Ese diálogo se materializará en abril con el lanzamiento de un proyecto conjunto centrado en la figura más célebre del Louvre: la Mona Lisa. La colaboración se articula a partir de un procedimiento muy presente en el lenguaje de Serre, el supraciclaje. A partir de productos del archivo comercial del museo —camisetas y medallas de recuerdo— la diseñadora los desmonta, recompone y reimprime, transformándolos en nuevas piezas que juegan con el estatuto del icono.
La alianza no se limita a esta intervención material. También se proyecta en la colección otoño-invierno 2026 de la maison, donde cinco diseños de alta costura inspirados en el Louvre prolongan esta conversación entre historia del arte y creación contemporánea.
En el centro de la propuesta se encuentra la pintura de Leonardo da Vinci, una obra que durante más de quinientos años ha generado interpretaciones, relatos y mitologías visuales. Con el tiempo, la identidad concreta de la modelo ha quedado relegada frente a la fuerza de la imagen misma, admirada por su capacidad para sugerir una presencia física y psicológica de extraordinaria intensidad.
Serre se apropia de ese símbolo global mediante un procedimiento de fragmentación. Utilizando rompecabezas que reproducen el famoso retrato, recompone la imagen siguiendo los contornos del cuerpo, creando una especie de mosaico textil. La obra abandona así el espacio del museo para trasladarse al territorio del vestido, donde la prenda actúa como superficie pictórica y soporte narrativo.
En este proceso la diseñadora juega también con los clichés asociados a la figura del artista. Objetos vinculados al estudio pictórico —pinceles, tubos de pintura o camisas de trabajo— se transforman en materiales de creación dentro del universo de la maison.
A través de estos cinco looks, fragmentos de historia se convierten en piezas de alta costura. Las prendas funcionan como archivos activos donde el patrimonio cultural se reactiva a través del cuerpo y se reinterpreta para el presente.
La colaboración se ampliará con una colección cápsula exclusiva de tres piezas que se presentará a mediados de abril de 2026. Fiel a la lógica del supraciclaje que define su trabajo, Serre vuelve a intervenir la imagen de la Mona Lisa, desplazándola del estatuto de icono intocable hacia el de material creativo.
En estas piezas, la obra maestra de Leonardo se integra en prendas y objetos cotidianos, insertándose en la vida diaria a través del lenguaje visual de la diseñadora, basado en la reutilización, la circulación de materiales y la regeneración de formas. Para celebrar el lanzamiento de esta colección, el Louvre ha permitido que Marine Serre intervenga el escaparate del museo, trasladando el universo de la maison al espacio institucional.
Nacida en Corrèze, en Francia, Marine Serre desarrolló inicialmente una intensa actividad en el tenis mientras estudiaba artes visuales. Se graduó con honores en la École nationale supérieure des arts visuels de La Cambre, en Bruselas. Su abuelo, coleccionista apasionado de ropa de segunda mano, influyó decisivamente en su relación con la moda y con la reutilización de prendas.
En 2017 recibió el LVMH Prize, uno de los reconocimientos más influyentes para jóvenes diseñadores. Desde entonces ha construido un lenguaje propio donde tradición y contemporaneidad conviven de forma orgánica. En sus colecciones se entrelazan la memoria de la moda francesa, la experimentación formal y una fuerte conciencia material.
Lo que vuelve especialmente relevante a Marine Serre es que su proyecto no se limita a imaginar el futuro de la moda: intenta producirlo. Su casa ha convertido el upcycling y el uso de materiales recuperados en una práctica estructural. La firma se identifica hoy con una idea de eco-futurismo donde conviven radicalidad estética, conciencia ecológica y una sorprendente capacidad para convertir conceptos complejos en iconos reconocibles.
En ese cruce entre archivo, sostenibilidad y cultura visual contemporánea se sitúa también esta colaboración con el Louvre: un encuentro donde una de las imágenes más célebres de la historia del arte vuelve a circular, esta vez convertida en materia viva de la moda.
Más información AQUÍ









