Urban Beat Contenidos

“Oro tejido con paja”: la materia como memoria y resistencia

La exposición "Oro tejido con paja" surge como un gesto de justicia poética. La Casa Encendida invita a artistas que, por haber nacido antes de 1965, quedaron fuera de la convocatoria de Generaciones, plataforma que desde hace veinticinco años impulsa a creadores menores de 35. Esta vez se abre un espacio de reconocimiento para quienes, con trayectorias sólidas y coherentes, continúan explorando la escultura como un lenguaje vivo. La propuesta recae en Elena Mendizabal y Joan Rom, dos artistas que nunca habían coincidido, pero cuyos recorridos dialogan en la fragilidad y potencia de la materia. La muestra podrá apreciarse Del 11 de septiembre al 18 de enero en la Casa Encendida de Madrid.
Vista de la exposición Joan Rom

La comisaria Beatriz Alonso plantea esta exposición como una relectura del presente desde esas prácticas consolidadas que, a pesar del tiempo, se mantienen inquietas, permeables y críticas. Según sus palabras, tanto Mendizabal como Rom fueron protagonistas en la renovación de la escultura española en los años ochenta y noventa, cada uno en su contexto. Se conocieron solo a través de publicaciones como Lápiz, pero sus obras trazan relatos alternativos, minoritarios, que expanden la historia oficial del arte en nuestro país.

Detalle de la exposición de Elena Mendizabal

La materia como espejo del tiempo

“Oro tejido con paja” pone el acento en la materialidad: la vulnerabilidad, la resistencia, la plasticidad de los elementos con los que trabajan los artistas. El hierro, el barro, el plástico, el poliéster o la esparraguera salvaje se convierten en voces que hablan de la precariedad contemporánea, del peso de la memoria y de la fuerza de lo manual frente a la uniformidad tecnológica. La exposición funciona como un espejo de nuestro tiempo convulso, recordándonos que en la fragilidad hay una forma de resistencia.

Alonso contextualiza la muestra en un mundo en el que “orbita la muerte”: la pandemia, la violencia retransmitida en directo en redes sociales, la crudeza del neoliberalismo, el colapso ecológico, la distopía tecnológica y el aislamiento reciente. En medio de este escenario, el arte se vuelve urgente, casi vital. Para ella, ser artista —o estar artista— significa una manera de habitar, de dar sentido en medio del sinsentido, de seguir creando dentro y fuera del taller como gesto de supervivencia.

La invitación a Mendizabal y Rom responde a esa necesidad de reconectar con la obra de arte en su fisicidad, en su roce tangible. La comisaria busca contar otra historia de la escultura, más allá de la visión patriarcal que la asocia con fuerza bruta, dureza o resistencia física. Elena y Joan reivindican lo contrario: la capacidad de mostrar la herida, la duda, la vulnerabilidad, sin renunciar a la potencia.

El título de la muestra proviene de una cita de Ursula K. Le Guin, que en su ensayo En la frontera aboga por borrar las divisiones tajantes y habitar las zonas de indefinición. Ese “oro tejido con paja” es una metáfora de los territorios híbridos, del valor escondido en lo frágil, del esplendor que nace en lo aparentemente pobre. Así también funcionan las obras de Rom y Mendizabal: abren grietas en lo establecido para que aparezcan otras formas de conocimiento, más poéticas, imaginativas y políticas.

Vista de la exposición de Elena Mendizabal

Trayectorias paralelas

Ambos artistas se formaron en Bellas Artes, con especialización en pintura, y han tenido en la docencia su principal sustento económico, lo que les permitió una independencia poco común respecto al mercado. Joan Rom decidió dejar de exponer en 1999, retomando en 2020 con nuevas energías. Elena Mendizabal, por el contrario, mantuvo una presencia continua, sobre todo en el País Vasco, vinculada a la llamada Nueva escultura vasca.

En esta ocasión, cada uno ocupa una sala distinta en La Casa Encendida: Mendizabal en la B y Rom en la C, construyendo un doble universo donde sus lenguajes confluyen sin confundirse.

Vista de la exposición de Joan Rom

Elena Mendizabal: el hierro y el color

Mendizabal, profesora en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco desde 1987, fue una figura clave en la renovación escultórica de los ochenta y noventa junto a artistas como Txomin Badiola, Pello Irazu o María Luisa Fernández. Su obra se alimenta del minimalismo y el arte povera, pero atravesados por ironía, pragmatismo y un uso metafórico de los objetos.

En la sala, el hierro articula todo el recorrido. Desde la pieza histórica Melena (1986), donde el metal funciona como un velo tras el que la artista se oculta, hasta la instalación monumental Sur le sol comme le débris (2023), que domina el espacio con tubos que parecen huesos, muros que dividen y un conjunto de esculturas en el suelo hechas con impresión 3D, alabastro, poliéster y plásticos. La tensión entre lo industrial y lo biomorfo late en cada fragmento.

La exposición se cierra con la inédita Ese quiebro (2025), donde varillas de hierro recubiertas de plastilina y pintadas al óleo se despliegan en un estallido cromático. La obra transmite la vitalidad del taller, la energía contagiosa de una práctica que oscila entre lo trágico y lo celebratorio.

Detalle de la exposición Joan Rom

Joan Rom: la huella del territorio

Rom, figura destacada de la escultura catalana de los ochenta y noventa, trabaja desde la recogida paciente de materiales en entornos rurales e industriales de Tarragona. Sus obras nacen de la observación del territorio y de un ejercicio de resignificación que borra las fronteras entre lo natural y lo artificial.

Entre las piezas presentes destaca Crosta (2023), donde experimenta con cúrcuma para teñir una superficie que parece herida cicatrizando en la pared. Su pasado pictórico se percibe en esa tendencia a trabajar sobre el muro, como dibujos tridimensionales. Otras obras como Idil·li (2020), Vedat (2021) o Festeig meridional (2023) incorporan ladrillos erosionados, hilos de cobre y barro, formando trazos que se deslizan por el espacio con un carácter orgánico.

Su instalación Erm (2024-2025), realizada con ramas de esparraguera afiladas hasta parecer espinas, dialoga con Redorta (1990), pieza temprana donde cepas y cobre conviven en frágil equilibrio. Ambas conectan también con la serie fotográfica Coses penjades dels arbres (2021), que documenta plásticos enredados en los árboles del Camp de Tarragona: imágenes de residuos convertidos en esculturas improvisadas por el viento.

Rom combina materiales industriales y naturales para generar un paisaje híbrido y frágil. Su obra más reciente, Jaeggy (2024), utiliza hueveras de cartón transformadas en flores, evocando tanto la infancia como el universo literario de Fleur Jaeggy.

Vista de la exposición Joan Rom

Generaciones: 25 años de historia

La muestra se enmarca en el 25 aniversario de Generaciones, el programa expositivo de la Fundación Montemadrid que, desde el año 2000, ha apoyado a más de dieciocho mil artistas. A lo largo del año se sucedieron varias exposiciones: Veinticuatro años y un día, que repasó la colección; Generación 2025, dedicada a los premiados de esta edición; y Adónde irá el pájaro que no vuele, que reunió a participantes de ediciones anteriores.

El ciclo culmina con Oro tejido con paja, que reivindica a quienes quedaron fuera por la limitación de edad y que, sin embargo, siguen siendo fundamentales para comprender el arte contemporáneo en España. Por estas salas se reconoce el lugar de Mendizabal y Rom, pero también se cuestionan los criterios que durante años delimitaron quién podía —y quién no— ser considerado emergente.

Vista de la exposición Elena Mendizabal

Una invitación a habitar las grietas

Oro tejido con paja no es solo una exposición: es un manifiesto silencioso sobre la importancia del hacer manual, la escucha a la materia y la necesidad de habitar las grietas de un tiempo inestable. Mendizabal y Rom nos recuerdan que la escultura no se mide en toneladas ni en rigidez, sino en la capacidad de un objeto para hablar del mundo, de sus heridas y sus posibilidades.

En tiempos de uniformidad tecnológica y crisis planetaria, su obra nos invita a recuperar el contacto con lo tangible, con lo vulnerable, con aquello que se construye desde la atención y el cuidado. En el cruce entre hierro y barro, entre desecho y color, late un modo de estar en el mundo que, más que respuestas, propone preguntas. Y ese, quizá, sea el oro escondido en la paja de nuestra época.

Vista de la exposición de Joan Rom

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Urbanbeat Julio 2024
¡Descarga ahora el último nùmero de nuestra revista!

Tate Britain presenta ‘Never the Same’, la nueva exposición de Mohammed Z Rahman sobre hogar, juego y vínculo emocional

Tate Britain presentará este verano ‘Never the Same’, una nueva exposición de Mohammed Z Rahman que podrá visitarse del 5 de junio al 8 de noviembre. La muestra se inscribe en Art Now, el programa de larga trayectoria con el que la institución británica ofrece exposiciones gratuitas de arte contemporáneo para visibilizar voces emergentes y detectar algunas de las nuevas direcciones del panorama artístico del Reino Unido.
La propuesta se desplegará en dos pabellones de madera inspirados en los doseles nupciales bengalíes, una decisión espacial que sitúa la exposición en un territorio intermedio entre el rito, la memoria familiar y la escena teatral. Rahman estrena en este proyecto una nueva serie de pinturas que prolongan su investigación en torno a dos nociones esenciales: el hogar y el amor. Lejos de tratarlos como conceptos cerrados o sentimentales, el artista los aborda como lugares atravesados por la imaginación, la pérdida, el juego, la pertenencia y la capacidad humana de construir sentido desde aquello que parece más cotidiano.

Yann Gross cartografía en ‘Drift’ las derivas artificiales de la naturaleza

La Casa Encendida presenta ‘Drift’, una exposición del artista suizo Yann Gross que convierte la palmera en una figura cargada de tensiones: emblema ornamental, recurso industrial, signo de prosperidad, fantasía turística y, al mismo tiempo, prueba material de los procesos de apropiación, desplazamiento y explotación que atraviesan la historia moderna de la naturaleza. La muestra, articulada en la Sala A a través de una instalación de vídeo con cuatro proyecciones rodadas en la Amazonía brasileña, una serie fotográfica y una Wardian case con una palmera en su interior, propone una lectura crítica de los imaginarios que han transformado lo vegetal en mercancía, paisaje deseable y promesa económica. La exposición podrá apreciarse hasta el 26 de julio de 2026.

Fundación Telefónica convierte la física cuántica en una experiencia cultural, científica y filosófica

A principios del siglo XX, la ciencia se vio obligada a aceptar que el universo era mucho menos dócil, previsible y transparente de lo que había imaginado durante siglos. La física clásica, edificada sobre la confianza en las leyes universales, el espacio absoluto, el tiempo lineal y la posibilidad de anticipar el comportamiento de la naturaleza, empezó a resquebrajarse ante una serie de fenómenos que desafiaban las categorías heredadas. Allí donde el pensamiento moderno había colocado orden, continuidad y determinismo, apareció una nueva gramática de la materia: discontinuidad, probabilidad, incertidumbre, superposición, entrelazamiento. Ese desplazamiento radical, todavía hoy difícil de asumir en toda su profundidad filosófica, vertebra “Revolución cuántica”, la nueva exposición de Espacio Fundación Telefónica, que podrá visitarse de forma gratuita hasta el 11 de octubre en la planta tercera de la institución. La muestra propone un viaje amplio, accesible y visualmente sugerente por el nacimiento de la física cuántica, sus consecuencias científicas, sus dilemas conceptuales y su impacto tecnológico. La cuántica aparece aquí como una de las grandes mutaciones intelectuales de la modernidad, pero también como la base invisible de buena parte de los dispositivos, sistemas y avances que sostienen la vida contemporánea.

Viviane Sassen lleva a PHotoESPAÑA 2026 una poética radical de la luz, la sombra y el cuerpo

El Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa acoge del 3 de junio al 26 de julio ‘Lux & Umbra’, la primera gran exposición en España de Viviane Sassen, una de las fotógrafas más influyentes de la escena contemporánea. Su obra se mueve en un territorio donde la fotografía deja de comportarse como simple registro para convertirse en una forma de aparición. En sus imágenes, el cuerpo no se ofrece nunca del todo; se pliega, se oculta, se fragmenta o se vuelve arquitectura. La luz no ilumina únicamente: hiere, recorta, construye. La sombra, lejos de funcionar como reverso pasivo de lo visible, adquiere una potencia simbólica propia, como si en ella se condensaran la memoria, el deseo, la incertidumbre y aquello que la imagen no puede decir de manera directa.

El Louvre mira a Mesopotamia para interrogar el origen sagrado, político y destructivo del agua

El Museo del Louvre se adentra en una de las grandes matrices simbólicas, técnicas y políticas de la civilización antigua con “Agua primordial. Lecciones de Mesopotamia”, exposición que podrá visitarse del 20 de mayo de 2026 al 15 de marzo de 2027. La muestra propone una lectura de la antigua Mesopotamia desde el elemento que ordenó su paisaje, sus mitos, su economía, su arquitectura política y sus conflictos: el agua. En un tiempo marcado por la crisis climática, la desertificación y la disputa global por los recursos naturales, el museo francés vuelve la mirada hacia un territorio desaparecido en su forma histórica, pero inquietantemente presente en sus preguntas esenciales.

Isabel Azkarate confronta su archivo con el presente en PHotoESPAÑA 2026

El Espacio Cultural Serrería Belga acoge hasta el 28 de junio ‘Azkarate vs. Azkarate’, una exposición integrada en la Sección Oficial de PHotoESPAÑA 2026 que propone un diálogo entre dos tiempos de una misma mirada: las imágenes emblemáticas que Isabel Azkarate ha construido a lo largo de cuatro décadas de oficio y una serie reciente realizada con un dispositivo móvil de última generación, el Xiaomi 17 Ultra, dentro de un reto planteado por la marca a la autora. El resultado se articula como una confrontación fértil entre archivo y presente, memoria analógica y captura contemporánea, biografía visual y persistencia de un instinto fotográfico que continúa intacto.

También te puede interesar

La Sagra Ópera reivindica la lírica como emoción compartida en su noveno aniversario

En 2026, La Sagra Ópera celebra nueve años de trayectoria artística, compromiso cultural y vocación social con una idea que ha definido su camino desde el inicio: la lírica puede conservar intacta su exigencia musical y, al mismo tiempo, salir al encuentro de públicos que no siempre han tenido un acceso natural a ella. Fundada en 2017 e impulsada por el bajo-barítono Andrés Jiménez Ramírez junto a un equipo integrado por músicos, escenógrafos y cantantes líricos, La Sagra Ópera articuló desde sus inicios una premisa clara: situar la ópera en un espacio contemporáneo, humano y accesible, sin rebajar su ambición artística ni convertir esa apertura en un gesto meramente divulgativo.

‘Crónica de un mal español’: Berlanga regresa como espejo incómodo de España

El Teatro Español estrena «Crónica de un mal español», una pieza escrita y dirigida por Jorge García-Berlanga que se adentra en la vida de su abuelo, Luis García-Berlanga, no desde la estatua complaciente del homenaje, sino desde un territorio mucho más fértil: el de la contradicción. El montaje, concebido como una docuficción escénica, tendrá su estreno absoluto el 11 de junio en el Salón de los balcones-Andrea D’Odorico y permanecerá en cartel hasta el 28 de junio. A través de la biografía del creador de «El verdugo» y «La escopeta nacional», la obra reconstruye también una cierta anatomía moral de España: su memoria política, sus farsas privadas, su humor defensivo, sus miserias sentimentales y su permanente capacidad para convertir la tragedia en sainete.

Bewis de la Rosa y Rozalén: una oración manchega contra el olvido en «Manojo de flores»

Bewis de la Rosa ha encontrado en «Manojo de flores» una de las puertas más delicadas de su universo creativo. La canción, tercer adelanto de “El hogar en la linde”, no se limita a anticipar un nuevo álbum: abre una estancia emocional donde el duelo, la herencia familiar y la espiritualidad doméstica se convierten en materia sonora. Junto a Rozalén, una de las voces más reconocibles de la canción española contemporánea, la artista construye un rezo cantado que parte de una oración religiosa transmitida por su abuela Ángeles y desemboca en una pieza de rara intensidad, suspendida entre quienes ya se fueron y quienes todavía buscan su presencia en los objetos, en los patios interiores, en las flores o en la persistencia de ciertos gestos cotidianos. La artista manchega presenta junto a Rozalén, el tercer adelanto de El hogar en la linde, una canción nacida de una oración familiar que transforma la muerte, la memoria y la raíz popular en un canto de hondura contemporánea.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias