Concebido como un programa cultural, educativo, artístico, terapéutico y social, ICKI propone repensar el lugar que ocupa hoy la caligrafía en un contexto dominado por pantallas, teclados y automatismos visuales. La iniciativa está impulsada por la diseñadora y calígrafa Sonia Beroiz, desde Kö estudio, en colaboración con entidades culturales, académicas y comunitarias, y cuenta con el apoyo del Programa Innova de Fundación Caja Navarra y Fundación “la Caixa”.
Más allá de las fechas centrales del festival, el proyecto desplegará entre enero y agosto de 2026 una programación continua en distintos puntos de Navarra que incluirá talleres, conferencias, laboratorios, intervenciones artísticas y actividades abiertas al público. Esta extensión temporal refuerza el carácter procesual de ICKI, entendido no como un evento aislado, sino como un itinerario compartido de aprendizaje y experimentación.
La estructura conceptual del programa se articula en torno a cuatro grandes ejes que reúnen a especialistas de prestigio nacional e internacional. El primero aborda la tensión entre alfabetización tecnológica y analógica, y los riesgos asociados al abandono progresivo de la escritura manual, con la participación del sociólogo Sergio García, el comunicador Andrés Shoai y el científico Humberto Bustince. El segundo se centra en la didáctica de la escritura y en la caligrafía como herramienta de aprendizaje, con aportaciones de la tipógrafa y cofundadora de TypeTogether Veronika Burian, la calígrafa Laia Soler, la diseñadora de letras e ilustradora María Montes y Nahia Delgado de Frutos.
El tercer eje explora el impacto positivo de la caligrafía en el desarrollo humano, desde una perspectiva que cruza filosofía, psicología, neurología y práctica artística, con la participación del filósofo y psicólogo Carlos Javier González, el calígrafo Oriol Miró y el neurólogo Manu Murie. Por último, el cuarto bloque se adentra en los desafíos del mundo digital y en la escritura como forma de expresión personal y artística, con la educadora y pedagoga Glòria Jové, el calígrafo Joan Quirós, la bailarina, investigadora y documentalista Bertha Bermúdez, junto a la promotora del proyecto, Sonia Beroiz.
Desde este enfoque plural, ICKI invita a pensar la escritura manual no solo como una destreza técnica, sino como patrimonio cultural, herramienta pedagógica, práctica terapéutica y espacio de creación colectiva. En un momento en el que la mecanografía y los dispositivos digitales marcan el ritmo de la comunicación visual, la caligrafía se reivindica aquí como un gesto consciente, humano y cargado de matices: una forma de escribir que reflexiona, que traza vínculos, que conecta cuerpos y memorias, y que también puede sanar.
La programación se desarrollará en diversos espacios de Navarra, integrando ámbitos urbanos y rurales. Entre las sedes figuran Civican, la Red Civivox, la Biblioteca de Navarra, el Centro Huarte y la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Pamplona, así como localidades como Tiebas y Marcilla. Esta descentralización busca ampliar el alcance del proyecto y reforzar su dimensión comunitaria. Los formatos serán variados: conferencias magistrales, mesas redondas, talleres de práctica caligráfica, laboratorios experimentales que cruzan escritura con otras disciplinas —como la danza, el bordado o la memoria histórica—, intervenciones en espacios públicos, paseos caligráficos, exposiciones y una publicación final que recogerá los resultados del proceso.
En coherencia con su compromiso con la inclusión, la organización trabaja para garantizar, en la medida de lo posible, la accesibilidad de las actividades. Se ofrecerán encuentros y un laboratorio con lengua de signos, y toda la comunicación del proyecto se desarrollará de forma bilingüe, en castellano y euskera.
Con esta segunda edición, Itinerarios de Caligrafía aspira a consolidarse como un referente en el ámbito de la caligrafía contemporánea en España y Europa. El proyecto busca articular espacios de producción, difusión y pensamiento crítico en torno a la escritura manual, fomentando redes de colaboración interdisciplinar que conecten educación, diseño, arte, salud, comunidad y patrimonio.
Asimismo, pretende activar la participación de estudiantes, docentes, profesionales de la caligrafía, artistas visuales, colectivos de personas mayores, personas con diversidad funcional y público general, generando un ecosistema abierto, accesible y fértil. La difusión y preservación del patrimonio caligráfico, tanto en contextos urbanos como rurales, y la creación de un legado tangible a través de exposiciones o publicaciones, completan una propuesta que busca prolongar su impacto más allá del calendario del festival.









