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Mayte Vieta

Mayte Vieta presenta en Madrid su exposición “A MAR. A PESAR DE LA AUSENCIA”

Una veintena de obras -fotografías, algunas inéditas, otras concebidas como cajas de luz, espejos serigrafiados y esculturas- dispuestas en la galería, pórtico y sala de arte invitado del Museo componen las instalaciones de "A MAR. A PESAR DE LA AUSENCIA": la exposición que la artista gerundense Mayte Vieta presenta en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid desde el 8 de mayo hasta el 6 de julio.
Mayte Vieta

“Coexistía tu voz con los demás acontecimientos de mi vida, en ese instante”. Tomando la frase de John Berger, la artista multidisciplinar Mayte Vieta (Blanes, 1971) conforma su acto de mirar como una expectativa de significado: “Lo retratado, en el momento de ser descubierto, intenta persuadir al espectador para que este le conceda a ese instante sus propias respuestas”, asevera. Quizá por eso “A MAR. A PESAR DE LA AUSENCIA”, la exposición por la que la Fundació Vila Casas da a conocer su trabajo, con obras de nueva producción, deviene en una mirada y en un diálogo con la colección del Museo Lázaro Galdiano en los que, tomando al mar como eje vertebrador, sumerge al espectador en una reflexión en torno a los vínculos, los cuidados y los modos de relacionarnos con el mundo, explorando lo efímero y lo eterno como dos dimensiones que cohabitan. Acaso como un espejo que refleja nuestra conexión intrínseca con lo que transcurre y lo que permanece.

Desde el 8 de mayo hasta el 6 de julio, una veintena de obras -algunas de ellas concebidas expresamente para esta muestra- se entrelazan con las piezas de la colección del Museo Lázaro Galdiano, estableciendo un vínculo entre lo fugaz y lo duradero e invitando al espectador a cuestionar su propia percepción del tiempo y la fragilidad de su existencia.

Así, en la sala Galería se despliegan cuatro piezas de la serie “Cuerpos de luz”, dos de ellas inéditas, que se confrontan por primera vez ante la mirada del visitante. En la planta baja, la escultura En el Vacío se presenta bajo la mirada desdoblada de un mar de espejos, mientras que en la sala de arte invitado una escultura de la serie “Preludio” dialoga con las fotografías de La Nada y Comme j’aime que tu existes. Creadas como cajas de luz, las fotografías que conforman esta instalación conversan con espejos serigrafiados de los que emergen diversas palabras. En la sala pórtico del museo, la instalación escultórica de la serie “Animales del tiempo”, conjuntamente con cinco espejos serigrafiados con símbolos de animales establecen un puente sutil entre lo efímero y lo eterno.

Levedad, infinito y suspensión atraviesan, así, las imágenes y desafían la percepción espacial del espectador. “El concepto de ‘efímero’, entendido literalmente como ‘aquello que dura un día’, se convierte en una metáfora de la dualidad entre lo que se manifiesta y desaparece, y lo que permanece”, explica Vieta, que abraza en esta propuesta sus inicios en la escultura y la instalación para crear un universo desdoblado entre lo tangible del mundo terrenal y la ingravidez sensorial de lo etéreo.

Plena de un silencio cósmico, vinculado a lo más recóndito de la experiencia interna, en esta muestra comisariada por Natàlia Chocarro -asesora de arte de presidencia de la Fundació Vila Casas-, la obra de Mayte Vieta plantea lugares de ensoñación en los que el cuerpo escapa de las fronteras espacio-temporales para penetrar en las profundidades insondables del alma gracias a la metáfora del mar, que ha sido recurrente a lo largo de sus más de tres décadas de trayectoria.

La primera incursión de la artista en el mar se remonta a 1999 con su obra Silenci (Silencio), en la ya desaparecida sala Metrònom de Barcelona.

Inabarcable e inmenso, el mar impregna esta intervención como símil de aquello que nos supera en escala. “En las profundidades gélidas, ignotas y oscuras del océano el cuerpo deviene frágil y expuesto, ilustrando, así, la insignificancia humana ante una naturaleza ambivalente, a la vez desprotegida e imponente”, explica.

En este contexto de vacío existencial, donde lo sublime de la Naturaleza y su inherente vulnerabilidad devienen una cuestión esencial del pensamiento actual, Vieta revisita el Romanticismo para llevarlo al presente. La conexión con el entorno, la escucha y la contemplación componen, de este modo, su reflexión en torno a los vínculos, los cuidados y los modos de relacionarnos con el mundo. “Por eso el Museo Lázaro Galdiano es un lugar ideal que nos advierte de las contradicciones del mundo, de una lucha de dualidades contrapuestas y donde, en su interior guarda tesoros como El aquelarre de Goya, El Salvador adolescente del taller de Leonardo da Vinci o San Juan Bautista de El Bosco”, afirma.

Las obras de “A MAR. A PESAR DE LA AUSENCIA” se dan la mano con el libre despliegue de la imaginación para hablar de ausencias captadas entre reflejos y brillos, en un juego entre realidad y ficción del cual el espectador es artífice. La exposición se circunscribe en el programa Punts de Fuga que la Fundació Vila Casas inició en 2015 para proyectar a los artistas de su propia colección.

Mayte Vieta

Sobre Mayte Vieta

Mayte Vieta es una artista visual que utiliza el espacio y la luz como medios de expresión a través de la fotografía, la escultura y la instalación. Vieta crea atmósferas que impactan por la elegancia y la crudeza a la hora de representar su intimidad y crear estados de introspección. En ese sentido, cabe destacar su uso de fotografías de gran formato, caracterizadas por paisajes que son no-lugares; lugares abstractos, muchas veces oscuros y marinos, que carecen de toda referencia espacial. El cuerpo y la naturaleza constituyen los principales pilares de su corpus creativo. Su concepción de la interioridad y de la naturaleza la vincula con el pensamiento del Romanticismo, donde la subjetividad del individuo lo irradia todo, siendo el paisaje un espejo del alma.

Su obra ha sido avalada por la crítica y ha estado presente en numerosas exposiciones colectivas, como las realizadas en la Silk Road Gallery en Teherán, Incheon Women Artists’Biennale: Knocking on the Door en Corea, el Museo del Mar de Galicia, el Museo de Arte Contemporáneo Esteban

Vicente en Segovia, la Universidad de Valencia y el NYU King Juan Carlos I of Spain Center de Nueva York. En lo que respecta a sus exposiciones individuales, destacan las celebradas en el Centro Galego de Arte Contemporánea en Santiago de Compostela, el Genev’Art Space de

Ginebra, Provincie Vlaams-Brabant Dienst cultuur en Leuven, Bélgica, el Tinglado 2 de Tarragona, el Museo MUA, el Espacio 13 de la Fundación Joan Miró, el Bòlit Centro de Arte en Girona y los Espais Volart, de la Fundació Vila Casas, en Barcelona. Su obra está presente, además, en importantes colecciones públicas y privadas (Colección Antoni Vila Casas, Colección del Gobierno de Cantabria, Colección Alcobendas, Colección de la Comunidad de Madrid, Colección Los Bragales, Colección Artium, Colección Caja de Burgos, Colección de Arte Banco Sabadell, Fundación Cajasol, Colección CIRCA, Fundación Coca-Cola y Fundación “La Caixa”, entre otras).

Acerca del Museo Lázaro Galdiano: .https://www.flg.es/

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