola. Es miembro del colectivo de investigación artística lacasinegra, junto a María Antón Cabot, Carlos Pardo Ros y Elena López Riera. Tras dirigir varios cortometrajes y el largometraje documental ‘Los mutantes’, ha debutado en la ficción con una obra ambientada casi por completo en las termas de Bande, en Ourense, donde jóvenes contemporáneos y soldados romanos quedan unidos por el agua, la noche y una misma necesidad de afecto.

¿Qué hay de Freud en Dalí?

Salvador Dalí pudo sustituir el psicoanálisis por la ciencia, la religión o el mundo clásico en el relato que construyó sobre sí mismo, pero jamás consiguió expulsar a Sigmund Freud de su pintura. Bajo los cuerpos reblandecidos, las figuras múltiples, los objetos sometidos a mutación y la aparente arbitrariedad de sus paisajes persistió una misma operación: hacer visible aquello que la conciencia prefería mantener oculto. La exposición presentada por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza propone revisar la carrera completa del artista de Figueres a partir de esa relación. El proyecto sigue la presencia del pensamiento freudiano desde los primeros conflictos familiares de Dalí hasta sus composiciones tardías, cuando las referencias religiosas y científicas ocuparon el primer plano sin borrar el mecanismo psicológico que había organizado su mirada. La muestra, comisariada por Jaime Brihuega, podrá visitarse del 20 de octubre de 2026 al 24 de enero de 2027.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias