¿Qué factores marcaron su decisión de orientar su trayectoria hacia la cirugía plástica, estética y reparadora tras sus primeros años de formación médica?
Sinceramente, desde el principio me atrajo por su complejidad. Somos capaces de reconectar nervios, trasplantar tejidos, reconstruir estructuras y devolver funcionalidad donde antes parecía imposible. Pero, con el tiempo, aprendí que lo realmente fascinante no era solo la técnica, sino poder ayudar a la persona que había detrás de cada caso. En los últimos años hemos orientado gran parte de nuestro trabajo hacia una rama que durante mucho tiempo ha sido incomprendida e incluso denostada socialmente: la cirugía íntima masculina y, en concreto, la cirugía reconstructiva del pene.
En Clínica NEF hemos desarrollado la Técnica NEF de alargamiento y engrosamiento de pene, así como la Técnica PDB para hombres con pene curvo o enfermedad de Peyronie. Hemos recibido diferentes reconocimientos por esta labor, como el Premio Carlos V, el Premio Cum Laude en Cirugía Plástica, el Premio Pasteur de Medicina o el Premio Estetoscopio de Oro a la Innovación Médica, entre otros. También hemos realizado publicaciones científicas internacionales al respecto. Lo más estimulante no son los premios. Lo más importante es la felicidad que hemos podido devolver a miles de hombres que, durante años, no se habían sentido escuchados, comprendidos ni tratados con la seriedad que merecían.
Entre los distintos servicios médicos que ofrece su clínica destaca la Técnica NEF, aplicada en el alargamiento y engrosamiento del pene. ¿Cuál es el protocolo médico que lleváis a cabo durante todo el proceso? ¿Qué impacto puede tener esta intervención en la autoestima y la seguridad íntima del paciente?
La Técnica NEF de alargamiento de pene nos está permitiendo alcanzar unos estándares inimaginables hasta hace unos años, con ganancias de longitud de más de 4 cm en el 84% de los pacientes, todo ello de forma mínimamente invasiva, sin cicatrices visibles y con carácter ambulatorio. De hecho, nuestra técnica ya está implantada en todo el mundo, con equipos de Clínica NEF en Miami, México y próximamente en Bombay y Corea del Sur.
El primer paso siempre es una valoración emocional a cargo de nuestro equipo de psicólogos. Es fundamental conocer las expectativas del paciente, su estado emocional, su historia personal y el impacto real que este problema tiene en su vida. Las cirugías no curan complejos por sí solas. Pueden ayudar a romper un círculo vicioso, pueden mejorar la seguridad y pueden permitir que un paciente deje atrás una preocupación que le acompaña desde hace años, pero es esencial detectar en qué casos lo primero debe ser un abordaje psicológico o una orientación diferente.
La cirugía de alargamiento y engrosamiento de pene no debe plantearse como una promesa de centímetros concretos, puesto que ello depende de la anatomía de cada paciente, sino como una cirugía reconstructiva orientada a mejorar. La clave es: máximo beneficio con mínimo riesgo.
La Técnica NEF clásica fue publicada científicamente en 2023. En nuestras series clínicas, los resultados medios publicados mostraron ganancias medias de 4,8 centímetros en longitud y aproximadamente 2 centímetros de grosor. Posteriormente desarrollamos la Técnica NEF sin cicatriz, una evolución mínimamente invasiva, guiada por ecografía, que busca reducir al máximo la agresión quirúrgica, evitar incisiones visibles, disminuir la fibrosis y acelerar la recuperación. En la serie clínica de la Técnica NEF sin cicatriz, con 850 pacientes tratados entre 2023 y 2025, se observaron ganancias medias de 4,4 centímetros de longitud y 2,12 centímetros de grosor, sin complicaciones mayores registradas.
El impacto emocional puede ser muy importante. Hay pacientes que llegan con una inseguridad mantenida durante años. Algunos evitan relaciones, vestuarios, nuevas parejas o incluso revisiones médicas por vergüenza. Cuando la indicación está bien hecha y el paciente tiene expectativas realistas, la mejoría no es solo anatómica: puede ser una mejora vital en la seguridad íntima y en la relación con el propio cuerpo.
¿Qué le sigue conmoviendo cada día de su profesión cuando recibe a un paciente en consulta?
Me sigue conmoviendo la vulnerabilidad con la que muchos pacientes llegan a consulta. Hombres casados, con hijos, con vidas profesionales exitosas, que se derrumban al cerrar la puerta. No han hablado nunca con nadie de cómo se sienten. Muchos han vivido su problema en silencio desde la adolescencia. Otros han sufrido deformidades, curvaturas del pene, enfermedad de Peyronie, pérdida de longitud, disfunción eréctil o secuelas de tratamientos previos.
Por eso creo que la empatía es esencial. En este campo no basta con saber operar. Hay que saber escuchar, entender qué hay detrás de la consulta y explicar con honestidad qué puede hacerse y qué no. De hecho, la Técnica PDB para pene curvo y enfermedad de Peyronie la desarrollamos precisamente ante la necesidad de dar respuesta al volumen cada vez mayor de hombres que venían pidiendo ayuda. Con el equipo de urólogos y cirujanos plásticos nos sentamos durante años a revisar desde la anatomía patológica hasta la fisiología de los tejidos. Queríamos entender mejor por qué se deformaba el pene, cómo evolucionaba la fibrosis y cómo podíamos corregir la curvatura sin provocar el acortamiento que tanto preocupa a los pacientes. Ver llorar a un hombre cuando te dice que ha vuelto a sentirse él mismo es algo que no se olvida. Puedo garantizar que se eriza la piel.
¿Cómo valora la influencia de las nuevas tecnologías en la cirugía plástica? ¿Qué papel juega realmente la IA en este asunto y dónde deberían situarse sus límites éticos?
La medicina, sobre todo en innovación quirúrgica, muchas veces va dos pasos por delante de la información que circula en internet o incluso de la que procesan los sistemas de inteligencia artificial. Nuestro campo es un claro ejemplo: durante años se ha transmitido que la cirugía de aumento de pene solo permite ganancias muy pequeñas, cuando ya existen técnicas publicadas con resultados clínicos superiores en pacientes seleccionados. Algún paciente me ha dicho: “ChatGPT dice que no se puede ganar más de un centímetro”. Y yo siempre contesto, con humor, que le introduzca nuestros estudios científicos y vuelva a preguntarle.
La evolución de la Técnica NEF hacia la Técnica NEF sin cicatriz es un buen ejemplo: hemos pasado de una cirugía más convencional a un abordaje primero endoscópico y después ecoguiado, percutáneo, con menor agresión quirúrgica y una recuperación más rápida. La inteligencia artificial va a ser disruptiva, pero, en medicina, un abrazo, un apretón de manos o una mirada de comprensión siguen siendo tan importantes como cualquier tecnología. Tratamos con pacientes, con personas. No con casos, no con números.
En una cultura marcada por la presión estética de las redes sociales y los modelos de belleza distorsionados, ¿cómo se le comunica a un paciente que la mejor decisión médica puede ser no operar?
Con claridad, respeto y argumentos médicos. Es cierto que, a veces, esa respuesta genera frustración, porque el paciente llega con una expectativa muy concreta. Pero los criterios deben ser claros. Podemos equivocarnos, por supuesto, porque tratamos con personas y no con fórmulas matemáticas, pero, ante la duda, siempre es mejor ser prudente.
En nuestro caso, la mayoría de los hombres que vemos son personas sanas, con penes dentro de la normalidad, que no buscan una transformación extrema, sino mejorar, ganar seguridad o terminar de superar un complejo que les acompaña desde hace años. No se trata de ridiculizar esa preocupación. Se trata de valorarla con seriedad y decidir si la cirugía puede ayudar de verdad.
¿Qué importancia tiene la empatía y la escucha activa a la hora de dar un diagnóstico médico?
Es nuestro mayor valor. Con los equipos de Clínica NEF en Miami, México y Asia insistimos en que es un aspecto fundamental. De nada sirve que apliquen perfectamente la Técnica NEF si no son capaces de conseguir que el paciente se sienta escuchado.
En cirugía íntima masculina, la escucha activa es todavía más importante, porque muchos pacientes llegan con vergüenza, ansiedad o miedo al juicio. A veces utilizan términos muy simples, como “quiero más tamaño” o “tengo impotencia”, pero detrás puede haber Peyronie, fibrosis, inseguridad, una mala experiencia sexual, una cirugía previa, una alteración hormonal, un problema vascular o años de sufrimiento silencioso.
Muchas veces te cuentan una historia que empieza en la infancia o en la adolescencia. Desde un punto de vista puramente quirúrgico, quizá no necesitaríamos escuchar todos esos detalles, pero desde un punto de vista humano sí. Para muchos es la primera vez que verbalizan lo que les pasa. Y ese momento también forma parte de la medicina.
Su experiencia pública como árbitro asistente y su trabajo médico comparten elementos como concentración, disciplina, gestión de la presión y toma de decisiones en escenarios de alta exposición. ¿Cómo se retroalimentan ambas profesiones en su quehacer diario?
Siempre he dicho que siento mucha más presión en quirófano de la que nunca sentí al anular un gol en el Bernabéu o en el Camp Nou. Un error en el fútbol puede ser importante, pero es intrascendente comparado con tener a una persona entre tus manos.
El arbitraje profesional me enseñó muchas cosas que aplico cada día en cirugía. La más importante es la pausa: tomarte un segundo antes de decidir, evaluar y analizar. En un campo de fútbol de élite no hay margen para perder la concentración, pero tampoco para la precipitación. En cirugía ocurre algo parecido: muchas decisiones son definitivas.
Creo que ambas etapas de mi vida se retroalimentan. Del arbitraje conservo la disciplina, la capacidad de trabajo y la tolerancia a la presión. De la medicina he aprendido que la precisión técnica debe ir siempre acompañada de humanidad.
Mirando su trayectoria con perspectiva, ¿cuál ha sido ese momento complejo que le llevó a dudar? ¿Qué hito profesional considera decisivo en el desarrollo de su carrera profesional?
El momento más complejo fue, probablemente, entender que, para que la Técnica NEF se convirtiera en una referencia en alargamiento y engrosamiento de pene, no bastaba con obtener buenos resultados clínicos. Había que documentarlos, publicarlos, explicarlos, compararlos y asumir una enorme transparencia.
A eso se sumó la creación de nuestro canal de YouTube, @clinicanef, que ha sido, sin duda, un punto de inflexión. Grabamos cirugías reales, testimonios, resultados, complicaciones y también pacientes con expectativas distintas. Esa transparencia es un ejercicio de exposición máxima, pero creemos que es necesaria para dignificar este campo.
El culmen llegó tras la publicación científica de la Técnica NEF en 2023. A partir de ahí, la técnica dejó de ser solo una experiencia clínica para convertirse en una técnica de referencia en la cirugía de alargamiento y engrosamiento de pene. Después llegó la evolución hacia la Técnica NEF sin cicatriz, el abordaje ecoguiado y mínimamente invasivo, y los reconocimientos que hemos recibido: el Premio Cum Laude en Cirugía Plástica, el Premio Estetoscopio de Oro a la Innovación Médica, el Premio Pasteur de Medicina por la Técnica NEF, el Premio Carlos V y este nuevo reconocimiento que se suma a una trayectoria centrada en la innovación médica.
Debo reconocer que estamos especialmente orgullosos de recibir pacientes de literalmente todo el mundo. Los premios son un reconocimiento enorme, pero que una persona haga doce horas de avión para ponerse en nuestras manos es algo muy especial. Es una persona saliendo de su país, de su continente, para cumplir un sueño o resolver un problema que le pesa desde hace años.
Comenzar a operar en México fue un gran paso, pero ver Clínica NEF en Miami, con pacientes preguntando a diario cuándo empezábamos a operar, ha sido muy emocionante. Todos conocemos el nivel de la medicina en Estados Unidos. Al terminar la especialidad de cirugía plástica estuve en Nueva York, Los Ángeles, San Francisco y Miami. Volver allí, diez años después, convertido en un cirujano reconocido por médicos americanos tiene un componente personal muy fuerte. Siempre recordaré el primer día de cirugía allí, con uno de los cirujanos plásticos del equipo, formado en Harvard, diciéndole a mi mujer que su marido era brillante. El otro gran momento es haber tenido que formar en Técnica NEF al gran Constantino Mendieta, un cirujano plástico al que admiro profundamente y al que hace casi diez años yo fui a visitar para aprender de sus técnicas. Cuando me dijeron que quería ser parte del equipo, reconozco que me sentí tremendamente orgulloso.
Pero, más allá de los premios, los viajes o los reconocimientos, el verdadero hito es haber contribuido a que la cirugía íntima masculina deje de tratarse como un tema tabú y empiece a considerarse una parte legítima de la cirugía reconstructiva, la medicina sexual y la salud masculina.
¿Qué idea le gustaría que definiera su legado?
Siempre he dicho que antes que médico soy persona. Sobre todo, quiero ser recordado como persona. Siempre intento ser empático y cercano, incluso a veces demasiado, como dice mi mujer. Médicamente, me gustaría que mi legado fuera haber ayudado a cambiar la forma en que se entiende la salud íntima masculina. Durante demasiado tiempo, muchos problemas masculinos se han simplificado, ridiculizado o ignorado. El tamaño del pene, la enfermedad de Peyronie, la disfunción eréctil, las deformidades, las secuelas quirúrgicas o la pérdida de confianza íntima no son temas superficiales cuando afectan de forma real a la vida de un paciente.
Me gustaría que se recordara la Técnica NEF no solo como una técnica de alargamiento y engrosamiento de pene, sino como parte de un cambio más amplio: una forma de abordar la cirugía íntima masculina desde la ciencia, la transparencia, la microcirugía, la medicina regenerativa y el respeto al paciente.
Y, por encima de todo, me gustaría haber contribuido a que muchos hombres dejen de vivir en silencio problemas que tienen solución o, al menos, explicación.
De cara al futuro, ¿qué nuevos proyectos tiene en mente?
Nuestro objetivo es seguir desarrollando la Técnica NEF y la Técnica NEF sin cicatriz de alargamiento y engrosamiento de pene, continuar publicando resultados científicos y consolidar Clínica NEF como un centro internacional de referencia en cirugía íntima masculina, medicina sexual y cirugía reconstructiva del pene.
Estamos trabajando en nuevas líneas con la Técnica PDB para pacientes con pene curvo o enfermedad de Peyronie, así como en procesos de fibrosis, recuperación de longitud y mejora de la función eréctil.
También queremos seguir creciendo internacionalmente, pero no queremos morir de éxito. Crecer sin control es peligroso. Es fundamental que el nivel que damos actualmente se mantenga o incluso mejore. De hecho, hemos recibido ofertas de fondos para ayudarnos a crecer más rápido, pero no hemos encontrado todavía el socio adecuado precisamente por la velocidad a la que querían implementar la expansión.
Queremos controlar los detalles. El alma de la clínica es clave. Hablando desde un prisma personal, crecer exige delegar, y llevo cuatro años en un proceso de delegación máxima que hace que cada vez sea más fácil dar esos pasos. Cada vez mi figura se centra más en la investigación, el desarrollo técnico, la formación de equipos y la dirección médica, y menos en la práctica diaria exclusiva.
Tengo un equipo magnífico. En muchos aspectos ya son mejores que yo. Gran parte del trabajo de estos años ha sido estandarizar procesos para que sean más sencillos, seguros, idénticos y replicables, independientemente de quién los ejecute.
Otro proyecto fundamental es la divulgación, no solo sobre cirugía de pene, sino sobre sexualidad masculina. A través de YouTube, redes sociales y entrevistas médicas intentamos explicar temas que antes se ocultaban: masturbación, impotencia, problemas de erección, alargamiento de pene, engrosamiento de pene, enfermedad de Peyronie, disfunción eréctil, fuga venosa, prótesis, cirugía reconstructiva y salud sexual masculina en general. La información rigurosa también es una forma de medicina.
El mayor proyecto que tengo es trabajar en una solución para la impotencia. Estamos comenzando un estudio sobre el envejecimiento del pene y sobre cómo afecta a las fascias del pene. Hemos pedido ya autorización al comité ético; queremos estudiar, con anatomía patológica, cómo cambian las fascias y si somos capaces de recuperarlas al completo. Eso, y dedicar más tiempo a mi familia: ese es el otro gran proyecto.









